On November 3, voters will head to the polls for the midterm elections, which will determine whether Donald Trump’s Republicans retain a friendly Congress or whether Democrats take control of one or both chambers, enabling them to mount a more aggressive opposition by blocking legislation, budgets and appointments during the final two years of his term.
En estos momentos en los que una ola reaccionaria recorre el mundo, asumir que haya nacionales sin derecho de voto sienta un precedente muy peligroso para que otros colectivos puedan perderlo
La decisión del Tribunal Supremo de suspender el derecho de voto de ciento sesenta mil personas que han adquirido la nacionalidad a través de la Disposición Adicional Octava de la Ley de Memoria Democrática, la llamada Ley de nietos, abre una puerta muy preocupante, al negar por primera vez el derecho de voto de nacionales españoles. Lo hace además, usando un subterfugio porque la Ley de Memoria Democrática no ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional y la Instrucción del Ministerio de Justicia tampoco ha sido cuestionado ante los tribunales. Son constitucionales y por tanto, plenamente aplicables.
En estos momentos en los que una ola reaccionaria recorre el mundo, asumir que haya nacionales sin derecho de voto sienta un precedente muy peligroso para que otros colectivos puedan perderlo. Movimientos como los que piden que las mujeres casadas no voten, presentes ya en los Estados Unidos, se extienden como la pólvora por todo el mundo. Y en este caso, el Tribunal Supremo parece cooperador necesario de esta quiebra del principio de igualdad entre españoles.
Visitamos un bloque de pisos en Barcelona donde sus residentes dicen que son unos privilegiados: su casa es de por vida, pagan mucho menos de la media y sus casas están diseñadas para consumir muy poco y disfrutar de un gran confort
El hedor que mantenemos a distancia: cuando desplazamos a los países pobres aquello que nos molesta
“No es como un alquiler, que cuando se te acaba el contrato no sabes si te lo subirán, si te lo renovarán o si tendrás que marcharte. Aquí sabes que esto no ocurrirá y que la cuota mensual no aumentará más de lo que sube el coste de la vida”. Pol Díaz (32 años) habla de su piso en La Sala, el primer proyecto de vivienda cooperativa en cesión de uso para jóvenes que existe en el país, según Sostre Cívic, la organización que está detrás de esta iniciativa. Habitar este tipo de vivienda le ha dado tranquilidad económica, dice.
Su bloque está ubicado en el municipio catalán de Calonge i Sant Antoni (Girona), un pueblo de la costa brava muy turístico y, por eso mismo, con precios de alquileres disparados. Pero en su edificio, diseñado para el ahorro de agua y energía –tiene una caldera de biomasa (de pellets), placas solares fotovoltaicas, coche eléctrico compartido entre los vecinos e instalaciones comunes que reducen la demanda de recursos– los pisos no son de alquiler, ni tampoco se venden. Son viviendas destinadas al disfrute de los socios de la cooperativa. Cada miembro paga una cuota de uso, similar a un alquiler –pero mucho más barato– y una entrada, una aportación inicial que es parcialmente recuperable, y que ayuda a impulsar el proyecto: contribuir a pagar al promotor, financiarlo desde sus inicios o afianzar su compromiso. Cada uno tiene derecho a habitar el piso hasta que se vaya de la cooperativa. Pero no es suyo, no la puede dejar en herencia ni ponerla en venta o en alquiler. En La Sala, los socios y residentes pagan entre 280 euros y 400 euros al mes por cada piso. La aportación inicial no supera los 5.500 euros.
La vida así, cuenta Díaz, resulta más fácil, no solo por la renta mensual, mucho más baja de la que impone el mercado, también por la ayuda continua entre vecinos, difícil de ver en el modelo de vivienda convencional.
Así piensa también Alicia Conejero, residente de La Balma, otro edificio de la cooperativa de vivienda Sostre Cívic. Vive aquí desde los inicios del proyecto, situado en el barrio de Poblenou, en Barcelona. Desde la azotea de La Balma, a la sombra que dan las placas solares, uno puede apreciar sus vistas privilegiadas, de cara al barrio. Este espacio abierto, donde también hay un columpio para los niños, es uno de los lugares de uso común del edificio. Desde allí arriba se pueden avistar las dos almas del distrito: a un lado, la herencia de su pasado obrero e industrial, con viviendas bajas de ladrillo visto; al otro, las edificaciones imponentes, brillantes y polémicas del Distrito 22@, el área de negocios destinada a la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento. Según el portal Idealista, un piso de unos 50 metros cuadrados, la media en esta zona, se alquila a 1.300 euros al mes. Los residentes de La Balma pagan 700 euros de media por una casa de igual tamaño y muchos más espacios de uso común. No solo es que paguen menos; viven de otra manera y, según la mayoría de ellos, mucho mejor.
En La Sala, los socios y residentes pagan entre 280 euros y 400 euros al mes por cada piso. La aportación inicial no supera los 5.500 euros
Unas escaleras de madera conectan la azotea de La Balma con sus distintas plantas, en las que los pisos individuales se comunican a través de un pasillo exterior repleto de plantas. La luz entra por todos lados y las puertas de cada hogar son de cristal transparente; si sus habitantes están dispuestos a la convivencia, dejan los estores subidos en forma de invitación a un café de improviso, al cuidado de familiares o a la cesión de una pizca de sal. Si quieren intimidad, los bajan.
En cada planta hay espacios de uso común: un coworking con varias pantallas, mesas y sillas de oficina, una sala de curas con una bañera grande, un cuarto de lavandería, habitaciones de invitados, una sala polifuncional que han conquistado los niños con sus juguetes y, como joya de la corona, una gran sala común en la planta baja, con una cocina a disposición de todos los residentes, un taller anexo para los manitas y varios útiles donados al colectivo. El espacio, así, ya no es solo de paso, de saludos indiferentes en el ascensor: es de disfrute. “El edificio es nuestra casa”, resume Conejero.
