Christina Applegate no tiene esclerosis múltiple: su diagnóstico fue un error. La actriz ha dado la noticia en su pódcast, llamado MeSsy, que presenta junto a la también actriz y paciente de esclerosis, Jamie Lynn Sigler. En él ha contado, este martes, que los médicos se equivocaron en su diagnóstico, hace cinco años. Y que eso, lejos de liberarla, no la ha hecho nada feliz.
Es probable que a lo largo de las últimas semanas, en su feed de Instagram, se haya topado con diferentes reels de la película Una joven prometedora, un largometraje en el que Carey Mulligan da vida a una mujer que se venga de los aliados y las aliadas de la cultura de la violación, a sabiendas de que ese afán vengativo truncará su prometedora existencia. El motivo por el que la película de Emerald Fennell regresa al zeitgeist seis años después de su estreno es que guarda llamativas similitudes con el caso de Cornell, en el que una exestudiante de la prestigiosa Universidad de Cornell denunció haber sido víctima de una violación grupal y agresión por parte de siete miembros de la fraternidad Chi Phi.
En 1953, escalar el Everest era un asunto tan incierto como alcanzar la Luna. Nadie conocía las verdaderas dificultades de la empresa, pero esta se había convertido en un asunto de prestigio nacional. Los occidentales temían los efectos devastadores de la hipoxia y los locales temían la furia de los dioses. Ser los primeros en alcanzar la cima se convirtió en una prioridad para el entonces llamado Imperio británico, en pleno proceso de descolonización. También para un niño, pastor de yaks en la meseta tibetana, criado en un lugar tan inhóspito como privilegiado: creció admirando la cara norte del Everest. Dicen que es más fácil desear, incluso amar, aquello que contemplamos a diario. La montaña posee esta cualidad, por mucho que también cause indiferencia.
“¿De dónde venimos?”, pregunta la maestra en una clase de niños de unos 10 años. “El papá le pone una semilla a la mamá, como las abejas, y pasados nueve meses, sale el niño”, contesta uno de los alumnos. Otra corrige: “No es así. La semilla la pone el biólogo con un tubo largo. Se llama inseminación”. “No, se llama in vitro”, apostilla otra. “Yo nací en un congelador”. “Pues yo vengo de un hombre desconocido muy generoso que le dio una semilla a mi mamá”. “Yo tengo dos madres. La gine metió el huevo de una dentro de la otra”. “A mí me hicieron con un señor que vive en Dinamarca”. La conversación con la que comienza la serie de ficción In vitro podría tener lugar hoy casi en cualquier colegio real. Y, sin embargo, el tema de la reproducción asistida apenas se ha tratado en la ficción.
En España ahora mismo es más fácil conseguir la unidad de la izquierda que obtener luz verde para la segunda temporada de una serie. Disculpen la exageración, ya hemos comprobado estos días que no hay empresa más imposible que la primera. Desde que las plataformas dominan el cotarro, no solo se ha acortado el número de episodios de una serie, sino que les resulta mucho más fácil comprarle una nueva al mismo equipo que renovar una existente. La fidelización que antes se lograba semana a semana gracias al vínculo del espectador con cada historia ahora se pretende conseguir vía marca ofreciéndole al suscriptor una serie nueva cada semana: cambia el menú, pervive el restaurante. En este contexto, las series duran poco y mueren rápido, y darle una segunda temporada a una es dirigirse a un público menor —como mucho, los espectadores que vieron la primera—, en lugar de a esa base de suscriptores que cada semana ve lo que sea que les echen.
Casi 10 años después de su última aparición, Apu Nahasapeemapetilon ha vuelto a hablar en Los Simpson. El personaje, de cuya interpretación se retiró el actor de doblaje original Hank Azaria por acusaciones racistas, ha regresado a Springfield en el episodio emitido este domingo en EE UU con una nueva voz: la de Sunil Malhotra, que, aunque mantiene su forzado acento, esta vez sí tiene ascendencia india.
