El aumento del coste de la vida está elevando la tensión social en Italia y poniendo al Gobierno de Giorgia Meloni bajo presión. Las protestas por los bajos salarios y el encarecimiento de la energía han dado paso a bloqueos de transportistas y problemas de abastecimiento en varias regiones. Mientras el Ejecutivo defiende la disciplina fiscal, también ha tenido que aprobar ayudas de emergencia para los sectores más afectados. ¿Cómo puede Meloni responder al malestar ciudadano sin comprometer sus objetivos presupuestarios? Lo analizamos en Ventana a Europa.