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El Rayo opaca el debut de Carvajal con el Getafe

Apenas una semana después del anuncio de su fichaje por el Getafe, Dani Carvajal debutó como titular en el once de José Bordalás. Los azulones, que comenzaron el jueves la Conference con un empate ante el Universitatea Craiova en Rumanía, recibían a un Rayo que sigue en momentos convulsos entre la directiva y la afición. La clasificación auguraba un duelo parejo: ambos llegaban con ocho puntos a esta jornada. Sin embargo, la expulsión de Djené en el minuto 28 partido por cortar la progresión de Camello siendo el último hombre cuando el ariete enfilaba la portería, otorgó una superioridad numérica a un Rayo que ya se había adelantado en el marcador a los 11 minutos de encuentro después de que Álvaro García culminara un contraataque sensacional. Los de Beñat San José dominaron el primer acto, pero el Getafe dio mucha guerra e inclusó estrelló un balón en el poste en un remate de Enes Ünal.

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© Juanjo Martín (EFE)

Dani Carvajal despeja un balón durante el partido contra el Rayo Vallecano.
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«Acto II»: Chalecos amarillos convocan a nuevas protestas en Francia para el 24 de octubre

La organización publicó un mapa con decenas de acciones planificadas para el sábado en todo el territorio nacional contra el encarecimiento del coste de la vida. Se contabilizan más de 70 convocatorias
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Cuba condena «repudiable maniobra» de EE.UU. contra el General de Ejército Raúl Castro

El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, enfatizó que la orden de arresto contra Raúl Castro forma parte del afán agresivo estadounidense contra el pueblo cubano.
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Qué fue de Alphaville, el grupo de 'Forever Young' y 'Big in Japan' que triunfó en los ochenta

En febrero de 1984, tres alemanes aparecieron en el programa musical Flashlights, de la televisión pública ZDF, para interpretar Big in Japan. Se llamaban Marian Gold, Bernhard Lloyd y Frank Mertens, llevaban poco tiempo trabajando juntos y aquella fue una de sus primeras oportunidades de presentarse ante el gran público.

La canción, con sus sintetizadores y un estribillo bastante difícil de olvidar, terminaría convirtiéndolos en uno de los grupos más reconocibles del pop de los ochenta.

Lo curioso es que Big in Japan no hablaba de Japón: Gold había escrito la letra inspirándose en el ambiente que conoció en Berlín Occidental a finales de los setenta, especialmente en torno a la estación del Zoo, donde se concentraba parte del tráfico y consumo de heroína. Contaba la historia de una pareja que imaginaba una vida lejos de las drogas, aunque no conseguía abandonar su adicción. El título lo había tomado de una banda británica llamada precisamente Big in Japan, de la que había formado parte Holly Johnson, futuro cantante de Frankie Goes to Hollywood.

Gold explicó en una entrevista de 2019 que buena parte de la letra se le ocurrió mientras caminaba hacia el dentista. Lloyd, por su parte, recordó que habían cambiado el ritmo original después de que él, que trabajaba como DJ, escuchara The Safety Dance, de Men Without Hats. El resultado fue que Big in Japan llegó al número uno en Alemania y tuvo éxito en numerosos países europeos y en las listas estadounidenses.

Aquel mismo año publicaron su primer álbum, Forever Young, que incluía la canción que daba título al disco y que acabaría convertida en todo un himno, con versiones de numerosos artistas y nuevas generaciones descubriéndola décadas después. En 2025 superó los mil millones de reproducciones en Spotify.

Pero el trío original duró poco. Mertens abandonó Alphaville a finales de 1984 y fue sustituido por Ricky Echolette. Lloyd permaneció hasta 2003, cuando decidió dedicarse a otros proyectos musicales. Aunque también publicó dos discos en solitario durante los noventa, Gold continuó al frente del grupo, acompañado por distintos músicos.

La vida de Gold no se ha limitado a los estudios de grabación: en una entrevista concedida a Bunte en 2017 contó que tenía siete hijos de cuatro mujeres y que estaba casado por segunda vez. Su primer matrimonio, precisamente en 1984, había durado seis semanas.

En 2022, Alphaville publicó Eternally Yours, un disco en el que revisaba sus canciones con arreglos orquestales, junto a la Orquesta de Cine Alemana de Babelsberg. Gold explicó que había sido una oportunidad para darles un tratamiento diferente a composiciones que llevaban décadas interpretando. En una entrevista con Cryptic Rock también recordó que, cuando empezaron, ninguno de los tres tenía formación musical convencional y dependían de sus sintetizadores y cajas de ritmos para convertir sus ideas en canciones.

Alphaville continúa en activo y Gold sigue siendo su cantante. En mayo de 2026 cumplió 72 años y el grupo mantiene una agenda de conciertos internacionales. Este mes de octubre ha ofrecido dos conciertos en Portugal, en Lisboa y Guimarães, y tiene también fechas en Polonia, Hungría y Alemania, a expensas, según su página oficial, de cerrar todos los escenarios para 2027.

