Pablo Iglesias ha sido sin lugar a dudas el político más cursi del último medio siglo. Decía cosas como que la gente de Podemos era toda muy maja, no había más que ver cómo se abrazaban cuando se veían, cómo se besaban cuando salían a calentar a las masas en los mítines de Vista Alegre. Ya hemos visto cómo se las gastan en ese mundo. Ni siquiera han sido capaces de pactar una lista única "para frenar al fascismo", que de por sí tendría que ser un fin tan prioritario como para dejar a un lado cosas tan peregrinas como quién va primero y quién va segundo en las listas de Burgos. Los cuchillos en la extrema izquierda hacen el mismo daño que los que se usan en cualquier otro rincón ideológico. Por mucho que el pinchazo lo den con una sonrisa en los labios.
Pero a Iglesias, en esto de la cursilería, le ha salido un competidor muy cualificado. El presidente del Gobierno aprovechó el mitin de Fuenlabrada del pasado sábado para lanzar una idea movilizadora para la campaña que concluye el 29-N: "La fuerza del amor". Ese fue el mensaje que colocó Ferraz en la red social X como colofón de un acto en el que lo más importante fue el beso que se dieron Pedro Sánchez y su mujer en el centro del escenario. El líder del PSOE le dio las gracias a Begoña Gómez, "por ser mi mujer", pero remató la faena con un rotundo: "Que lo escuchen alto y claro, te quiero".
En la grada fue el delirio. No hay más que ver las imágenes de la ex vicepresidenta María Jesús Montero aplaudiendo como loca. Si me preguntaran qué me gustaría tomar, diría: "Lo mismo que ella", como hizo una clienta del Katz`s Deli de Nueva York en una de la mejores escenas de Cuando Harry encontró a Sally.
No es la primera vez que Sánchez exhibe en público su amor por Begoña. Ya lo hizo en aquella carta que publicó en X el 24 de abril de 2024, en la que se planteó si le merecía la pena seguir ocupando la presidencia del Gobierno. En ella también confesó: "Soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer".
No dudo que Pedro quiera a Begoña. Pero ese no debería ser un tema de campaña. Se quieran o no, a Sánchez se le debería votar o no por otras cosas. No vayamos a convertir las campañas en una competición de a ver quién quiere más a su pareja. Sorprende que el PSOE hay descubierto la "fuerza del amor" como motor electoral. Como si fuera un partido hippie. Cuando vayas a un mitin del PSOE, no te olvides de llevar flores en el pelo.
En su detallada crónica en El Independiente, Juanma Romero, citando fuentes de la dirección socialista, apunta: "Nuestra militancia se siente identificada con Begoña. Sufre con ella". En resumen, "Begoña suma". Recordemos que la esposa del presidente está acusada de delitos de malversación y tráfico de influencias. Suma, por tanto, como víctima. En esa lógica del victimismo, tal vez si estuviera imputada por dos delitos más sumaría el doble que ahora. Es un tema a estudiar por los estrategas de campaña del PSOE. Los que, por cierto, diseñaron con todo detalle las palabras, la música y el beso del acto. Nada fue casual en Fuenlabrada. Eso lo sabe hasta el apuntador.
A esta izquierda paupérrima de ideas sólo le faltaba vender el amor como patrimonio socialista
Sánchez habló de amor y habló de Maricarmen, pero no mencionó a Montse Mínguez, la hasta hace tres días portavoz de la Ejecutiva socialista. Esa cuyo marido tiene un holding con más de 30 pisos para alquilar y al que no le tiembla el pulso si tiene que hacer un desahucio. Con ella no hubo amor, tan sólo olvido.
El problema de hacer del amor campaña es que no se sabe qué hacer luego si resulta que los amantes se separan, Dios no lo quiera. ¿Valdría menos el Sánchez divorciado que el amante fiel -al menos teóricamente- que vemos ahora? ¿Acaso no hay divorciados en la dirección del PSOE? ¿Tienen menos opciones de escalar puestos los que se han separado que los que conviven con su pareja desde hace siglos?
Sacar a pasear el amor como bandera electoral es casi tan peligroso como arremeter contra los rentistas. Porque luego resulta que hay muchos en la dirección del PSOE que tienen más de una vivienda, hasta llegar al campeón Sergi Vélez, que además de gran tenedor parece que tiene dos sociedades en Panamá; será para pagar más impuestos.
La demagogia funciona durante un rato. Tampoco engaña a mucha gente. Pero puede dar un poco de vidilla a los que tienen que explicar cosas tan graves como el caso Ábalos, el caso Cerdán, el de la fontanera de Ferraz, el acoso a la juez Biedma, o la condena del Fiscal General del Estado. Todo eso pasa porque en la derecha no hay amor. De hecho, la campaña del amor tiene su reverso: el odio de la derecha. ¡Como si Abascal o Feijóoabofetearan a los suyos en sus mítines! Ellos también quieren a los suyos. Los aman con pasión y quieren que les voten, ellos y sus familias.
Puede ser que odien a Sánchez, o a Leire Díez, pongamos por caso, pero como Óscar López odia a Díaz Ayuso, y Óscar Puente odia a casi todos los que no son del PSOE. El odio, como el amor, queridos amigos, no es patrimonio de una ideología, como la propiedad de las viviendas. Son de los que lo practican, de los que los poseen (los pisos, claro).
Yo no creo que este mitin empalagoso de Fuenlabrada mueva a mucha gente. Más bien pienso que algún votante socialista se sentirá un poco avergonzado de esa exhibición tan innecesaria como falsa. Sin embargo, en la dirección del PSOE están encantados con la fórmula del amor, con el beso de Fuenlabrada. Oscar López, ministro, lo resumió con una frase para la historia: "Pedro está como una moto". Esto es lo que hay, amigos, no le pidan peras al olmo.
Él mismo lo había adelantado días atrás: compondría una campaña "positiva, optimista", que "el miedo no gana elecciones", de "propuestas de futuro". Razón. Pero a Pedro Sánchez le faltaba añadir el pasado lunes a los periodistas, cuando conversaba con ellos en la recepción en el Palacio Real por el 12 de octubre, que también introduciría otro elemento nuclear en el camino hacia las generales del 29-N. La emoción. Y lo hizo este sábado. En Fuenlabrada, la ciudad talismán del PSOE en el cinturón rojo madrileño. 3.000 almas, la mayoría dentro y algunos centares fuera del Teatro Tomás y Valiente, le esperaban en el auditorio. La reunión del comité federal, encargada de ratificar las listas y de proclamarle como candidato a la Moncloa, había durado apenas unos minutos. Sin debate. Lo central era el mitin. El mensaje.
Pero el presidente no llevaba preparadas promesas, ni grandes anuncios. No iba de eso el acto. Iba de otra cosa, y lo enseñó en cuanto el equipo de realización del partido le siguió en su recorrido hacia la grada. Iba de la mano de su mujer, de Begoña Gómez. Él, camisa azul, pantalón negro; ella, suéter rojo corporativo, pantalones también negros. El público empezó a pararlos por el pasillo, buscaban selfis, abrazos, sonrisas. Ambos eran las estrellas. No solo él. La música sonaba a todo volumen. malibU, de Rusowsky, artista criado en Fuenlabrada. "Ella es mi Tatiana / Ella es mi Daisy / Ella es mi mundo / Ella es mi baby / Cuando estamos juntos / To' desaparece". Nada era casual.
Nos han intentado quebrar, y han logrado justo lo contrario: hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca. Así que que lo escuchen alto y claro: te quiero", proclama Sánchez a su mujer
Y tampoco lo era la foto que Sánchez buscó con su esposa en el escenario. Rodeados de cámaras. Animaron al público. Jalearon. Se besaron. Una imagen insólita en política, a la que le siguió, ya en el arranque del discurso del presidente, una proclamación de amor. "Quería, Begoña, darte las gracias. Gracias por ser mi esposa, por ser la madre de mis hijas y por ser mi mujer". Ella se levantó de su silla en la fila cero y regresó al escenario para abrazarle. "Nos han intentado quebrar, y han logrado justo lo contrario: hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca. Así que que lo escuchen alto y claro: te quiero". Explosión de júbilo en la grada. Sánchez y Gómez habían compartido más actos de partido (el último, el 41º Congreso en Sevilla, en 2024), pero jamás habían protagonizado esa foto. Nunca. Lejos quedaba otra de ambos, apocados, en junio de 2015 —él solo era un recién llegado líder del PSOE—, meses antes de las generales de ese año y con un banderón de España como telón de fondo.
