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Frente Amplio y Podemos se acercan a una 'lucha fratricida' de alto coste electoral en Madrid entre Delgado y Montero

15 October 2026 at 23:05
La número dos de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, durante un acto en Barcelona con Gabriel Rufián, en abril

La izquierda alternativa vuelve a apurar los plazos para el registro de coaliciones de cara a otra carrera electoral. A menos de 24 horas de que finalice el vigente para las generales del 29 de noviembre, a las 23.59 horas de este viernes, tanto Frente Amplio como Podemos han confirmado un bloqueo prácticamente definitivo que salvo sorpresa no podrá resolverse. La máxima es que los morados se ven suficientemente reforzados como para que Irene Montero, tras su pacto de colaboración en campaña electoral con ERC y Gabriel Rufián, se reafirme para ser candidata por la circunscripción de Madrid, y eso solo le deja un camino posible: ir en solitario. Frente Amplio confirmó ya el martes a Emilio Delgado, de Más Madrid, como número uno en la lista. Y no se prevé una renuncia por ninguna de las dos partes que aune los intereses de dos formaciones que a nivel ideológico casi no difieren.

La refundación de Sumar se hizo sobre la base de construir una alianza duradera sobre un programa y unos objetivos que diesen lugar a una selección de equipos y candidatos a través de los que implementarlos. Podemos estuvo invitado desde el primer momento a sumarse como un partido más, sin conseguirlo, a la vez que los morados reivindicaban su espacio y su legado. Los retrasos para confirmar la marca y el acelerón por el adelanto electoral han trastocado los planes. Por un lado, Frente Amplio se ha encontrado con la dificultad de promocionar nombres, teniendo que tirar de banquillo, primero de Mónica García, la ministra de Sanidad, y, posteriormente, de Ada Colau, la exalcaldesa de Madrid. Por el otro, Podemos ha tenido que cambiar rápido de estrategia, mostrando una actitud amable, integradora, pero a la vez exigiendo mecanismos que revolucionaban el itinerario fijado durante meses por sus exsocios.

Se ha pasado de exigir primarias abiertas a todos los españoles, para que se determine el candidato y el peso de cada formación, a considerar que ese pacto con ERC da autoridad suficiente a Montero para ser la líder de una lista de izquierdas por Madrid. La consideración de que las candidaturas "tienen que caer por su propio peso" ha sido algo recurrente para Podemos hasta hace no mucho. Y este mismo jueves, en RNE, Ione Belarra, secretaria general de la formación, se situó en esa senda tras decir un día antes que el "tándem Montero-Rufián" es el liderazgo que pide "la gente". Belarra cerró la puerta a una lista única en Madrid y en Barcelona –Podemos prometió a ERC no concurrir por Cataluña– y propuso una alternativa de urgencia tras haber sondeado a IU: listas en otros territorios de la mano de los de Antonio Maíllo. Fue rechazado inmediatamente. Se niengan a acuerdos "troceados" al margen de Frente Amplio.

Maíllo dejó clara su posición en TVE tras escuchar a Belarra. Defiendió la "fraternidad" con la que se viene colaborando entre su partido, Más Madrid, Movimiento Sumar y Catalunya en Comú, y dejó una decisión a Podemos que tendrá que tomarse en estas horas críticas. "Podemos tendrá que decidir si quiere venir o no. La disposición es muy fácil, tienen que saber qué es lo que quieren hacer y desde luego son bienvenidos si se incorporan a un proyecto amplio de las izquierdas. Le va mejor al país y a la gente trabajadora que nos necesita".

Al cierre de esta edición, y tras consultas de El Independiente a ambos sectores de la izquierda, el bloqueo parece consolidarse en Madrid, pero voces autorizadas del Frente Amplio creen que puede haber capacidad de entendimiento generalizado en las provincias. Las conversaciones, dicen, siguen en marcha más allá del relato que aseguran quieren "imponer" desde Madrid figuras como Belarra. Añaden que la idea de primarias posterior "no va a funcionar". Se remiten al marco de las andaluzas de este año, con la dirección de Podemos en Madrid negando el pacto y su aparato autonómico tirando para llegar a él. Esperan que el desenlace sea el mismo, con una adhesión de última hora y que no decidan seguir el rumbo de las últimas elecciones de Aragón, donde tiraron de IU para una alianza particular y estos lo rechazaron como ahora hace Maíllo.

