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Lucía Martínez, conductora con movilidad reducida: "Necesito el espacio de dos plazas para poder bajar"

Muchos conductores toman la vía más rápida cuando no consiguen aparcar: la que no está permitida. Aparcar en las plazas reservadas para los conductores con movilidad reducida es esa solución que otros, sin la tarjeta de aparcamiento PMR, encuentran cuando tienen prisa.

Como explica en un video para sus redes sociales Lucía Martínez, enfermera con discapacidad física, dichos individuos no tienen en cuenta cómo afecta esto a las personas que, normalmente, tan solo pueden aparcar su vehículo en ese tipo de plazas para poder abandonarlo "con seguridad y autonomía".

¿Por qué existen las plazas PMR?

Las plazas de aparcamiento reservadas a Personas con Movilidad Reducida (PMR) son un requisito indispensable de accesibilidad física para estos conductores. La gran diferencia entre este tipo de estacionamientos y los de libre acceso es la anchura adicional con la que cuentan para que sea posible abrir por completo la puerta del vehículo, desplegar una silla de ruedas y abandonar el vehículo de forma segura y sin ayuda de terceros.

Como subraya la propia Lucía Martínez: "Yo no puedo aparcar en cualquier sitio y bajar del coche como lo haría otra persona. Necesito espacio para sacar y maniobrar con mi silla de ruedas para poder bajar del vehículo y después volver a subir. No se trata de comodidad, no se trata de aparcar más cerca porque me venga mejor, sino que se trata de una necesidad real derivada de mi discapacidad".

Cuando un conductor sin autorización ocupa una de estas plazas, expone a la persona con discapacidad a una situación de desventaja. No pueden desplegar la silla de ruedas en un estacionamiento ordinario, por lo que las únicas alternativas que le quedan al afectado son arriesgar su integridad física intentando salir sin espacio, renunciar a su desplazamiento y marcharse, o bien solicitar la retirada del vehículo infractor.

Sin embargo, la intervención policial o la llegada de la grúa puede demorarse, sobre todo en aparcamientos privados de uso público. De esta forma, explica la enfermera que te puedes ver obligado a cancelar citas médicas o compromisos laborales por la irresponsabilidad de otros. La sanitaria lanza una pregunta retórica: "¿Hasta cuándo tenemos que ser las personas con discapacidad o movilidad reducida quienes debamos anticiparnos a la falta de civismo de los demás?".

La solución ilegal que considera Lucía justa en esos casos y reconoce haber puesto en práctica

Lucía admite haber recurrido a una medida excepcional: estacionar ocupando el espacio de dos plazas ordinarias contiguas. De este modo, consigue asegurar a uno de los lados el margen lateral imprescindible para abrir la puerta por completo y maniobrar con su silla de ruedas sin quedar bloqueada por los vehículos adyacentes. Sabe que es ilegal, pero la defiende al ser la única forma que en ocasiones tiene de abandonar el vehículo de forma segura.

La joven remarca que no está defendiendo que las personas con movilidad reducida puedan hacer lo que quieran, "ni mucho menos, ni que debamos perjudicar a otras personas, pero la accesibilidad no consiste únicamente en pintar una plaza en el suelo y colocar una señal, sino que consiste en garantizar que podamos utilizarla cuando la necesitamos".

¿Cuál es la sanción por aparcar en plazas reservadas para personas con movilidad reducida?

Estacionar de forma indebida en una plaza reservada para personas con movilidad reducida sin disponer de la acreditación oficial está tipificado como una infracción grave en la Ley de Tráfico, lo que lleva aparejada una multa de 200 euros.

Para utilizar estos espacios de manera legal, el vehículo debe exhibir de forma perfectamente visible en la parte delantera la tarjeta de aparcamiento reservado a personas con movilidad reducida, un documento público, personal e intransferible válido en toda la Unión Europea.

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Los desayunos de Andalucía

Hay una Andalucía que se descubre antes de que abran los mercados, cuando las calles empiezan a desperezarse y las barras de los bares se llenan de cafés, tostadas y conversaciones. Es la Andalucía del primer aceite sobre el pan caliente, del mollete recién abierto, de quien pide un manchado y de quien necesita su café largo para arrancar la jornada. Un paisaje cotidiano que se repite de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad, y que habla de una manera de vivir en la que desayunar es también detenerse un momento, compartir la mañana y sentirse en casa.