La de este 17 de octubre de 2026 no era simplemente una declaración de un hombre, de un presidente del Gobierno, profundamente enamorado de su esposa. Ella, en apenas unos meses, tendrá que sentarse en el banquillo ante un jurado, acusada de malversación y tráfico de influencias. El corolario de una instrucción de más de dos años "arbitraria" e "injusta" por parte del juez Juan Carlos Peinado —ya jubilado—, que solo responde a una "persecución" judicial a Gómez por ser la mujer del presidente del Gobierno. Sánchez ha reiterado su "inocencia", y lo mismo ha hecho su Ejecutivo y su partido, y están convencidos de que este proceso no resta votos al PSOE. La imagen icónica de este sábado, que los socialistas reprodujeron en redes sociales con fruición, prueba que creen lo contrario, que Begoña Gómez suma. Y que puede ayudar a movilizar al elector progresista apático. La meta es, al menos, recuperar la condición de primera fuerza, ganar, algo que en el PSOE ya no se descarta
El pulso entre las dos emociones primarias
Lo explicaban después desde el propio cuartel general del partido: "Se trata de oponer el amor frente al odio de la derecha". Explotar la emoción quizá más primaria del ser humano, la que conmueve y agita, la que es universal. El amor. La antítesis de esa otra gran potencia volcánica que ha dominado y domina el mundo, solo que en negativo, el odio, y que a su juicio subyace en el mensaje simple de PP y Vox que centra sus campañas, "echar a Sánchez". "La fuerza del amor", rotuló Ferraz en X con la instantánea de la pareja presidencial. Una especie de pulso entre las dos emociones básicas de la humanidad. El amor y el odio. Y a ver quién gana.
Las derechas se han dedicado a deshumanizar hasta la náusea al presidente, para que no se viera la persona que sufre, ama, que es padre, hijo, marido, amigo. Mostrar su lado confronta de lleno con esa estrategia perversa", explican en Ferraz
En el equipo de campaña del candidato admitían que ese era el propósito de Fuenlabrada. Impactar con una imagen simbólica, introducir un elemento emocional de indudable proyección, para "movilizar al máximo" al votante progresista (y no solo al del PSOE). Ferraz también buscaba combatir la corriente antisanchista, un objetivo en el que ya se afanó el presidente en las últimas generales, las del 23 de julio de 2023, pero que ha enraizado aún más en esta legislatura. Se trata de desmontar el retrato pintado por las derechas. "Ellas se han dedicado a deshumanizar hasta la náusea al presidente para intentar que la gente dejara de ver en él a la persona. La persona que sufre, ama, que es padre, hijo, marido, amigo. Mostrar su lado humano confronta de lleno con esa estrategia perversa", cuentan desde el corazón del comité electoral a este diario.
Sánchez además tira de su mujer. No quiere esconderla, nunca lo ha hecho, pese a su imputación. Hace de ella un estandarte, es su tique electoral el 29-N, aunque no vaya en ninguna lista. "Nuestra militancia se siente identificada con Begoña y sufre con ella. Porque saben que no la atacan por ser Begoña Gómez, sino por ser la mujer del presidente. Del presidente que planta cara a los poderosos, que defiende las ideas progresistas hasta el final, que defiende la paz. Cuando decimos que Begoña Gómez somos todos no es una frase hecha. Sentimos esos ataques y esa cacería como propios", continúan en la sala de máquinas.
En el cuartel general subrayan la potencia de la imagen de la pareja: "Verlos así de fuertes, celebrando y compartiendo un mitin con su federación, la del PSOE-M, nos enchufa a todos"
Fue en abril de 2024 cuando el jefe del Ejecutivo se planteó dejar todo. Abandonar la Moncloa por la imputación de su esposa. Pero se convenció de que era mejor seguir, "con más fuerza si cabe". Sánchez, en Fuenlabrada, proclamó que están listos los dos para la batalla, que no van a rendir la plaza. "Verlos así de fuertes, celebrando y compartiendo un mitin con su federación, la del PSOE-M, nos enchufa a todos. PP y Vox nos quieren tristes y apagados. Quieren desmovilizar. Pero con nosotros pinchan en hueso", remachan en Ferraz. Y agregan: "Es la campaña del amor frente al odio, sí. Pero no porque lo digamos nosotros. No hay más que ver sus actos y declaraciones: sacrificios. Nada que ver nuestra campaña de alegría, afectos, ilusión, amor y esperanza con la ceniza, negatividad, odio y pesadumbre de [Alberto Núñez] Feijóo. La gente necesita más de lo primero, y en el PSOE estamos aquí para ofrecérselo. Nos estamos dejando la piel".
Son muchos los arranques de campaña que lleva Sánchez a su espalda. Pero, probablemente, ninguno como este. Porque, pese a los malos pronósticos que dibujan todas las encuestas, él mismo, bases y cuadros exhiben optimismo. Euforia. No la que sería esperable en los últimos metros, sino desde que decidió convocar el 29-N. Ese ambiente positivo se respiraba en Fuenlabrada. Se veía a la militancia activa, enchufada, y a los dirigentes animados. "El partido está como una moto. Y Pedro está mejor que nunca, está como una moto y va a ganar las elecciones otra vez", glosó el líder del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López. Todos se permitieron unos bailes al final al ritmo, de nuevo, de Rusowsky y su malibU. El candidato y su equipo persiguen que los votantes se animen y no den todo por perdido. La fuerza de la gente, reza el eslogan de precampaña y el que el partido imprimió en decenas de camisetas, una de ellas la que el propio presidente se puso al comienzo de su intervención. Gesto, por cierto, que Gómez emuló desde su fila vip. Se trata de cambiar el clima, y muchos ven posible ganar el 29-N con una alta movilización y concentración del voto útil, aunque la tarea sea muy ardua.
Llevo 37 años en el PSOE y no he visto JAMÁS, repito, JAMÁS, a la organización tan absolutamente volcada. Y cuando eso sucede el PSOE es una fuerza imparable. Y Pedro Sánchez….ha llegado a los minutos finales del partido con el ojo del tigre. pic.twitter.com/38RtJwmoUN
Vivienda, pensiones... "avance" frente al "retroceso"
Sánchez habló de vivienda —"En honor a Maricarmen y a las personas que se están manifestando en las plazas del país", la "causa por la vivienda" la va a ganar "la fuerza de la gente"—, de pensiones —"Si les gustan las motosierras, al aserradero, pero las pensiones no se tocan"—, de ley de nietos, de la revolución verde y digital, de educación, de las mujeres. De avance frente al peligro de involución —"O cuatro años más de avance o España retrocede cuatro décadas más de golpe"—. Los ejes discursivos de la campaña convencional, la racional.
El partido quiere una campaña "de alto voltaje emocional" en un momento de polarización máxima. El gran baldón de Sánchez son los casos de corrupción, pero no dominan por ahora el 29-N
Pero la emocionalseguirá su curso. "Vamos a dar el campanazo", manifestaba un responsable de Organización de una federación de mucho peso en el PSOE. "La consigna es hacer una campaña de alto voltaje emocional. En estos tiempos de polarización máxima, no hay espacio para un debate racional y sereno. La guerra cultural de la derecha no te deja. Ni Begoña ni David [Sánchez, el hermano del presidente, condenado por la Audiencia de Badajoz por prevaricación] nos quitan un solo voto. Los granos en el culo son [José Luis] Ábalos, [Santos] Cerdán y Leire [Díez]", ilustra uno de los interlocutores frecuentes de la Moncloa. Todos saben que las acusaciones de corrupción son el gran baldón del presidente, pero, al menos por ahora, el debate de la precampaña no orbita en torno a ellas. "Las elecciones son en clave ideológica", continúa esta última fuente, "y ese es nuestro terreno. Y en estos tiempos trumpianos, más".
—Pedro tenía muchas ganas de demostrar que no pueden con ellos dos. Y sí, se busca una campaña emocional, próxima, para implicar a la gente —ratifica una integrante del comité electoral.
