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Le ha salido un bulto a mi perro: mirarlo o tocarlo no permite saber si es benigno

21 October 2026 at 05:59

Encontrar un bulto nuevo en un perro suele generar preocupación inmediata. Algunos son blandos, pequeños y móviles; otros tienen una consistencia más dura o parecen crecer con rapidez. Sin embargo, su aspecto externo no permite saber con seguridad si se trata de una lesión benigna o maligna.

El Manual Veterinario Merck advierte de que incluso para un profesional puede resultar difícil distinguir únicamente mediante la palpación una neoplasia benigna de una maligna. Algunos sarcomas o carcinomas, especialmente en fases iniciales, pueden presentarse como masas aparentemente bien delimitadas y similares a lesiones mucho menos preocupantes.

Por eso, cuando aparece una masa, una de las primeras pruebas que puede realizar el veterinario es una punción aspirativa con aguja fina (PAAF). Mediante una aguja se obtiene una pequeña cantidad de células del bulto, que posteriormente se extienden sobre un portaobjetos y se estudian al microscopio. Es una técnica poco invasiva y, en muchos casos, puede realizarse sin necesidad de anestesia general.

El manual señala que la citología obtenida mediante punción resulta muy útil para estudiar masas cutáneas y de tejidos blandos y puede incluso evitar cirugías innecesarias cuando permite identificar una lesión benigna. También puede aportar información suficiente para planificar mejor una intervención si existen indicios de malignidad.

La principal ventaja de la citología es que permite observar las células con una prueba relativamente sencilla, pero tiene limitaciones. Algunas masas liberan muy pocas células cuando se pinchan y otras pueden proporcionar una muestra insuficiente para establecer un diagnóstico.

Además, observar células aisladas no ofrece exactamente la misma información que estudiar un fragmento completo de tejido. El manual veterinario explica que la citología debe considerarse en muchos casos una prueba orientativa y que determinadas lesiones necesitan posteriormente una biopsia y un estudio histopatológico para llegar a un diagnóstico definitivo.

En el caso de la histopatología, el veterinario no observa únicamente células sueltas, sino también cómo están organizadas dentro del tejido. Esto permite determinar con mayor precisión de qué tipo de lesión se trata y, en determinados tumores, valorar características relevantes para conocer su comportamiento.

La citología debe considerarse en muchos casos una prueba orientativa

Si la masa se extirpa mediante cirugía, el laboratorio puede estudiar además sus márgenes, es decir, comprobar si alrededor del tumor existe tejido sano o si quedan células tumorales próximas al borde de la pieza retirada. Esta información puede ayudar a estimar el riesgo de que la lesión vuelva a aparecer localmente.

¿Hay que quitar todos los bultos?

No necesariamente. Si las pruebas indican que una masa es benigna, no provoca molestias y no interfiere con el movimiento u otras funciones, el veterinario puede recomendar simplemente controlarla. En otros casos será preferible extirparla por su localización, crecimiento o características.

El manual señala que el tratamiento depende del tipo de tumor, su tamaño, su localización y las características del animal. En algunas lesiones benignas la vigilancia puede ser suficiente, mientras que en tumores más agresivos la cirugía suele formar parte del tratamiento.

Mientras llega la consulta, puede ser útil fotografiar el bulto y medirlo periódicamente para comprobar si cambia de tamaño. También conviene observar si se ulcera, sangra, cambia de consistencia o empieza a molestar al animal.

La apariencia puede ofrecer pistas, pero no permite establecer por sí sola qué es una masa. En muchos casos, unas pocas células obtenidas mediante una aguja son el primer paso para saber si basta con vigilarla o es necesario continuar investigando.

¿Se puede amar a quien no soporta a tu mascota?: “Me engañé pensando que le cogería cariño”

20 October 2026 at 04:30

Cuando alguien se enamora le resulta muy difícil identificar qué características exactas han hecho que llegue a amar a la otra persona. Normalmente se listan virtudes con cierto componente lírico, aunque lo cierto es que, para que una pareja funcione, se han de dar algunas coincidencias algo más prosaicas, como estilos de vida similares y aspiraciones vitales compatibles. Estar de acuerdo en grandes preguntas, como si se quiere o no tener hijos, decidir dónde vivir o cómo gestionar el tiempo libre, predice la durabilidad de una relación. Y ahora, cada vez más, hay otra cuestión que toma protagonismo: ¿qué se opina sobre los animales de compañía?

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Sofía Vergara y Ed O'Neill en un fotograma de 'Modern Family'.

La crisis de la vivienda, la economía y un mayor sentido de responsabilidad lastran las adopciones de perros y gatos

19 October 2026 at 04:30
Nube, junto a su cuidadora, en la protectora Abrazo Animal en Las Rozas (Madrid), el martes 22 de septiembre.

