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Glenn Close explica por qué usa un bastón: “Me han realizado una sustitución completa de cadera”

La actriz Glenn Close (Greenwich, 79 años) ha grabado un vídeo para sus fans tras los comentarios de preocupación que recibió el pasado 15 de octubre, cuando posó con un bastón en la premiere de La Bola Negra en Nueva York. Con una tirita triangular en la frente, que le evita fruncir el ceño, y una explicación tranquila, ha dicho que no hay nada de qué preocuparse. “Quería pasarme por aquí para agradecerles todo su cariño y explicarles por qué uso un bastón: lo necesito porque me han hecho una sustitución completa de cadera. Resulta que mi cadera izquierda estaba en muy mal estado, así que ahora mi objetivo principal es mantenerme en plena forma para poder afrontar con energía cualquier desafío que se me presente”, comienza el mensaje.

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© Ángel Colmenares (EFE)

Los directores de la película 'La bola negra' Javier Calvo y Javier Ambrossi posan junto a la actriz estadounidense Glenn Close y, a la izquierda, el director salvadoreño Julio Torres durante la alfombra roja del filme el 15 de octubre, en Nueva York.
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Evangeline Lilly revela los motivos por los que se alejó de Hollywood: “Siempre odié ser famosa”

Evangeline Lily en un evento en Japón en 2023.

Evangeline Lilly (Fort Saskatchewan, 47 años) lleva años alejada de los focos, desaparecida de las grandes producciones y gestionando una vida que durante un tiempo no le perteneció. La actriz, que saltó a la fama mundial gracias a su papel de Kate Austen en Perdidos, decidió dar un paso atrás en su carrera tras el estreno de Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (2023), momento en el que dejó de acudir a alfombras rojas y eventos de Hollywood. Tres años después, la intérprete canadiense ha concedido una entrevista a CBN News en la que ha revelado los motivos que le llevaron a tomar la decisión de parar su carrera.

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Evangeline Lilly en el estreno de 'La princesa de Montpensier', el 16 de mayo de 2010, en Cannes.
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Hunter Schafer habla sobre su operación de reasignación de género: “Fue increíble y me encanta”

Hunter Schafer (Nueva Jersey, 27 años) siempre ha sido muy abierta sobre su experiencia como persona trans. La actriz de Euphoria comenzó su transición en el instituto, a los 14 años, y, según contó en 2019 a The Times, al principio lo mantuvo en secreto a su familia. “Conseguía rímel de mis amigas y me lo ponía en el baño de la escuela, y luego me lo quitaba antes de que me recogieran. Me compré unos tacones de 20 dólares en Sears y los metía a escondidas en mi mochila para usarlos en la escuela. Mis amigas más cercanas lo sabían, pero mucha gente de mi entorno no”, contó. Schafer describía entonces su transición como “un proceso lento y prolongado” y, siete años después, sigue dando detalles. “Quizás sea bueno compartirlo por la tensión que hay entre esos dos mundos”, ha dicho ahora en una entrevista con Elle, después de criticar la reciente normativa británica que obliga a usar los baños o vestuarios que correspondan al sexo biológico de las personas. “En diciembre me sometí a una cirugía genital. Fue una experiencia increíble y me encanta”, reconoce en la edición estadounidense de la revista.

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© Kevin Winter/GA (The Hollywood Reporter via Getty Images)

Hunter Schafer en la gala anual del Museo de la Academia, el 17 de octubre de 2026 en Los Ángeles.
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La venganza de Olivia Wilde: cómo logró que se dejara de hablar de su divorcio, sus romances y su belleza

© Marc Piasecki (Getty Images)

Olivia Wilde vuelve a ponerse delante y detrás de la cámara con 'La invitación', una comedia sobre los secretos, el deseo y las grietas que aparecen cuando una pareja cree conocerse demasiado bien. La película, en la que comparte reparto con Penélope Cruz y que ya suena para los Oscar, supone el regreso de una de las figuras más polémicas del Hollywood reciente. Actriz convertida en directora, feminista declarada y protagonista de uno de los culebrones más sonados de la meca del cine, la cineasta de 42 años ha pasado de ser la joven doctora de 'House' a encarnar las contradicciones de una industria que aplaude a las mujeres cuando rompen las reglas, pero no siempre les perdona que lo hagan a su manera.

© Gilbert Flores (Variety via Getty Images)

Si algo ha dejado claro Wilde durante la campaña de promoción de 'La invitación' es su fascinación por Penélope Cruz. La directora y actriz ha bromeado incluso con que no se ha vuelto a lavar las manos desde que tocó las de la madrileña, que da vida a una mujer desinhibida capaz de poner patas arriba la relación de sus vecinos, interpretados por la propia Wilde y Seth Rogen. Ambas han exhibido su complicidad durante las últimas semanas en los actos promocionales compartidos, y Wilde ha llegado a calificar a su compañera como “la mujer viva más sexy”. En una escena del filme, Cruz le da un beso improvisado a Wilde. La cineasta ha reconocido que perdió el control, se quedó con la mente en blanco y se enamoró por completo de su compañera de reparto.

