The Donald Trump administration has done with Ukrainians and Sudanese this week what it did last month with Salvadorans: it has not terminated Temporary Protected Status (TPS), but it has not renewed it either. The program that provides legal immigration status to 101,000 Ukrainians and 1,800 Sudanese citizens was set to expire on Monday, but the Department of Homeland Security (DHS) has declined to comment, which for now leaves them protected from deportation.
De esta forma evitarás desperdiciar la clara de los huevos cocidos
Ni tortilla ni frittata: cómo hacer rösti, el plato típico suizo que se hace con patata y poco más
A todos nos ha pasado alguna vez que tras cocinar unos huevos duros e intentar pelarlos, nos hemos quedado con la mitad de la clara en la mano y la otra mitad pegada a la cáscara. Y es que, realmente, no nos llegamos a hacer una idea de la gran parte de alimento que se desperdicia si no se realiza una buena maniobra al quitar la cáscara.
Es cierto que existen muchos trucos que dicen ser milagrosos vagando en la red, aunque realmente funcionan solo unos pocos. Por eso, vamos a realizar una lista con todos esos remedios caseros para que puedas disfrutar de huevos cocidos perfectamente pelados y no descuartizados.
Antes de la cocción
Elige bien la materia prima
Aunque no se trate de un truco como tal, es necesario saberlo para evitar que el huevo salga tan pegado a la cáscara. Y es que es bien sabido que los huevos frescos se pelan fatal, y aunque los hayamos cocido perfectamente siempre se van a pelar mejor esos huevos que tienes en la nevera desde hace una semana.
Por lo que siempre es mejor usar los huevos más antiguos que tengas en el frigorífico y así los nuevos tienen tiempo de acción. No los tires aunque tengan una fecha de consumo preferente próxima, ya que en cuanto los cocemos eliminamos cualquier tipo de riesgo de contaminación y seguridad alimentaria.
Durante la cocción
Es mejor cocer los huevos en cazos pequeños para evitar roturas
Mientras cocinamos los huevos es necesario seguir una serie de pasos para que salgan perfectamente cocidos y faciliten el trabajo posterior. Antes de empezar es importante saber que los huevos no deben estar fríos, ni recién sacados de la nevera cuando los metamos a la olla, sino que deben estar a temperatura ambiente.
Lo primero que debemos hacer es poner el agua al fuego, y cuando esté a punto de hervor es cuando añadiremos los huevos. Es importante mantener los huevos en un intervalo de 10 a 15 minutos dependiendo del punto de cocción que busquemos, sin dejar que llegue a hervir de forma acelerada.
Se dice que hay una forma de degradar la cáscara del huevo, para que esta se ablande y sea más fácil de quitar. Se hace echando un chorrito de vinagre blanco y un poco de sal al agua y cociendo los huevos como de costumbre. Aunque mucha gente asegura que es un truco milagroso, muchos otros dicen que no funciona y es por esto por lo que no lo consideramos un truco infalible.
El truco del hielo post cocción
Con un cuenco de agua con hielo podrás pelar los huevos cocidos sin romperlos
Este remedio es inigualable a otro, ya que funciona muy bien y en tiempo récord para esos días que llevas un poco de prisa. Consiste en sacar los huevos del fuego y llevarlos directamente a un recipiente con agua fría y hielo.
Y, ¿por qué funciona tan bien este truco? Pues la respuesta es muy sencilla, y es que cuando un huevo se está cocinando, sus componentes se expanden con el calor. Y al pasar de forma inmediata al agua fría, producimos un cambio tan brusco de temperatura que hace que el interior del huevo, es decir, la clara y la yema, se contraiga y encoja rápidamente. Pero la cáscara no se contrae, ya que es rígida, por lo que se crea una cámara de aire entre la clara y la cáscara.
Es por esta cámara de aire por donde debemos empezar a pelar el huevo, ya que normalmente es el trozo de cáscara que se parte de forma más grande. Para ello es necesario que peguemos un pequeño golpe a la cáscara sin aplastar el huevo, y le demos una vuelta mientras lo rozamos contra una mesa o una encimera, así podremos comprobar cómo las pequeñas piezas de la cáscara se desprenden solas.
También existe la posibilidad de realizar esa misma técnica pero en un recipiente lleno de agua, que puede ayudar a que la cáscara se desprenda más fácilmente. A pesar de que funcione bien, hay mucha gente a la que no le agrada la idea de pelar un huevo mientras se llena de agua o que incluso este quede empapado.
