Meloni extiende a los menores de edad la detención preventiva ante los disturbios en el país
El Gobierno de Italia autorizó este martes reforzar con otros 500 soldados el dispositivo de seguridad pública en Milán (norte) tras los disturbios y saqueos del pasado fin de semana, según confirmó la primera ministra, Giorgia Meloni, en un vídeo en sus redes sociales. La medida, tramitada como decreto-ley y aprobada en Consejo de Ministros, también establece que los menores de edad podrán ser objeto de la figura de detención preventiva que hasta ahora solo se aplicaba a adultos y crea el delito de "participación violenta en manifestaciones". Así, las fuerzas del orden podrán detener a menores de 18 años en las comisarías durante 12 horas, siempre que existan pruebas de que representan un peligro.
"A Milán llegan 500 militares más, hasta finales de año junto a la policía y los carabinieri. Y a la justicia de menores le damos más magistrados y más plazas en los centros, para que la certeza de la pena valga también para quien tiene 16 años", anunció la mandataria en el mensaje transmitido tras el Consejo de Ministros que aprobó la medida. Los militares permanecerán desplegados hasta el 31 de diciembre y estarán a disposición de las autoridades para colaborar en el control del territorio y el mantenimiento de la seguridad pública.
Meloni calificó de "inaceptables" las escenas vividas tras una serie de altercados que dejaron cerca de 200 agentes heridos y daños materiales que solo en la capital lombarda rozan el millón de euros. Según datos oficiales, las fuerzas del orden detuvieron o identificaron a 330 personas, la mitad de ellas de origen extranjero. El nuevo contingente reforzará la operación Calles Seguras, una iniciativa implementada en 2008 que mantiene a unos 5.000 efectivos del Ejército desplegados en numerosos 'puntos calientes' del país para garantizar el orden público. La medida entrará en vigor inmediatamente y dispondrá de un plazo de 60 días para ser ratificada por el Parlamento italiano.
El paquete de medidas incluye la creación del delito de participación violenta en una manifestación, que contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros para quienes participen en acciones violentas en grupo. "Si durante una marcha o una manifestación te unes a un grupo de cinco o más personas, te pones a tirar piedras, petardos, palos, pones en peligro la seguridad de todos, te arriesgas a hasta cinco años de cárcel y hasta 20.000 euros de multa", precisó Meloni. Además, el decreto introduce el principio de que "quien rompe paga, y si quien rompe es un menor, pagan sus padres", añadió
En el ámbito penal, se tipifica con eficacia inmediata la presunción de imputabilidad para menores de 14 a 18 años y se permite al jefe de policía aplicar apercibimientos orales y veto de reunión en lugares públicos a jóvenes con antecedentes por actos violentos. El borrador del decreto contemplaba también atribuir excepcionalmente a los militares funciones policiales durante tres meses, lo que les habría permitido efectuar detenciones, pero esta disposición finalmente quedó fuera del texto aprobado.
Al referirse a las manifestaciones del pasado fin de semana, Meloni señaló que, además de las "franjas antagónicas de siempre", participaron cientos de jóvenes, muchos de ellos menores de edad. "No hay nada de revolucionario en devastar y robar. Devastar y robar no es protesta, es criminalidad, y la respuesta del Estado debe ser firme", afirmó. La primera ministra añadió que las fuerzas del orden habían detenido o identificado a 330 personas, la mitad de ellas de origen extranjero, incluidas personas nacidas fuera de Italia y otras nacidas en el país en familias extranjeras.
"Espero que los delitos cometidos sean perseguidos con rapidez y que todas las normas a disposición, incluidas las de los recientes decretos de seguridad, se apliquen con rigor", sostuvo. Meloni destacó que el menor de los identificados tenía 11 años, una circunstancia que, según afirmó, "duele y da miedo, y nos interpela a todos".
La decisión del Gobierno llega en un clima de tensión por las convocatorias de protesta impulsadas para este sábado en Roma, Milán y otras zonas del país por el Movimiento 17 de octubre, un grupo de protesta juvenil surgido a raíz de los recientes altercados en el centro de Milán que ha anunciado movilizaciones permanentes "hasta la caída del gobierno ladrón".
480 millones en ayudas a transportistas
El Gobierno italiano también anunció este martes el desembolso de unos 480 millones de euros en ayudas pendientes para los transportistas, en un intento de aliviar la crisis del sector por el encarecimiento de los carburantes, mientras las protestas siguen dificultando el abastecimiento en varias regiones del sur del país. El anuncio se produjo tras una reunión en la Prefectura de Milán encabezada por el viceprimer ministro y ministro de Transportes, Matteo Salvini, y el viceministro del ramo, Edoardo Rixi, con representantes de las principales asociaciones empresariales del transporte por carretera.
"A partir de hoy comenzamos a desembolsar las contribuciones correspondientes a las solicitudes recibidas hasta agosto, que ascienden a aproximadamente 480 millones de euros", declaró Rixi al término del encuentro, confiando en que los paros se levanten en las próximas horas. Además explicó que el Gobierno ha identificado recursos adicionales para afrontar el aumento de los costes del transporte, aunque parte de las medidas previstas para compensar los gastos de septiembre y octubre, mediante créditos fiscales, se materializarán en 2027.
La huelga, que estaba prevista inicialmente hasta este martes, continúa en varias regiones del sur, donde representantes de los transportistas han anunciado que mantendrán las protestas, al menos, hasta la próxima reunión con el Gobierno, convocada para el 27 de octubre. En Sicilia, el Comité de Transportistas Sicilianos (CTS) anunció la revocación del paro para facilitar la recuperación de la actividad logística y dar una señal de apertura al Ejecutivo, aunque precisó que las empresas permanecerán en "estado de agitación" hasta que se resuelvan sus reivindicaciones pendientes.
En el quinto día de protestas, los bloqueos del transporte por carretera siguen dificultando la distribución de alimentos frescos y carburantes en varias regiones del sur de Italia. La escasez de combustible, inicialmente concentrada en la provincia de Taranto (Apulia), se extendió durante el fin de semana a otras zonas de esa región, así como a Basilicata y Calabria, y alcanzó a varias estaciones de servicio de Nápoles y de islas del archipiélago napolitano como Ischia.
El sector agrícola es uno de los más afectados por las interrupciones, debido a las dificultades para transportar frutas y hortalizas y al riesgo de que parte de la mercancía quede almacenada sin llegar a los puntos de venta. Entretanto, decenas de usuarios denuncian en redes sociales la falta de existencias en los supermercados, con baldas totalmente vacías y gasolineras con carteles de "sin gasóleo ni gasolina" o "producto agotado".