En Canarias se logró por la tarde, este jueves, con una alianza entre Nueva Canarias, Podemos, IU y Movimiento Sumar bajo la marca Unidad del Pueblo Canario. Desde Madrid esperaban que se despejase el mismo camino en Aragón con la Chunta, en Baleares con Ahora Més y en la Comunidad Valenciana con Compromís. Se logró a primera hora de la mañana salvo con los nacionalistas valencianos. En esas dos, de momento, habrá listas de Frente Amplio con esos dos partidos autonómicos como prioritarios. Pero Podemos debe decidir su sumarse o no. No ha gustado en la confluencia que Montero oculte el nombre de Movimiento Sumar al celebrar pactos como el canario.

La falta de acuerdo en Madrid compromete escaños

Delgado se pronunció poco después de que Belarra lanzase el último órdago. Siguió tendiendo la mano para la unidad, pero asentó la idea de que conseguir un pacto ya es muy complicado: "Es más fácil hablar de la unidad que llevarla a cabo". Defendió que tras los trabajos del espacio y la implantación madrileña de Más Madrid, el movimiento lógico es que si Podemos quiere colaborar, se integre en las lístas. Más Madrid viene ofreciendo una segunda plaza a Podemos que no ha servido para unificar intereses. "El país entero ha visto cómo todos los esfuerzos que están en nuestra mano se han puesto encima de la mesa para acomodar a todas las fuerzas políticas en esa lista (...). Si quieren aprovechar tienen toda la posibilidad", remató Delgado.

Desde Podemos, Belarra atenuó el impacto electoral de ir divididos, reafirmándose con ello en la idea. Aludió a la proporcionalidad de la circunscripción para asegurar que no se perderían votos de izquierdas. En esas quedó se situó también Delgado, reduciendo los posibles efectos electorales, pero llamando a la unidad con todo. Si se mira a las autonómicas de 2023, Más Madrid consiguió 27 escaños y el 18,35% de los votos. Podemos quedó sin representación con el 4,73%. De ir en coalición (incluido IU, Alianza Verde y Verdes Equo) habrían alcanzado los 33 escaños quitando 3 al PP, 2 al PSOE y uno a Vox. En ese rechazo a aliarse influyen las malas relaciones de ambos partidos. Los madrileños no dejan de ser una escisión de los morados.

Más Madrid empieza a asentar la idea de que se ha hecho todo lo posible para lograr la unidad

La cuestión es que Madrid otorgó el mayor número de escaños a Sumar en 2023, seis con Podemos, por delante de los cinco logrados de Barcelona. En la principar circunscripción, de los casi 16 puntos de voto logrados en el 23-J, solo esos 4,73 puntos menos ya suponen entre uno o dos escaños menos según reflejan los resultados tras hacer una simulación. Y eso en el mejor de los escenarios posibles, dado que las encuestas reducen casi a un tercio los escaños que han tenido en esta legislatura. Si Podemos no supera el 3% no logrará nada y dejará a Frente Amplio sin opción a revalidar esos seis diputados, por ejemplo. Figuras como Maíllo defienden que no hay evidencias de que ir separados sea rentable. Pidió unidad el líder de IU basada en el diálogo y no en "tuits". Internamente, dirigentes de la izquierda plural determinan que la imagen que se está dejando es de lucha de egos y de puestos cuando se comparte el mismo ADN ideológico entre partidos hermanos.

Pese al escenario, los discursos entre referentes del espacio durante las últimas horas han sido en positivo. Por un lado, defendiendo que "da tiempo" a cerrar bien este proceso, como abogan desde IU o una de sus principales referentes, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Pero desde Madrid también se allana el relato de haberlo intentado todo. "Hay que salir del bucle", señaló García al mismo que recalcó que su partido ha hecho todo lo posible por garantizar la unión de siglas madrileñas. No quieren que triunfe un relato contrario si no se llega a nada.