Para que el truco del hielo dé buen resultado, no basta con sumergir los huevos unos segundos. Lo recomendable es dejarlos en el agua fría con hielo durante varios minutos, hasta que se enfríen por completo. Así se asegura que el cambio de temperatura sea lo bastante marcado como para separar la clara de la cáscara, y además se detenga la cocción de inmediato, lo que evita que la yema se siga haciendo con el calor residual.
Este último detalle es importante si buscamos un punto concreto, ya que un huevo que sigue cociéndose fuera del fuego puede acabar con una yema más seca de lo deseado. Por tanto, el baño helado cumple una doble función: facilita el pelado y conserva el punto de cocción elegido.
Para pelar huevos cocidos sin desperdiciar clara, lo más efectivo es combinar tres factores: utilizar huevos que llevan varios días en la nevera, cocerlos con el agua a punto de hervor durante 10 a 15 minutos según el punto deseado, y pasarlos de inmediato a un recipiente con agua y hielo. En cambio, el truco del vinagre y la sal en el agua tiene resultados dispares y no puede considerarse una solución segura.
Siguiendo estos pasos, se reduce de forma notable el desperdicio de alimentos y podremos conseguir unos huevos cocidos enteros y limpios.
El jurado popular ha dictaminado que Agustín Romero y Erika Carbonell son culpables de matar a tiros en plena calle a Natalia Silva el 8 de diciembre de 2024. El origen del crimen estuvo en una riña familiar sin importancia en la noche de Reyes de 2024 que desembocó en una discusión telefónica entre la víctima y Agustín, el autor material de los disparos. La ejecución se produjo cuando Natalia iba en su furgoneta y él la persiguió en un coche conducido por Erika, su amante en ese momento. Después, ambos huyeron fuera de Madrid.
Dos momentos de la huida de Agustín R., en una gasolinera de Carabachel minutos después del crimen de Natalia S., el 8 de enero de 2024, captado por cámaras de seguridad que constan en el atestado policial.
Before running for U.S. representative, Bobby Pulido had already toured the communities in his Texas border district. He spent 31 years as a tejano and regional Mexican singer, performing solo and with his father, the legendary musician Roberto Pulido. In South Texas everyone knows the performer: they grew up with his hit Desvelado, they danced and fell in love to Se murió de amor. But for the past year Pulido has shown a new side—one some support without hesitation and others are still weighing as an option on the midterm ballot: that of politician.
El reconfortante plato originario de Málaga que se hace un hueco en las casas en otoño e invierno
Extremeñas, manchegas o costeras: tres recetas tradicionales para hacer migas con chorizo
Cuando las temperaturas bajan y las tardes se acortan, en muchas cocinas de Málaga vuelve a sonar el mismo ruido de siempre: el de la olla grande al fuego, con el caldo burbujeando. Es la señal de que llega la temporada de los platos de cuchara, y entre ellos, la berza malagueña, que regresa a las mesas con los primeros días de frío hasta quedarse durante todo el invierno.
Se trata de un guiso espeso, de los que llenan el plato y también el cuerpo. Verdura, legumbre, patata y carne de cerdo que se cuecen juntas hasta que todo se une en un caldo con mucho sabor. Una comida del recetario tradicional.
Un plato con sello de Málaga
En Madrid el cocido, en Asturias la fabada y en Málaga la berza malagueña
La berza malagueña es originaria de Málaga y forma parte de su cocina de cuchara, la que se apoya en productos sencillos y en recetas que pasan de una generación a otra. Como ocurre con tantos platos tradicionales, no hay una única receta: cada familia tiene la suya y cada cocina le da su toque. Lo que sí comparten todas es el corazón de este tipo de platos, que consiste en aprovechar bien los ingredientes y cocinarlos a fuego lento.
Es un plato que pide tiempo y tranquilidad, y se asocia a los días de descanso, a las comidas en familia y a las sobremesas largas, de esas en las que nadie mira el reloj.
