El PSOE ha aceptado la propuesta del Partido Popular de celebrar un debate sectorial sobre vivienda como parte de la campaña electoral del 29-N. Más allá de las palabras, el presidente del comité de campaña de Génova, Miguel Tellado, le propuso por carta a su 'homóloga' de Ferraz, María Jesús Montero, dicho debate. Pero no ha sido esta mañana, durante una entrevista en la Ser con la nueva portavoz socialista, Rebeca Torró, cuando el PSOE ha recogido ese guante con la condición de que se celebre en esta cadena de radio. "Aceptamos, quedamos a la espera de la concreción de los detalles", han respondido fuentes de Génova.
La estrategia socialista pasaba por querer convertir el problema de la vivienda en uno de los ejes de su estrategia tras ocho años de gobierno de coalición en los que este asunto ha empeorado exponencialmente. Pero el polémico y mediático desahucio de Maricarmen Abascal, la acampada posrterior en la Puerta del Sol y la convocatoria de una huelga general, a la que se han sumado CC.OO. y UGT, animó a Moncloa a intentar rentabilizar electoralmente ese malestar social. En la sede nacional de Génova están convencidos de que, como dice el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, "este asunto es el que se va a llevar por delante a los socialistas".
Ferraz no ha respondido aún a las propuestas de debates electorales
Se queja el PP de que "transcurridas casi dos semanas, no consta aceptación por parte del candidato socialista. Instamos al equipo de campaña del PSOE a que confirme la asistencia de Pedro Sánchez para poder entablar ya las pertinentes conversaciones con los grupos de comunicación y empezar a trabajar en la organización de los espacios".
Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo se acercan a un grupo de micrófonos de periodistas para atender un canutazo y dejar claro, con un mensaje contundente hacia Javier Milei: "No seremos nosotros los que estemos cerca políticamente del señor Pedro Sánchez, pero el señor Pedro Sánchez fue votado por los españoles. Por eso exigimos al jefe de Estado de Argentina que se dirija con un mínimo de respeto al que sigue siendo el primer representante del poder ejecutivo del Reino de España".
Eso no va a pasar. Los políticos de la no-izquierda española (digo "no-izquierda" porque asumo que el término "derecha" les ofende) no van a salir en defensa del presidente del país tras ser atacado por un mandatario extranjero. Como mucho, dirán que, aunque no les guste lo que dice Milei, bien merecido lo tiene Sánchez por todas las barrabasadas que dijeron antes los sanchistas contra él.
El más encantado con las descalificaciones de Javier Milei será, precisamente, Pedro Sánchez, dado que le ayudan a que su electorado lo interprete como "el enemigo de la ultraderecha mundial". Y, dado que no parece fácil que consiga que Donald Trump o Netanyahu tuiteen contra él, ataca a la figura de la que sabía que podía obtener más fácilmente una réplica visceral e hizo todo lo que pudo por provocarle para lograr una réplica vehemente. Lo consiguió. Todo un respaldo del león argentino a nuestro Maquiavelo.
El problema de las formas de Javier Milei no es a qué relato electoral pueden beneficiar o perjudicar, sino el precedente que está fijando en la diplomacia mundial. Habla de presidentes de gobiernos extranjeros con las mismas maneras con las que hablaba de la clase política cuando ejercía de panelista. Él lo venderá como que así es más auténtico, dado que habla igual que antes de ser presidente, pero parece haber olvidado que, antes de ser presidente, hablaba a título particular, mientras que ahora que lo es, cuando se dirige a las instituciones de otro país, lo hace como máximo representante de toda una nación y de todos sus ciudadanos, y eso obliga a otras formas. Y lo grave no es solo que lo normalicemos, sino que una parte de la ciudadanía lo vea como algo elogiable y eso pueda provocar un efecto "contagio".
Fidel Castro se refirió en junio de 2003, cuando aún era el mandamás de Cuba, al presidente español de la época, José María Aznar, como "führercito". No era el lenguaje más apropiado, pero a un dictador tampoco se le puede pedir un gran respeto por las instituciones o por su pueblo. Silvio Berlusconi, siendo primer ministro de Italia, dijo que el Gobierno de Zapatero le parecía "demasiado rosa". Pretendía ser una broma, aunque no fuera la más adecuada para un primer ministro hablando públicamente de un Gobierno extranjero. George W. Bush no pasó de decir que "no sabía" si podía fiarse del Gobierno de España.