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Cómo queda el ranking del tenis después del título de Davidovich tras la primera final entre españoles en un Masters 1.000 desde 2017

Cómo queda el ranking del tenis después del título de Davidovich tras la primera final entre españoles en un Masters 1.000 desde 2017

Rafa Jódar vuelve al puesto número 11, Alcaraz se mantiene tercero del mundo y Davidovich protagoniza una firme escalada saltando de la 26ª posición mundial hasta la 13ª

David Ferrer deja la Copa Davis de tenis: ¿quiénes han sido capitanes hasta ahora y quién podría sustituirle?

El tenis tiene nuevo rey: Zverev acabará el año como número uno tras la baja de Sinner hasta 2027

El Masters 1.000 de Shanghái 2026 queda ya grabado en la historia del tenis español tras acoger una inédita final entre dos de nuestras mejores raquetas. Alejandro Davidovich se proclamó campeón tras completar una espectacular remontada frente al madrileño Rafa Jódar por 1-6, 7-6 y 6-4. Este triunfo representa el primer título de categoría Masters 1.000 para el jugador malagueño, quien se convierte en el primer español en alzar el trofeo sobre la pista dura de Shanghái. La cita en territorio chino marca un punto de inflexión decisivo en el calendario ATP, reconfigurando de forma directa el ranking mundial de ambos jugadores para la recta final del curso.

La victoria en suelo chino aporta una recompensa doble para Alejandro Davidovich en términos de puntuación y estatus internacional. Gracias a los mil puntos conquistados en el torneo, el tenista andaluz protagoniza una firme escalada en el ranking ATP, saltando desde el puesto 26 hasta la 13ª posición mundial con 2.930 puntos. Esta marca supone el mejor registro de toda su carrera profesional, superando su anterior techo situado en el lugar 14 de la tabla. El jugador malagueño consolida un tramo brillante de año tras superar una lesión de espalda, sumando en Shanghái su tercer título de 2026, tras Mallorca y Chengdu, de manera consecutiva.

Por su parte y a pesar de caer en la final, Rafa Jódar abandona Shanghái tras firmar una actuación memorable en su primer año como profesional. El tenista madrileño sumó 600 puntos como subcampeón del torneo, lo que le permite escalar al 11º puesto del ranking mundial con un total de 3.234 puntos. Esta posición iguala el mejor registro histórico de su trayectoria y le deja a tan solo 91 puntos de ingresar en el selecto grupo del Top 10 mundial, ocupado por el francés Arthur Fils. Jódar ratifica así una progresión meteórica en la temporada, consolidándose como una de las irrupciones más impactantes del circuito internacional en la actualidad.

Rafa Jódar abandona Shanghái tras firmar también una actuación memorable y sumó 600 puntos como subcampeón del torneo
Rafa Jódar abandona Shanghái tras firmar también una actuación memorable y sumó 600 puntos como subcampeón del torneo

En la zona alta del ranking mundial, la clasificación mantiene una intensa pugna entre las principales raquetas del planeta. El italiano Jannik Sinner conserva el liderato mundial con 10.950 puntos, seguido de cerca por Alexander Zverev con 10.070 puntos tras caer ante Davidovich en semifinales. Por su parte, el español Carlos Alcaraz se consolida en la tercera plaza de la tabla con 5.610 puntos pese a su pronta despedida en territorio asiático. El Top 5 del ranking ATP se completa con el estadounidense Ben Shelton en la cuarta posición con 4.720 puntos y Daniil Medvedev instalado en la quinta plaza con 3.660 puntos acumulados hasta la fecha.

La franja comprendida entre la sexta y la décima posición refleja un estrecho margen de puntos entre destacados tenistas de nivel mundial. Flavio Cobolli ocupa el sexto lugar con 3.640 puntos, seguido de cerca por Félix Auger-Aliassime en el séptimo puesto con 3.590 puntos. Álex de Miñaur se sitúa octavo con 3.430 puntos, mientras que Frances Tiafoe marcha noveno con 3.380 puntos. Cerrando el Top 10 figura el francés Arthur Fils con 3.325 puntos, cifra que Rafa Jódar acecha desde la undécima plaza de la tabla tras superar en la clasificación general al legendario serbio Novak Djokovic por escaso margen en la tabla.

Las consecuencias de la gran final de Shanghái impactan con fuerza también en la Race to Turin, la clasificación anual para las ATP Finals. En esta tabla, Rafa Jódar marcha noveno con 3.159 puntos, pero ocupa de forma virtual la octava plaza de acceso al torneo de maestros debido a la baja confirmada de Jannik Sinner. El tenista madrileño dispone de una ventaja de 279 puntos sobre Álex de Miñaur, lo que le sitúa en una posición óptima para disputar la cita de Turín en su año de debut. Jódar buscará certificar su billete definitivo en los próximos torneos previstos, tanto en Basilea como en el Masters 1.000 de París.

