El logo de Podemos ha desaparecido: adrede. La precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre ya ha comenzado. La formación que fundó Pablo Iglesias en 2014 ha sorprendido este lunes con un anuncio: el partido ha borrado cualquier rastro del símbolo de la marca. El equipo de campaña lo fía todo a la imagen de su candidata a la presidencia del Gobierno, Irene Montero.
El periodista Rafa Latorre ha centrado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) en la situación de Francia. Latorre ha advertido de las “protestas por la educación” que se desataban hace unos días con múltiples disturbios y que han supuesto una crisis social, política y económica que puede desembocar en una segunda vuelta presidencial entre la extrema izquierda y la extrema derecha, y critica la respuesta de Emmanuel Macron ante la violencia.
El periodista ha recordado que las primeras movilizaciones surgieron en torno a la situación de un liceo de Créteil, cuyos alumnos “comenzaron una huelga por el deterioro de su centro”. Sin embargo, ha distinguido esas reivindicaciones de lo ocurrido durante el fin de semana. A su juicio, “lo que se ha desatado ahora es la pura violencia”.
Latorre ha citado un balance de “2.000 detenidos, 855 de ellos solo en París. Hay 600 policías heridos y 1.500 comercios saqueados o destrozados”. También ha destacado los ataques contra instituciones, entre ellos el incendio del ayuntamiento de Limoges y el asalto a la delegación del Gobierno en Burdeos.
El periodista ha criticado la fascinación por la estética revolucionaria que, en su opinión, acompaña a algunos de estos episodios. “Francia, la verdad es que tiene una maldición, por los periódicos brotes de ira que arrasan sus ciudades con una enorme violencia”, ha afirmado.
Latorre ha recurrido además a una reflexión de Saint-Just para cuestionar el carácter revolucionario de los disturbios: “Quienes hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar su propia tumba”. El periodista ha utilizado esta idea para cuestionar una cultura política que, a su juicio, tiende a ensalzar las revoluciones. “Se temía la irrupción de los chalecos amarillos y esta ha llegado puntual”.
El análisis de Latorre también se ha centrado en la respuesta del presidente francés, Emmanuel Macron. Según el periodista, “Francia está inmersa en una triple crisis: social, política y económica de la que va a tener muy difícil salir”.
Tras dirigirse a los ciudadanos y “acusar a la extrema izquierda de inflamar la calle”, Macron anunció una limitación del derecho de reunión y no declaró el estado de urgencia, pese a que algunos se lo reclamaban.
Latorre ha considerado insuficiente esta respuesta ante la magnitud de la crisis y ha descrito al presidente como alguien que se encuentra en una “posición de debilidad política y económica”.
A juicio del periodista, la crisis está permitiendo que los dirigentes más radicales obtengan rédito político. Por un lado, Jean-Luc Mélenchon, a quien presenta como quien pretende convertirse en “combustible de las protestas”, y, por otro, Marine Le Pen, que se propone como “garante de la seguridad”.
Latorre también ha mencionado a Raphaël Glucksmann, al que ha situado como representante de una izquierda “muy cabal” y que, según su análisis, “incluso va más allá de Macron en su discurso”, aunque considera que eso no parece que vaya a impulsar sus posibilidades electorales.
El periodista ha advertido que la crisis puede tener consecuencias en las próximas elecciones presidenciales francesas, previstas, según señala en el monólogo, para dentro de “seis meses”. Su pronóstico es que la contienda podría acabar enfrentando a la extrema izquierda y a la extrema derecha, con el consiguiente debilitamiento del llamado frente republicano, el cordón político que ha servido para impedir que la familia Le Pen alcance el poder institucional.
Latorre ha insistido en que los disturbios no deben confundirse con una revolución y ha recordado el precedente de mayo de 1968, cuya trascendencia considera embellecida con el paso del tiempo. Para ilustrar su argumento, ha recordado que en las siguientes elecciones legislativas “la derecha gaullista obtuvo [...] 354 escaños”, de un total de 487, y “casi un 60% en las elecciones presidenciales”. “Francia tiene un problema con la literatura. Porque hay quien ve revoluciones donde lo que hay son disturbios”, ha afirmado.
El periodista ha concluido que el escenario político francés podría quedar dominado por las opciones populistas representadas por Mélenchon y Le Pen. “En cualquier caso, el populismo lepenchón parece ser la opción de futuro para una República en total decadencia”, ha sentenciado.
Tres estudiantes del instituto público Rosa Chacel del madrileño distrito de Hortaleza han sido expulsados por la directora del centro, Luisa Capell, como represalia por participar en un artículo publicado por EL PAÍS que informaba de las protestas del alumnado por el cierre de los cuartos de baño en este instituto dedicado a las enseñanzas de Formación Profesional. La directora del Rosa Chacel expone en los partes de expulsión que los tres jóvenes difundieron “a través del periódico EL PAÍS informaciones de ámbito escolar y personal relativas a la directora del centro que pueden menoscabar su imagen y consideración”, lo que tipifica como una falta grave que conlleva la expulsión durante cinco días del centro educativo. Tanto la directora del Rosa Chacel como la consejería de Educación de la Comunidad de Madrid no han atendido las peticiones de este diario para recabar su versión de los hechos.