—El beso fue la caña. Yo también había dicho en la ejecutiva que la emoción a nuestra gente la activa, y más cuando la derecha solo exhibe odio —confirma otro miembro de la dirección.
—Jamás había visto el nivel de movilización y de ganas de ganar en la organización. La gente está enrabietada. Y cuando el león ataca... —asegura un experimentado mando territorial.
Sin mención a Mínguez y al acuerdo "histórico" para el Senado
La fortaleza de la imagen de Fuenlabrada pudo arrasar hasta el duelo que todavía siente el partido por la dimisión de su hasta ahora portavoz, Montse Mínguez, "rota" por el terremoto de críticas recibidas por los negocios en el ladrillo de su pareja, Sergi Vélez, al frente de un holding inmobiliario. A la llegada al comité federal, todos los dirigentes que se paraban ante los micrófonos y las cámaras deploraban su marcha, denunciaban la "crueldad" de la política, el "todo vale", subrayaban su valía como dirigente, y que "nunca" votó a favor de los intereses de su pareja, sino todo lo contrario. Sánchez ni la mentó en su mitin, aunque sí citó el "apoyo de la derecha a los fondos buitre". El comité federal había nombrado minutos antes a su sustituta, a Rebeca Torró, que por tanto suma a su cartera de Organización la portavocía, mientras que Estudios y Programas pasa a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y la secretaría general del grupo en el Congreso a Javier Alfonso Cendón, barón provincial en León.
Los dirigentes deploran el adiós de Mínguez por la "crueldad" de la política y celebran también el pacto para las listas con Frente Amplio en la Cámara alta. Pero todo pasó a un segundo plano
El candidato pasaba página rápidamente, también porque la marcha de Mínguez alivia la presión sobre el partido y desprovee a PP y Vox de una poderosa herramienta para el 29-N. Tampoco el candidato aludió al acuerdo "histórico" que su formación, apenas unas horas antes, había tejido con Frente Amplio en casi toda España, salvo Cataluña y Canarias (con la excepción de La Gomera), para presentar listas conjuntas a la Cámara alta bajo la marca Senado de Progreso. Entente que también a la entrada habían elogiado dirigentes y barones.
"Vengo muy satisfecho y muy muy contento", aseveró el portavoz parlamentario, Patxi López, porque en ese pacto "se plasma la unidad" que es "lo que pide la gente en la calle" para frenar a PP y Vox. "La política es también tener esa capacidad de escuchar lo que la ciudadanía nos pedía", coincidió Pilar Alegría, exministra y líder de los socialistas aragoneses. El acuerdo "contribuye a que miles y miles de personas se sientan más representadas" y "a que no se pierda ningún esfuerzo para ampliar ese espectro", abundó Eneko Andueza, jefe del PSE-EE. Y el presidente asturiano, Adrián Barbón, reivindicó el ejemplo que se dio en su tierra en 1977 entre socialistas y comunistas también para el Senado. Y en Canarias, aunque no hay entente, salvo en La Gomera, sí ha habido conversaciones y habrá "apoyo en algunas islas por parte del resto de los partidos de izquierda", desgranó el ministro Ángel Víctor Torres, secretario general del partido y candidato autonómico en las islas.
Falta de García-Page e Illa
Sánchez estaba arropado por la práctica totalidad de su Ejecutivo, por su ejecutiva, candidatos de su lista —como los ministros Margarita Robles, Félix Bolaños y Fernando Grande-Marlaska, números dos, tres y cinco de la plancha— y por la mayoría de barones territoriales. Fueron falta el president catalán y líder del PSC, Salvador Illa, por la alerta de lluvias en su comunidad y el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro. Y tampoco acudió el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, porque el comité federal previo al mitin era "de trámite", de ratificación de las listas —la víspera se habían introducido cambios en las de Burgos, Palencia, Albacete, Guadalajara y Badajoz— y sin posibilidad de intervención. En efecto, la reunión del máximo órgano de dirección apenas duró unos pocos minutos: constitución de la mesa, intervención de Torró, proclamación de Sánchez como candidato, aprobación de las candidaturas y fuera. Nadie intervino después ni levantó la mano. El ruido esta vez con las listas, para ser justos, nada tenía que ver con el de las generales de 2023. Todo venía bastante trillado de los territorios y las tensiones fueron las esperables. Ferraz presumía de paridad: 444 mujeres y 443 hombres en el conjunto de las candidaturas a las Cortes Generales, un 52% de mujeres de cabeza de cartel para el Congreso.
El PSOE intentaba proyectar optimismo y hasta euforia pese al torrente de encuestas en contra: "¡Tenemos que movilizarnos, tenemos que votar, tenemos que ganar y gobernar!", clama Sánchez. En el partido ven claro que el voto útil vendrá solo
El foco estaba este sábado en el mitin de lanzamiento de la precampaña. En la imagen de entusiasmo, ilusión, y unidad que buscaba irradiar el partido para movilizar a sus huestes. La proyección de optimismo y hasta euforia pese al torrente de encuestas que dicen lo contrario. "¡Tenemos que movilizarnos, tenemos que votar, tenemos que ganar y tenemos que gobernar!", clamaba Sánchez. En su partido dan por hecho que, con una izquierda desunida, con el desastre entre Podemos y Frente Amplio, el voto útil vendrá solo, lo que permitirá a Sánchez el sueño de volver a ser primera fuerza. Otra cosa será conseguir la suma para gobernar.
No hacía falta casi que abriera la boca, que dijera una palabra. Pedro Sánchez quiso lanzar este sábado su precampaña con una imagen poderosa, que sabía que sería carne de titular, que inundaría todos los medios. Se adentró en el auditorio del Teatro Tomás y Valiente de Fuenlabrada, hacia el mitin de su proclamación como candidato, de la mano de su mujer, de Begoña Gómez. Ambos penetraron juntos ante una grada que no paraba de aplaudir y vocear, como si ambos, ella también, fueran dirigentes. Ambos se condujeron hasta el escenario, los dos solos. Se besaron mientras sonaba, tampoco nada por casualidad, malibU, de Rusowsky, uno de los cantantes indie de moda en todo el mundo y precisamente, fuenlabreño.
Ella es mi Tatiana Ella es mi Daisy Ella es mi mundo Ella es mi baby Cuando estamos juntos To' desaparece Todo en un segundo
Sánchez da un paso más en el camino del 29-N y lo hace con su mujer al lado. La mete directamente en campaña. El mensaje es diáfano: ella está imputada, se sentará en los próximos meses en el banquillo ante un jurado, acusada de malversación y tráfico de influencias. Pero él, su partido y su Gobierno han defendido siempre su "inocencia", han cargado duramente contra el juez instructor (y ya jubilado), Juan Carlos Peinado, han insistido en que la causa quedará en nada, que solo hay una "persecución" política y judicial contra ella por el mero hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno. Sánchez precisamente quiere que Gómez tire del 29-N a lomos de la indignación de una parte del electorado con algunas decisiones judiciales controvertidas. Entre ellas, esta. "La verdad importa", gritó el secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital, Óscar López. Los militantes y simpatizantes volvieron a ovacionarla a ella, a Gómez. 3.000 personas en total, dentro y fuera de un auditorio a reventar, según cifras de la organización.
Sánchez protagoniza una inédita declaración de amor hacia su esposa: "Quería, Begoña, darte las gracias. Gracias por ser mi esposa, por ser la madre de mis hijas y por ser mi mujer"
Pero lo que llegó después fue el clímax. Subió Sánchez al escenario, 12.15 horas, se puso la camiseta roja con el eslogan de precampaña, La fuerza de la gente —y lo mismo hizo su esposa desde la fila cero del auditorio—, agradeció a sus compañeros que le proclamaran, en el comité federal previo, como candidato a la Moncloa y... se arrancó con una inédita pública declaración de amor hacia Gómez: "Quería, Begoña, darte las gracias. Gracias por ser mi esposa, por ser la madre de mis hijas y por ser mi mujer". Ella volvió al escenario, volvió a abrazarlo. "Nos han intentado quebrar, y han logrado justo lo contrario: hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca. Así que que lo escuchen alto y claro: te quiero". "¡Qué bonitooooo, qué bonitooooo!", coreó la grada. Apoteosis total. Las cámaras mostraban a un Sánchez emocionado y a una Gómez también rendida. El mensaje era inequívoco.