Y la Copa Davis

La coronación de Alejandro Davidovich reaviva también sus opciones matemáticas de pelear por una plaza en la mencionada Copa de Maestros. Tras ganar en Shanghái, el jugador malagueño se sitúa 14º en la Race con 2.510 puntos acumulados en el año. Aunque debe remontar una diferencia de 649 puntos respecto a la zona de clasificación que marca Jódar, el andaluz afronta el tramo final de temporada defendiendo únicamente 430 puntos hasta el cierre del curso. Esta condición le permite mantener intactas sus ilusiones de recortar distancias en los decisivos eventos bajo techo de Basilea y París-Bercy de esta campaña.

La histórica final disputada en Shanghái confirma el excelente momento del tenis español, demostrando que Carlos Alcaraz cuenta con gran compañía en la élite del circuito. El ascenso registrado por Alejandro Davidovich y Rafa Jódar garantiza un cierre de temporada repleto de alicientes para la afición en la gira europea bajo techo. Además de competir por el Top 10 y las ATP Finals, ambos jugadores aspiran a integrar la selección española que disputará la fase final de la Copa Davis en Bolonia. El tenis nacional despide el penúltimo Masters 1.000 del año con renovadas ambiciones de grandeza de cara al futuro en el circuito.

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Cuenta atrás para que arranque esta feria de 800 expositores y medio millón de visitantes y que se celebra desde 1346

Cuenta atrás para que arranque esta feria de 800 expositores y medio millón de visitantes y que se celebra desde 1346

Entre otras distinciones, la Fira de Tots Sants de la villa alicantina de Cocentaina es Fiesta de Interés Turístico Internacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial

El matrimonio y la reina que dieron origen al Oktoberfest: la princesa que quisieron casar con Napoleón y que da nombre a su recinto en Múnich

La ruta con la que descubrir hasta una docena de molinos papeleros construidos a partir del siglo XVIII

La villa alicantina de Cocentaina ultima con entusiasmo los preparativos para dar comienzo a una nueva convocatoria de su emblemática Fira de Tots Sants, un acontecimiento multitudinario que transforma toda la comarca del Comtat. El origen documentado de esta gran cita se remonta al año 1346, cuando el rey Pedro IV de Aragón y II de Valencia concedió el privilegio real que autorizaba la celebración de un mercado franco exento de impuestos. Siete siglos después de aquella concesión medieval, el municipio despliega un montaje colosal que reunirá a más de 800 expositores y atraerá a cerca de medio millón de visitantes de todo el territorio.

A lo largo de su dilatada historia, la celebración ha mantenido viva su esencia popular mientras adaptaba su formato a las exigencias de cada época. Entre 1671 y 1795 la feria sufrió varios cambios de fechas, consolidándose desde finales del siglo XVIII en torno a la festividad del 1 de noviembre. Su extraordinario valor patrimonial ha sido reconocido institucionalmente con su declaración como Fiesta de Interés Autonómico en 2007, de Interés Turístico Nacional en 2012 y de Interés Turístico Internacional en 2019. Asimismo, la feria ostenta la distinción de Bien de Interés Cultural Inmaterial, posicionándose como un referente festivo y cultural insustituible.

El despliegue organizativo de la Fira de Tots Sants alcanza proporciones impresionantes, abarcando una superficie expositiva que supera los 110.000 metros cuadrados, llegando a alcanzar los 142.000 metros en sus ediciones más extensas. Las avenidas y calles del casco urbano se convierten en un gran circuito al aire libre con alrededor de los mencionados 800 puestos de exposición. Este recinto gigantesco recibe anualmente a más de 400.000 personas, rozando el medio millón de asistentes durante sus jornadas principales. Para garantizar la movilidad, el municipio habilita áreas de aparcamiento libre y con reserva previa junto con un servicio especial de autobuses lanzadera.

El apartado cultural y de ocio constituye uno de los pilares más deslumbrantes del evento, convirtiendo su casco histórico en un escenario repleto de arte
El apartado cultural y de ocio constituye uno de los pilares más deslumbrantes del evento, convirtiendo su casco histórico en un escenario repleto de arte

Aunque la cita nació con un marcado carácter agrícola y ganadero, con el tiempo se ha transformado en un escaparate multisectorial de gran impacto económico. La oferta comercial actual combina la tradicional maquinaria agrícola, herramientas del campo y automoción con sectores dedicados al hogar, el comercio ambulante, la tecnología y el deporte. La emblemática feria caballar mantiene vivo el espíritu de los antiguos tratos de ganado, compartiendo protagonismo con muestras dedicadas a la innovación y las iniciativas empresariales. Esta convivencia entre los oficios tradicionales y las tendencias de consumo convierte al certamen en un punto de encuentro fundamental.