El pan es uno de los grandes protagonistas del desayuno andaluz. No es lo mismo una tostada de pan cateto que un mollete antequerano, una pieza de miga prieta de pueblo o un pan esponjoso preparado para recibir el aceite. Cada territorio tiene sus preferencias y sus pequeños secretos. Después llegan los acompañamientos: el jamón, la manteca colorá, la zurrapa, el tomate rallado o, sencillamente, el aceite y la sal. Y junto al pan, el café, que también tiene su particular vocabulario. Con leche, largo de café, cortado, descafeinado de máquina o manchado, cada cual conoce su medida y sabe cómo quiere empezar la mañana. Basta escuchar los pedidos en una barra para descubrir que hasta una taza o vaso, tiene sus matices y sus preferencias.

Pero en Andalucía el desayuno no consiste únicamente en alimentarse. También es una oportunidad para encontrarse y socializar. En los bares, cuando la jornada apenas comienza, se comentan las noticias de actualidad, se discuten los resultados de los partidos de fútbol, se recuerda la faena del torero de la tarde anterior y se habla del tiempo, del trabajo y de los asuntos del pueblo. Hay quien llega con el periódico bajo el brazo y quien escucha la radio mientras moja o no la tostada. Antes de las diez, más de uno ya ha encontrado soluciones para los problemas del mundo. Son tertulias sin convocatoria ni moderador, en las que el café a veces hasta se enfría, mientras la conversación sigue su curso.

Tampoco existe una única manera de desayunar en nuestra tierra. Están los churros de rueda o “de papa” que convocan a familias y amigos durante los fines de semana, los desayunos serranos con chacinas y mantecas, las migas que sin duda merecen un capítulo aparte, las tostadas generosas y el mollete que ha hecho de Antequera una referencia. Cambian los panes, los acompañamientos y las costumbres, pero permanece el gusto por empezar el día alrededor de una mesa o apoyados en una barra.

Por eso merece la pena detenerse en algo que hacemos casi sin pensar. La identidad gastronómica andaluza no vive solamente en sus grandes platos, sus fiestas o sus productos más celebrados. También está en esa tostada de cada mañana, en el aceite que perfuma el pan, en el café servido al gusto de cada uno y en las voces que llenan un bar cuando el día apenas despierta.

A veces, Andalucía cabe en una tostada con aceite, un café servido al gusto y una conversación en la barra de un bar.

© Pixabay

Olvídate de las tostadas solo con aceite: este es el complemento que debes ponerle
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Al volante del nuevo Audi Q7: mucha tecnología, hasta siete plazas y dos motores diésel

Más de diez años después llega la tercera generación del Audi Q7. Uno de los buques insignia de la marca de Ingolstadt que sigue apostando por el confort y la tecnología para toda la familia y que aterriza en España con un diseño modernizado, pero con un 'corazón' clásico. Bajo el capó monta, por el momento, dos motores diésel de seis cilindros, algo que a Bruselas no le va a hacer especial ilusión, aunque próximamente incorporará dos alternativas que incluyen la etiqueta de 0 emisiones. Parte desde los 95.630 euros y mira cara a cara a competidores como el BMW X5 o el Mercedes GLE.

Lejos de lo que se podía pensar, teniendo en cuenta los tiempos que corren en cuanto a normativas y emisiones, la enseña no ha querido seguir la moda. Lejos de opciones eléctricas o híbridas, el nuevo Q7 nace de la mano de dos propulsores V6 TDI, de tres litros, que pueden dibujar una sonrisa en la cara de los más puristas.

Uno de 245 CV (500 Nm) y otro de 299 CV (630 Nm), aunque tiene 'truco', y es que cuenta con un sistema microhíbrido bautizado como MHEV plus que actúa como generador y le brinda la posibilidad de pegar la etiqueta ECO en su luna delantera. La apuesta mecánica de la firma germana no queda ahí. Aunque todavía no está disponible para su comercialización, antes de que acabe el año están previstas tres motorizaciones más: dos híbridas enchufables (PHEV) y una gasolina, aunque la marca ha evitado dar más detalles al respecto.