© Taylor Hill (Getty Images)

Wilde es una de las cineastas que se han atrevido a hablar abiertamente de las dificultades con las que se topa durante el proceso de selección de sus películas para encontrar actrices que no se hayan sometido a tratamientos estéticos. “Como directora, estoy en una búsqueda constante de actrices que todavía puedan mover la cara. Y no es fácil”, afirmó. “No las culpo. Soy producto de la misma maquinaria, estoy sometida a las mismas presiones; lo entiendo”, continuó. “Solo le pido a Dios que la tecnología permita tratamientos que no sean tan agresivos. Hay algo muy medieval en todas estas cosas. ¿Nadie puede inventar algo mejor que el bótox?”.

© Karwai Tang (WireImage)

La reflexión de Wilde tiene una dimensión personal. En los últimos años, sus propias apariciones públicas han sido objeto de comentarios crueles sobre su aspecto, su edad y el supuesto recurso a tratamientos estéticos. En 2026, algunas imágenes de la actriz se convirtieron en material para las burlas en redes sociales, especialmente por su extrema delgadez. Ella misma se tomó la polémica con humor y aceptó que, en aquellas fotografías virales, realmente parecía “un cadáver del antiguo Egipto”.

© Neil Mockford (GC Images)

El día de Reyes de 2021, el mundo se despertó con una imagen que iba a copar titulares durante meses: Olivia Wilde y Harry Styles caminando juntos de la mano. Ella dirigía su segunda película, No te preocupes, querida, y él, el exintegrante de One Direction, la protagonizaba. La diferencia de edad de diez años, la fama global del cantante y la reciente separación de Wilde convirtieron la relación en un fenómeno mediático. La espiral fue imposible de detener: la salida de Shia LaBeouf del proyecto, los rumores de que Florence Pugh, protagonista de la cinta, no mantenía una buena relación con Wilde y de que le habían molestado las muestras de afecto entre la directora y Styles durante el rodaje, y el supuesto escupitajo viral del cantante a Chris Pine en el Festival de Venecia. Wilde ha reconocido que quizá debería haber desmentido algunas de las acusaciones, aunque también ha recordado que vivió momentos de gran felicidad en su intimidad. “Era como si hubiera un tornado justo al otro lado de la puerta: si estabas dentro, pensabas que todo estaba muy a gusto; pero abrías la puerta y pasaban volando una vaca y un tractor”.

© Gilbert Carrasquillo (GC Images)

Wilde creció en Georgetown, Washington, en un hogar en el que la actualidad era un miembro más de la familia. Sus padres, los periodistas Andrew y Leslie Cockburn, organizaban cenas por las que pasaban invitados tan ilustres como Mick Jagger, Steven Spielberg o el escritor Salman Rushdie. Su madre trabajó como reportera de guerra y se convirtió en una reconocida periodista de investigación antes de dar un giro a su carrera: en 2018, a los 66 años, se presentó como candidata demócrata a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, con el apoyo público de su hija. Perdió frente al candidato republicano, pero su trayectoria dejó en Wilde un ejemplo de compromiso político y de capacidad para reinventarse.

© Gilbert Flores (WWD via Getty Images)

El papel que cambió el rumbo de Olivia Cockburn –el apellido Wilde lo eligió en homenaje al escritor irlandés Oscar Wilde– fue el de la internista Remy Hadley, conocida como Trece por el doctor House y por los millones de seguidores de la serie médica. Su incorporación a la cuarta temporada de la ficción la convirtió en una estrella internacional y en una de las actrices más sexis de Hollywood. Tras protagonizar películas de gran presupuesto, como 'Tron: Legacy' y 'Cowboys & Aliens', sin demasiado éxito crítico o comercial, Wilde reconoció haberse sentido explotada y cosificada por la industria cinematográfica: “Llegué a insensibilizarme ante el hecho de que cada reunión a la que acudía –con hombres y con mujeres– fuera a ser juzgada según mi apariencia”.

© Chelsea Guglielmino (FilmMagic)

Su compromiso feminista no nació con las polémicas que la convertirían en protagonista de los titulares. En 2017, cuando el movimiento #MeToo puso sobre la mesa los abusos de poder de la industria, Wilde se sumó a las voces que reclamaban un cambio. También fue uno de los rostros visibles de 'Time’s Up', la iniciativa impulsada por mujeres de Hollywood para combatir el acoso sexual y promover entornos laborales más seguros, y participó como oradora en la Marcha de las Mujeres de Los Ángeles de 2018. “Este negocio nos pertenece a todas”, afirmó aquel año, reivindicando una industria en la que sus compañeras pudieran trabajar sin miedo y sin tener que competir por las oportunidades que históricamente se les habían negado.)

