Así es el proyecto de 2.000 millones que debía sustituir a los históricos TOA y que Defensa acaba de paralizar
Uno de los programas más ambiciosos de modernización de las Fuerzas Armadas españolas ha quedado temporalmente bloqueado.
Se trata del Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC), un proyecto valorado en cerca de 2.000 millones de euros que debía renovar una parte importante de los medios acorazados del Ejército de Tierra y sustituir a los veteranos TOA que llevan décadas en servicio.
Según informa El País, el Ministerio de Defensa ha decidido paralizar el inicio del programa después de las diferencias surgidas con el consorcio adjudicatario, Tess Defence, liderado por Indra. La propuesta económica planteada por las empresas habría superado ampliamente las previsiones iniciales del departamento.
El proyecto estaba considerado estratégico por el Ejército de Tierra debido a la antigüedad de muchos de los vehículos que actualmente siguen operativos y que fueron diseñados hace varias décadas.
El blindado llamado a sustituir a los históricos TOA
El objetivo principal del programa VAC era sustituir a los conocidos TOA M-113, vehículos blindados de transporte de tropas que comenzaron a incorporarse hace más de medio siglo y que todavía continúan prestando servicio en numerosas unidades.
Aunque estos vehículos han sido actualizados en varias ocasiones, sus capacidades se encuentran muy alejadas de las exigencias operativas actuales. Por ello, Defensa apostó por una nueva plataforma capaz de ofrecer mayor protección, más movilidad, mejores comunicaciones y una integración completa en los sistemas digitales de combate.
El programa contemplaba distintas versiones especializadas destinadas al transporte de tropas, evacuación sanitaria, apoyo logístico, mando y control o recuperación de vehículos dañados.
No se trataba de una compra menor. Con casi 2.000 millones de euros de presupuesto, el VAC se había convertido en uno de los mayores contratos para la industria militar terrestre española.
Defensa mantiene abiertas las negociaciones
Pese a la paralización, el proyecto no se considera cancelado. Según explica El País, las conversaciones entre el Ministerio de Defensa y el consorcio industrial continúan abiertas y ambas partes siguen trabajando sobre una nueva propuesta presentada durante el pasado mes de septiembre.
Fuentes gubernamentales citadas por el diario aseguran que el objetivo es desbloquear una iniciativa considerada esencial para el futuro de las capacidades terrestres españolas.
El interés de Defensa es evidente. La sustitución de los TOA forma parte de un proceso mucho más amplio que incluye programas como el 8x8 Dragón, nuevos sistemas de defensa aérea y diversos proyectos de digitalización y modernización militar.
Mientras continúan las negociaciones, el futuro del VAC permanece en suspenso. Sin embargo, una cosa parece clara: el Ejército de Tierra necesitará reemplazar tarde o temprano unos vehículos que, pese a su fiabilidad y trayectoria, se acercan al final de su vida operativa.


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