Más pequeño, pero más moderno

Visualmente, su esencia sigue siendo la misma que cuando se bautizó como el primer Q tras su nacimiento en 2006, aunque su línea de diseño es nueva. Es más pequeño, eso sí. Ha menguado 1 centímetro, hasta los 5.06 metros de largo, mientras que ha crecido 3,2 centímetros de alto, hasta los 1.75 metros. De ancho sigue manteniéndose en 2,21, aunque su techo es ahora más horizontal, lo que le da una forma diferente, acercándose más al SUV tradicional y dejando atrás una carrocería algo más 'avantizada'.

Lo primero que llama la atención de su frontal es su parrilla single frame iluminada y de mayor tamaño que la anterior. Incrustado aparece también el logo, acompañado por sus nuevas y finas firmas lumínicas digitales y, justo por debajo, unos faros matrix LED. Varios elementos novedosos que, junto con un capó más elevado que antaño, le otorgan una mayor presencia. En la parte trasera destaca su iluminación, con una banda continua que recorre todo el ancho del portón, acompañada de un paragolpes que escala varios centímetros. Entre sus tres distintos acabados (Advanced, S Line y Black Line) también sobresalen sus llantas, con varias opciones que van desde las 20 a las 23 pulgadas.

Ya en el interior, la tecnología sobresale por encima de todo. Nada más abrir la puerta del conductor, los ojos se van directamente a las pantallas que comandan el salpicadero. No solo cuenta con un cuadro digital de notable tamaño, sino que incorpora otra pantalla central OLED de 14,5". Lo más novedoso, sin embargo, se encuentra un poquito más a la derecha, en el asiento del copiloto, que durante los largos viajes podrá disfrutar de las opciones de infoentretenimiento que ofrece su pantalla de 12,3" en las que disfrutar de servicios de vídeo o música individuales.

Cinco, seis, o siete plazas, masajes...

La comodidad tampoco queda atrás, porque desde este monitor no solo se puede controlar el navegador o el climatizador, también se puede elegir entre cinco opciones de masaje, incluso modos de relajación con los que personalizar la iluminación o el ambientador. Sin embargo, echo en falta más botones físicos para controlar el climatizador, pues ahora se ajusta mediante la pantalla. A pesar de que se ha reducido mucho la presencia del negro piano, especialmente en la consola central, los acabados se quedan lejos de lo que marcaba tradicionalmente este modelo. No son malos, ni mucho menos, pero en algunas zonas predomina un plástico con apariencia de carbono.

Uno de sus grandes motivos de compra son la segunda y tercera fila. Amplias, espaciosas y con ajustes eléctricos en todas ellas. Tal y como mostró la marca, accionar la última puede tomar algo de tiempo, ya que para desplegar unas tienen que moverse otras. Sin embargo, pueden configurarse de diferente manera y a gusto del consumidor, con la posibilidad de cinco, seis o siete plazas. Lejos de lo que podría parecer, tampoco 'comen' mucho terreno a su maletero, que parte desde los 806 litros de forma 'convencional', reduciéndose hasta 722 si se ocupan todas sus butacas. Si se necesita cargar algo, abatiendo todas se pueden alcanzar los 2.075.

Sensaciones al volante del nuevo Audi Q7

Dejando a un lado los números, nos ponemos al volante para experimentar todo lo que ofrece. Lo primero que llama la atención, incluso antes de emprender la marcha, es su sistema eléctrico de apertura de puertas mediante botón. Una solución novedosa, pero que deja ciertas dudas en caso de emergencias. Nada más arrancar, resuena el 'regurgitar' de su V6 a bajas revoluciones, especialmente en tiempos donde los sistemas eléctricos acaparan cada vez más. Surcamos los verdes parajes de la sierra de Madrid y, entre sus curvas, sobresale una dirección inmediata, que 'habla' y dice mucho del terreno por el que nos movemos.