“Nos decían que la serie era un éxito increíble, pero yo seguía encerrada en mi dormitorio. Leía algunos artículos y miraba los memes, pero todo era un poco demasiado para procesar, así que me protegía a mí misma. Si quería, podía desconectar. Y eso me hizo pensar en lo inverosímil que era todo lo que me estaba pasando", contaba Daisy Edgar-Jones (Londres, 28 años) a 'S Moda' en 2022, cuando protagonizó una portada. Se había hecho famosa de la noche a la mañana y eso aún la sorprendía. “De repente, ya no eres Daisy, eres Daisy Edgar-Jones”, comentaba sobre cómo la hizo sentir y la transformó el éxito de la serie 'Normal People', basada en la novela de la escritora irlandesa Sally Rooney, que en 2020 catapultó su carrera y la de su coprotagonista, Paul Mescal (que tras 'Gladiator 2' ahora será Paul McCartney en las películas sobre The Beatles que prepara el director Sam Mendes). Ahora, la actriz vuelve a meterse en la piel de un personaje literario, en esta ocasión de época: encarna a Elinor Dashwood, la hermana mayor de 'Sentido y sensibilidad', novela de Jane Austen publicada en 1811 y que ahora ha vuelto a ser llevada a la gran pantalla por la directora Georgia Oakley. En el filme, que llega a los cines españoles el 23 de octubre, Edgar-Jones es Elinor y Esmé Creed-Miles es su hermana Marianne. Durante el mes que llevan de gira, Edgar-Jones se ha volcado en reinterpretar los estilismos de la época de la Regencia, en la que se desarrolla la novela: en la imagen, luciendo un vestido transparente, creado a medida por Miu Miu, con corsé en tul bordado durante la presentación en Sídney, Australia, a principios de octubre.
En la presentación de la cinta en Los Ángeles, el 7 de octubre, las tres protagonistas posaron juntas: Esmé Creed-Miles (Marianne Dashwood), Caitriona Balfe (la inolvidable Claire Randall de 'Outlander', que en la película interpreta a la madre de las hermanas, Mrs. Dashwood) y Daisy Edgar-Jones (Elinor Dashwood). Bodhi Rae Breathnach encarna a la tercera hermana, la joven Margaret Dashwood. Durante la presentación, Edgar-Jones eligió un conjunto de falda satinada y corsé con pequeños bordados, una pieza 'vintage' de Chloé, parte de la colección primavera-verano 1999 de la firma, cuando su directora creativa era Stella McCartney. Esmé Creed-Miles llevó un vestido de la recién presentada colección primavera-verano 2027 de Simone Rocha y Caitriona Balfe un conjunto a medida de Prada.
Nada ha sido casual en los estilismos elegidos para la gira de presentación de la película, según confesó Dani Michelle, estilista de Edgar-Jones (y de otras famosas, como Hailey Bieber o Kendall Jenner), en la edición estadounidense de 'Vogue': "Mi equipo y yo pasamos meses investigando, solicitando prendas y explorando todos los diseñadores y piezas de archivo que pudieran reflejar el mensaje que queríamos transmitir, para crear una gira coherente y simbólica para Daisy".
Esas prendas seleccionadas por Dani Michelle y su equipo tenían una intención clara: mostrar cómo vestiría Elinor Dashwood en la actualidad. La gira de presentación ha sido una lección de 'method dressing' (vestir durante la promoción con estilismos inspirados en el personaje de ficción al que se interpreta), en la línea de las que suelen realizar actrices como Zendaya (con sus posados en 'Spider-Man: un nuevo día' o 'Challengers'), Margot Robbie (en 'Cumbres borrascosas') o Anya Taylor-Joy (en 'Dune' o 'Furiosa'). 'Sentido y sensibilidad' se desarrolla durante la época de la Regencia (situada normalmente entre 1795 y 1837) en el Reino Unido. Corsés, acabados satinados, encajes y colgantes con cintas de raso han sido una constante durante toda la gira de presentación. La 'premiere' mundial, celebrada en Londres el 15 de septiembre, sentó las bases de lo que vendría después con este vestido de satén con lazos en los hombros, cola y cintura marcada, un diseño a medida de Andreas Kronthaler para Vivienne Westwood (firma de la que es director creativo desde el fallecimiento de su esposa en 2022) que completó con un colgante con cinta negra, una pieza de archivo de Boucheron datada en 1877.