Los residentes de La Balma pagan 700 euros de media por una casa de 50 metros cuadrados y espacios de uso común.
Los socios, como parte de la cooperativa, poseen el edificio en su conjunto, y pueden habitar las viviendas de forma indefinida. Pero no son suyas, sino del colectivo. El modelo se mantiene al margen del mercado inmobiliario y, por lo tanto, del lucro, de los fondos buitres y de la especulación; y tampoco es un alquiler sujeto a la inestabilidad y al abuso de poder de la propiedad. Los cooperativistas participan para que todos puedan acceder a un inmueble digno, también en el día a día, en la organización del edificio, en los cuidados y en la convivencia conjunta.
La crisis de la vivienda en todo el país encuentra en Catalunya, y en concreto en Barcelona, uno de sus epicentros; y también una respuesta social y organizativa contundente. En esta provincia, el coste medio del alquiler residencial se situó en julio de 2025 en 1.155 euros, la cifra más alta del país, según el Observatorio del Alquiler. El valor medio de un piso en la ciudad condal asciende a los 377.000 euros, inasequible para amplias capas de la mayoría. Y los jóvenes, bajo este panorama, encuentran muros infranqueables; más de ocho de cada diez catalanes (el 82,4%) entre 16 y 34 años siguen viviendo en el hogar familiar, según el Consejo de la Juventud de España, una cifra que asciende al 84,8% en el caso del conjunto de los jóvenes.
La aportación inicial media de cada residente en La Balma es de 33.000 euros y la cuota de uso media es de 712 euros
En este contexto, el modelo cooperativista coge aire y fuerzas. La aportación inicial media de cada residente en La Balma es de 33.000 euros y la cuota de uso media es de 712 euros. Algo muy por debajo de los precios de Poblenou (y en general, de la capital) pero por encima de otras viviendas de la cooperativa Sostre Cívic, que cuenta con proyectos más centrados en el derecho de acceso. Gracias a la Ley Catalana de Vivienda, estas organizaciones pueden acceder a la compra en condiciones ventajosas de edificios deshabitados y, mediante una “rehabilitación energética de mínimos” ponerlos a disposición de socios a cambio de una especie de renta antigua, muy asequible durante toda la vida, con aportaciones de capital de máximo 8.000 euros y unas cuotas de 300 ó 400 euros, detallan desde la cooperativa.
“A mis nietas les encanta La Balma. Es que no quieren ir a ningún lado. Les digo: vamos a la playa, a un parque, al cine. No, no, no, dicen. Porque toda La Balma es su casa”, explica Conejero. Los niños entran y salen dentro del entorno seguro del edificio de la cooperativa, corren, juegan, conquistan la sala polivalente; sin la necesidad de que los adultos estén al cuidado de ellos sino que basta con que haya un adulto atento, por si surge algún problema. “Hay otro niño que su madre teletrabaja y muchas veces, si está enfermo y tal, se baja a mi casa. Pero ya es que ni me lo dice. O se viene a ver una serie, o a jugar con los juguetes de mis nietas”.
La crianza así no es en tribu, pero tampoco gira en torno a la familia tradicional en exclusiva, se amplía. Los vecinos quedan cada dos por tres para cenar, unos cocinan y otros solamente gozan del menú. Y en la siguiente se invierten los roles; el chat grupal bulle de favores cruzados y pertenencias que se prestan y se devuelven; y el hogar se extiende. “Sabes que si pasa algo, siempre hay una vecina al lado. Y que puedes tocar una puerta y no es alguien desconocido. Te sientes mucho menos sola”, dice. Y no solo se refiere a la calidez de la compañía en sí, sino al hecho de saber que, al otro lado de la pared, “hay alguien que sabe en qué momento vital estás”, cuenta Conejero.
Su historia con la vivienda cooperativa comenzó en 2015, cuando un viaje a Grecia, en plena crisis de refugiados, le hizo cambiar el chip. “Me puse a cooperativizar mi vida”, asegura; y en ese proceso encontró a Sostre Cívic. Vivía de alquiler y estaba apuntada a la lista municipal para acceder a una Vivienda de Protección Oficial (VPO). Precisamente por no tener propiedades, cumplía los criterios de la cooperativa para acceder a una vivienda en cesión de uso en el inmueble. Y le cambió la vida. “Yo vivía sola y a mí me gusta la soledad, o sea, no la he sufrido, pero aquí vivo mejor”, concluye.
No hay una lavadora en cada piso, hay un cuarto de lavadoras; no hay bañera en todos los pisos, sino una en un cuarto específico por si algún residente la necesita o la quiere disfrutar
Los residentes de su edificio habitan un concepto ampliado del hogar que no solo les facilita el derecho a una vivienda digna y asequible, también la vida en sí. Cuentan con el apoyo mutuo indispensable ante las inclemencias, y de paso sus viviendas tienen un menor consumo y aplican criterios de eficiencia –ecológica, energética, temporal–. No hay una lavadora en cada piso, hay un cuarto de lavadoras; no hay bañera en todos los pisos, sino una en un cuarto específico por si algún residente la necesita o la quiere disfrutar. Los arquitectos del inmueble, junto a los socios, diseñaron un edificio bien aislado y calefactado con geotermia, que aprovecha el calor de la tierra para repartirla por conductos dentro del edificio.
