Patti Smith (Chicago, 79 años) llegó a Oviedo el pasado domingo con ese aspecto de chamán de trenzas canosas y la colocaron delante del Hotel de la Reconquista acompañada de la tradicional banda de gaitas. Se han dado durante la historia de los premios curiosas estampas que nunca creeríamos: Serena Williams con los gaiteros, y Joan Manuel Serrat, y Haruki Murakami y, sobre todo, Meryl Streep, que fue la que mejor se lo pasó con los gaiteros, porque se echó un dancing.
El domingo 27 de septiembre, cuando las primeras tiendas de campaña de la madrileña Puerta del Sol no llevaban ni 24 horas levantadas, Aitana Sánchez-Gijón visitó la acampada naciente. Repartió kilos de plátanos y empanadas a los jóvenes que no pensaban moverse de ahí en los próximos días. Saludó a su hijo mayor, el cantante Teo Lucadamo, quien había pernoctado con ellos. Grabó un vídeo para sus redes sociales: “Si estáis por Madrid, en vuestras ciudades, organizaos, acampad y haceos oír. Todas y todos juntos creo que podemos conseguir grandes cosas”, pidió a sus seguidores. Y se fue a trabajar, a Alcalá de Henares, donde esos días representaba la obra Malquerida, actualmente de gira. Mientras actuaba, el vídeo se viralizó y su visita se convirtió en uno de los momentos más comentados de aquel primer día de acampada. Lo que estaba sucediendo en Sol, esa rabia acumulada, no era solo cosa de jóvenes.