Todos los motivos por los que Soria es el destino perfecto para el otoño
Hay destinos que, cuando llega el otoño, se vuelven extraordinarios. Ocres, amarillos intensos y rojos profundos se mezclan con el verde de las hojas perennes en bosques llenos de vida. Soria es uno de esos lugares: aquí el otoño se contempla en todo su esplendor.
El paisaje se transforma en un enorme lienzo natural y ofrece el escenario perfecto para una escapada en familia. Un refugio donde desconectar, respirar aire puro y dejar que los más pequeños redescubran el placer de explorar la naturaleza, caminar entre los árboles y descubrir los secretos del bosque en esta época del año.
Cualquier punto de la provincia de Soria resulta perfecto para iniciar un viaje experiencial cargado de emoción por sus bosques y sus zonas naturales. Todos son legendarios y nos harán palpitar con su belleza indómita. ¿Qué decir de la inmensa Laguna Negra? El mítico corazón de la provincia resulta espectacular en esta época, ya que sus paredes graníticas son más inmensas, mientras que las densas masas de pinos y hayas que la custodian se reflejan en las aguas oscuras de este lago de origen glaciar, creando un contraste ante los ojos que parece sacado de un cuento de hadas.
Sorpresas para los cinco sentidos
Pero hay otros destinos menos populares e igual de sorprendentes: el ascenso a la laguna glaciar de Cebollera, más desconocida que la Laguna Negra pero igual de bella; el paseo por esos hayedos que se acurrucan en las umbrías del Moncayo; bosques mágicos donde los senderos nos llevan a lugares en los que la naturaleza se mantiene intacta como en El Royo o en Revinuesa, o llegar hasta el Acebal de Garagüeta, el mayor bosque de acebos de la Europa septentrional que con las primeras lluvias empieza a sacar sus lunares rojos y donde sus bóvedas vegetales, llamadas popularmente «sestiles», ofrecen un paseo silencioso, íntimo y completamente resguardado del viento.
Entre el agua y el aleteo de los buitres
El otoño no solo son bosques coloreados en tonos rojos, es también buscar ese rumor del sonido del agua en movimiento. La ruta por las cascadas de Covaleda y Duruelo de la Sierra o la visita a la fotogénica Cascada de la Toba en Fuentetoba, muy cerca de la capital, muestran su cara más espectacular tras las primeras lluvias otoñales, cuando el caudal se reactiva y rompe con fuerza entre la hermosa vegetación dorada.
Pero los lugares míticos son esos bosques de ribera, donde los álamos y chopos se tiñen de dorado.
Los paseos por el Duero o la ruta por el Cañón del Río Lobos son dos de los ejemplos de esos caminos de ribera que tanto encandilaron a poetas y viajeros. El Cañón ofrece en estos meses una de las experiencias más sobrecogedoras de Castilla y León. Este profundo tajo calizo, esculpido durante milenios por el agua, se viste de gala en otoño gracias a la ribera que se tiñe de un amarillo reluciente. Y si elevamos la vista hacia las altas paredes de piedra aparece el majestuoso vuelo de los buitres leonados, un espectáculo de fauna salvaje en directo que deja a los niños con la boca abierta. La senda que conduce a la ermita templaria de San Bartolomé es muy sencilla, accesible y perfecta para recorrerla en familia, ya sea a pie o en bicicleta y siempre disfrutando del paisaje sin ninguna prisa.
Imperio de la micología
Hablar del otoño soriano es, de forma inevitable, hablar de setas. Soria es el auténtico epicentro de la micología en España. En estos meses sus montes se convierten en una despensa infinita del mundo fungi. La recolección de setas es una actividad lúdica y educativa excepcional y que debe hacerse siempre con su permiso micológico que puede adquirir cualquier turista o a través de empresas que hacen salidas al campo para buscar y recolectar setas. Boletus edulis, el rey de las setas de otoño, entre los pinares, o níscalos bajo la pinocha; senderillas y gulas de monte por las riberas, pero también setas de cardo, trompetillas de la muerte y un sinfín de variedades para disfrutar y encontrar.
El viaje micológico culmina, por supuesto, en la mesa. La gastronomía soriana alcanza su cénit en estos meses. Las Jornadas de la Tapa Micológica de Soria (que este año van del 13 al 22 de noviembre), los menús micológicos repartidos por toda la provincia y las numerosas actividades en torno a la micología son el mejor homenaje culinario a este alimento apreciado y selecto.
Con todo ello, Soria demuestra que su otoño resulta un regalo para los cinco sentidos: el olor a tierra mojada, el sabor a hongo fresco, el susurro del viento entre las copas de los árboles y, sobre todo, una paleta cromática dorada y rojiza que se graba en la retina del viajero. Es un destino diseñado para recorrerlo despacio, uniendo a las generaciones en torno a una mesa o bajo la copa de un haya centenaria. Soria en otoño no es solo un viaje; es el recuerdo familiar perfecto que perdurará para siempre.
Más información en la página web www.sorianitelaimaginas.com


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