“Este sistema también les permite hacer free-cooling y refrigerar los pisos durante los meses cálidos sin aporte energético, solo con la circulación de agua refrescada por el mismo terreno”, explican desde el estudio de arquitectura, que inciden en un diseño del edificio pensado para maximizar la captación solar en las plantas bajas y reducir la radiación excesiva en las altas. La madera utilizada en la mayor parte de la infraestructura, y ya común en los edificios de Sostre Cívic, requiere entre un 60% y un 80% menos de energía para su obtención que el cemento, según el instituto de Arquitectura Econova, y es muy eficaz a la hora de aislar las viviendas, que necesitan menos calefacción en invierno y menos aire acondicionado en verano.
De lo individual a lo colectivo
Pero el camino para llegar hasta aquí no ha sido fácil. “Hay que hacer un cambio de chip de lo individual a lo colectivo”, explica Conejero. Y en esa transición hay distintas velocidades y preferencias. Algunos residentes, por ejemplo, eran reacios a ceder sus herramientas al taller colectivo y siguen siendo reacios a la creación de una pequeña biblioteca en la sala común. Y en las asambleas, a veces, saltan chispas.
Las decisiones en La Balma se toman de manera democrática entre los socios, con una interlocución constante con la cooperativa, Sostre Cívic, y su junta rectora. “Aquí somos diferentes. A la hora de la verdad, siempre llegamos a acuerdos, pero si te tienes que fijar solo en las discusiones del grupo de Telegram dices: 'uf, qué horror de sitio'”, se ríe Conejero. “Todos se responsabilizan, pero hay gente que se pone más fácilmente y otra que menos… y al final hay que entender que no es lo que yo quiero, es lo que el grupo quiere o lo que el grupo necesita”.
Hay conflictos, claro. “Pero muchas veces son conflictos mucho menores de los que tiene cualquier comunidad de vecinos que se reúne a ver si ponen el ascensor. No se trata de que el conflicto no exista, sino de saber gestionarlo”, aseguran: hay unos estatutos, unas sanciones disciplinarias en caso de incumplimiento grave y un protocolo de violencia machista, así como vías para recurrir a “instrumentos legales” al margen de la autogestión de la cooperativa, instrumentos que, por ahora, no se han tenido que aplicar.
Homera Rosetti vive en Cirerers, un edificio de vivienda cooperativa en el barrio barcelonés de Roquetes. Es, a día de hoy, el edificio de madera más alto del país, con ocho plantas. Junto a la madera, el otro material más utilizado aquí es el mortero de cal en las fachadas y las placas de yeso en los interiores. “Todos son materiales biodegradables y de baja huella ecológica, pues su producción, transporte y reciclaje comporta muy pocas emisiones de CO2 ”, resaltan desde Sostre Civic.
No cambiaría su vivienda ni su modo de vida en él, pero destaca que los comienzos no fueron para nada sencillos. “Hubo un currazo para aterrizar el proyecto, acabar de diseñar el edificio y tirar adelante la obra” codo a codo con los arquitectos; un proceso que se interrumpió por la pandemia y se complicó por el ascenso del coste de los materiales. “Y para nosotros eso era más dinero que poner, buscar más financiación y se nos complicaba la cosa”, relata. En abril de 2022, finalmente, entraron a vivir e inauguraron el edificio con una gran fiesta.
“El primer año de todos estos proyectos, que eso no lo sabíamos nosotros, se nos presentaron un montón de incidencias que tuvimos que ir resolviendo”. Si el edificio es nuestra casa, las goteras del edificio también son nuestras. “Eso y los desajustes a nivel comunitario”, pues una de las familias que residía en Cirerers se marchó. “No es para todo el mundo esta forma de vivir, tan comunitaria”, relata Rosetti.
A vueltas con la propiedad
Conejero apunta a otro cambio de chip importante: la relación con la propiedad de la vivienda. La casa es tuya y se tiene que sentir hogar, a diferencia de la desposesión del alquiler. Pero no es tuya en el sentido estricto de la propiedad inmobiliaria, es de la cooperativa. Y se nota en la relación con el espacio, que debe ser diferente. “Yo puedo pintar la casa del color que quiera, pero tenemos una norma que dice que consumimos ecológico, por lo que a lo mejor me sale más cara la pintura. Tampoco puedo tirar o poner un tabique si me apetece, porque tengo que pensar que detrás de mí vendrá otra persona.
No la va a heredar mi hija, porque esto no es heredable. Tienes que pedir permiso“. Si un residente de uno de los pisos tiene que abandonarlo temporalmente –porque se marcha al extranjero a trabajar unos años, por ejemplo– puede pedir una excedencia; pero si se va definitivamente, otro socio de la cooperativa ocupará su lugar. No se puede ni alquilar ni vender.
Conejero dice que su hija “está encantada”, a pesar de que no heredará el patrimonio. Es consciente de que su madre está mucho menos sola, que el acceso a la propiedad inmobiliaria era difícil, en plena escalada de precios y la familia extendida lo celebra. “En Navidad nos juntamos todos los hermanos y los hijos y cenamos en la sala común”, con unas instalaciones mucho más espaciosas y cómodas que las de cualquier piso medio.
Un sector en alza que quiere más
En Catalunya existen 67 edificios de vivienda cooperativa, que albergan un total de 1.190 hogares, según datos de la Federación de Cooperativas de Vivienda de Cataluña (Habicoop). Desde 2016, ha crecido una media anual del 53%. Desde Sostre Cívic reconocen, no obstante, que “es difícil” sin unas instituciones favorables a este modelo, como las que hay en Barcelona. “En mercados completamente desregulados es muy difícil que puedas desarrollar modelos de vivienda asequible a precio de coste”, sentencia un portavoz. Las cooperativas de vivienda en Barcelona tienen acceso a financiación en condiciones favorables a través del Instituto Catalán de Finanzas; mediante el derecho de tanteo y retracto que establece la Ley Catalana de Vivienda pueden comprar a bajo precio edificios que, de otra manera, acabarían en manos de fondos con ánimo de lucro; y el ayuntamiento les cede suelo gratis, lo que abarata los proyectos.