A lo largo de los tramos más ratoneros también me gusta el comportamiento de su suspensión adaptativa, con gran capacidad de filtrar las impurezas del asfalto y de 'esconder' el gran tamaño del coche, otorgando una sensación de estar al volante de un segmento menor. El modo dynamic, el más deportivo del que dispone, reduce hasta en cuatro centímetros la altura de la suspensión, endurece notablemente la dirección y le da todavía más respuesta al pedal del acelerador. Se desenvuelve sin problema entre las vías de las sinuosas calzadas del paisaje abulense, aunque en tramos especialmente sinuosos deja entrever algunos balanceos propios de tal segmento.

Lo que menos me ha gustado, sin embargo, han sido los intermitentes, acoplados en la palanca izquierda, aunque para accionarlos cuenta con una especie de botón al que hay que acostumbrarse. Tampoco son muy efectivos los ajustes del climatizador, ya que no se puede acomodar manualmente la entrada o la dirección del aire, todo debe hacerse desde la pantalla. Su precio oscila entre 95.630 y 115.760 euros.

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"Hay mucho que hacer en España a nivel de políticas de movilidad, a nivel de formación"

El 21 y 22 de octubre, ANESDOR y la Dirección General de Tráfico celebraron en Zaragoza el mayor foro mundial acerca de la movilidad segura en motocicleta, la 'International Motorcycle Safe Mobility Conference'. Un evento que reunió a expertos en la materia de los cinco continentes y que contó con la participación de algunas de las principales organizaciones mundiales, como Naciones Unidas o la OMS, y del sector, como la FIM, la FIA o la Asociación Mundial de la Carretera.

Durante la primera jornada, 20Minutos Motor tuvo acceso a un encuentro con Sergio Crespo, director técnico de la organizadora ANESDOR, para tratar la trascendencia del acuerdo público-privado en materia de tráfico, la evolución del equipamiento de protección, la exposición de tecnología vanguardista 'MotoTech 2026' y la necesidad de integrar plenamente a la motocicleta dentro de las políticas de seguridad vial.

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España registra el verano más cálido en siglo y medio: las cifras

El calor ha sido, sin duda, el gran protagonista de este verano. Las altas temperaturas han marcado el día a día en la mayoría del país y han llevado al trimestre veraniego de 2026 a batir todos los récords. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la temperatura media en la España peninsular alcanzó los 24,5°C. Esto son 2,4°C por encima del promedio registrado entre 1991 y 2020, es decir, una anomalía térmica sin precedentes en las últimas décadas.

De hecho, con estas cifras, el verano de 2026 se ha convertido en el más cálido desde el inicio de la serie oficial, en 1961, superando incluso el récord alcanzado en 2025 en 0,3 °C. Pero el impacto de estos datos va mucho más allá: los registros apuntan a que ha sido el estío más caluroso desde, al menos, 1869, lo que se traduce en que España no había experimentado unas temperaturas tan altas en los últimos 157 años. El calor extremo llegó a alcanzar los 44,4°C en algunas zonas, mientras que las precipitaciones fueron escasas.

España no había experimentado unas temperaturas tan altas en los últimos 157 años

En línea con este aumento del calor y los récords, septiembre también dejó cifras históricas en España. La península registró una temperatura media de 22,5°C, lo que lo convirtió en el septiembre más cálido desde que existen registros, según recoge el Balance climático de la AEMET. Con esta cifra y por primera vez, la media de este mes superó la temperatura media habitual del conjunto del verano, situada en 22,1°C (1991-2020).

Sequía y cifras hidrológicas

Aunque España venía de un invierno especialmente lluvioso, la sequía también refleja los efectos del cambio climático en el país. El verano de 2026 fue el tercero más seco desde que comenzaron los registros en 1961, con una precipitación media de 39,6 milímetros en la península. De hecho, junio fue el tercer mes más seco de la serie histórica y julio, el más seco desde que existen datos. Agosto rompió esta tendencia gracias a varios episodios tormentosos, especialmente en la segunda mitad del mes.

Sin embargo, las cifras del conjunto del año hidrológico ofrecen una imagen distinta. Entre el 1 de octubre de 2025 y el 15 de septiembre de 2026, la precipitación acumulada en la España peninsular alcanzó los 643 milímetros, un 6 % por encima de la media.