© Axelle/Bauer-Griffin (FilmMagic)

El nacimiento de Wilde como directora de largometrajes tuvo lugar en 2019, con una comedia de bajo presupuesto que no tardaría en convertirse en una película de culto generacional: 'Booksmart' ('Súper empollonas'). La historia, que narra la última noche de fiesta de dos estudiantes de instituto antes de la graduación, conquistó a la crítica y al público. Wilde llevaba tiempo queriendo dejar de ser una pieza más de la industria para participar activamente en el proceso creativo. “Siempre asumí que la actuación era la vía de entrada, porque a muchas mujeres jóvenes les dicen: ‘Si te gustan las películas, deberías ser una estrella de cine’. Nadie le dice a una niña: “¿Por qué no te haces directora?”. No forma parte de la conversación. Pero si un niño dice que le gustan las películas, es como: “Quizá algún día dirijas. Quizá seas el próximo Steven Spielberg o Martin Scorsese”.

© Donato Sardella (WireImage)

“Tan romántica como loca”. Así define Olivia Wilde su primera gran historia de amor, que comenzó en 2003, cuando tenía tan solo 19 años. En pleno festival Burning Man, el controvertido encuentro artístico y musical celebrado en el desierto de Nevada, la joven le dio el “sí, quiero” a su novio de hacía apenas unos meses, el cineasta Tao Ruspoli, hijo de un príncipe italiano. Según ha contado, solo necesitó unos segundos para darse cuenta de que quizá la ceremonia había sido demasiado improvisada. “Espera, ¿qué coño acabo de hacer?”, pensó. El matrimonio terminó en divorcio en 2011, aunque ambos han mantenido una buena relación.

© Axelle/Bauer-Griffin (FilmMagic)

El mismo año en que formalizó su primer divorcio, en 2011, Wilde conoció al que sería el padre de sus dos hijos, el actor Jason Sudeikis ('Ted Lasso'). Se conocieron en una fiesta de 'Saturday Night Live', el programa de sketches en el que él trabajaba, y formaron una familia con sus hijos, Otis y Daisy. En noviembre de 2020 pusieron fin a su relación tras varios años de compromiso, dando comienzo a una disputa legal por la custodia de los pequeños que acabaría ocupando titulares internacionales. En abril de 2022, durante una convención cinematográfica en Las Vegas, una persona interrumpió a Wilde en el escenario para entregarle documentos legales relacionados con la custodia. Aunque Sudeikis sostuvo que desconocía cómo y cuándo se entregarían, la actriz calificó el episodio de “increíblemente traumático”.

© BG026/Bauer-Griffin (GC Images)

Durante su día a día, Wilde suele dejarse ver por las calles de Nueva York apostando por looks mucho más sencillos e idóneos para inspirar al común de las mortales. El de la imagen es el ejemplo perfecto: americana, camiseta básica, bolso XL, pantalones y zapatillas. El estilismo con el que cualquiera iría al trabajo o saldría a hacer recados.

© Frazer Harrison (WireImage)

En la alfombra roja, Wilde hace gala de un estilo por el que también recibe atención internacional. Sus looks son una mezcla perfecta entre sobriedad y elegancia (como este vestido negro de cuello alto y hombros estructurados de Saint Laurent) y una actitud mucho más sensual en la que no le teme a enseñar sus trabajados abdominales o tirar de transparencias. Los trajes tampoco faltan en sus elecciones confirmando que también sabe defender con acierto la sastrería. La responsable de un estilo que ha ido evolucionando y haciéndose mucho más espectacular con el paso de los años es Karla Welch, al frente también de las apariciones de Tracee Ellis Ross o Sarah Paulson.

© Valentina Frugiuele (Getty Images)

La actriz es también la favorita de firmas con códigos tan distintos y variados como Chloé (con vestido de la marca en la imagen), Saint Laurent, Michael Kors, Louis Vuitton o Valentino. Su presencia en las semanas de la moda internacionales, París y Nueva York, sobre todo, la convierten en uno de los nombres que toda marca quiere sentar en su 'front row'.

© Stephane Cardinale - Corbis (Corbis via Getty Images)

Precisamente este mes de octubre acudió a la llamada del diseñador y la firma del momento, luciendo un precioso traje de tweed actualizado de Matthieu Blazy para Chanel. Tan lady como moderna, Wilde confirma que su estilo setentero con un punto 'boho' también puede virar hacia un lado más clásico y formal. Parece que a ella, ni en la moda ni en la vida, nada se le resiste.
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‘Codename: Annika’, una mirada finlandesa sobre la corrupción sueca

Una de las definiciones de “tópico” según la RAE: “Lugar común que la retórica antigua convirtió en fórmulas o clichés fijos y admitidos en esquemas formales o conceptuales de que se sirvieron los escritores con frecuencia”. La retórica antigua y la actual, para qué engañarnos, y si no que se lo pregunten a Aleksi Bardy y a Mia Ylönen, responsables de la serie finlandesa Codename: Annika, que siguiendo una de las acepciones del tópico está repleta de lugares comunes.

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© SkyShowtime

Una imagen de la serie sueca 'Codename: Annika'.
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