Pero, sin duda, el gobernante extranjero que, antes que Milei, más lejos había llegado a la hora de descalificar a un presidente español fue Hugo Chávez, jefe de Estado de Venezuela, cuando acusó en 2007 a José María Aznar de ser un "fascista de la calaña de Adolf Hitler" y un tipo que daba "asco y lástima" y que no era humano, porque "las serpientes son más humanas que los fascistas".
Es curioso que ahora que José Luis Rodríguez Zapatero es el primer expresidente del Gobierno español imputado/investigado por la Justicia quienes lo quieren defender se centren en sus leyes ideológicas (en su gestión económica sería difícil), pero excluyan de sus elogios los dos puntos más favorables del legado de Zapatero: su RTVE y su talante. No pueden elogiar la RTVE de Luis Fernández porque, al hacerlo, pondrían en evidencia a la de José Pablo López, que fue la detonación final de aquella. Y no pueden elogiar el "talante" de Zapatero porque dejarían en evidencia el estilo de Pedro Sánchez.
El eslogan del sanchismo es, al más puro estilo de aquellos empalagosos mítines de Obama: "Yo soy el bien, la bondad y el amor", y, por tanto, mi enemigo representa el mal y el odio. Obama también se hacía acompañar por Michelle en sus actos, pero ella no tenía que responder judicialmente por cátedras. El zapaterismo era otra cosa. Era el de aquel que era capaz de elogiar al líder de la derecha la misma noche electoral y decir: "Ha sido un digno adversario".
En manos de Feijóo y Ayuso podría haber estado desautorizar los insultos de Milei para demostrar el respeto institucional que merece quien aún es el presidente
Y el zapaterismo escenificó su mejor momento cuando le paró los pies al comandante Chávez, que se pensaba que ese presidente iba a reírle las gracias y se encontró con un ZP que pedía (exigía) respeto para Aznar porque, aunque él no estaba nada cerca de la posición política de Aznar, este "fue votado por los españoles" y hacía que muchos ciudadanos nos sintiéramos orgullosos de nuestro presidente aquel día y de su talante.
Los mismos motivos que pueden tener Feijóo y Díaz Ayuso para despreciar lo que representa políticamente para ellos Pedro Sánchez los tenía Zapatero respecto a lo que representaba para él Aznar. Si para Feijóo y Ayuso podría suponer un riesgo político desaprobar públicamente a Milei, incluso de cara a una parte de su propio electorado, el mismo problema podía haber tenido Zapatero entonces, que sabía muy bien lo mucho que una parte de su electorado podía reprocharle que defendiera al Aznar de la guerra de Irak, el 11-M o el Prestige.
Pero Zapatero lo hizo aquel día. Y en ese campo mostró un respeto que no han tenido otros líderes políticos, ni de la izquierda ni de la antiizquierda. Ahora toca deshumanizar. No se le puede pedir a Santiago Abascal que sea patriota y defienda a su presidente, dado que ese presidente y todo su equipo llevan deshumanizándolo a él desde que entró en el Congreso. Pero en manos de Feijóo y Díaz Ayuso podría haber estado desautorizar los insultos de Milei para demostrar el respeto institucional que merece quien aún es el presidente designado por el Parlamento democrático español ante los ataques de un gobernante extranjero.
La única excepción que recuerdo fue la de Luis Herrero en 2009. Cuando era eurodiputado del Partido Popular, se enteró, por el periódico Libération, de que Nicolas Sarkozy, presidente francés de derechas (o de no-izquierda), había dicho que Rodríguez Zapatero, presidente español, le parecía "no muy inteligente". Y cuando la mayoría de los representantes de la oposición apostaban por utilizar a Sarkozy para demostrar lo desacreditado que estaba Zapatero, Herrero comentó ante las cámaras de TVE que Zapatero era su presidente y que la próxima vez que se cruzara con Sarkozy le diría: "¿De qué vas, enano?". Quizá no era la forma más caballerosa de responder, pero sí de demostrar que, como español, defendía a su presidente, aunque fuera de la otra trinchera, ante el ataque de un mandatario extranjero. Igual por cosas como esa Rajoy lo sacó de sus listas.
Pero difícilmente se verán en Esther Muñoz o en Tellado actitudes como las de aquel Luis Herrero de 2009. El deplorable estado del respeto de los políticos hacia las propias instituciones que representan queda acreditado por el hecho de que el mayor referente de talante en 2026 tenga que seguir siendo Rodríguez Zapatero.