El apartado cultural y de ocio constituye uno de los pilares más deslumbrantes del evento, convirtiendo su casco histórico en un escenario repleto de arte. Entre sus espacios más aclamados destacan el Mercado Medieval, el Porrat Valencià, la Judería y el Zoco Árabe, áreas temáticas donde el visitante realiza un viaje en el tiempo. Durante los días festivos se programan más de 200 actuaciones itinerantes que incluyen representaciones teatrales, danza, malabares, pasacalles musicales y demostraciones artesanales. Los puestos de artesanía y los talleres en vivo completan una ambientación singular alrededor de lugares emblemáticos como el majestuoso Palacio Condal.

La gastronomía ocupa un lugar de honor en la vivencia festiva, ofreciendo a los asistentes una suculenta muestra de los sabores autóctonos de la comarca del Comtat. El momento cumbre de la tradición culinaria tiene lugar el 1 de noviembre con la celebración del popular L'Esmorzar de Fira en el Pla de la Font, donde se sirven miles de bocadillos a base de embutidos locales. Asimismo, los visitantes disfrutan de la oferta de la Cooperativa Agrícola Católica, que organiza catas de aceites monovarietales de blanqueta, manzanilla, alfafarenca, picual y arbequina. Los puestos de productos típicos y las zonas de degustación ofrecen una experiencia gastronómica inolvidable.

Una fiesta inclusiva

La preparación del evento presta especial atención a la inclusión social, la seguridad ciudadana y la eficacia logística. En su apuesta por la accesibilidad universal, la programación contempla franjas horarias específicas sin ruido ni luces estroboscópicas en el recinto ferial, facilitando el disfrute de niños con dificultades de procesamiento sensorial. Por su parte, la coordinación de la seguridad moviliza a un dispositivo especial integrado por más de 600 efectivos de seguridad y emergencias. Este amplio despliegue cuenta con apoyo tecnológico avanzado, incluyendo drones y helicópteros para garantizar el bienestar de todos los visitantes.

Más allá del impacto comercial y turístico, la Feria de Todos los Santos representa la seña de identidad más profunda de este pueblo de la Comunitat Valenciana. El evento cuenta con hitos institucionales de gran calado, como la lectura pública del Privilegio real por el Grup de Danses de Cocentaina y el cartel anunciador basado en la obra del artista José Soler Cardona. La actividad festiva se prolonga durante todo noviembre con actos tan destacados como el Gran Premio Nacional de Canto Coral, pruebas deportivas como el Trail Fira y competiciones de ciclocross. Esta combinación de memoria, participación y futuro reafirma a Cocentaina como la verdadera capital cultural del otoño valenciano.

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Construido sobre un acantilado de 212 metros, fue el castillo que inspiró una de las novelas de Julio Verne

Construido sobre un acantilado de 212 metros, fue el castillo que inspiró una de las novelas de Julio Verne

Aunque las tropas napoleónicas dinamitaron buena parte de la fortaleza, el castillo de Devín sigue siendo todo un símbolo histórico y cultural para Eslovaquia

De época visigoda, este castillo tuvo unas cuevas que pudieron servir de mazmorras, almacenaje o de vía para escapar

Descubren las ruinas de un castillo medieval “perdido” en el interior de una universidad irlandesa

El Castillo de Devín fue construido sobre un enorme acantilado rocoso de 212 metros de altura a las afueras de Bratislava, justo en el punto donde convergen las vertiginosas aguas del río Danubio y del río Morava. Esta fortificación milenaria ha permanecido a lo largo de los siglos como un vigía inquebrantable en el corazón del continente europeo, contemplando la confluencia fluvial que separa y une fronteras históricas. Su posición geográfica privilegiada no solo le ha conferido una trascendencia defensiva insuperable desde épocas remotas, sino que ha regalado a la región de Eslovaquia un paisaje panorámico deslumbrante que impresiona a todo aquel viajero que se acerca a contemplar sus ruinas.

Los orígenes del emplazamiento se remontan al Neolítico, cuando las primeras comunidades humanas identificaron el promontorio como un baluarte natural perfecto para la defensa y el asentamiento. Con el desarrollo de las rutas comerciales de la antigüedad, singularmente la Ruta del Ámbar, el lugar fue ocupado sucesivamente por celtas y romanos, quienes erigieron estructuras fortificadas para supervisar la navegación y el comercio a lo largo del Danubio. Asimismo, los legionarios del Imperio Romano levantaron en este risco la primera iglesia cristiana registrada al norte de la corriente fluvial, dejando huellas arqueológicas de valor incalculable que atestiguan el papel crucial del castillo como bastión defensivo y cultural.