Los cuidados del futuro
Conejero reflexiona sobre cómo se imagina el futuro en La Balma. Espera que se alcancen acuerdos para que instalen aire acondicionado. A su juicio, el ecodiseño del edificio no basta para soportar el verano barcelonés, cada vez más difícil en un contexto de cambio climático. A la vez, está convencida de que los cuidados que necesita van a estar a la altura. “Yo tengo una enfermedad crónica y cualquier día necesitaré ayuda. El grupo me ha dicho que cuando llegue el momento lo solucionaremos. Yo tengo confianza plena en que cuando pase, se solucionará”, dice, porque ya ha visto cómo los residentes de La Balma se vuelcan en las necesidades específicas que surgen. La confianza, añade, surge desde el conocimiento de que el modelo funciona para vivir mejor.
Los servicios secretos destacan en su informe que los servicios marroquíes eran "conscientes y conocedores de la extensión, dimensión, fecha y hora de la posible entrada forzada"
Los vídeos que confirman palizas de militares a migrantes en Ceuta
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha entregado un informe a la jueza que investiga la entrada masiva de migrantes a Ceuta. En sus veinte páginas hace un repaso pormenorizado de todo lo que se comunicó y se hizo desde los servicios de inteligencia españoles y señala que, con la información que manejaron en los días previos al 30 de julio, comunicaron el 29 de julio por alerta urgente a los servicios marroquíes de que existían convocatorias de asalto a Ceuta. Indica que les trasladaron a esos servicios de inteligencia los grupos de WhatsApp y Facebook que era más activos con ese llamamiento.
“Se considera que, a partir de ese momento, (los servicios marroquíes) son conscientes y conocedores de la extensión, dimensión, fecha y hora de la posible entrada forzada”, indica el informe adelantado por la Cadena Ser y al que ha tenido acceso elDiario.es.
Así, el informe relata que previamente a esa entrada masiva “se puede establecer de manera objetiva que las autoridades marroquíes conocían con detalle la existencia de convocatorias en redes sociales, con un gran seguimiento por parte de sus usuarios, que Ilamaban a una entrada masiva en Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono, y que dichas autoridades eran plenamente conscientes de que se iba a producir ese flujo”.
En este sentido, insiste en el documento en que las fuerzas policiales y de seguridad marroquíes eran “absolutamente conocedoras de que se estaba generando una situación anómala en términos de posibles intentos de entradas irregulares, y un relevante aumento en la afluencia de migrantes en los días previos”. De hecho, explica que el efecto llamada de las redes sociales hizo que numerosos grupos de migrantes se aproximasen durante el mismo 30 de julio al litoral fronterizo desde las laderas de las montañas. Añade que se dieron incluso atascos por la afluencia de personas en vehículos y a pie a lo largo de la carretera A-7, que une Tetuán y Castillejos.
Marruecos “opta por una actuación pasiva”
Para el servicio de inteligencia español, la gendarmería marroquí “estableció controles que resultaron insuficientes para contener la llegada masiva de migrantes a las inmediaciones de Ceuta” y considera que la reacción no fue proactiva “ante la perdida de control de la situación”. A su juicio, esto provocó la entrada masiva a Ceuta alrededor de las 11.00 horas del 30 de julio.
De hecho, relata que ya el 29 de julio el flujo de migrantes interceptados en Marruecos por sus fuerzas de seguridad se incrementa “de manera muy notable” y las autoridades toman medidas de refuerzo con el despliegue de más efectivos de las Fuerzas Auxiliares (FAUX) en el dique que sirve de frontera en Ceuta y Castillejos. Con todo, señala que el 30 de julio esa presencia de las FAUX no fue suficiente porque desde las 8.00 horas un número importante de migrantes comenzó la travesía a nado. Ya a las 12.00 horas “las autoridades marroquíes son conscientes de que (...) no cuentan con el refuerzo necesario de las Fuerzas Armadas Reales (FAR) y optan por una actuación pasiva evitando el uso de la fuerza”.
A pesar de este reproche a los agentes marroquíes, el CNI recalca en su informe que “se ha venido manteniendo un esfuerzo específico de intercambio de información can los Servicios de Inteligencia Interior (DGST) y Exterior (DGED) de Marruecos, que en el pasado ha permitido neutralizar intentos de llegada por vía marítima, así como asaltos a las vallas de Ceuta y Melilla”.
Indica que la cooperación en el ámbito de la inmigración irregular con los servicios de inteligencia marroquíes es fundamental para el CNI y añade que la nota dirigida a ese cuerpo el 29 de julio advirtiendo e la convocatoria de una entrada en Ceuta “es un ejemplo de las más de veinte remitidas durante 2026 a esos servicios de inteligencia alauí.
Además, el CNI recuerda que tras la crisis, y durante el retorno voluntario desde Ceuta, las autoridades marroquíes colaboraron con las españolas disponiendo “instalaciones, refugios temporales y un hospital de campaña, así como autobuses para desplazar a los retornados hacia diversas localidades del interior de Marruecos”.
La conversación con el jefe de Gabinete
A lo largo del informe el CNI también despeja algunas incógnitas de la investigación, como la de la conversación mantenida el 29 de julio entre uno de sus activos y el entonces jefe de Gabinete de la Delegación de Ceuta. Explica que esa llamada telefónica (posterior a los mensajes de 'wasaps' ya conocidos en los que se alertaba de los grupos de redes sociales con 180.000 seguidores) se produjo a las 21.34 horas.