#EnDirecto | Begoña Gómez acompaña a Pedro Sánchez en el acto del PSOE en Fuenlabrada (Madrid). Ambos se abrazan y se besan ante los militantes pic.twitter.com/8cuk5YrgzY
La campaña de este 29-N será muy simétrica a la de 2023. Pero también distinta. Y la imagen que el presidente proyectó este sábado se convierte, con seguridad, en un icono, en un resumen del viaje emocional que pide para sus votantes, para que voten con el corazón, conscientes de lo que pueden perder si gana la derecha y la ultraderecha. "La imagen del amor frente al odio", resumían desde el cuartel general. Gómez será uno de los símbolos de esta campaña socialista. El líder asume riesgos, sí, pero está seguro de que ella podrá ayudarle a arrastrar voto.
La parroquia socialista no paró de mostrar su afecto a la mujer del presidente: la ovacionaron, la besaron, la saludaron. Ella correspondía también a los gestos, y entregada, como el resto de los asistentes, a la euforia máxima. Pocas veces se había visto un arranque electoral en el PSOE con bases y cuadros enchufados al máximo. Infinitamente más que en 2023. "El partido está como una moto. Y Pedro está mejor que nunca, está como una moto y va a ganar las elecciones otra vez", verbalizó López en su discurso. Las primeras filas estaban ocupadas por la ejecutiva federal, los barones territoriales —faltaron Emiliano García-Page, que consideraba que el de este sábado era un comité federal "de trámite", de ratificación de las listas, sin posibilidad de debate y Salvador Illa, por la alerta de lluvias en Cataluña— y prácticamente todo el Gobierno en pleno, incluidos Margarita Robles, dos en la lista por Madrid, y los vicepresidentes Carlos Cuerpo y Sara Aagesen, que no irán en ninguna papeleta el 29-N.
El presidente alerta de que lo que está en juego son "cuatro años más de avance" o un retroceso de "cuatro décadas de golpe". Y se dice "convencido" de que logrará una "mayoría mucho más amplia"
Sánchez y el PSOE desean fijar el mensaje de que esta es la madre de todas las campañas, que hay muchísimo en juego. Que España, y el mundo, se juegan su ser. Son "cuatro años más de avance o España retrocede cuatro décadas de golpe". Lo que puede venir con PP y Vox, que según todas las encuestas, salvo el CIS, podrían sumar mayoría absoluta, son "recortes" y "sacrificios" para los trabajadores, los pensionistas o las mujeres, nunca "a los de arriba". "Están aquí, están en España, están en Europa, están en Estados Unidos, y hay que frenarlos", clamó, advirtiendo de que la ola reaccionaria es una amenaza real, no del pasado. Pero el jefe del Ejecutivo está "convencido" de que conseguirá una "mayoría mucho más amplia que en 2019 y 2023". Algo que ya trasladó a los periodistas en la recepción del 12-O por la movilización que observa en los mítines, la "unidad" que se grita en las calles... y también la expectativa, que alientan miembros de su equipo como el ministro Óscar Puente, de absorción del voto útil vista la división de Frente Amplio y Podemos, que finalmente concurrirán por separado salvo en Comunidad Valenciana y Canarias. "Veo cada vez más movilización y mucho más miedo en la derecha", se burló.
Pensiones y vivienda centraron el discurso de Sánchez de este sábado en Fuenlabrada. Recordó que Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada a la fuerza de la casa donde había vivido más de siete décadas y que murió apenas dos semanas después, dijo "a todos" esto: "Lo que he sufrido que no lo vuelva a sufrir más". "En honor a ella y a las personas que se están manifestando en las plazas del país", la "causa por la vivienda" la va a ganar "la fuerza de la gente" y con "un Gobierno progresista que llegue más lejos y antes". "Lo que hay detrás del apoyo de la derecha a los fondos buitre y de su obsesión por privatizar las pensiones públicas se sintetiza en una palabra: dinero, negocio y mercadear con los derechos de la gente". No hubo mención alguna en su discurso a Montse Mínguez, la hasta ayer portavoz del partido, que dimitió por los negocios inmobiliarios de su pareja y que este sábado fue relevada por Rebeca Torró, que suma a su secretaría de Organización la portavocía del partido.
Centra su intervención en vivienda (y no cita a la ya exportavoz Montse Mínguez) y en pensiones: "Si les gustan las motosierras, al aserradero, pero las pensiones no se tocan", "no son un cheque regalado"
Y desde luego los socialistas no van a soltar la presa de las pensiones, aprovechando el enredo en el que se han sumergido PP y Vox, dando a entender que puede haber recortes, pese a los intentos de Alberto Núñez Feijóo de cerrar un debate muy inoportuno en plena precampaña y que afecta a 10 millones de pensionistas: "Si les gustan las motosierras, al aserradero, pero las pensiones no se tocan", clamó, "no son un cheque regalado, son una conquista social lograda, un poco más de respeto a nuestros mayores". Y alertó de la estrategia que incluso han deslizado los opinadores de la derecha: que el PP no hable de las pensiones hasta después del 29-N. "Quieren desmovilizar para recortar después y por eso tenemos que movilizarnos", subrayó.
También Sánchez reivindicó la ley de nietos, frenada por el Supremo, la educación pública, la revolución verde y digital, la reindustrialización, las oportunidades para los jóvenes. La defensa, por tanto, del Estado del bienestar. "El 29-N tenemos que votar y que ganen las opciones progresistas, para garantizar cuatro años más de avance y cero recortes".
Pero el presidente se dirigió a quienes han levantado muchas victorias socialistas, quienes contribuyeron decisivamente a que retuviera el poder en 2023: las mujeres. "¿Quién si no las mujeres van a pagar los recortes del Estado del bienestar?", se preguntó. Estaba dirigiéndose a ellas para que sean de nuevo decisivas en estas próximas generales. Por ellas los socialistas se tienen que "movilizar, ganar y gobernar".
El líder socialista persigue la máxima movilización y acaba muy en alto el mitin. Grada entregada, Gómez en el centro. Y hasta pasos de baile del presidente, su dirección y sus ministros
12.45. Media hora apenas de discurso espídico, más propio de los finales de campaña que de un arranque. Platea entusiasmada en Fuenlabrada, ciudad talismán para el PSOE. Aplausos y más aplausos al líder. Volvía la música de Rusowsky, su malibU. De nuevo con Begoña en el centro. Sánchez empezó a menearse. A bailar, eufórico, y los ministros y miembros de la ejecutiva —Félix Bolaños, Óscar Puente, Fernando Grande-Marlaska, Pilar Alegría...— le siguieron, algunos como buenamente podían. El mitin acababa en alto. Muy en alto. Se podía decir que como nunca en un arranque de campaña. Y, desde luego, con una imagen absolutamente icónica y excepcional: el beso a su mujer. Quedan 43 días hasta las urnas.
Nueva reorganización de la dirección federal del PSOE. En este caso, obligada por la abrupta dimisión de Montse Mínguez de todos sus cargos por el chaparrón de críticas por los negocios inmobiliarios de su pareja en medio de una precampaña con la vivienda como eje (y justificación) del anticipo electoral. A partir de ahora, la nueva portavoz del partido será la también secretaria de Organización, Rebeca Torró. Y con ese gesto, el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno empodera más aún a la número tres, refuerza su papel público.
No es el único cambio decidido por Sánchez y que este sábado aprobó el comité federal, máximo órgano de dirección, reunido en Fuenlabrada (Madrid). La cartera de Estudios y Programas de la ejecutiva, que Mínguez también ejercía desde junio —tras la salida de su adjunta, Enma López—, pasa ahora a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, que es a su vez la coordinadora del programa electoral del 29-N y una mujer de la total confianza del presidente.
La secretaría general del Grupo Parlamentario Socialista, el segundo cargo en relevancia tras el del portavoz en el Congreso, Patxi López, recaerá a partir de ahora en Javier Alfonso Cendón, secretario provincial en León y uno de los hombres de confianza de Santos Cerdán hasta la caída de este por presunta corrupción en junio de 2025. En este caso, también se trata de una promoción lógica, porque Cendón ya era portavoz adjunto, el siguiente en el escalafón, de la dirección de los socialistas en la Cámara baja. Mínguez también era cabeza de lista por Lleida en estas elecciones del 29-N, pero ayer el president de la Generalitat y primer secretario del PSC, Salvador Illa, anunció su relevo: Cristina Morón, tercera teniente de alcalde de la capital leridana.