Los detalles, del peinado con ondas románticas y el característico flequillo abierto de Edgar-Jones, y los acabados de las prendas, como los lazos, los botones o las cintas de los corsés, han marcado los estilismos elegidos por la actriz. “Creo que Elinor, por encima de todos los personajes que he interpretado, me ha marcado por el proceso hasta llegar a ella. De algún modo tiene una buena cantidad de cualidades con las que me puedo sentir identificada. Como las luchas que tiene con los sentimientos que empieza a experimentar; la incapacidad para expresar sus deseos o la necesidad de mantenerlos dominados. Es algo que me parece muy interesante porque disfruto enormemente al trabajar en personajes que están pasando por mucho, pero no lo pueden exteriorizar”, explicaba la actriz en una entrevista concedida en septiembre a la edición española de 'Vogue'.
Stella McCartney firmó el vestido blanco con detalle de flores en los hombros y la espalda que eligió para la presentación en Dublín de la película. 'Sentido y sensibilidad' narra la vida de las hermanas Dashwood, que al morir su padre pierden su estatus porque hereda el hijo mayor, fruto de otro matrimonio, y se mudan a Devonshire, donde se enfrentan a la incertidumbre de su futuro, a sus sentimientos y a lo que la sociedad dicta que se debe esperar de ellas.
Esmé Creed-Miles y Daisy Edgar-Jones, ambas con conjuntos de falda cuerpo de Prada, juntas en Los Ángeles. Marianne representa la sensibilidad y Elinor el sentido que dan título a la novela, que ya había sido llevada a la gran pantalla en 1995, en una versión dirigida por Ang Lee (con guion de Emma Thompson, que mereció el Oscar al mejor guion adaptado) y en la que Emma Thompson interpretó a Elinor mientras que Kate Winslet fue Marianne. La nueva versión cinematográfica cuenta con la dirección de la británica Georgia Oakley, de 38 años, que en 2022 mereció el reconocimiento de la crítica con su filme 'Blue Jean', la historia de una profesora lesbiana que lleva una doble vida por miedo a perder su trabajo, ambientada en los años ochenta, durante el gobierno de Margaret Thatcher. Oakley explicó en una entrevista a 'The New York Times' que su versión de 'Sentido y sensibilidad' pretende ser "más relajada, contenida, terrenal y cruda".
Los corsés han sido la gran apuesta de Daisy Edgar-Jones para reinterpretar el estilo de la Regencia. Durante uno de los eventos alrededor de la película celebrados en Los Ángeles, la actriz lució esta creación de la diseñadora turcobritánica Dilara Findikoglu, cuyas prendas se caracterizan siempre por el aire lencero, las cinturas marcadas y el empleo de los corsés. Lo combinó con unas medias de cristal negras.
El despliegue de corsés, en distintos acabados, ha sido clave en la gira promocional de la película. En Nueva York, el 13 de octubre, Daisy Edgar-Jones combinó este de encaje y totalmente estructurado, casi escultórico, con unos vaqueros desgastados, demostrando que las piezas con inspiración de época funcionan a la perfección con prendas totalmente contemporáneas.
La estilista Dani Michelle ha contado que partió de un 'moodboard' de inspiración para construir los 'looks' de la gira promocional de Daisy Edgar-Jones: "Había desde campañas y desfiles de Galliano, Chloé, McQueen y Westwood hasta pinturas y simbolismos que nos conectaban con el mundo de Jane Austen. Volantes, motivos florales, encajes, corsetería, cintas, bordados, sedas abullonadas, borlas y tonos pastel". Este conjunto de Chloé sintetiza esas búsquedas: la vaporosa falda de gasa, con sus transparencias, contrasta con el cuerpo de brocado con encaje en el cuello y el cinturón de grandes hebillas.