En ella se transmitió al CNI que la situación era “preocupante” y que se había alcanzado un acuerdo con Marruecos para la devolución de los inmigrantes que estaban entrando en Ceuta en días previos. El agente del CNI le insistió en el “elevado número de candidatos a emigrar en Castillejos, y que se estaban intentando camuflar entre la multitud de veraneantes que llenaban la localidad”. Ante esto, y después de que el jefe de Gabinete le preguntara “si no era un poco exagerada la cifra de 180.000 usuarios de las redes sociales”, el agente le indicó que “aunque solo hubiera un 10% que intentara acceder, el volumen de migrantes que accediera a la ciudad podría ser superior al registrado en el episodio ya vivido en 2021”.
Por otro lado, entre los motivos que para el CNI desencadenaron la crisis, está la celebración de la Fiesta del Trono de Marruecos que produjo un desvío de fuerzas de seguridad marroquíes hacia otra zona que no era la frontera. Además, esa festividad, explica “es una fecha recurrente y de referencia en las convocatorias de redes sociales en las que se induce y promueve la entrada irregular en Ceuta”. Para el servicio de inteligencia español, otro elemento de oportunidad detonante de esta crisis es “la interpretación errónea de la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente.
A estas dos premisas, suma que las autoridades alauitas han llevado a cabo acciones para tratar de evitar condenas por parte de organismos internacionales, y apunta también como desencadenante de la crisis a la difícil situación socio-económica de amplios sectores de la población marroquí.
A mediados de octubre la casa vuelve a ser el centro de operaciones, y cada rincón pide lo suyo. La cocina quiere un zumo decente por las mañanas; el suelo, alguien que lo friegue cuando entra el barro; el taller, ese taladro que llevas varios puentes pidiendo prestado. Hasta la calle tiene su parte, y ahí encaja el altavoz JBL Clip 5, que se cuelga de la mochila y no pide nada más.
Las compras que de verdad salen a cuenta en un día de rebajas suelen ser las aburridas, las que ibas a hacer igual tarde o temprano. Y hoy tienen sitio en cada rincón de casa, del baño al zapatero y del tocador al taller.
Altavoz portátil JBL Clip 5 resistente al agua y al polvo
Aguanta lluvia, polvo y algún chapuzón, porque es IP67, así que va colgado de la mochila en la excursión del puente sin que tengas que mirar al cielo. Con una carga da hasta 12 horas de música, más que una tarde entera de parque. Y si en casa ya hay otro Clip 5, los dos se emparejan y suenan en estéreo. Se queda por debajo de los 37 euros, un precio sensato para un altavoz que vas a sacar de casa sin miedo.
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Friega con un rodillo de 27 cm que gira pegado al suelo, como una fregona bien escurrida, y está pensado para apurar el borde del rodapié. La base lo lava con agua caliente, hasta 75 °C según la marca. También se ocupa del depósito de agua sucia, que es justo la tarea que acaba aparcando muchos robots en un rincón.
El otro detalle pesa más de lo que parece en una casa real: sube escalones de hasta 2,4 cm. Así, el umbral de la puerta del baño o la alfombra gruesa del salón dejan de ser el final de su ruta. Se queda por debajo de los 400 euros. No es el chollo del siglo, pero la rebaja es de las reales, no de etiqueta.
Colgar una balda, montar la cómoda nueva o meter un taco en la pared de ladrillo: para eso sirve este taladro en el taller de casa. Tiene 3 modos, atornillar, taladrar y taladrar con percusión, y un ajuste de fuerza de 25 posiciones para no pasarte de rosca con la madera blanda. La batería avisa de cuánta carga le queda. Con sus 24 accesorios se queda por debajo de los 40 euros, menos de lo que cuesta un par de tardes de manitas a domicilio.
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Si las Skechers son para el paseo, las Puma Voltaic EVO dan un paso hacia el entreno. Llevan amortiguación de 10 celdas bajo el pie y una pieza rígida que asienta el apoyo. La suela es de goma de punta a talón, y eso se agradece cuando el suelo del parque está mojado. En negro con gris y detalles en rojo, combinan con casi cualquier chándal, y hoy aparecen rebajadas en Amazon.
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Encabeza los exprimidores eléctricos más vendidos de Amazon, y su manejo explica por qué: no tiene botones. Apoyas media naranja, presionas y gira; la sueltas y para. El cono cambia de sentido para sacar más zumo y la jarra se gira para elegir entre 5 niveles de pulpa. Todas las piezas van al lavavajillas, y eso decide si un exprimidor se queda en la encimera de la cocina o acaba en el armario. Ojo, eso sí: la unidad a este precio es de segunda mano, en muy buen estado. Por menos de 13 euros, el zumo de cada mañana sale a cuenta.
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En el tocador, es el paso intermedio entre la crema hidratante y la base. Unifica el tono sin tapar del todo y, si un día quieres más cobertura, basta con una segunda capa. Lleva emolientes hialurónicos, deja la piel jugosa sin sensación grasa y se extiende del centro de la cara hacia fuera. El 9 Deep es el tono pensado para pieles oscuras, y hoy está a menos de la mitad de lo que suele costar.
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La pantalla te dice a qué temperatura está, y eso importa más de lo que parece. Sus 11 niveles, entre 130 y 230 °C, dejan ir bajo con el pelo fino o teñido y subir con el grueso. Según la marca, llega a 180 °C en unos 20 segundos. Se apaga sola a la media hora, lo justo para salir del baño sin la duda de si se quedó enchufada. El cable de 2,2 metros gira sobre sí mismo y admite doble tensión, así que también se va de viaje. Se queda justo por debajo de los 40 euros.
De todos los rincones de casa, el que más agradece la rebaja de hoy es la cocina: si solo entra una cosa en el carrito, que sea la olla de WMF. Hará las lentejas de este invierno y las de los que vengan, y seguirá en el fuego cuando el robot ya esté jubilado.