Nube, un perro mestizo de tamaño mediano, de cabeza blanca y cuerpo atigrado, lleva la mitad de su vida en una protectora en Las Rozas (Madrid). Fue rescatado hace dos años, cuando el animal, considerado como potencialmente peligroso, fue encontrado encerrado en un piso pequeño, atado al pomo de una puerta y con un bozal de nailon roto. No tenía agua para soportar los cuarenta grados de temperatura y acababa de morder a su dueña. Hoy, sus cuidadoras lo describen como “bueno de carácter, enérgico y muy manso con las personas”. Aún así, nadie pregunta por él.

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El retriever de pelo liso, el Peter Pan de los perros con un carácter juguetón

18 October 2026 at 07:24

El retriever de pelo liso nació en Inglaterra durante el siglo XIX como perro de trabajo especializado en la recuperación de piezas de caza. Su nombre original fue wavy-coated retriever, en referencia al pelo ondulado de los primeros ejemplares, y durante décadas los distintos tipos de retriever se clasificaron conjuntamente.

La raza se fue formando a partir de diferentes perros de trabajo, entre ellos los antiguos perros de agua de San Juan, antepasados de los actuales labradores, además de perros de tipo setter, spaniel y otros perros empleados para la caza y el cobro de piezas. La influencia exacta de cada uno de estos grupos no está completamente documentada, pero el objetivo era reunir resistencia, olfato y facilidad para trabajar con las personas.

Hacia finales del siglo XIX comenzó a diferenciarse del resto de retrievers y adoptó su denominación actual. Su manto negro, liso y con flecos en las patas, el pecho y la cola, proporcionaba protección frente al agua fría, la vegetación densa y las condiciones meteorológicas propias de su trabajo.

Durante la primera mitad del siglo veinte perdió popularidad frente a otras razas , especialmente el labrador y el golden retriever, hasta el punto de que después de la Segunda Guerra Mundial su supervivencia llegó a ser preocupante. La cría selectiva permitió recuperar la población y mantener sus aptitudes de trabajo y su temperamento. Actualmente continúa siendo una raza poco numerosa, eclipsado por sus compañeros del grupo retriever.

“Madurez no localizada”

El estándar de la Federación Cinológica Internacional describe al retriever de pelo liso como un perro dotado de aptitudes naturales para el trabajo, de carácter optimista, amistoso, seguro de sí mismo y muy amable. El estándar estadounidense añade tres características que resumen bastante bien su fama: alegre, confiado y de buen humor.

Su carácter juvenil es precisamente uno de sus rasgos más conocidos y valorados. La raza madura lentamente y conserva durante muchos años comportamientos propios de un perro joven, desde las ganas constantes de jugar hasta cierta tendencia a meterse en pequeños líos por puro entusiasmo. De ahí procede la habitual comparación con Peter Pan en cinología, utilizada para describir a estos perros como los retrievers que nunca terminan de crecer.

También son perros muy orientados hacia las personas, con gran disposición para cooperar y un fuerte deseo de participar en lo que hace su familia, siempre que tengan suficiente actividad física y mental.

Energía y acompañamiento

Su pasado como perro de caza explica una buena parte de sus necesidades actuales. El retriever de pelo liso es una raza activa que necesita ejercicio diario y oportunidades para utilizar su capacidad de exploración, olfato y captura.

Juegos de búsqueda, actividades de olfato, deportes y ejercicios pueden proporcionar una salida adecuada a algunas de sus capacidades naturales. La combinación de actividad física y estimulación mental suele ser especialmente importante en perros criados durante generaciones para trabajar junto a las personas.

Por sus características, encaja mejor en hogares que puedan incorporar al perro a una vida activa y ofrecerle tiempo para pasear y realizar actividades compartidas. Una familia con niños y otros animales es una opción adecuada siempre que exista supervisión y que tanto el perro como los menores aprendan a relacionarse correctamente. Su buena disposición hacia las personas no elimina las necesidades propias de cualquier perro, especialmente cuando se trata de un animal grande y enérgico.

En cuanto a su mantenimiento, no requiere una rutina especialmente compleja, aunque el cepillado ayuda a mantenerlo en buenas condiciones y permite retirar pelo muerto y revisar la piel. Después de nadar o de realizar actividades en zonas con vegetación, conviene comprobar el estado del manto y de la piel. El pelo abundante de algunas zonas puede ocultar pequeñas heridas, espigas u otros elementos que hayan quedado atrapados durante el paseo. Las orejas también requieren atención dentro de las revisiones habituales, especialmente después de actividades acuáticas.

Para ampliar información, se recomienda contactar con el Club Español de Retrievers, entidad reconocida por la Real Sociedad Canina de España. Desde Animaleros, recordamos que conviene valorar la adopción de un perro que necesite un nuevo hogar.

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