La Policía neerlandesa para a un conductor ebrio y descubre dos serpientes, un pez de colores y drogas en el vehículo
La Policía neerlandesa detuvo el pasado miércoles a un conductor de 51 años que circulaba bajo los efectos de sustancias por la autopista A4, a la altura de Hoofddorp, cerca de Ámsterdam. Sin embargo, lo más sorprendente llegó cuando los agentes registraron su vehículo y encontraron dos pitones, una caja con ratones vivos, un pez de colores y cuatro cigarrillos de marihuana ya preparados.
Según informa el diario neerlandés AD, el hombre, vecino de Ámsterdam, fue interceptado por agentes de Tráfico que, tras comprobar su estado, procedieron a detenerlo. Durante la inspección del automóvil descubrieron que los animales viajaban repartidos por diferentes zonas del habitáculo.
Dos pitones entre los asientos delanteros
Las dos pitones se encontraban en la consola central del coche, en el compartimento situado entre los asientos delanteros, mientras que en la parte trasera había una caja con ratones vivos que, según explica el diario AD, probablemente estaban destinados a servir de alimento a las serpientes.
Pero estos no eran los únicos animales que viajaban en el vehículo, ya que los agentes también encontraron un pez de colores dentro de una bolsa con agua, según recoge el medio local AT5. En el asiento del copiloto había, además, cuatro cigarrillos de marihuana ya preparados para su consumo, aunque la Policía no ha aclarado qué sustancias había tomado el conductor antes de ponerse al volante.
Por el momento, se desconoce por qué el hombre transportaba tantos animales en su coche y hacia dónde se dirigía cuando los agentes le dieron el alto en la autopista. Tampoco se ha informado de si las serpientes y el resto de los animales eran de su propiedad o si los estaba trasladando para entregárselos a otra persona.
Los animales fueron trasladados a un centro de acogida
Después de detener al conductor, los agentes trasladaron el coche y los animales a la comisaría de Hoofddorp. Desde allí, las dos pitones, los ratones y el pez de colores fueron llevados a un centro de acogida, donde quedaron al cuidado de sus responsables.
No es la primera vez que la Policía se encuentra con animales exóticos en circunstancias poco habituales en Países Bajos. Según recuerda el medio local AT5, en 2016 los agentes descubrieron varios cocodrilos que estaban siendo utilizados para vigilar dinero procedente del tráfico de drogas en el este de Ámsterdam, un caso que también llamó la atención por el uso que se estaba dando a estos animales.