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¿Cuántas salidas llevas este año con el móvil dando botes en el bolsillo o apretado en un brazalete que suda más que tú? Se aguanta porque es la única manera de saber cuántos kilómetros has hecho y a qué ritmo, pero a partir del tercer kilómetro ya solo piensas en que no se caiga. El Garmin Forerunner 265 está pensado para cortar esa dependencia: lleva el GPS dentro, así que el teléfono se puede quedar en casa.
Durante mucho tiempo, un Forerunner de esta serie era de esos relojes que mirabas en la tienda y dejabas para cuando corrieras más. Ahora se queda por debajo de los 250 euros en AliExpress, bastante lejos de lo que suele pedirse por él. A ese precio empieza a tener sentido para quien sale tres veces por semana y quiere datos fiables sin cargar con nada en las manos.
El reloj busca por su cuenta la señal de los satélites. Sales del portal, esperas unos segundos con el brazo quieto y la engancha rápido, algo que se agradece con el fresco de estas mañanas. Como escucha a varias redes de satélites a la vez, el trazado que ves luego en casa se parece más al camino que hiciste de verdad. Desde ahí cuenta kilómetros, tiempo y ritmo (eso de ir a 6:00 o a 5:30, que no es otra cosa que los minutos que tardas en cada kilómetro).
Al terminar, el reloj le pasa la salida al móvil por Bluetooth y queda guardada con su recorrido. El teléfono entra en juego después, en el sofá, y no durante la carrera.
La pantalla es AMOLED, la misma tecnología de colores intensos que llevan muchos móviles, y es táctil. Con 1,3 pulgadas tiene tamaño suficiente para leer el ritmo de un vistazo a mitad de zancada, sin tener que frenar.
Las pulsaciones, sin cinta en el pecho
El pulsómetro, un sensor óptico que Garmin llama Elevate, va en la parte de atrás del reloj, pegado a la piel. No te hace falta la cinta de pecho de toda la vida para saber cómo de fuerte vas. Para quien corre por su cuenta es la forma más sencilla de no pasarse: si en una cuesta las pulsaciones se disparan, aflojas y llegas entero al final.
Fuera del entreno sigue a lo suyo: mide cómo duermes, cuenta los pasos y registra el resto de actividad del día. Con eso entiendes por qué el martes las piernas no iban después de dormir cinco horas.
Tus primeras salidas con las manos libres
Si es tu primer reloj de este tipo, la tentación es mirarlo cada cien metros. Mejor empezar con un plan sencillo:
Antes de arrancar, espera en la puerta a que el reloj confirme la señal.
Elige una sola cifra para mirar durante la salida: el ritmo si preparas una carrera, las pulsaciones si estás volviendo a correr.
Deja el análisis para casa: el recorrido y los tiempos de cada kilómetro te esperan en el móvil.
Eso sí, si solo sales a caminar media hora, te sobra reloj.
Merece la pena si corres con constancia y ya le has echado el ojo a tu primera carrera de 10 kilómetros: llegas a ella sabiendo qué ritmo aguantas y a cuántas pulsaciones, y eso se nota en el último kilómetro.
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El magistrado Antonio Piña asume el criterio de la Fiscalía según el cual existen sendas investigaciones de Naciones Unidas e Israel sobre los hechos que impiden a la Audiencia Nacional abrir una causa paralela, según la Ley española
La Audiencia Nacional pregunta a la Fiscalía si debe investigar a Netanyahu por la detención de un sargento español
El juez instructor de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha acordado archivar provisionalmente las diligencias previas de investigación que abrió tras recibir la denuncia del partido político Iustitia Europa contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por la detención de un sargento del Ejército español en Líbano. Piña asume el criterio de la Fiscalía acerca de que la Audiencia Nacional no es competente para investigar si, como alega, ya hay procedimiento abierto en el seno de Naciones Unidas y por las propias autoridades israelíes.
El auto del magistrado, al que ha tenido acceso elDiario.es, apela al artículo 23.5 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y al principio de subsidiariedad. No consta, por el contrario, dato alguno que permita afirmar la “inactividad de dichas autoridades o la necesidad actual de una intervención subsidiaria de la jurisdicción española”, escribe Piña.
El magistrado advierte en su resolución que el archivo se produce “sin perjuicio de que una eventual modificación sustancial del estado de las investigaciones actualmente en curso o la aparición de nuevos elementos relevantes pueda justificar una nueva valoración de la cuestión”.
Piña abrió diligencias por una denuncia de Iustitia Europa y ahora archiva tras el informe de la Fiscalía. El informe del Ministerio Público se refiere a los hechos investigados como “una retención realizada por el Estado de Israel, en el contexto de un incidente operacional producido durante el desarrollo de las funciones encomendadas a la misión UNIFIL, sin que 'a priori' conste, pese al tenor de la denuncia, el empleo de violencia física, ni la prolongación de la privación de libertad más allá del referido lapso temporal”.
Sobre la existencia de investigaciones en la ONU e Israel, la Fiscalía en su informe especifica que la Oficina de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas informó el 21 de julio de 2026 que los hechos habían sido puestos “formalmente en conocimiento de Naciones Unidas, que los mismos fueron trasladados por UNIFIL a las autoridades del Estado de Israel y que la propia Organización inició una investigación interna conforme a sus procedimientos”.
“Asimismo, se informa de la existencia de actuaciones desarrolladas por las autoridades israelíes en relación con los hechos denunciados, sin que conste comunicación alguna que permita concluir, en este momento, la inexistencia de una investigación efectiva por parte de dichas autoridades”, recoge la Fiscalía en su informe al juez.
Iustitia Europa tiene previsto recurrir la decisión del juez directamente ante la Sala de lo Penal y pedir que declare como perjudicado el sargento español retenido por el Ejército israelí, informan fuentes jurídicas.