El 12 de octubre Santiago Abascal se dejó ver en Ceuta directamente junto al presidente de la Reagrupación Nacional francesa y mano derecha de Marine Le Pen, Jordan Bardella, también líder del grupo Patriotas por Europa en la Eurocámara, la alianza entre homólogos de Vox a nivel continental. Al día siguiente, en el Casino Real de Madrid, lo presentó en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum como un aliado clave en materia de inmigración, de defensa de las fronteras y de soberanía, ejes clave de Vox en esta precampaña para las generales del 29 de noviembre. Prometió un reforzamiento de la alianza entre países si ambas formaciones llegan al poder, los segundos a mediados de 2027 tras las presidenciales.
Solo un día antes de su encuentro con el francés, Abascal protagonizaba en Estepona (Málaga) el primer mitin preelectoral de los comicios. Una semana y media después, en el mismo escenario que Bardella, en Madrid, apareció este miércoles el presidente de Argentina, Javier Milei, íntimo de Abascal y Vox. Cotidianamente, las visitas del mandatario han generado notable expectación entre la derecha dura española. Pero la llegada, a las puertas de esa campaña electoral de generales, ha llevado a darle un rango más privado al asunto por la posibilidad de que un mensaje contundente y polarizador alentado pueda perjudicar al orden con el que se está abordando el proceso, para sumar con el objetivo de desbancar a Pedro Sánchez de la presidencia. Dentro del PP saben que Milei polariza y puede movilizar a la izquierda si el PSOE lo usa.
Tras su llegada a la capital el martes por la tarde, Milei protagonizó el miercoles un desayuno informativo, pero sin presencia reseñable de la primera línea de Vox, desplegada por distintos territorios en esos actos de precampaña. Solo en ese evento ya dejó varios recados a Sánchez con unas formas que contrastan con las de Bardella, promocionado como el 'yerno ideal' en las últimas europeas en Francia, consiguiendo movilizar con herramientas como Tik Tok el voto de jóvenes o diversos sectores sociales que en el pasado hubieran rehuído del antiguo Frente Nacional. Milei, durante su intervención económicoa, volvió a cargar contra las políticas de izquierdas, llamó "impresentable dictador" a Sánchez, y clamó por que el "liberalismo" a "sacar a los socialistas a patadas" de Moncloa en las próximas elecciones.
Posteriormente, acudió a un acto de la Universidad Rey Juan Carlos relacionado con el Máster de Economía de la Escuela Austríaca, a la que está ligado. No sin protestas en su contra en los alrededores. Después, a las tres de la tarde se reunió en un "encuentro privado" con el director de la Fundación Disenso, Jorge Martín Frías, al que acudieron tanto el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, como el portavoz económico, José María Figaredo, y el asesor de Abascal, Gabriel Ariza.
Por último, Milei se citó con Isabel Díaz Ayuso a puerta cerrada en las instalaciones del Canal de Isabel II. Se trasladaron imágenes oficiales de la cita con muestras de cariño, abrazos y mudos de las conversaciones, pero con un perfil más bajo que en otras ocasiones como cuando le entregó el máximo galardón de la Comunidad en 2024, y sin declaraciones a los medios. Las cuentas del PP nacional en redes sociales, a diferencia de las del partido en Madrid, no recogieron el evento. Tampoco se mencionó en mítines como el acto del PP en Leganés, con Ester Muñoz, portavoz parlamentaria, como protagonista. Un contraste claro con Ayuso; diferentes posiciones que cohabitan en el PP que decidió ahondar en la inadmisión del TC del recuerso del Defensor del Pueblo por la paralización de la ley de nietos.
Ha trascendido que en el encuentro con Ayuso esta le invitó a participar en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará a principios de noviembre en Madrid. Milei la invitó igualmente a visitar Argentina. La conversación se centró "en la situación interna de Argentina y de España, de la invasión de Ceuta, así como el papel de las clases medias y el peligro de su deterioro", indicaron fuentes de Presidencia. De aceptar, Milei volvería en la previa al inicio de la campaña.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, recibe al presidente argentino, Javier Milei, en la sede del Canal de Isabel II, este miércoles en Madrid | Comunidad de Madrid
Ese perfil bajo en las comunicaciones por parte de Vox y de PP de Madrid evoca una clara intención de minimizar en lo posible el impacto que Milei puediese generar en campaña, sobre todo por dar combustible y generar reacciones a la izquierda que no tardaron en llegar. La visita de Milei y el señalamiento constante a Sánchez y su Ejecutivo movilizó a los socialistas bajo el marco derechos-recortes.