En añadido, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, declaró desde el Foro CREO tras su intervención que tanto Delgado como Colau "están haciendo todo lo posible, de forma sincera, por cumplir con ese mandato ciudadano, por presentar una única papeleta". "No es el momento de anteponer un interés partidario ni personal", lanzó.

Colau rebaja las dudas de su candidatura

Después de dejar en el aire su candidatura si no había unidad con Podemos, este jueves Colau matizó que solo daría ese paso atrás si sirve para unir con Podemos y si se lo piden los compañeros de Frente Amplio, por lo que se reafirma en sus intenciones de competir como candidata al Gobierno por Barcelona, con una especie de tándem con Ernest Urtasun, el ministro de Cultura, y haciendo ticket con Delgado. Esa disposición a cesiones para integrar han sido bien acogidas por líderes como Maíllo, aunque en otros sectores no gustó nada la imagen de ambigüedad que se dejó. Hay que recordar que minutos después de incluso abrirse a un cambio de siglas en lugar de Frente Amplio para concurrir, los cuatro partidos que lo integran lanzaron la iconografía, las redes sociales y la página web de la confluencia. Este viernes, la decisión de las izquierdas puede tener efectos en la movilización social y en la capacidad o no para dar un vuelco a las encuestas.

Este es el logo y los colores elegidos por Frente Amplio para concurrir a las generales del 29-N

14 October 2026 at 10:00
Logo y colores elegidos por Frente Amplio para concurrir a las generales del 29 de noviembre

Minutos después de que Ada Colau abriese la puerta a dar un paso al lado o al cambio de siglas de Frente Amplio para integrar a Podemos y conseguir la unidad, los cuatro partidos que integran el espacio, Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Catalunya en Comú, enviaron a la vez la nueva iconografía con la que la alianza concurrirá a las generales del próximo 29 de noviembre. Eligen un naranja oscuro, definido por ellos como "bermellón", con serigrafía en mayúscula, amarilla lima y que resalta con mayor tamaño y groso la palabra 'Amplio'. Todo en un momento en el que no parece que vaya a haber una lista única en la izquierda alternativa, con Irene Montero como candidata de los morados.

Al mismo tiempo, los partidos de esta nueva plataforma han difundido sus perfiles en X, Instagram, TikTok y BlueSky. Vuelven, en todo caso, a la red social de Elon Musk, que abandonaron la mayoría, a excepción de algunas figuras de Más Madrid, por ejemplo, como muestra de rechazo de la influencia de los tecnoligarcas y tras el apoyo explícito del líder de X a partidos como Alternativa por Alemania. Igualmente, presentan la web www.frenteamplio.info, "una herramienta para recabar apoyos de cara a la construcción y consolidación de un frente lo más amplio posible". "Será un medio para que todo el que quiera colaborar e implicarse en la campaña pueda inscribirse", dicen fuentes de la confluencia.

Los partidos del nuevo Sumar presentarán la marca oficialmente el próximo sábado 17 de octubre a las 12.00 horas, sábado, en el Auditorio del Parque Lineal del Manzanares bajo el lema 'Es la hora'. La confirmación llega después de las palabras de Colau de este miércoles sobre Podemos, pero también tras el cerrojazo de Montero el martes en una entrevista en TVE, y la previa confirmación de Colau como respuesta al pacto entre morados y ERC para darse apoyo mutuo en las generales haciendo tándem Montero y Gabriel Rufián, tras dejar durante el cierre de semana la incógnita de sumarse a ese Frente Amplio si no repetía con los republicanos. Colau le invitó a ello.

Quedan algo más de 48 horas para que concluya el plazo de presentación de coaliciones. De conseguirse, a continuación los partidos deberían sentarse a negociar los puestos en las listas, a presentar entre el 21 y 26 de octubre. Hay riesgo de división y por ende preocupación en todos los sectores de la izquierda, desde el PSOE a la plural, porque el sistema D'Hondt penaliza la atomización.

