Normal view
Chuvas permanecem intensas nas regiões Norte e Nordeste
As chuvas se concentram principalmente no Amazonas, Acre, Roraima, Rondônia, centro-sul do Pará, norte e noroeste de Mato Grosso, Tocantins, centro-sul do Maranhão, oeste do Piauí e oeste e sul da Bahia.
Notícias relacionadas:
- Agência da ONU diz que El Niño deve se intensificar e ir até fevereiro.
- Estudo prevê até 13,3 mil mortes no Brasil com calor do Super El Niño.
Nas capitais, a temperatura permanece elevada, com mínima de 23°C em Rio Branco e máxima que pode chegar a 37°C em Boa Vista.
No Nordeste brasileiro, há aviso laranja de perigo para grandes acumulados de chuva no sul da Bahia, incluindo a região de Porto Seguro. Outro aviso amarelo de perigo potencial alerta para chuvas intensas no centro e sul do Maranhão, no centro e sul do Piauí, no sudoeste de Pernambuco e em grande parte da Bahia.
Pode chover de forma isolada no noroeste do Maranhão, no centro do Piauí, no sudoeste e sul do Ceará e no oeste de Pernambuco, de Alagoas e de Sergipe. Entre as capitais, a temperatura mínima será de 23°C, em Maceió, e a máxima pode chegar a 39°C, em Teresina.
Para o Centro-Oeste do país, há aviso amarelo de perigo potencial que alerta para pancadas de chuva e trovoadas isoladas no norte de Mato Grosso e de Goiás. Também podem ocorrer chuvas isoladas no Distrito Federal e nas regiões central de Goiás e de Mato Grosso.
Os termômetros marcam, nas capitais, mínima de 16°C em Campo Grande e máxima de 36°C em Cuiabá.
Na Região Sudeste, o aviso amarelo de perigo potencial vigora para chuvas intensas na divisa de Minas Gerais com a Bahia e no norte do Espírito Santo. Há ainda a possibilidade de chuvas isoladas no norte e nordeste de Minas Gerais e no Espírito Santo.
As capitais registram a temperatura mínima de 13°C, em São Paulo, e máxima de 30°C, em Belo Horizonte.
No Sul brasileiro o tempo permanece ensolarado e frio, com possibilidade de geada no leste do Rio Grande do Sul e nas serras de Santa Catarina. A temperatura mínima, entre as capitais, será de 10°C em Porto Alegre e a máxima chega a 20°C nas três capitais.
Tempestade Adam. Agricultor encontrado morto após inundações

© Manuel Bruque/EPA
Otra dana, otro país
Son horas críticas en el litoral mediterráneo español, donde pueblos y campos se encuentran anegados tras dos días de “precipitaciones extraordinarias e históricas”, en palabras de la Agencia Estatal de Meteorología, poco dada a la exageración. Al menos cuatro personas han fallecido entre el domingo y el lunes, una en Barcelona, dos en Valencia y otra en Alicante. Las fuerzas de seguridad continuaban anoche rescatando vecinos en lanchas y helicópteros en el sur de Valencia y el norte de Alicante, las comarcas más afectadas. La Generalitat Valenciana ordenó el confinamiento en sus casas de unas 850.000 personas en 145 municipios. Una zona tan turística como la costa entre Gandía y Denia era prácticamente inaccesible en muchos puntos. El peligro no ha pasado.
‘Adam’ se despide con avisos en Baleares y Cataluña
Este martes es el último día del temporal provocado por la dana Adam junto a otros factores como la llegada de vientos húmedos del Mediterráneo que aportan gasolina a las precipitaciones. Durante la noche y la madrugada ha seguido lloviendo en el este, pero ya no de forma torrencial, por la mañana se esperan algunas precipitaciones más con tendencia a remitir y ya por la tarde solo quedarán chubascos aislados en Cataluña y Menorca. Desde las nueve de la mañana, la lista de comunidades bajo aviso se ha reducido de cinco a dos: Baleares, con amarillo ―el nivel más bajo― por lluvias y tormentas; y Cataluña, con amarillo por esos dos fenómenos y mala mar.

© MIQUEL A. BORRÀS (EFE)
¿Habrá una dana cada año?
La dana Adam ha golpeado el Mediterráneo y ha obligado a movilizar a la UME en Baleares y en la Comunidad Valenciana. Las imágenes de calles inundadas, barrancos desbordados, vecinos atrapados y mensajes de Es-alert para que los vecinos no salgan de casa recuerdan a las inundaciones de octubre de 2024, aunque el número de víctimas no tenga punto de comparación. ¿Tenemos que prepararnos para vivir una catástrofe así cada otoño?