Torró sucedió a Cerdán en julio de 2025 y desde entonces ha ido consolidándose en el cargo. Ahora es además de portavoz del partido, coordinadora general del partido y rostro de la campaña
La presidenta del PSOE y nueva secretaria de Estudios y Programas, Cristina Narbona, y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante la reunión de la ejecutiva federal del partido el pasado 5 de octubre de 2026, tras la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el 29-N, en Ferraz. | EUROPA PRESS / DIEGO RADAMÉS
Los dirigentes expresan su pesar por la marcha de Mínguez, por la "crueldad" de la política, por el "todo vale". "Han conseguido que hoy haya una mujer rota", deplora Patxi López
La remodelación de la cúpula se conoció poco antes de que comenzase la reunión del comité federal que ratificó los nombramientos, en el que todos los barones acudieron para respaldar a Sánchez, salvo Emiliano García-Page, que adujo que este era un encuentro "de trámite", y Salvador Illa, por la alerta de lluvias en Cataluña. A su llegada al Teatro Tomás y Valiente de Fuenlabrada, dirigentes y barones lamentaron la dimisión de Mínguez que achacaron a la "crueldad" de la política, al "todo vale". "Enorme tristeza" dijo sentir su hasta ahora jefe en el Grupo Socialista, Patxi López. Quienes precisamente practican la "crueldad" en la política, señaló, "han conseguido que hoy haya una mujer rota". Mínguez, aseguró, "nunca, nunca, nunca" dio pasos ni votó para ayudar a los negocios de su pareja, Sergi Vélez, al frente de un holding inmobiliario, Nest Capital.
"Más bien todo lo contrario, siempre defendió la vivienda como un derecho", sostuvo. Es decir, que la ya exportavoz no solo no favoreció los negocios de su novio, sino que votó contra sus intereses, al apostar por la vivienda pública y que los abusos de los fondos buitre fueran castigados. "Es decir, nunca hizo política para favorecer a su pareja y, sin embargo, hoy está rota por la crueldad de la política y de mala gente", condenó.
Detalle del cartel mostrado por una de las afiliadas minutos antes del arranque del mitin de proclamación de Pedro Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno, este 17 de octubre de 2026 en Fuenlabrada, Madrid. | EFE / JJ GUILLÉN
De "excelente portavoz" la calificó el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, también de "mujer valiente" que "hizo las cosas claramente" y que siempre ha defendido los principios del PSOE. "Estamos en un momento en el que parece que todo vale", avisó el ministro, que recordó que él había sido también "víctima" de ataques "difamatorios y calumniadores" por parte del empresario corruptor del caso Koldo, Víctor de Aldama. Torres cree que la marcha de Mínguez será más bien un "hasta pronto", por mucho que ahora haya "flaqueado" y dimitido. También expresó su reconocimiento a la dirigente la exministra y secretaria general del PSOE de Aragón, Pilar Alegría. La decisión de la exdirigente catalana, señaló, hace ver la "dureza" de la política, los "enormes sinsabores" que acarrea.
El comité federal proclama por unanimidad a Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno y ratifica las candidaturas, apoyadas la víspera por unanimidad en la comisión de listas
Por primera vez, reseñó, Ferraz, habrá más mujeres que hombres encabezando las listas a la Cámara baja: un 52%, cumpliendo con el mandato del 41º Congreso del partido, celebrado en 2024. En el Senado, también se ha dado "un gran avance en el objetivo de la paridad, aumentando en 10 puntos el porcentaje de mujeres que encabezan las listas respecto a 2023". Ferraz presumió de que ha alcanzado la "paridad total" en el conjunto de las candidaturas a las Cortes Generales (444 mujeres y 443 hombres), prueba de que las leyes de igualdad promovidas por los ejecutivos socialistas "funcionan".
El PSOE se felicita de que hay un 52% de mujeres que encabeza las listas al Congreso y presume de "paridad total" en el conjunto de candidaturas a las Cortes Generales: 444 mujeres, 443 hombres
"Hoy lanzamos a la ciudadanía un mensaje claro: estamos preparados", remató la dirección en un comunicado a los medios. "Tenemos el mejor proyecto, el mejor equipo y el mejor liderazgo", el de Sánchez. De modo que el 29-N, subrayan, "solo hay una meta: la victoria". "Salimos a ganar y a gobernar". Optimismo insuflado también por el cierre del pacto con Frente Amplio para conformar listas unitarias bajo la marca Senado de Progreso en toda España, salvo Cataluña y Canarias. Un acuerdo histórico que permitirá aglutinar prácticamente todo el voto progresista en una sola papeleta, dando opciones a la izquierda para arrebatar al PP el control del Senado.
Las últimas seis encuestas publicadas con el adelanto de elecciones generales ya sobre la mesa no detecta un incremento de la movilización del bloque progresista. Los datos de indecisión, abstención o cambio a otros partidos se mantiene estable como en las últimas semanas y meses, y la media de escaños atribuidos sigue dejando al PSOE por debajo de los 110, aunque creciendo uno o dos en algunos estudios, mientras que Sumar sigue sin traspasar la frontera de los diez y Podemos queda entre 2-3 diputados en el mejor de los casos. La media de todos esos estudios, con sus particularidades individuales, y contemplando las fugas y recepciones entre el PSOE y Sumar y Podemos –irán juntos en dos circunscripciones y no en Madrid–, sitúa al bloque de la izquierda a un tercio por debajo de los sufragios logrados en las generales del 23-J, en 2023.
Un 69% de los electores progresistas que se decantaron por estas fuerzas, repetirán u optarán por el otro partido del bloque sin contemplar terceras alternativas. Un 31% sí se moverá. Y eso dejaría a la izquierda con 3,44 millones de votos menos de los cosechados en esos últimos comicios, sin contemplar la entrada de nuevos electores. Con ese dato, los 7,82 millones de votos socialistas y los 3,04 millones de Sumar, 10,8 millones en conjunto, ahora quedarían en común en 7,42 millones. Los datos lo ofrecen la media de los sondeos de la última semana y media a cargo de Sigma Dos para El Mundo, de GESOP para El Periódico, de Sociométrica para El Español, de 40dB para el Grupo Prisa, de Target Point para El Debate y el propio CIS. Hay coincidencias notables en sus microdatos más allá de las diferencias en atribución de escaños.
El PSOE vió a principios de mes el momento idóneo para anticipar comicios y no esperar a agotar el mandato para que otros asuntos copasen la agenda. La derrota con los decretos de vivienda, el desahucio de Maricarmen Abascal –ya fallecida– y la presión y el clamor popular de la calle –y las mediciones particulares de Moncloa– hicieron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, activar la tecla del adelanto para el próximo 29 de noviembre. Tras ello, volvió a aprobarlos en Consejo de Ministros bajo el compromiso de llevarlos a la Diputación Permanente para su convalidación, que saldrá adelante con el PNV. Pero el pronóstico no termina de reflejarse en la estimación de urnas, sí un descontento social generalizado y un incremento del choque en el debate público. Sánchez, de hecho, experimentará la primera huelga general en sus ocho años de mandato antes del inicio de la campaña. Será en favor de la vivienda, aunque se plantea frente al rechazo a los decretos de la oposición. Coincide con un ambiente caldeado sobre la situación de la educación y otros servicios.
Con todo, algunos expertos demoscópicos como Iván Redondo, exjefe de Gabinete de Sánchez, prevén cambios en las próximas semanas, en próximos estudios electorales y más conforme se acerque la campaña. Incluso con una desmovilización evidente de la acampada de la Puerta del Sol, que ha pasado de estar organizada bajo los mandos del Sindicato de Inquilinos a degenerar en un asentamiento que exige otras cuestiones diversas, entre los que está la defensa de Palestina –cada vez más representación de grupos marxistas alejados de PSOE o Sumar– y empieza a generar debates de fondo como el de la seguridad o la salubridad.
