¿Es mejor afeitarse antes o después de la ducha? Dos expertas explican qué recomiendan para evitar la irritación
Afeitarse antes o después de la ducha puede parecer una cuestión de preferencias, pero lo cierto es que el orden puede influir en cómo reacciona la piel. Las rojeces, la tirantez y la irritación son algunas de las molestias que pueden aparecer al pasar la cuchilla, sobre todo en los rostros más sensibles.
¿Existe entonces un momento más recomendable para hacerlo? Dos expertas explican qué opción es mejor y comparten algunos consejos para conseguir un afeitado más cómodo, desde cómo preparar el rostro hasta los cuidados que conviene seguir al terminar.
Por qué es mejor afeitarse después de la ducha
Afeitarse antes de ducharse es una opción, pero cambiar el orden de la rutina puede tener sus ventajas. Èlia Torroella, farmacéutica, investigadora científica y cofundadora de Qwadrum, explica por qué es preferible hacerlo después.
«Preparar la piel con agua tibia en la ducha ayuda a ablandar el vello y facilita el proceso», señala la farmacéutica, quien también advierte de que el agua demasiado caliente puede favorecer la sequedad y aumentar la sensación de tirantez.
Una opinión que comparte Nuria Aluart, experta en belleza y fundadora de Mumona. "Afeitarse después de la ducha suele ser una buena opción porque el vello está más flexible y resulta más fácil de cortar. Así, podemos conseguir un afeitado más cómodo sin tener que insistir tanto con la cuchilla, algo especialmente interesante para evitar molestias en la piel", explica.
¿Significa esto que afeitarse antes de ducharse es perjudicial? No necesariamente. Ambas expertas coinciden en que lo importante es preparar correctamente la piel. En ese caso, basta con limpiar el rostro con agua tibia y utilizar un producto específico para facilitar el afeitado.
Cómo preparar la piel y evitar las molestias después del afeitado
Además de elegir el momento adecuado, es importante utilizar productos que ayuden a proteger la piel y evitar las irritaciones. Una de las opciones que recomienda Nuria Aluart es la Kinmen Shaving Cream de Kin Cosmetics, enriquecida con aloe vera, aceite de coco y manteca de karité para cuidar, proteger y suavizar la piel.
Pero los cuidados no terminan al acabar de afeitarse. Como recuerda Èlia Torroella, después conviene aplicar productos que calmen e hidraten la piel, además de proteger la barrera cutánea.
Una opción es el Antiaging After Shave Balm de Qwadrum, un bálsamo que ayuda a aliviar las molestias y también tiene propiedades antiedad gracias a ingredientes como la niacinamida, la vitamina E, el pantenol y diferentes tipos de ácido hialurónico.
Eso sí, si el afeitado se realiza antes de ducharse, es mejor esperar a salir de la ducha para aplicar el aftershave, ya que el agua podría retirar parte del producto y reducir su eficacia.
No obstante, el cuidado de la piel no debería limitarse a los productos que se utilizan después del afeitado. La limpieza facial también es fundamental, ya que a lo largo del día el rostro acumula sudor, sebo y restos de suciedad que conviene eliminar antes de acostarse.
Para ello, Qwadrum cuenta con su Active Cleansing Gel, un limpiador diseñado para la piel masculina que contiene gluconolactona, niacinamida, azeloglicina y glicerina. Estos ingredientes ayudan a retirar las impurezas y mantener el rostro en buenas condiciones.
Aunque afeitarse después de la ducha tiene sus ventajas, hacerlo antes no tiene por qué provocar más irritación. Lo importante es preparar correctamente el rostro y utilizar productos adecuados para conseguir un afeitado cómodo.


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