El problema no reside únicamente en cuánto llueve, sino también en cómo se distribuyen esas precipitaciones, ya que buena parte del agua cayó en periodos relativamente cortos, mientras que los intervalos secos fueron más prolongados. Según la AEMET, las proyecciones climáticas para España apuntan hacia lluvias más concentradas en el tiempo y sequías más largas. De hecho, el otoño ha comenzado con nuevos episodios de lluvias torrenciales e inundaciones en la costa mediterránea.

Una temporada marcada por el fuego

Relacionado directamente con el aumento de las temperaturas, síntoma claro del cambio climático que se está produciendo en nuestro planeta, el fuego vuelve a dejar una huella devastadora en los montes españoles. Según el avance provisional del Ministerio para la Transición Ecológica, hasta el 20 de septiembre de 2026 habían ardido 275.154 hectáreas forestales, una superficie ligeramente superior a las 274.777 hectáreas registradas en el mismo periodo de 2025. La cifra también multiplica por 2,5 la media de los últimos diez años y sitúa la temporada entre una de las más afectadas en la última década.

El impacto se concentra especialmente en las comunidades interiores, que acumulan el 56,55% de la superficie forestal afectada, seguidas de las regiones mediterráneas (27,10%) y el noroeste (16,33%). Además, el balance provisional contabiliza 45 grandes incendios, que superan las 500 hectáreas. Un escenario que evidencia la magnitud de una temporada marcada por fuegos muy extendidos con localidades gravemente afectadas.

La amenaza de El Niño

En plena emergencia climática, no podemos perder de vista el fenómeno meteorológico de El Niño. Este llega provocado por un calentamiento excepcional de las aguas del Pacífico ecuatorial y afecta al clima de todo el mundo, desencadenando desde olas de calor y sequías hasta lluvias torrenciales. De hecho, sus efectos también podrían hacerse notar este invierno, con posibles descensos de las temperaturas en algunas regiones.

Con el cambio climático, el ciclo cálido de El Niño se ha ido intensificando y los modelos actuales indican que podría ser el más poderoso desde que se tienen registros. Además, este se alterna de forma irregular con el fenómeno de La Niña, que se caracteriza por temperaturas inusualmente frías de la superficie del océano en la misma región.

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Ganivet no es solo la calle de los pubs de Granada: el visionario que anticipó el imperialismo yanqui o la gentrificación

Ganivet no es solo la calle de los pubs de Granada: el visionario que anticipó el imperialismo yanqui o la gentrificación

Un documental y un libro reivindican la figura del pensador y diplomático andaluz que supo adelantarse a cuestiones completamente actuales

La Tertulia vuelve gracias al apoyo de sus “entusiastas”: el histórico espacio cultural de Granada reabre sus puertas

En su reciente visita a Finlandia, el rey Felipe VI quiso recordar a una figura singular, un intelectual y diplomático que ejerció como primer cónsul de España en el país nórdico, allá por las postrimerías del siglo XIX. “Uno de nuestros grandes escritores que en los paisajes de este país aseguró encontrar aspectos de su Granada natal”, dijo el monarca. Su nombre, Ángel Ganivet, es hoy en cambio, para el común de sus paisanos, el de la calle de los bares de la capital nazarí, sitio de reunión de universitarios que acaso ignoran quién fue. Para paliar este olvido de un personaje fundamental de su época, en los últimos tiempos han visto la luz esfuerzos divulgadores como el libro Y a lo lejos Granada. Vida de Ángel Ganivet (Diputación de Granada) o el documental Ganivet de José Luis Hernández, que se estrenará este otoño.

Nacido en 1865, Ganivet fue amigo de Unamuno –se prepararon juntos la oposición a la cátedra de griego, que solo el salmantino consiguió– y acabó siendo considerado un precursor de la generación del 98. “Ganivet no solo fue un escritor de pluma brillante sino un gran observador que supo ver como nadie los problemas de su tiempo en obras como Idearium español o Granada la bella, donde no solo diagnosticó los males de la España de finales del siglo XIX, sino que, como el gran visionario que era, supo anticipar cuestiones completamente actuales como el imperialismo yanqui o la gentrificación”

Según el cineasta, “Ganivet ya nos previno sobre los males que acechan a las ciudades que venden su patrimonio al mejor postor y supo diferenciar al propietario útil, aquel que compra una casa para vivir en ella y cuidarla, del propietario que solo busca acaparar inmuebles para especular con ellos… ¿Les suena?”