El juez de la Audiencia Nacional decidirá en los próximos días si abre una causa contra el cantante tras la querella por agresión sexual de dos extrabajadoras de sus mansiones en el Caribe
Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional
El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña decidirá en los próximos días si abre una causa contra Julio Iglesias, tras la querella por agresión sexual y otros delitos presentada contra él por dos extrabajadoras de sus mansiones en el Caribe. El magistrado ya tiene sobre su mesa el informe en el que el fiscal del caso, Vicente González Mota, defiende que ese tribunal, al que corresponde investigar los delitos cometidos por españoles en el extranjero, sí es competente.
El artículo clave que cita el fiscal es el 23.2 de la ley del Poder Judicial, que hace referencia al llamado principio de personalidad. Ese artículo permite que los tribunales españoles persigan delitos cometidos en el extranjero por españoles si se dan tres requisitos: que haya denuncia en España de la víctima o la Fiscalía, que la conducta sea también delito allí donde se produjeron los hechos y que el caso aún no haya sido juzgado.
Son requisitos que se cumplen en este caso, de acuerdo al criterio del fiscal. La denuncia en la que las dos extrabajadoras describen situaciones de acoso y agresiones sexuales fue presentada en la Audiencia Nacional en septiembre e incluye supuestos hechos que también se consideran delito en Bahamas y República Dominicana, los países donde supuestamente ocurrieron las agresiones denunciadas. Además, no consta que en esos países se haya abierto ninguna investigación contra el cantante.
Las fuentes consultadas sostienen que el informe del fiscal también alude al Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos y al Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (Convenio de Estambul). No obstante, determina que, más allá de estos instrumentos legales, la nacionalidad del cantante es el elemento clave que determina que los tribunales españoles puedan intervenir.
Cambio de criterio en la Fiscalía
La postura de González Mota se aparta de la fijada hace unos meses por la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez. Esta fiscal archivó el pasado enero una primera denuncia que estas trabajadoras presentaron ante el Ministerio Público, no en el juzgado como en esta ocasión. La fiscal Durántez consideró que los tribunales españoles carecían de jurisdicción dado que los hechos ocurrieron en el extranjero y no se daban los “vínculos” territoriales ni personales que exige la ley para que la Justicia española pudiera intervenir.
Sin embargo, González Mota se apoya en su informe en un auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de mayo de 2026, posterior a la primera decisión de Durántez, para sostener que el criterio de este tribunal especial indica que con la mera nacionalidad española del querellado es suficiente para que el Juzgado Central de Instrucción investigue de los hechos.
Esa resolución de la Sección Tercera, con ponencia del magistrado Carlos Fraile Coloma, abordaba un recurso en el que un español residente en Estados Unidos sostenía que la Audiencia Nacional no podía investigarle en un caso de estafa. Alegaba que el asunto se debía haber abordado antes en el estado de Nueva York y que la Justicia norteamericana no se había pronunciado sobre los hechos.
La resolución explicaba, sin embargo, que el artículo 23.2 de la ley del Poder Judicial no contempla que deba existir un pronunciamiento previo de la Justicia del país donde han ocurrido los hechos. “No está en la letra del precepto el condicionamiento de la jurisdicción española a la previa presentación, por la persona agraviada (...) de una denuncia o querella en el lugar de comisión”, recoge ese auto.
Y añade que lo que se exige es que la persona contra la que se pretende dirigir la acción penal en España no haya sido absuelta, indultada o penada en el lugar de comisión y, en caso de que haya sido condenada, que no haya cumplido la pena.
En ese auto de mayo, los magistrados señalan que también hay jurisprudencia del Tribunal Supremo que avala que la Justicia española puede investigar de este tipo de casos “ante la mera falta de constancia de incoación del proceso en el país de comisión del delito”. Y recuerda que no se exige “esa previa actuación de la persona perjudicada ante los tribunales de dicho país”.
Una de las sentencias del Alto Tribunal que se cita destaca que “no es el de la territorialidad –el país donde se comete el delito– el único criterio determinante de la jurisdicción española”. “Junto a este, y entre otros que no son ahora del caso, se erige el criterio de la personalidad”, añade, para resaltar que la norma española recoge que sus tribunales también pueden investigar “los delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional, siempre que los criminalmente responsables fueren españoles o extranjeros que hubieran adquirido la nacionalidad española con posterioridad a la comisión del hecho”.
Ahora, González Mota explica en su informe que ese auto le hace apartarse del criterio de la teniente fiscal en este caso concreto de las denunciantes de Julio Iglesias y añade que no es necesario otro vínculo si existe el de la nacionalidad.
La primera denuncia presentada ante la Fiscalía por las extrabajadoras señalaba a Julio Iglesias como autor principal de los hechos, pero incluía también como colaboradoras a dos encargadas de las casas del cantante en República Dominicana y Bahamas. Una de estas mujeres es colombiana y la otra brasileña. Las fuentes consultadas aseguran que ninguna de ellas figura en la querella presentada ante el juzgado, lo que también refuerza la idea de la competencia de los juzgados españoles al haber un único querellado —Julio Iglesias— y tener nacionalidad española.
Aunque admite que España sí tiene jurisdicción para examinar el caso, el fiscal sí desliza que los hechos se podrían haber denunciado en República Dominicana y Bahamas. Se trata, a su juicio, de países considerados Estados democráticos y de derecho y en los que no consta que no haya garantías jurídicas.
En una entrevista en elDiario.es, las abogadas de las denunciantes mantuvieron que tras sus análisis y experiencia y teniendo en cuenta las voluntades de las mujeres, habían concluido que “en ninguno de los dos países existen las condiciones mínimas para garantizar a las denunciantes seguridad, protección efectiva e investigación diligente conforme a los estándares internacionales de derechos humanos”.