Mientras se abren debates en otras materias, como el de la sostenibilidad de las pensiones, que el propio PP ha puesto sobre la mesa involuntariamente, favoreciendo la crítica dura y directa de la izquierda, o mientras intenta recuperarse la mirada a la inmigración y a la crisis de Ceuta por parte de PP y Vox, al PSOE además se le vuelve en parte en contra esa intensidad con el debate sobre la vivienda, lo que pone más en riesgo la capacidad de activar al electorado y brindan a la oposición la capacidad de abrir fuego. El abanderamiento de la causa se ha topado con casos como el de Montserrat Minguez, la portavoz nacional de los socialistas, y el del ministro de Transformación Digital y Función Pública, y candidato a la presidencia de la Comunidad Madrid, Óscar López.
Por un lado, Mínguez, que dimitió este viernes, se ha visto envuelta en la polémica por el patrimonio inmobiliario de su pareja, de 30 vivienda, algunas de lujo, y por apoyar planes urbanísticos que le favorecía, según publicó El Español, durante su etapa de concejal en Lleida. Por otro, a López se le señala por la actuación de MUFACE, dependiente de su Ministerio, en el caso de un inquilino al que no se prorrogó el contrato de alquiler y que se enfrentó a un desahucio. Defiende que se actuó conforme a los criterios jurídicos establecidos y ha negado haber dado instrucciones personales sobre el caso.
Sánchez, entre el 63-71% de retención desde 2024
Los índices de retención de voto particulares de PSOE y de los partidos de Sumar apenas se han movido –sí ha tenido algún pico– durante estos años de legislatura, especialmente después de medidas como la amnistía y la dependencia reiterada de Sánchez de los partidos independentistas o nacionalistas. En torno a mayo-junio el líder socialista superó los 70 puntos de confianza entre sus votantes en sondeos ventajosos como los del CIS. Pero incluso el centro público que dirige José Félix Tezanos, que recientemente le da algo más de voto que en 2023 y le mantiene a doce puntos del PP de Alberto Núñez Feijóo, ahora determina que el presidente queda en un 63,7% de retención.
Las mediciones respecto a Sumar (ahora Frente Amplio) vienen repitiéndose. Una media de 4 de cada 10 sufragios repetirían el apoyo al espacio, 2-3 irían a Podemos, en torno al 10% del voto se desplazaría al PSOE, pero el resto buscaría alternativas. Ambos casos, contrastan con las derechas, que pierden voto en menor grado y únicamente desplazándose entre PP y Vox sin grandes fugas a otros focos. Feijóo retiene de media el 71% de sus votos y Santiago Abascal el 81% de media, con un 92% atribuido por 40dB como el mayor pico. El 88-90% del voto de 2023 al bloque de la derecha se mantendrá en ella.
Una de las principales esperanzas de la izquierda para rebajar una hipotética pérdida de votos que se dé es que los indecisos acaben optando por el mismo partido o por el socio opuesto. Todo, considerando que el mismo voto, dependiendo del lugar y el partido puede influir en la obtención o no de escaños de forma más asequibles. No es lo mismo Madrid o Barcelona, que Ciudad Real o León, por ejemplo. ¿Cuantos votos hay en juego entre los indecisos? De media, hay un 12,8% de indecisos entre los partidos de Sumar y un 12,4% entre los del PSOE. Son 390.000 magentas y 970.000 votos socialistas. Es 1,35 de los 3,44 millones de papeletas que se perderían. A la derecha irían el 7,5% de electores socialistas en 2023, unos 600.000, y el 4,5% de los de Sumar, algo más de 137.000.
¿Las entradas de nuevo voto compensan a la izquierda?
Hay cuatro sondeos que muestran con detalle cuántos votos pasarían de la abstención a los actuales partidos de la coalición del Gobierno. Hay algo de coincidencia en tres, el de Sociométrica, el de Sigma Dos y el CIS. Detectan que en torno al 11% de media de los abstencionistas en 2023 ahora apoyarían a Sánchez. En el caso de Frente Amplio, solo un 1,5% aproximadamente. Se añade otro 1% de esos votos que iría a Podemos. Teniendo en cuenta que hubo 12,5 millones de abstencionistas el 23-J, estas cifras aportarían a Sánchez 1,37 millones de votos y a Frente Amplio 187.000 votos. Contando la indecisión y estos nuevos apoyos, la diferencia sería de medio millón de votos menos sin contar otras entradas.
Ahora bien, si se compara con algunos sondeos de 2024, meses después de las generales, apenas hay diferencias sustanciales que evoquen esa movilización. En enero de 2024, el CIS determina un 12% y un 1,8% de abstencionistas que pasarían a votar al PSOE y Sumar. Con las cifras más novedosas, también hay que tener en cuenta que pese a que se produzca un incremento de la participación, proporcionalmente los datos apuntan a trasvases similares a PP y Vox, con Abascal ligeramente por encima. Hay similitudes también en lo que se lleva cada bloque con los nuevos jóvenes votantes. Y a mayor estabilidad de las derechas y mayor recepción de votos, mayor número de votos que proporcionalmente complica a las izquierdas lograr el mismo número de escaños con los mismos votos.
Hay otros sondeos como 40dB que minimiza esos nuevos apoyos de abstencionistas a algo menos de la mitad para el PSOE, aunque dan el doble para Frente Amplio, 413.000. Teniendo en cuenta el mejor de los casos, el Gobierno reduciría con esos nuevos votantes los 3,44 millones de pérdidas a 1,9 millones de pérdidas. La división de ese bloque de izquierda alternativa complica todo mucho más.
Al filo de la medianoche, casi cuando acababa el plazo legal, pero pudo cerrarse el acuerdo. Aquí sí. El PSOE selló con Frente Amplio este viernes un pacto para presentar listas conjuntas al Senado en prácticamente toda España —43 provincias, 47 circunscripciones— en las elecciones generales del 29 de noviembre y luchar unidos para arrebatar al PP el control de la Cámara alta. Un acuerdo calificado de "histórico" por ambas partes y que se traducirá en una candidatura compartida bajo la marca Senado de Progreso.
Era el broche a una larga jornada que acabó amarga para la izquierda del PSOE, dado que Podemos y Frente Amplio consumieron el plazo sin una entente nacional, por lo que se presentarán por separado salvo en Canarias y Comunidad Valenciana. Y para los socialistas también venía marcado este viernes por el cierre de las candidaturas propias, aprobadas por la tarde, y por unanimidad, con tensiones aisladas. Sobre todo en Burgos y Palencia, y de forma más discreta en Albacete. Además, también dimitió de forma fulminante la portavoz de la ejecutiva (y de campaña), Montse Mínguez, por los negocios del ladrillo de su pareja. Ahora, ya todo queda amarrado a falta del último trámite orgánico: el comité federal de este sábado en la localidad madrileña de Fuenlabrada, que Pedro Sánchez pretende convertir en un mitin de aclamación como candidato y de lanzamiento de la precampaña del 29-N.
Las listas unitarias se presentan en todo el país, incluidas las cuatro islas baleares. Quedan fuera las cuatro provincias catalanas y las dos canarias, salvo la circunscripción de La Gomera
Las listas unitarias de Senado de Progreso las comparten PSOE, IU, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre. Y a ello se suma el acuerdo entre el PSOE y Més-Izquierda Unida-Movimiento Sumar en las cuatro islas de Baleares y el de todas las fuerzas progresistas en La Gomera. Es decir, que habrá listas conjuntas en toda España salvo en Cataluña —donde el PSC es muy mayoritario y no tendrá dificultad para conseguir tres senadores en las cuatro provincias— y en Canarias (salvo en la isla de La Gomera), donde también los socialistas fueron primeros. De ahí que la marca Senado de Progreso vaya a operar en 43 provincias (todas, menos Barcelona, Girona, Lleida y Girona, y tampoco en las dos canarias) y 47 circunscripciones (porque hay que sumar las cuatro islas baleares y La Gomera). Lo que no se conocen todavía son los detalles del pacto y quiénes serán los aspirantes en cada provincia. Los partidos tienen hasta el 26 de octubre para registrar todas las listas ante las juntas electorales.