Una visita que polariza con la izquierda
En la fachada de la sede de Ferraz, el PSOE desplegó una lona en la que recogían un 'Hola Milei, los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España'. Al mismo tiempo, antes de que el presidente argentino se dirigiese a Sánchez, este publicaba en sus redes un vídeo incidiendo en el debate de los derechos sociales, como el de las pensiones, que en los últimos días viene acompañando a la izquierda más allá de la vivienda. "A quienes creen que nos insultan llamándonos zurdos y zurdas. Si subir las pensiones, dar más tiempo a los padres para disfrutar de sus hijos, subir el SMI todos los años, defender el derecho a abortar y defender el 'no a la guerra' es ser zurdo, soy zurdo. Así que sí, soy zurdo y a mucha honra", trasladó Sánchez, reforzando ese perfil electoral.
El enfrentamiento con Sánchez destacó en el VIVA24 de cara a las europeas, donde Milei, en su primera visita a España como presidente argentino –mantuvo encuentros con empresarios–, fue protagonista del cierre. Desde el Palacio de Vistalegre cargó contra Begoña Gómez tras el inicio de su periplo judicial y después de los cinco días de reflexión de Sánchez: "Tiene a su mujer corrupta y se toma cinco días para pensarlo", lanzó. En junio volvió a recibir la medalla de la Comunidad de Madrid y a recoger el premio del Instituto Juan de Mariana, apoyado directamente por Abascal. Se reunió un año después tras su paso por el Madrid Economic Forum 2025, un encuentro que volvió a producirse en junio de este año, antes de que Milei fuese galardonado por la CEU San Pablo.
Cada visita ha servido a la izquierda para marcar perfil. Después de ese vídeo, Sánchez compartió en sus redes una foto de la pantalla de su movil escuchando la canción 'Fanático' de la artista argentina Lali, que es muy combativa de Milei. Acompañó el asunto con un "Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!". La canción, de 2024, surge de un choque directo con Milei, al considerar de "peligrosa" y "triste" la victoria del líder de La Libertad Avanza. Él la minimizó y acusó de beneficiarse de contratos financiados con dinero público. La letra ironiza con alguien que finge no conocerla pero que vive obsesionado con ella. El vídeoclip lo retrata con patillas y chaqueta de cuero, look informal del argentino.
Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino.
La visita de Milei quedó principalmente reducida a una promoción propia de sus políticas económicas y a los ataques al presidente. Vox optó por encapsular más el asunto priorizando la ruta de Abascal por distintos territorios. Hay una diferencia clara con otros encuentros en Disenso, no ha habido una recepción a pie de calle, si no que la llegada de Milei fue un visto y no visto. Contrasta con un encuentro privado similar en abril con la líder opositora venezolana, María Corina Machado, que fue recibida por Abascal a la entrada. Tras un mitin en Ponferrada (León) este martes, Abascal se trasladó ayer a A Coruña. Allí respondió a la pregunta de por qué no ha habido encuentro, centrándose en la precampaña: "Veo que hay una preocupación por no reunirme. Es mi amigo y aliado político. He podido reunirme en cada ocasión que ha venido. Pero ahora tengo una prioridad, que es estar con los españoles".
Ante el ruido por ese perfil bajo del partido, Abascal reaccionó a media tarde de camino a un mitin a Avilés publicando en redes una videollamada mantenida con Milei tras su encuentro con Disenso y Garriga. "¡Cómo estás amigo, que dicen que no me quieres más!", ironizaba Milei sobre el revuelo armado. "Me habría encantado verte. En otra ocasión", le agradeció también Abascal el discurso contra Sánchez. "Parece que los zurdos están muy alterados", respondió. El aval de Abascal a las palabras de Milei, que como él mismo reconoce, en definitiva no se alejan de las apreciaciones cotidianas de Vox genera una incógnita: cómo será utilizado esto por el Gobierno en los próximos días.
Mientras que Vox optó por publicar las imágenes de Abascal en su vehículo camino a ese acto, la Oficina del Presidente de Argentina decidió ir más allá en contraste con Vox y Disenso, mostrando imágenes de Milei con la comitiva de Vox y Disenso en el despacho del de Amurrio.