La querella presentada por Women's Link, la organización que representa a ambas trabajadoras, incluye el mismo relato de hechos y la misma calificación de delitos que ya se presentaba en la denuncia ante la Fiscalía, aunque con un añadido: un delito de trato degradante. El texto recoge también una amplia recopilación de jurisprudencia para reforzar la tesis de que la Justicia española sí es competente para indagar estos hechos.
“Según sus testimonios, el querellado habría aprovechado su posición de poder y su situación de vulnerabilidad para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades, en un clima de intimidación constante. De acuerdo con la querella interpuesta, Rebeca y Laura describieron que Iglesias las habría sometido a situaciones de acoso y agresiones sexuales continuas y les habría impuesto condiciones laborales forzadas y degradantes”, dijo entonces la organización en un comunicado. El relato de estas extrabajadoras forma parte de una investigación exclusiva de elDiario.es en colaboración con Univision.
Javier Milei begins another visit to the United States on Wednesday, his 20th trip since being elected president of Argentina and his fifth this year alone. He will remain in Washington, D.C., until Friday, taking part in a series of events aimed at deepening his alliance with the Donald Trump administration and demonstrating his support for Israel.
“What plague?” an Irkutsk resident exclaims when the epidemiological crisis that has put this small Siberian city near Mongolia on the front pages over the past week is mentioned. “Do you see me wearing a mask?” the annoyed clerk at a pharmacy retorts when asked whether she has noticed any concern over reports of quarantines and the death of a laboratory worker. “Whatever the authorities say, we’ll obey. We all obey the authorities,” say two elderly women, carefree as they sit on swings in a park in Shelekhov, the suburb that their own governor advised people not to visit due to “a particularly dangerous infection.”
The Japanese apparel group Fast Retailing, owner of the Uniqlo chain, continues to grow at a rapid pace and could finish 2026 as the world’s second-largest fashion retailer. On Thursday, the company reported record annual results, with double-digit increases in both revenue and profit.
At least 280,000 people are missing due to the war between Russia and Ukraine, according to the vast list maintained by the International Committee of the Red Cross (ICRC). It includes Ukrainians and Russians, without distinction, and the true figure is likely higher because the list contains only requests registered with the organization. The vast majority are soldiers. Although many have probably died, some parents and wives still set a meal at an empty chair and leave their rooms unchanged in case the person suddenly returns home. They carry a pain psychologists call ambiguous loss.
The story coming to an end had it all: surprise and hope, sadness and dismay, the bitterest defeats and the triumphs that brought joy to an entire nation. Twenty-one years ago, Lionel Messi began writing the first page of his story with the Argentina national team, and on Tuesday, October 6, 2026, he will write the last. Between that ill-fated debut against Hungary on August 17, 2005 — when he was sent off 43 seconds after stepping onto the pitch — and the match with Benin that will close his international career, Messi has already become a legend of assured immortality.
Kaliningrad, the militarized Russian exclave wedged between NATO and EU members Poland and Lithuania and a constant flashpoint between the Kremlin and the Atlantic Alliance, has become the center of Vladimir Putin’s nuclear threat against Europeans. Last week Moscow accused NATO of seeking to block Kaliningrad and threatened to use nuclear weapons if the military organization moves forward with that alleged plan. For the Kremlin, the exclave, which gives it a strategic outlet to the Baltic Sea (it is the only port it can use year-round) and is a key node in its hybrid war against Europe, is an advanced bastion. For NATO, it is a piece on the board that shapes any crisis in the Baltic because it could hinder allied military movements.
The Russian invasion of Ukraine is approaching its fifth year. Since February 24, 2022, Europe and the United States have rolled out a battery of sanctions intended to strangle the Russian economy to the point where regime change would be the only viable outcome for the Kremlin. The wave of restrictions, however, has several loopholes — some deliberately left by the West to preserve certain exchanges, such as a limited purchase of hydrocarbons.
The Kremlin has turned the parliament produced by last Sunday’s Russian legislative elections into an echo chamber for the war. Authorities barred the only party that had called for a truce, Yabloko, as well as candidates who were critical of the government — from independent Boris Nadezhdin to members of parties nominally loyal to the Kremlin such as the Communist Party and A Just Russia. In addition, the military are gradually displacing party bureaucrats in Russian politics.
A story that had it all, from painful defeats to everlasting victories, will come to an end. It will happen on October 6, when Lionel Messi plays his final match with the Argentina national team. That day the Albiceleste will face Benin in Buenos Aires in a friendly. “The last tango of the world’s best player,” said the president of the Argentine Football Association (AFA), Claudio Tapia.
El Gobierno de Canarias ha anunciado la desactivación de la alerta por altas temperaturas para pasar a nivel de prealerta, confirmando que la actividad lectiva presencial se retomará con normalidad este miércoles en todas las Islas. La decisión se adopta tras prever la Aemet una bajada generalizada de los avisos a nivel amarillo en casi todo el Archipiélago (a excepción de La Palma y El Hierro), con máximas que podrán superar los 34°C en zonas del sur y medianías.
Unos 30 robots recorrieron las calles de la capital polaca sobre principios de septiembre con pancartas y consignas para reclamar al gobierno de ese país que refuerce la regulación de la inteligencia artificial y proteja el empleo humano.
Los físicos de la Universidad Estatal de Luisiana, en Estados Unidos, han demostrado que la luz clásica brillante y fácilmente disponible permite diseñar una red óptica y desarrollar mediciones que cuentan los fotones uno por uno. Esta combinación revela y utiliza un comportamiento cuántico multifotónico oculto para el procesamiento de información, pero sin los problemas asociados a la luz cuántica.