La ética de los mercaderes

Por su parte, Alejandro Pedregosa explica que “siento que, a día de hoy, la mejor enseñanza que podemos extraer de la vida y obra de Ángel Ganivet tiene que ver con su observación cosmopolita del mundo y su inquebrantable fe en la labor intelectual como medio para abordar los problemas de una sociedad”, comenta. “Vivimos en una realidad dominada por la ausencia ética de los grandes mercaderes, algo que Ganivet detestaba. Cada día son más necesarias certezas intelectuales desde las que construir ciudadanía y sociedad”. 

Pero si su obra resulta apasionante, su biografía no se queda atrás. “Defensor a ultranza del amor libre, sus amoríos fueron dignos de uno de esos folletines turcos que tanto éxito tienen en las plataformas”, prosigue Hernández, que desgrana estos y otros episodios en su filme. “Su historia de amor con la madre de su único hijo, la cubana Amelia Roldán, fue un constante ir y venir. Entre peleas y reconciliaciones cada uno tuvo sus propias aventuras, algunas con nombres tan exóticos como el de Mascha Djakoffsky, la profesora de sueco con la que Ganivet encontró la horma de su zapato”.

Esta extraordinaria peripecia vital tiene un punto de inflexión en su llegada a Finlandia, hace 130 años. “Allí se encontró un mundo completamente distinto al de su Granada natal. Como buen cronista, Ganivet quiso contar a sus compatriotas cómo vivían los fineses y las diferencias entre su cultura y la nuestra. De esta manera concibió una de las obras más interesantes de la literatura española, las Cartas Finlandesas, la deliciosa crónica de un granadino en tierras del norte”.

Un doble suicidio

Ganivet no llegó a cumplir los 33 años. Se suicidó un 29 de noviembre de 1898 arrojándose a las frías aguas del Río Dwina, en Riga, la capital de una Letonia que en aquellos años pertenecía al Imperio Ruso. “Las crónicas nos hablan de que en sus últimos días el cónsul parecía haber perdido el juicio, pero aun así fue capaz de terminar El escultor de su alma y Los trabajos del infatigable creador Pío Cid, una de las novelas más rabiosamente modernas de la mal llamada Generación del 98, de la que Ganivet siempre fue considerado poco más que un precursor cuando en realidad fue uno de sus hacedores”, apunta Hernández.

“Nadie sabe los motivos de aquel doble suicidio: se arrojó al río dos veces, en la primera fue rescatado, pero volvió a insistir y logró su propósito”, agrega. “Algunos lo achacan a la sífilis que padecía, consecuencia indeseada de sus noches de incontinencia sexual. Otros a una venganza por una presunta infidelidad de Amelia Roldán, e incluso los hay quienes lo achacan a la imposibilidad de superar el rechazo de Mascha… Imposible saberlo. Para rizar el rizo, su familia siempre pensó que había sido asesinado por los servicios secretos rusos, una posibilidad nada descabellada a poco que sepamos algo sobre la historia de la Madre Rusia”.

Lo que sí sabemos, concluye Hernández, “es que, 27 años después, su cuerpo fue repatriado a Granada y que uno de los que llevó sobre sus hombros el insigne féretro fue un joven y aún desconocido poeta llamado Federico García Lorca, quien sentía una genuina admiración por aquel filósofo a quien ya nadie recuerda… Pero esa es otra historia”.

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Córdoba busca respuestas al reto de la vivienda: más suelo, promoción pública y un pacto para construir

La vivienda es el principal problema de España para los ciudadanos. Así lo refleja el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente a octubre, que sitúa esta preocupación en el 55,7% de las menciones, 18,2 puntos más que en septiembre. Además, el 33,8% de los encuestados la señala entre los problemas que más le afectan personalmente. Unas cifras que explican por qué el acceso a un hogar ocupa un lugar central en el debate público y que han servido de punto de partida para la mesa redonda organizada este jueves por LA RAZÓN en Córdoba.