Durante el apogeo de la Gran Moravia en la Alta Edad Media, la fortaleza asumió una relevancia histórica trascendental, apareciendo mencionada por primera vez en fuentes escritas en los Anales de Fulda del año 864 bajo la denominación de Dowina, vocablo que significaba niña. Posteriormente, hacia el siglo XIII, Devín se consolidó como una fortaleza real erigida en piedra con el propósito primordial de resguardar la frontera occidental del Reino de Hungría frente a incursiones enemigas. A lo largo de las centurias siguientes, el dominio de la estructura pasó a manos de influyentes linajes de la nobleza europea, entre los que destacaron las familias Gorjanski, Báthory y Pálffy, quienes ampliaron y reforzaron activamente sus defensas.

El castillo está situado en un entorno de altísimo valor paisajístico que actualmente alberga un museo arqueológico al aire libre y un espacio natural protegido
El castillo está situado en un entorno de altísimo valor paisajístico que actualmente alberga un museo arqueológico al aire libre y un espacio natural protegido

La configuración arquitectónica del conjunto castillo continuó evolucionando durante las épocas gótica y renacentista, incorporando un palacio señorial y bastiones defensivos de piedra con bóvedas destinadas a resistir el avance de las tropas invasoras del Imperio Otomano. Entre las construcciones supervivientes destaca de manera singular la célebre Torre de la Virgen, posada con asombrosa audacia sobre una estrecha aguja rocosa aislada que se eleva directo sobre el abismo. La tradición popular sostiene una trágica leyenda alrededor de esta torre, recordando a una joven novia que, desolada tras el asesinato de su prometido a manos de su propia familia y ante la amenaza de encarcelamiento conventual, decidió quitarse la vida.

El célebre escritor francés Julio Verne quedó profundamente cautivado por la atmósfera melancólica y la silueta sobrecogedora de la fortaleza durante su viaje de estudios por el Imperio Austro-Húngaro realizado en el año 1892. Acompañado por su guía local mientras recorría las inmediaciones de la capital eslovaca, el ilustre novelista contempló fascinado las murallas derruidas que se alzaban sobre la confluencia de los ríos y declaró su intención de ambientar su siguiente obra en un paraje similar. Aquella experiencia directa inspiró la ambientación gótica y misteriosa de su famosa novela “El misterioso castillo en los Cárpatos”, consagrando para siempre la imagen legendaria de Devín en las letras universales.

Telón de Acero

El destino del baluarte sufrió un trágico vuelco en el año 1809, cuando las tropas napoleónicas en retirada dinamitaron las fortificaciones de piedra por orden directa de Napoleón Bonaparte, reduciendo el glorioso complejo palaciego a un conjunto de majestuosas ruinas. No obstante, lejos de caer en el olvido, el sitio resurgió durante el siglo XIX como un símbolo patrio fundamental para el movimiento romántico y la identidad nacional de Eslovaquia. Los poetas y pensadores románticos exaltaron la memoria histórica de Devín en sus cantos, transformando las piedras derruidas en un emblema inmortal de resistencia, soberanía y orgullo cultural para el pueblo eslovaco a lo largo de las generaciones posteriores.

En tiempos de la Guerra Fría y tras la Segunda Guerra Mundial, la serenidad del enclave se vio alterada al convertirse la confluencia del Danubio y el Morava en una de las fronteras políticas más estrictamente custodiadas del denominado Telón de Acero. La estricta prohibición de edificación en la zona preservó involuntariamente un entorno de altísimo valor paisajístico que actualmente alberga un relevante museo arqueológico al aire libre y un espacio natural protegido. Declarado Monumento Cultural Nacional, el Castillo de Devín representa hoy uno de los atractivos turísticos más admirados de Eslovaquia, atrayendo a miles de visitantes ansiosos por rememorar su historia y contemplar sus vistas.

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Ni es vikingo ni hace de brújula pero este símbolo nórdico sigue siendo muy respetado y hoy es fácil verlo en tatuajes o joyas

Ni es vikingo ni hace de brújula pero este símbolo nórdico sigue siendo muy respetado y hoy es fácil verlo en tatuajes o joyas

A pesar de carecer de antecedentes medievales directos, el Vegvísir mantiene un profundo respeto y una gran vigencia espiritual

Huesos rotos bajo los suelos y dentro de hogares vikingos revelan una cara de la violencia que llevaba siglos oculta

Es un símbolo de buena suerte y fue representado en una cueva de Almería durante el Neolítico

Lleva por nombre Vegvísir y es uno de los símbolos icónicos más reconocibles de la estética nórdica contemporánea, grabado en colgantes de plata, pulseras de cuero o tatuajes. Con su figura de ocho brazos radiantes que se extienden desde un punto central, este emblema ha cautivado la imaginación popular como la supuesta brújula sagrada de los guerreros escandinavos. Sin embargo, detrás de su enorme popularidad en la cultura de masas se oculta una paradoja histórica fascinante. A pesar de la creencia generalizada que lo vincula a las incursiones marítimas medievales, las investigaciones confirman que este famoso signo jamás fue conocido ni utilizado por los vikingos reales.

