James Rainey, general de EE UU, sobre rescatar heridos con robots: «Evacuar a cuatro heridos en un robot con un sanitario y telemedicina»
Sacar a un herido de una zona peligrosa puede comprometer a varias personas solo para mover la camilla. James Rainey planteó cambiar esa cuenta con vehículos terrestres no tripulados. El entonces responsable del Army Futures Command proponía reservar al sanitario para atender pacientes mientras una plataforma se ocupaba del desplazamiento.
«Evacuar a cuatro heridos en un robot con un sanitario y telemedicina» fue la posibilidad que expuso en una mesa redonda recogida por National Defense el 13 de diciembre de 2023. La cita está traducida del inglés. Era una propuesta para desarrollar capacidades, no la presentación de un modelo ya certificado para transportar a cuatro personas.
La presencia de un sanitario es parte de la idea. El vehículo aportaría movilidad y la telemedicina permitiría consultar con personal situado en otro lugar, siempre que existiera un enlace adecuado. Transportar y prestar asistencia son tareas distintas: quitar peso a un equipo no resuelve por sí solo las necesidades clínicas de quien viaja herido.
La camilla tiene que poder pasar
La propuesta obliga a mirar el recorrido desde el suelo. Un paso estrecho, un obstáculo o una pendiente pueden impedir la circulación de la plataforma, incluso aunque una persona logre cruzarlos a pie. Al estudiar la autonomía de las máquinas, la ruta forma parte de la capacidad que se pretende utilizar para retirar a una víctima.
Un caso relatado por ArmyInform, del Ministerio de Defensa ucraniano, en agosto de 2026 muestra esa dificultad. El responsable sanitario Maksym Shtrul describió una evacuación en la que se emplearon varios robots para sacar a un herido. Su testimonio mencionaba cráteres, árboles y ataques durante el trayecto. Como sucede con otros vehículos sin tripulación, el terreno puede imponer más medios de los que sugiere la carga inicial.
Se trata de un relato de una de las partes del conflicto, no de una medición independiente sobre todas las evacuaciones. Su utilidad está en el problema que describe: disponer de un vehículo no garantiza que pueda completar el recorrido. Recuperar una plataforma detenida también exige recursos y puede retrasar la llegada de ayuda al paciente.
Asistencia a distancia con apoyo cercano
El Ejército estadounidense documentó en 2017 trabajos para permitir que un solo sanitario cargara una camilla en un vehículo no tripulado. La investigación reunía robótica, telecomunicaciones y sensores para apoyar la atención y el traslado. Los distintos diseños de robots responden a funciones diferentes. Cargar al paciente es otra operación que debe resolverse antes de que empiece el desplazamiento.
A esa tarea se suma mantener información sobre la víctima. El personal que recibe al herido necesita conocer su estado y las actuaciones realizadas durante el trayecto. Un enlace de telemedicina puede ayudar, pero requiere equipos y conectividad. En una misión con máquinas, la comunicación debe acompañar al movimiento para que el transporte se integre con la atención posterior.
La cuenta de Rainey planteaba reducir la exposición de quienes cargan a los heridos, conservando asistencia humana. Para llevarla al terreno deben encajar el vehículo, el recorrido y el equipo médico. El trayecto termina ante otro sanitario, que necesita recibir a la persona y continuar su tratamiento; llegar sigue siendo el objetivo de toda la operación.


© Duke Edwards / U.S. Army · Dominio público · Recorte 16:9