En su visita a España, el Presidente Javier Milei mantuvo una reunión con autoridades de VOX, y saludó por videollamada al Diputado y Candidato a Presidente, Santiago Abascal, quien se encuentra de gira por el país por la campaña electoral. pic.twitter.com/BqapyTIeRv
En parte la ausencia de intensidad con esta visita, que por parte de Vox podría haber sido utilizada para animar un gran mítin en Madrid, se debe a un intento claro de contención. De evitar en lo posible sobresaltos. La derecha afronta esa carrera electoral con una tregua de no agresión, de no echarse en cara cuestiones que puedan debilitar la suma, ni priorizar las llamadas al voto útil como en 2023. Simplemente, en frente queda la izquierda y el Gobierno de Sánchez. Eso no quita que cada partido busque despuntar frente al rival con propuestas o gestos. Es el caso del PP de Feijóo, con promociones del ala dura en cuestiones como inseguridad o inmigración, como Xavier García-Albiol como número uno por Barcelona, o de Cayetana Álvarez de Toledo como 'dos' del gallego por Madrid, donde el votante de derechas es más duro. Pero al dirigente popular no le interesa que le asocien con el discurso de Milei, sobre todo cuando intenta hacerse un hueco entre el votante más moderado.
Sin ataques directos, está destacando el tono de los de Abascal, que priorizó en una de las últimas reuniones de la Ejecutiva, la semana pasada, la contención y defender las políticas del partido sin caer en provocaciones. Para PP y Vox el Gobierno va a caer por su propio peso, y priorizan cuestiones como el entendimiento para una alianza de listas al Senado, con potenciales retiradas en puntos estratégicos por parte de Bambú, o de integración de candidatos a terceros puestos de las candidaturas de Génova.
No sé conoce si ambos partidos han abordado la cuestión de Milei, aunque la interlocución es permanente para cuestiones electorales. Es conocido que una defensa férrea a Milei, de promoción de sus recetas económicas este miércoles, azuza la contraofensiva de la izquierda, ya calentados con valoraciones sobre las pensiones mixtas hechas por Figaredo recientemente, o sobre la sostenibilidad del sistema, que está "a punto de petar" según Ester Muñoz. Estos días se ha hecho viral un vídeo de principios de 2025 en el que Figaredo y Jorge Buxadé, alababan las políticas argentinas pero matizaban que una vez llegasen al poder "la motosierra de Milei" se iba a quedar corta.
Anécdota con los anunciantes de Nueva Economía Fórum
No pasó por alto la discreción de los patrocinadores en ese desayuno informativo, minimizándose en la parte superior del fondo azul oscuro del evento en contraste con otros eventos cotidianos. Perfectamente situados para escapar del plano de las televisiones. Regularmente, tanto Asisa como Solaria aparecen con sus logos multiplicados. Estaban ahí en la jornada con Bardella. Igualmente, en desayunos como el de Mar Espinar, del PSOE de Madrid; el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; uno con Ayuso; con el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; con Muñoz, o con el líder de ERC, Oriol Junqueras, por ejemplo, en estas últimas semanas.
Santiago Abascal y Javier Milei
Preguntado por ello, fuentes de comunicación de Nueva Economía Forum indican que ambos patrocinadores han respaldado el acto. "Sus rótulos aparecían en otros lugares del salón" donde aconteció el evento. Restan importancia a un asunto que, dicen, ha provocado numerosas llamadas de distintos medios de comunicación durante las últimas horas.
Sin audiencia deseada con Felipe VI y criticado por Exteriores
Tampoco pudo verse Milei con el jefe del Estado. En 2024, coincidiendo con ese polémico Vistalegre, una petición desde el Gobierno argentino no prosperó por el rechazo de Exteriores, que es quien supervisa la agenda internacional de Casa Real. Según indica el diario argentino Clarín, una segunda petición para esta visita fue rechazada al no ir acompañada, conforme a las prácticas habituales, de una cita con el presidente del Gobierno. Desde el equipo de Gobierno argentino recalcan las buenas relaciones con la Corona.
Exteriores se mostró muy crítico con las palabras de Milei contra Sánchez. "Nuestra más enérgica condena ante los insultos y calumnias (...) contra el presidente y los españoles. Igualmente, condenamos el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado esta mañana". "España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su presidente y a sus instituciones elegidas, libre, democrática y soberanamente". Desde el departamento del ministro José Manuel Albares aseguraron que "es indigno que una persona que ostenta la más alta jefatura de una nación hermana realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina".