Empoderadas: del “no es nada” a investigar tu propio tumor
Belén Carreño, la periodista que escribe en este diario el boletín Inteligencia económica, publicó la semana pasada un artículo de opinión sobre un tema muy distinto a los que suele tratar: su vida sufriendo una adenomiosis dolorosísima, desde una primera regla incapacitante hasta el diagnóstico tardío de este tipo de endometriosis. La frase que más ha escuchado y que articula su relato de terror es “no es nada”. Las redes sociales, escribe, se volvieron su ventana a la enfermedad, informándola. Ahora consigue manejar el dolor de su cuerpo gracias a una red de profesionales privados que le ayudan a ello. No es la única. “Es un infierno. Yo dedico casi 500 euros al mes a mantenerme en pie y seguir trabajando. Hoy he tenido que pedir presupuesto en una clínica privada porque me han desaparecido las citas que tenía en la pública”, le responde en X Aida dos Santos, último Premio Nacional de Ensayo por Hijas del hormigón. La Vecina Rubia, una autora y personalidad digital, inspiró a Carreño a hablar en público tras contar a casi un millón de seguidores de X y tres millones en Instagram que había perdido su útero y diez años de vida “soportando que ginecólogos y ginecólogas normalizasen mi dolor y el resto de síntomas”.