Cómo se prepara
La base de este plato son las legumbres, mas específicamente los garbanzos
Ingredientes:
200 gramos de garbanzos
Un hueso
Un rabo de cerdo
500 gramos de carne de ternera (morcillo)
½ Pollo
Tocino añejo
Morcilla
Dos zanahorias
50 gramos de habas
100 gramos de calabaza
200 gramos de judías verdes
50 gramos de acelgas
Aceite de oliva virgen extra
Pimentón, pimienta, sal y comino
Un ajo
La carne de cerdo pone el toque de contundencia. Según la receta de cada casa, se usan productos como el chorizo, la morcilla, el tocino o los huesos, que sueltan sabor al caldo mientras se cuece. Después llegan los condimentos que se usan en muchas cocinas del sur, como el ajo, el pimentón o el comino, que se ajustan al gusto de quien cocina.
Antes de cocinar debemos dejar los garbanzos a remojo en agua con sal durante una noche. Al día siguiente comenzaremos lavando y cortando las patatas, las zanahorias y las judías verdes y lo meteremos todo en una olla con el resto de ingredientes, a excepción de la morcilla. Tenemos que cubrir todos los ingredientes con agua.
Dejaremos cocinando a fuego fuerte hasta que comience a hervir, es entonces cuando retiraremos la capa de grasa que se forma en la superficie de la olla con una espumadera.
Esperaremos a que el agua hierva unos 45 minutos para que los garbanzos y verduras queden tiernos. Añadiremos la morcilla y dejaremos solo cinco minutos más hirviendo.
Antes de servir, recomendamos probar el punto de sal, por si faltara una pizca. Este plato se disfruta más cuando está caliente así que puedes servirlo directamente.
Por qué gusta tanto en invierno
Es típico en España cocinar platos de cuchara cuando empieza el frío
La respuesta está en el plato: es caliente, espeso y llena mucho, algo que se agradece cuando fuera hace frío. Un plato de berza al llegar a casa tras una mañana fría sienta como pocas cosas. Además, da para mucho: una olla grande permite comer varios días, y es habitual que los guisos de cuchara ganen sabor al reposar de un día para otro.
La berza malagueña se disfruta sobre todo en casa, donde se prepara los fines de semana o en reuniones. Pero también puede encontrarse en la carta de algunos bares y restaurantes de cocina tradicional cuando llegan los meses de frío. Para quien viene de fuera, probarla es una buena manera de conocer la cocina típica de Málaga más allá de los clásicos populares.
Algunos consejos para acertar
Este plato es apto para esas ollas de toda la vida
Lo primero es no tener prisa, ya que la berza necesita tiempo y un fuego tranquilo, y si se cuece con prisas el resultado no es el mismo.
Lo segundo es dejar las legumbres en remojo desde el día anterior, para que queden tiernas. Y lo tercero es probar el caldo antes de echar la sal, porque el chorizo, la morcilla o el tocino ya aportan la suya.
Es un plato ideal para grupos grandes, y si algo tiene la berza malagueña es que invita a juntar a la gente alrededor de la mesa.
Se sirve caliente, en plato hondo y, normalmente, junto a un trozo de pan para mojar en el caldo.
Si el frío aprieta y apetece algo que reconforte, la berza malagueña es una apuesta segura.
El presunto asesino de Gloria, la mujer de 52 años apuñalada mortalmente el martes en una urbanización del distrito de Carabanchel de Madrid ha sido detenido por la Policía Nacional como presunto autor de un delito de homicidio. La detención se produjo anoche en el distrito de Usera, por donde circulaba con su coche, y era pareja de la asesinada. Se trata de un hombre español de 59 años. La víctima es una mujer de 52 años originaria de Guatemala que no residía en la urbanización. La encontró tendida en el suelo y ensangrentada un viandante, que avisó a los servicios de emergencias. Murió en el hospital.
En junio del 2024, un joven se preocupó porque su hermano menor de edad estaba tardando demasiado en regresar a casa. Como el adolescente tenía un sistema de geolocalización en su móvil que permitía a su familia saber dónde estaba, el hermano mayor lo revisó y comprobó que estaba en un barrio a las afueras de Madrid. Extrañado y preocupado, el chico acudió a esa dirección y se encontró a su hermano, que tenía en aquel momento menos de 16 años, con un profesor de su colegio, las Mercedarias de Don Juan Alarcón, ubicado en el centro de Madrid. La familia puso una denuncia, el docente fue detenido, se ordenó su alejamiento del chico y el colegio lo despidió. Pero esa solo era la punta del iceberg de lo que la policía no duda en definir como un “depredador” sexual de menores. Dos años después de aquello, desde el pasado viernes, ese hombre está en prisión, acusado de haber agredido al menos a una decena de estudiantes más.