El Frente Amplio y la profecía de Victoria Prego

13 October 2026 at 23:07

El votante de ese espacio político que en los últimos años denominan bajo el eufemismo de "la izquierda a la izquierda del PSOE" tiene que ser profundamente amnésico a la hora de votar o caerá en la cuenta del bucle que supone que, periódicamente, la izquierda cree una marca "para agrupar" a toda la izquierda, muy por encima de simples partidos, incluyendo sensibilidades y sectores sociales, para que luego esa marca empiece a sufrir deserciones que obligan a crear otra nueva marca. La antigua marca pasa a ser un partido más y se crea una nueva que se atribuye nuevamente la misión de ser un movimiento social que agrupe a todas las sensibilidades progresistas de la sociedad.

Esa era, a fin de cuentas, la cantinela de Izquierda Unida al nacer en 1986. Frente a los que decían que era, básicamente, una marca blanca del PCE, sus fundadores insistían en que era mucho más que eso: era un movimiento social para agrupar a una izquierda mucho mayor y que el PCE solo era "un partido más" dentro de IU. Luego llegó Podemos y entonces Alberto Garzón intentó aquello de usar la marca Unidad Popular en las elecciones de diciembre de 2015, que a nadie le importó demasiado. Todo el mundo estaba pendiente de Podemos, que se presentaba no como un partido político, sino como un gran movimiento ciudadano desde las bases populares. Paralelamente, Garzón trató de convencer de que Unidad Popular era un proyecto integrador de todas las izquierdas y que Izquierda Unida "solo era un partido más" dentro de ella.

Luego llegó Unidas Podemos, con aquel pacto de los botellines de Pablo Iglesias y Alberto Garzón en Sol, y entonces aseguraron que no era una coalición de partidos, que era algo mucho mayor, un acuerdo entre sectores sociales en el que Podemos e Izquierda Unida habían pasado a ser simplemente "dos partidos más" que se sumaban a ese gran pacto ciudadano que era Unidas Podemos. Y luego llegó Sumar en 2023, con un replay que aseguraba que Sumar no era un partido, sino un gran acuerdo ciudadano entre grupos de izquierda y sectores sociales. Todo para llegar a un 2026 en el que ahora Sumar no es más que "un partido más" (y bastante débil) dentro de esa nueva marca que quiere agrupar a toda la izquierda y la ciudadanía progresista, que ahora llamarán Frente Amplio. Les molestará el constante chascarrillo del Frente Popular de Judea, pero ponen un poco difícil no hacerlo.

Más aún si su cabeza va a ser Ada Colau, que en las últimas elecciones a las que se presentó como cabeza de lista, las de Barcelona en 2023, se quedó seis puntos por debajo de los resultados que la habían llevado a la alcaldía en 2015. La costumbre es llevar como candidato presidencial a quien ha ganado en su localidad. Anguita, de ganar en Córdoba, al Congreso; Fausto Fernández, de ganar en Rivas, a la Asamblea. Pero llevar a Ada Colau tras perder Barcelona es invitarla a que interprete al personaje de la Unión Popular de La vida de Brian.

La cofundadora de este periódico, Victoria Prego, expresó una profecía sobre Podemos el 1 de mayo de 2015, cuando el movimiento aún no se había estrenado electoralmente en unas generales, pero todas las encuestas decían que iba a sorpassar al PSOE y ser primera fuerza de España, y cuando Izquierda Unida estaba clínicamente muerta. Gran parte de los medios apostaban por el triunfo morado. Prego no compartía aquella borrachera de encuestas y aseguraba en aquel artículo que Podemos no tenía futuro a largo plazo, que su poder se había desvanecido y que su único futuro era levantar la bandera identitaria de la "verdadera izquierda", es decir, ser IU. "Al final van a tener que resucitar IU para a continuación invitar a los supervivientes de Podemos a que se vayan incorporando a sus filas".

Pablo Iglesias acaba de afirmar en TVE su convencimiento de que Izquierda Unida va a tener que llamar a sus puertas para presentar candidaturas conjuntas más allá de Madrid y Barcelona, una forma arrogante (e inteligente) de camuflar que no estaba haciendo otra cosa en esa intervención que suplicar a IU que permita que haya miembros de su Podemos en todas las listas que fomente la formación de Maíllo en el conjunto del Estado fuera de Madrid o Barcelona. Prego terminaba su artículo de 2015 con un "Pero para ese viaje no habríamos venido". Pues eso. Olfato tuvo en esa ocasión la veterana cronista.

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