El acuerdo nace del "impulso y la colaboración de la sociedad civil", organizado a través de la plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia, y a partir de ahora las fuerzas firmantes se comprometen a "ser consecuentes con este esfuerzo", como han demostrado al llegar a este consenso a través del "diálogo y la responsabilidad". Los socialistas defienden que estas "no son unas elecciones más", lo que justifica que las formaciones progresistas concurran juntas al Senado, bajo una única papeleta, para plantar cara a los "recortes que plantean PP y Vox en las pensiones, la vivienda y los derechos sociales". "Solo desde la unidad de quienes creemos en la justicia social y la igualdad podremos seguir avanzando", escriben.
Un acuerdo histórico a la altura del momento que vivimos.
"Hoy", aseguran en Ferraz, "damos un paso histórico, a la altura del momento político que vivimos y de las demandas de millones de ciudadanos. Hemos escuchado el clamor de las calles y hemos transformado esas reivindicaciones en un acuerdo de país que reúne distintas sensibilidades y va mucho más allá de la suma de nuestras siglas. De esto va la buena política: de alcanzar acuerdos, sumar fuerzas y poner las instituciones al servicio del bienestar de la gente. Es una urgencia democrática que el Senado recupere su verdadera vocación y deje de estar sometido a los intereses de PP y Vox". Lo que pretenden PSOE y Frente Amplio es impedir que los populares dispongan de una amplísima mayoría absoluta en la Cámara alta, impedir que esta sea el espacio en el que la derecha haga y deshaga, como en esta última legislatura. Y la estrategia es optimizar el voto vía alianza. En 2000, también PSOE e IU concurrieron juntos al Senado, y la experiencia fue desastrosa, pero el contexto era muy distinto: estaba el PP en el poder y muy fuerte (alcanzó ese año la mayoría absoluta) y las dos fuerzas de izquierda venían de años de enfrentamientos durísimos, y ahora en cambio colaboran desde hace años en el Gobierno de coalición.
El PSOE cree estár "un paso más cerca de ampliar la mayoría progresista" y conquistar más derechos. Frente Amplio subraya la "urgencia" de devolver al Senado "el papel que le da la Constitución"
Los socialistas creen que este impulso de unidad en la Cámara alta es capital: "Estamos un paso más cerca de ampliar la mayoría progresista y seguir conquistando derechos. Muchas sensibilidades, un propósito compartido: que España siga mirando hacia adelante y hacer posible un Senado de progreso".
Una valoración pareja en Frente Amplio: "Todas las formaciones participantes comparten la necesidad de trabajar para conformar una mayoría de progreso en la Cámara alta, defender la democracia y garantizar que se sigan conquistando avances en derechos, libertades, igualdad y justicia social. El objetivo", advierte, "no puede ser solo frenar a la derecha y a la ultraderecha para acabar con el uso espurio y partidista impuesto en la principal Cámara de representación territorial". "Estamos convencidos de que es una urgencia democrática devolver al Senado el papel que le asigna la Constitución. Es decir, ser un verdadero lugar de encuentro y cooperación entre territorios, comunidades y ciudades autónomas", remata el comunicado de Frente Amplio.
Por Tudanca y Álvaro Bilbao
El otro foco de atención del día estaba puertas adentro de Ferraz. Y los choques por las candidaturas se daban por descontados antes del arranque de la comisión federal de listas. Estaban localizados. Los dos puntos claves eran Burgos y Palencia. En ambas, los comités provinciales habían situado en cabeza a Luis Tudanca —uno al Senado en la plancha burgalesa— y Álvaro Bilbao —uno al Congreso en Palencia—. Ferraz deshizo ambas propuestas, como se esperaba.
En Burgos, Ferraz levanta la candidatura al Senado de Luis Tudanca, y en Palencia también reemplaza al más votado, Álvaro Bilbao, por la diputada Luz Martínez Seijo, totalmente alineada con Sánchez
La de mayor impacto era la primera, porque Tudanca fue secretario general del PSOE de Castilla y León entre 2014 y 2025. Siempre fue un fiel soldado sanchista, pero las relaciones comenzaron a agrietarse en esta última legislatura. Tudanca se quejaba de que Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE entre 2021 y 2025 —hasta su caída por presunta corrupción, que le llevó a prisión preventiva casi cinco meses—, estaba segándole la hierba bajo los pies, desgastando su liderazgo para promocionar a dos de sus hombres de confianza en la federación, ambos diputados en el Congreso: Javier Alfonso Cendón, secretario provincial de León, y Manuel Arribas, alcalde de Sanchidrián y parlamentario con control sobre la agrupación de Ávila.
🌹El Comité Provincial del PSOE de Burgos propone a @estherpcamarero y a @luistudanca como cabezas de lista al Congreso y al Senado.
La relación acabó rompiéndose del todo y Ferraz promovió la sucesión en Castilla y León, territorio muy conservador que Tudanca ganó en las urnas en 2019 pero que no pudo gobernar por la alianza de PP y Ciudadanos. El heredero al frente de la federación fue el entonces alcalde de Soria, Carlos Martínez. Tudanca fue designado senador autonómico en mayo de 2025 y relevado por su partido en septiembre de 2026 como consecuencia de la renovación propiciada por las elecciones autonómicas del pasado marzo.
Su provincia, Burgos, dirigida por la exportavoz federal Esther Peña, le votó como candidato al Senado, y la ejecutiva regional de Martínez no corrigió su candidatura este jueves, pero sí defendió que Tudanca fuera sacado de la plancha del Senado en la reunión de la comisión federal de listas de este viernes. Y Ferraz ejecutó y situó en los puestos primero y segundo al Senado a la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando, y al exprocurador autonómico Jesús Puente, ambos por detrás de Tudanca en respaldo de las bases. El movimiento generó un fuerte malestar en la provincia y entre los críticos a Martínez.
El malestar está instalado en las dos provincias. En Palencia, su secretaria provincial, Miriam Andrés, muy enfrentada a Ferraz, reprocha a la cúpula que se haya "pasado la voz de la militancia por el forro"
En Palencia, el candidato promovido por la dirección provincial que comanda la alcaldesa de la capital, Miriam Andrés, era su concejal de Urbanismo, Álvaro Bilbao, también el más respaldado. Pero Ferraz colocó en su lugar a una dirigente siempre alineada con Sánchez, exsecretaria de Educación de la cúpula federal y diputada desde 2016, Luz Martínez Seijo. Andrés, apoyo de Edu Madina en las primarias de 2014 y de Susana Díaz en las de 2017, es una de las voces críticas en el comité federal, junto a la de Emiliano García-Page, el presidente de Castilla-La Mancha. Y este viernes estalló en X porque de nuevo la cúpula federal imponía a Martínez Seijo, contra el parecer de las bases: "Palencia ha debatido, ha participado hasta la extenuación. Y vosotros por quinta vez os habéis pasado la voz de la militancia por el forro. Viva la democracia interna!", escribió, adjuntando un vídeo de Sánchez del 30 de septiembre de 2016, un día antes de ser defenestrado por el establishment socialista, donde precisamente reinvindicaba la votación de los militantes, "la base" del partido: "Yo quiero una organización que debata hasta la extenuación, que vote, y una vez votado, toda la organización vaya a una detrás de esa decisión".
Palencia ha debatido, ha participado hasta la extenuación. Y vosotros por quinta vez os habéis pasado la voz de la militancia por el forro. Viva la democracia interna! pic.twitter.com/8UGOUW9nZi
En Castilla-La Mancha, el jueves por la noche se pudo cerrar uno de los dos flecos pendientes: Guadalajara. La dirección de García-Page y Ferraz acordaron que el uno al Congreso, Rafael Esteban, alcalde de Marchamalo, pasara a cabeza en el Senado, y la que lideraba la papeleta en la Cámara alta, María Jesús Merino, regidora de Sigüenza (y de la total confianza del barón regional), pasara a la carrera de San Jerónimo. Es decir, que Merino es la uno al Congreso y Esteban, el uno al Senado. De tres por la Cámara alta, de muy difícil elección, queda Daniel Jiménez, director adjunto del Gabinete del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, nombre propuesto por Ferraz.