El verdadero origen documental del Vegvísir no se sitúa en las épocas de las navegaciones nórdicas, sino en los manuscritos mágicos de la Islandia del siglo XIX. La primera mención escrita conocida de este símbolo aparece en el Manuscrito Huld, compilado en 1860 por el erudito Geir Vigfússon, y en grimorios como el Galdrabók. Dado que la Era Vikinga concluyó formalmente hacia el año 1066, existe un abismo cronológico de casi ocho siglos entre los marineros nórdicos y la aparición del símbolo. De ahí que muchos expertos consideren que atribuir este diseño a los expedicionarios medievales constituye un evidente anacronismo.

En lugar de una herramienta de navegación antigua, el Vegvísir es en realidad un galdrastafur o bastón mágico islandés, un sigilo resultante de la evolución espiritual escandinava que combinó elementos paganos, runas y magia popular. Desde el punto de vista etimológico, la palabra proviene de la unión de vegur, que significa camino o senda, y vísir, que se traduce como guía o indicador. En los textos originales se especifica que la función principal de este signo es de carácter milagroso: quien lleve consigo este amuleto no perderá jamás su rumbo en medio de las tormentas o el mal tiempo, incluso cuando se enfrente a trayectos completamente desconocidos y hostiles.

Es uno de los símbolos icónicos más reconocibles de la estética nórdica contemporánea, grabado en colgantes de plata, pulseras de cuero o tatuajes
Es uno de los símbolos icónicos más reconocibles de la estética nórdica contemporánea, grabado en colgantes de plata, pulseras de cuero o tatuajes

A diferencia de las brújulas magnéticas actuales, el Vegvísir nunca funcionó como un instrumento físico de orientación cartográfica para los marinos. Los navegantes de la época vikinga orientaban sus embarcaciones en el Atlántico mediante la observación de corrientes, estrellas, rutas de aves y las célebres piedras solares de espato de Islandia. El Vegvísir nació más bien como un talismán de protección metafísica y consuelo espiritual. Su propósito no consistía en señalar el norte magnético, sino en infundir certeza interna y resguardo sagrado ante las inclemencias climáticas o las travesías peligrosas que amenazaban la supervivencia.

La falsa atribución de este símbolo a la cultura vikinga fue alimentada por el romanticismo escandinavo que floreció en Europa durante el siglo XIX. Durante esa época de redescubrimiento folclórico, la publicación de manuscritos islandeses llenos de trazos angulares y estéticas rúnicas provocó que el público asociara apresuradamente cualquier sigilo mágico con las leyendas nórdicas. Esta confusión se consolidó de forma definitiva en los siglos XX y XXI gracias a la industria del entretenimiento y las series de televisión, creando en el imaginario colectivo un mito moderno sumamente atractivo pero históricamente inexacto.

Björk

A pesar de carecer de antecedentes medievales directos, el Vegvísir mantiene un profundo respeto y una vigencia espiritual incuestionable en la sociedad actual. En el mundo contemporáneo, este emblema ha trascendido la magia ritual antigua para transformarse en una poderosa metáfora universal de la brújula interior. En tiempos marcados por la incertidumbre, las crisis personales y la rápida transformación social, miles de personas encuentran en su simetría un recordatorio visible de resiliencia humana, capacidad de reorientación y estabilidad emocional, actuando como un ancla simbólica que ayuda a conservar el centro personal ante la adversidad.

Hoy en día, el Vegvísir adorna la piel de personalidades internacionales como la cantante islandesa Björk y protagoniza piezas de joyería que van desde pulseras hasta anillos de acero inoxidable. Su adopción masiva evidencia que el valor de un icono no depende exclusivamente de su antigüedad cronológica, sino de la fuerza del significado que la humanidad deposita en él. Sin ser vikingo ni brújula física, este milenario buscador de caminos sigue guiando a quienes buscan su propio rumbo en el complejo viaje de la vida, confirmando que la verdadera magia de los símbolos reside en su capacidad para inspirar al espíritu humano.

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Estrenada en 1876, esta ópera dura 14 horas, se escribió empezando por el final y es la obra maestra de este icono de la música clásica

Estrenada en 1876, esta ópera dura 14 horas, se escribió empezando por el final y es la obra maestra de este icono de la música clásica

Tras casi tres décadas de trabajo, “El anillo del nibelungo”, de Richard Wagner, vio la luz en la ciudad alemana de Bayreuth

No fueron los Beatles, sino un pianista del siglo XIX: el primer artista por el que las fans se volvieron locas

Este inmenso carillón de 49 campanas de bronce pesa casi 5.000 kilos, fue construido en Países Bajos e inaugurado hace 50 años

Para muchos expertos se trata de la empresa dramática más ambiciosa de la música clásica. Concebida como una monumental obra de arte total y estrenada en el verano de 1876 en la ciudad bávara de Bayreuth, “El anillo del nibelungo”, de Richard Wagner, constituye la tetralogía que abarca 14 horas de representación divididas en una velada preliminar y tres jornadas consecutivas. A lo largo de esta colosal epopeya, el compositor alemán revolucionó las normas del teatro lírico tradicional y condensó su visión filosófica sobre el poder, la codicia y la redención humana. Con una orquestación deslumbrante y una profundidad única, este ciclo operístico sigue siendo a día de hoy la obra cumbre e insuperable de su ilustre creador.