De nuevo con vaqueros, en esta ocasión con un cuerpo 'vintage' de John Galliano y otra gargantilla de época, un diseño de 1873 de Boucheron. En la película, el diseño del vestuario ha recaído sobre Grace Snell ('Pillion', 'La hija eterna'), que ha sido meticulosa con la investigación de la época y ha empleado técnicas manuales para conseguir colores como los utilizados durante la Regencia, según ha explicado en su Instagram: "Para obtener el color lavanda de uno de los vestidos —un tono aceptable para el luto entonces— se utilizó un tinte extraído del palo de campeche. Esta planta es originaria de Centroamérica y las Antillas; a partir del siglo XVI, los españoles comenzaron a exportarla a Europa, donde se convirtió en una materia prima clave para la próspera industria de los tintes. El tejido 'jacquard' se contrajo durante el proceso de tintado, lo que le otorgó una textura maravillosa; me gustó tanto el resultado que pedí que esta prenda solo se planchara de forma muy ligera".
No todo han sido cuerpos historicistas en los estilismos de Daisy Edgar-Jones. También ha habido hueco para camisetas, como esta con un dibujo de un águila, combinada con un 'short' lencero rematado en puntilla. Ambas prendas son de Chloé: la camiseta de 1999 y el pantaloncito de este mismo año.
En Berlín, la actriz apostó por los detalles de pedrería con un vestido de corte sirena de Armani Privé que llamaba su atención por las borlas que remataban sus hombros. La prenda es de archivo y pertenece a la colección primavera-verano 2005 de la línea de alta costura de la casa italiana.
En Sídney, una de las primeras paradas de la gira promocional, la actriz apostó por una pulida silueta vanguardista de Alaïa con cuerpo ajustado y volantes en la falda que aun así remitía al vestuario de época.
En su última aparición pública de la gira, el 14 de octubre, Daisy Edgar-Jones caminó por las calles de Nueva York con este diseño de encaje con bordados, ribetes de puntilla y escote de corazón de Rodarte. Se trata de una pieza de archivo de la firma angelina que, según ha explicado en su Instagram Dani Michelle, resume todo lo que ha perseguido con sus estilismos para la presentación de 'Sentido y sensibilidad': "Esta película explora con enorme calidez la experiencia emocional del amor, desde el amor propio hasta el amor verdadero, pasando por la compañía y los desafíos que surgen dentro de las relaciones, que en aquella época a menudo estaban condicionadas por la tradición y la cercanía más que por los sentimientos o la razón. Ese anhelo que recorre la historia es una exploración tan atemporal del corazón humano que sentimos que era muy significativo que este fuera su último 'look'. Laura Mulleavy [una de las diseñadoras de Rodarte] y yo pasamos meses planificando este vestido de Rodarte, perteneciente a su colección primavera-verano 2017, que ella ha recuperado de la colección de su museo personal".
El domingo 27 de septiembre, cuando las primeras tiendas de campaña de la madrileña Puerta del Sol no llevaban ni 24 horas levantadas, Aitana Sánchez-Gijón visitó la acampada naciente. Repartió kilos de plátanos y empanadas a los jóvenes que no pensaban moverse de ahí en los próximos días. Saludó a su hijo mayor, el cantante Teo Lucadamo, quien había pernoctado con ellos. Grabó un vídeo para sus redes sociales: “Si estáis por Madrid, en vuestras ciudades, organizaos, acampad y haceos oír. Todas y todos juntos creo que podemos conseguir grandes cosas”, pidió a sus seguidores. Y se fue a trabajar, a Alcalá de Henares, donde esos días representaba la obra Malquerida, actualmente de gira. Mientras actuaba, el vídeo se viralizó y su visita se convirtió en uno de los momentos más comentados de aquel primer día de acampada. Lo que estaba sucediendo en Sol, esa rabia acumulada, no era solo cosa de jóvenes.