En Guadalajara ya se había firmado un acuerdo el jueves, por lo que solo quedaba abierta la discrepancia en Albacete. Castilla-La Mancha dejó constancia de su desacuerdo allí pero votó a favor de todo el dictamen de la comisión de listas
En Albacete no hubo acuerdo y ahí la dirección de Sánchez impuso su voluntad, por el poder que le confieren los estatutos. La uno al Congreso es Amparo Torres, que primero había sido elegida por el comité provincial como la candidata al Senado. Con su nueva ubicación, desplaza y saca de la plancha a Emilio Sáez, que no quiso irse a la Cámara alta. La lista al Senado la encabeza ahora otra mujer, Isabel Belén Iniesta. "Ferraz ofreció intercambiar la uno al Senado [Amparo Torres] con el uno al Congreso [Emilio Sáez]. No ha habido acuerdo porque se planteó con el comité provincial prácticamente en marcha. Pero aun así hemos podido seguir hablando del resto de la lista y acordar en el resto de candidaturas", señalan desde la cúpula regional. El secretario de Organización de Castilla-La Mancha, el diputado (y número dos al Congreso por Toledo), Sergio Gutiérrez, dejó "constancia del desencuentro en Albacete" y votó a favor del dictamen de la comisión de listas. Lo mismo que hará este sábado en el comité federal. Además, hubo algunos ajustes no problemáticos, como el paso del delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, del puesto tercero al primero en la plancha al Senado por Badajoz, por lo que con seguridad saldrá elegido.
Lo que queda por saber es cómo se compondrá el puzle completo, porque las candidaturas al Senado sufrirán cambios precisamente por el acuerdo alcanzado con Frente Amplio en casi toda España. Aún hay días por delante para perfilar detalles y nombres, dado que las listas han de presentarse antes del 26 de octubre.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este viernes la gestión migratoria de España frente a las críticas recibidas durante el Consejo Europeo y ha tachado de "bla, bla, bla" los discursos de los líderes que cuestionan su política. El jefe del Ejecutivo se ha reivindicado como un "alumno aventajado" en esta materia dentro de la Unión Europea y ha asegurado que los datos avalan las medidas adoptadas por su Gobierno.
"Una cosa es el discurso, si me permiten, el 'bla, bla, bla', y otra la realidad, los datos, y los datos demuestran que España está teniendo una política muy responsable en la lucha contra la migración irregular, la gestión de los flujos de migración y la cooperación con los países de tránsito y de origen", ha afirmado en una rueda de prensa al término de la cumbre europea celebrada en Bruselas.
La cuestión migratoria ha sido uno de los asuntos principales de la reunión de los Veintisiete. Durante la cumbre, líderes como la primera ministra danesa, Mette Frederiksen; la italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro checo, Andrej Babis, han criticado la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno español y han planteado su posible impacto en el resto de la Unión Europea.
En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha defendido la necesidad de reforzar la coordinación entre los países del espacio Schengen ante medidas migratorias como la regularización española. Aunque ha reconocido que estas decisiones son competencia nacional, ha advertido de que pueden tener un "impacto transfronterizo".
"Las decisiones para regularizar migrantes irregulares son una competencia nacional, pero, como otras decisiones nacionales, pueden tener un impacto transfronterizo. Y por esa razón, la coordinación y cooperación estrecha en la zona Schengen es muy importante", ha afirmado Von der Leyen.
La presidenta de la Comisión ha evitado referirse a una medida concreta y ha subrayado que la migración es "un reto europeo" que requiere "soluciones europeas". Asimismo, ha recordado que la UE ya dispone de un mecanismo para intercambiar información sobre decisiones migratorias nacionales con posibles consecuencias transfronterizas y ha planteado la posibilidad de "reforzarlo".
"La Comisión está preparada para apoyar este refuerzo", ha señalado, sin ofrecer más detalles sobre cómo podría desarrollarse.
Un debate "muy duro" entre los líderes europeos
Durante la discusión sobre migración, las primeras ministras de Italia y Dinamarca, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, han intentado introducir cambios en las conclusiones de la cumbre para pedir a Bruselas que "explore medidas que puedan alentar la coordinación" entre los Estados miembros cuando adopten decisiones nacionales con posibles efectos sobre sus socios.
El debate ha sido "muy duro", según han coincidido varias fuentes europeas consultadas por Europa Press. Varios de los países que firmaron una carta crítica con el Gobierno español días después de la crisis migratoria de Ceuta han vuelto a cuestionar la regularización extraordinaria y su posible efecto llamada.
"Estuvo aislado, solo (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron le echó una mano", ha asegurado una fuente diplomática. Otras fuentes han matizado que, aunque Macron rechazó claramente la posición de Italia y Dinamarca, también hubo otros mandatarios que expresaron reservas.
Por otro lado, Von der Leyen ha defendido la necesidad de reforzar Frontex, la agencia europea de fronteras, y de establecer un mecanismo que permita responder con mayor flexibilidad a los flujos masivos de migrantes instrumentalizados por actores estatales y no estatales.
Estas situaciones tienen un "claro objetivo: abrumar a las autoridades, causar pánico y dividirnos", ha señalado la presidenta de la Comisión, que considera que requieren "una herramienta de emergencia". Bruselas prevé presentar esta propuesta antes de finales de año.
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La Estatua de la Libertad es mucho más que un monumento: es el símbolo más reconocible de EE UU y un reclamo turístico que cada año atrae a millones de visitantes de todo el mundo. Sin embargo, ni siquiera esta condición de ícono nacional la ha librado de las consecuencias del bloqueo presupuestario, el temido government shutdown estadounidense. Miss Liberty, como se conoce popularmente el monumento entre los locales, tuvo que cerrar sus puertas en más de una ocasión porque el Congreso no logró ponerse de acuerdo para desbloquear a tiempo la financiación de la administración federal. El cese reciente más largo del monumento fue en 2013 y duró 12 días. A casi 6.000 kilómetros de distancia, en España, la legislación no contempla escenarios tan drásticos. Prueba de ello son los últimos años, en los que ni la Alhambra ni el Museo del Prado han dejado de recibir visitantes, ni mucho menos se ha paralizado el gasto público, aunque el país acumula ya más de 1.000 días sin que el Gobierno haya puesto sobre la mesa unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.
La parálisis presupuestaria que vive España desde hace unos años supone una anomalía en toda regla y deja en evidencia el vacío de la normativa al respecto. Las disposiciones legales relativas a la prórroga son muy escuetas y no prevén cómo proceder si el impasse perdura en el tiempo. “Nadie puede forzar a redactar un proyecto de ley. Antes era casi automático que, si el Parlamento no apoyaba los Presupuestos, el Gobierno convocaba elecciones. Ya no es así, y está ocurriendo también a nivel autonómico”, subraya Violeta Ruiz Almendral, catedrática de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad Carlos III de Madrid.
Hay quien, sin embargo, ha movido ficha ante el bloqueo: el Senado —dominado por el PP— ha presentado un conflicto de atribuciones ante el Tribunal Constitucional contra el Gobierno por llevar años sin presentar un nuevo proyecto de Presupuestos. El organismo ha admitido a trámite el recurso y se espera una resolución para finales de año. La argumentación de los senadores es que el Gobierno está incumpliendo su mandato constitucional, recogido en el artículo 134 de la Carta Magna, de elaborar y presentar las cuentas, privando así al Parlamento de ejercer su función legislativa.
Mientras tanto, no hay ningún precedente que ofrezca pistas sobre cómo puede dirimirse la cuestión. El caso que más se asemeja a este conflicto se refiere a la declaración de inconstitucionalidad de una ley aprobada por el País Vasco para adaptar la prórroga del presupuesto autonómico en 2002. El Gobierno central impugnó la norma, alegando que pretendía crear un doble régimen presupuestario, y el Constitucional terminó anulándola por vulnerar los principios de unidad y universalidad presupuestaria.
Ruiz Almendral —quien fue letrada del Constitucional entre 2011 y 2020— explica que una manera para forzar un Gobierno a presentar los Presupuestos pasaría, por ejemplo, por endurecer el mismo artículo 134 de la Constitución. “¿Pero cuál serían las consecuencias? Puede que el resultado sea peor”, reflexiona la jurista. La idea de un bloqueo total como el estadounidense le parece impensable no solo en España, sino en Europa, un continente donde el sector público ocupa un gran espacio y el Estado del bienestar está asentado. “No sería asumible”, zanja.