El proceso de concepción de esta obra maestra destaca por una paradoja fascinante: su libreto fue redactado en sentido inverso, comenzando formalmente por el desenlace. En el verano de 1848, Wagner escribió un primer esbozo basado en el Cantar de los nibelungos y redactó el texto de “La muerte de Sigfrido”. No obstante, al percatarse de que el público requería comprender los antecedentes que desencadenaban la tragedia del héroe, decidió componer “El joven Sigfrido”. Posteriormente, comprendió que debía explicar las intrigas originales de los dioses, lo que lo llevó a redactar “La valquiria” y finalmente “El oro del Rin”. Tras casi tres décadas de trabajo, este método regresivo permitió tejer una arquitectura dramática perfectamente pulida y coherente.

A diferencia de la creación de los textos, la composición de la partitura musical avanzó en estricto orden cronológico a partir de noviembre de 1853 con los primeros compases del prólogo. Sin embargo, el agotador proceso creativo sufrió un prolongado paréntesis en 1857, cuando el compositor interrumpió el trabajo durante doce años tras concluir el segundo acto de Sigfrido. Durante esta extensa pausa, motivada por dificultades financieras y vivencias personales, Wagner creó otras dos grandes obras maestras: “Tristán e Isolda” y “Los maestros cantores de Núremberg”. Fue en 1869 cuando retomó la partitura bajo el mecenazgo del rey Luis II de Baviera, concluyendo la gestación del ciclo completo en 1874.

El compositor interrumpió el trabajo durante doce años tras concluir el segundo acto de Sigfrido, en 1869 retomó la partitura y concluyó la obra completa en 1874
El compositor interrumpió el trabajo durante doce años tras concluir el segundo acto de Sigfrido, en 1869 retomó la partitura y concluyó la obra completa en 1874

La compleja trama argumental gira en torno al robo del oro protegido por las hijas del Rin a manos del enano nibelungo Alberich, quien forja un anillo mágico de poder absoluto tras renunciar al amor. El dios supremo Wotan despoja con engaños a Alberich de la joya para saldar sus deudas con los gigantes constructores del Valhala, provocando que el nibelungo lance una terrible maldición sobre todo aquel que posea el anillo. Esta espiral de codicia, traición y tragedias atraviesa a diversas generaciones de seres mitológicos, héroes mortales y valquirias como Brünnhilde, culminando inevitablemente en la destrucción del reino celestial y el trágico colapso del antiguo orden divino.

En el plano estrictamente musical, la tetralogía revolucionó para siempre el concepto de ópera mediante la implantación de la célebre melodía infinita y el desarrollo sistemático del leitmotiv. Wagner diseñó una densa trama polifónica donde motivos conductores cortos identifican de manera descriptiva a personajes, objetos, sentimientos y situaciones abstractas a lo largo de la historia. A través de más de cien motivos entrelazados con maestría técnica, la gran orquesta no funciona como un mero acompañamiento vocal, sino como un narrador omnisciente capaz de revelar los secretos más íntimos del drama y conectar acontecimientos separados por numerosas horas de representación.

Sin palcos

Para albergar una producción de semejante magnitud y complejidad, el compositor concibió un edificio verdaderamente único en el mundo: el Gran Teatro de los Festivales de Bayreuth. Diseñado con una arquitectura inspirada directamente en los anfiteatros de la Grecia clásica, el recinto eliminó por completo los palcos para colocar a todos los espectadores en estricta igualdad de condiciones frente al escenario. Además, Wagner introdujo la genial e histórica innovación de ocultar el foso de la orquesta bajo las tablas y apagar la iluminación de la sala durante la función. Esta atmósfera de inmersión total sumergió al público en una concentración absoluta durante el estreno del ciclo completo en agosto de 1876.

Transcurrido un siglo y medio desde su histórico estreno absoluto, “El anillo del nibelungo” sigue siendo el reto artístico más imponente que puede afrontar cualquier teatro de ópera en el planeta. La colosal influencia cultural de esta tetralogía traspasa ampliamente las fronteras de la música clásica, habiendo sentado los cimientos de la literatura fantástica moderna e inspirado las grandes bandas sonoras del cine contemporáneo. Sintetizando mitología, filosofía y vanguardia estética, la obra maestra de Richard Wagner perdura intacta en el tiempo como el testimonio supremo de una mente genial que transformó el arte universal para siempre.

