Qué pasa dentro de la cabina y de la cabeza de un camionero
Quizá recuerden ustedes aquella película tan tierna de Jim Jarmusch titulada Paterson, protagonizada por un conductor de autobuses con una pulsión poética irreprimible, que cuando conseguía salir de su rutina laboral se dedicaba a escribir bellos versos. Bentor Marrero, el protagonista de la brillante primera novela de Teodoro Jiménez Pozo, es la némesis cruda y nihilista de aquel personaje que en el cine encarnó Adam Driver: un camionero joven, que odia un trabajo repetitivo y brutal en el que el GPS que le da instrucciones de ruta le trata con más humanidad que sus propios compañeros y su jefe, ya no sabe diferenciar entre el día y la noche, el tiempo laboral y el de ocio, la vida y la muerte. Un hombre despojado de toda posibilidad de sentirse humano y por tanto, de toda poesía que a pesar de todo, aún es capaz de encontrar alguna belleza en los paisajes tinerfeños que contempla cuando va conduciendo.

Estructuras invisibles S. L.
Teodoro Jiménez Pozo Periférica, 2026 200 páginas. 20 euros
© Inés Arcones (PERIFÉRICA) (EL PAÍS)