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Destruyendo la ciudad

Destruyendo la ciudad

Victor Hugo y Benito Pérez Galdós tenían muchas cosas en común, al igual que Félix Urabayen y su esposa, Mercedes Priede Hevia. Entre ellas, que amaban sus ciudades y las defendían

La anterior 'nota al pie' - El indiferente general

Cuenta Galdós en Memorias de un desmemoriado que Carlos V “solo se sentía emperador” al subir por la escalera del Alcázar de Toledo, no muy parecido al que podemos ver en la actualidad. El edificio del siglo XVI tenía magia, ligereza, alma renacentista (busquen el dibujo de Joris Hoefnagel y lo entenderán al instante), pero Galdós no lo sacó a colación por hablar simplemente de arquitectura. En su época, seguía siendo la sede de la Academia de Infantería, y el gran escritor se lanzó “a la región de las bellas hipótesis” para proponer que lo transformaran en establecimiento de viajeros de todo el mundo, “ahora que tanto se habla del turismo”. Se había alojado en un sitio excepcional, el antiguo Hotel Castilla y, al parecer, su “ninfa” y él estaban con ganas de ironizar por culpa del contacto diario con la “sociedad escogidísima de franceses, ingleses y yankis” que llenaba sus estancias.

No quiero ni imaginar qué habría escrito Galdós décadas después, cuando el capricho de las instituciones convirtió el hotel en sede de la Tesorería General de la Seguridad Social, en lugar de crear el museo que su historia exigía. Aún se dice que era uno de los establecimientos más lujosos de España, y que atraía a intelectuales y pintores como Joaquín Sorolla y Tsuguharu Foujita; lo que no se dice es que estuvo directamente relacionado con dos de los muchos olvidados de nuestro país: los republicanos Félix Urabayen y su esposa, Mercedes Priede Hevia. El primero, al que a veces se recuerda por haber sido compañero de celda de Miguel Hernández y Antonio Buero Vallejo, nos dejó varios libros de artículos y un puñado de buenas novelas, como Don amor volvió a Toledo y Bajo los robles navarros; la segunda, hija del fundador del hotel (el irlandés Francisco O´Priede), abrió caminos vedados hasta entonces a las mujeres y fue esencial en la elaboración del Plan Profesional de Magisterio y el Reglamento de Escuelas Normales de la II República.

Por supuesto, cualquiera que haya leído bien al autor de La desheredada y Misericordia sabe que se habría alegrado de que el Castilla no acabara como tantos edificios de nuestras ciudades, condenados a ser majadas y fachadas sin alma de un parque temático para turistas. Al fin y al cabo, una sede de la Seguridad Social no deja de ser una buena causa; y por otra parte, es ciertamente preferible a tirar de piqueta, manía que estuvo tan de moda en el siglo XIX —también en el XX, pero no nos perdamos— que destruyó cascos históricos enteros, empezando por el de una capital que Galdós conocía a fondo: París, donde Napoleón III y el barón Haussmann decidieron quitar de en medio a decenas de miles de vecinos y eliminar casi todo lo antiguo con el noble afán de modernizar, es decir, de dejar el centro para los ricos, dificultar revoluciones (las calles estrechas son perfectas para las barricadas) y sustituir la estética de la pluralidad y la diferencia por la estética de la uniformidad y la monotonía. 

Desde mi punto de vista, no hay mejor forma de profundizar en aquella fiesta de la especulación y el control de masas que acudir a La jauría de Zola, algunos poemas de Baudelaire en Las flores del mal (los ‘Cuadros parisinos’ en concreto) y Nuestra señora de París, en la que Victor Hugo escribe lo siguiente, tras quejarse por la pérdida del “sentido histórico” de la ciudad: “El París de nuestros padres era de piedra, pero el de nuestros hijos será de yeso” (Libro tercero, capítulo II). De haber vivido en estos tiempos, habría dicho “pladur” y, probablemente, habría cambiado el título y parte del contenido de su célebre ‘¡Guerra a los demoledores!’ para parar los pies a los nuevos brujos del dinero fácil, como hombre comprometido y miembro que era de la Comisión del viejo París y de la Sociedad para la protección de los paisajes y la estética general de Francia. Si la arquitectura siempre es ideológica, qué decir del urbanismo. La única diferencia es que antes derribaban barrios en favor de una élite, y ahora se limitan a despojarlos de todo tejido social.

Evidentemente, las personas son lo primero. Sin embargo, tendemos a olvidar que el atraco inmobiliario que sufrimos va más allá de lo que nos afecta a nosotros, uno a uno, por vías como la imposibilidad de tener un techo sobre nuestras cabezas o la seguridad de vivir en una precariedad constante. Ese mismo mal cierra librerías, salas de ensayo y locales de asociaciones de todo tipo; ese mismo mal destruye la ciudad en el sentido original del término –el de espacio de la ciudadanía– y hace que el propio concepto de sociedad acabe en papel mojado, en algo que va quedando reducido a un eco: el de la rebeldía de Victor Hugo y Benito Pérez Galdós, quien no se olvidaba del mundo ni en su querido Hotel Castilla.

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