La presión sobre los precios también se refleja en el mercado inmobiliario andaluz. Según los datos del INE analizados por este periódico, varios municipios de la comunidad figuran entre los que registran las viviendas más caras. Los municipios andaluces con la vivienda más cara, según el INE.

Bajo el título «La Vivienda en Andalucía: estrategias para el reto habitacional», la sede de la Fundación Cajasol ha acogido un encuentro moderado por José Lugo, delegado de LA RAZÓN en Andalucía, en el que han participado Marta Siles, vicepresidenta segunda de la Diputación y delegada de Vivienda; María Dolores Jiménez, presidenta de Construcor; Luis Valdelomar, director técnico de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU), y Eulalio Fernández, gerente de la Universidad de Córdoba (UCO).

La falta de viviendas asequibles, las dificultades para emanciparse y la necesidad de aumentar la construcción han centrado buena parte del debate. Córdoba cuenta con suelo para nuevos desarrollos residenciales, pero el reto pasa por convertir esa capacidad en viviendas y facilitar que jóvenes, familias y trabajadores puedan acceder a ellas.

Luis Valdelomar ha aportado una de las principales cifras de la jornada. Según el director técnico de la GMU, Córdoba dispone de suelo clasificado para más de 20.000 viviendas en su núcleo principal, con capacidad para acoger a más de 40.000 habitantes potenciales. Una parte importante de ese crecimiento se concentra en Huerta de Santa Isabel Oeste, donde el Plan Parcial O-4 contempla unas 4.000 viviendas. Valdelomar ha señalado que, entre el último trimestre de 2026 y el primer semestre de 2027, está previsto autorizar más de 1.500 viviendas vinculadas a este desarrollo.

El porcentaje de vivienda protegida es uno de los aspectos que ha destacado el responsable municipal. Según sus previsiones, las nuevas autorizaciones permitirían situar su peso en el 57%, frente al 43% de vivienda libre, un cambio respecto a la tendencia histórica de la ciudad. «En Córdoba tenemos suelo para hoy, tenemos suelo para mañana y tenemos suelo para pasado mañana», ha afirmado Valdelomar, que ha defendido la capacidad de crecimiento de la capital gracias a su planeamiento urbanístico.

El O-4 forma parte de una bolsa residencial más amplia en el Poniente Norte. Allí se encuentra también el Plan Parcial O-2, con capacidad para entre 1.300 y 1.400 viviendas, unas 700 protegidas, cuyas obras comenzaron en junio y tienen un plazo de ejecución de 24 meses. A este desarrollo se suma el O-3, con unas 1.100 viviendas previstas.

La planificación municipal contempla, además, otras dos grandes áreas de expansión. Puerta de Córdoba, al sur de las instalaciones industriales de Hitachi, tiene capacidad para unas 6.800 viviendas, a las que se añadirían otras 500 del Plan Parcial 8, en la carretera del Aeropuerto. Por su parte, Ciudad de Levante cuenta actualmente con una capacidad prevista de unas 4.500 viviendas, aunque su ordenación podría revisarse.

Valdelomar ha atribuido parte de la contención de los precios en Córdoba al peso de la vivienda protegida. También ha reconocido que el incremento de los costes de construcción ha encarecido los inmuebles, aunque considera que la ciudad mantiene una situación más favorable que otros mercados urbanos.

Construcor reclama un gran pacto para construir más

La presidenta de Construcor, María Dolores Jiménez, ha puesto el foco en las dificultades que encuentran quienes necesitan una vivienda, desde los jóvenes que quieren emanciparse hasta los profesionales que deben trasladarse a otra ciudad por motivos laborales.

«La vivienda es el primer problema social que tenemos», ha señalado. Jiménez ha advertido de que la falta de acceso no afecta únicamente a quienes quieren comprar, sino también a trabajadores que, al ser destinados a otra localidad, encuentran dificultades incluso para alquilar.

Ante esta situación, ha reclamado un acuerdo que implique a las administraciones y al sector empresarial, por encima de los ciclos electorales. «Esto no es una cuestión política ni de cuatro años de legislatura, esto es un problema que hay que afrontar con un gran pacto», ha defendido.

Para la responsable de Construcor, aumentar la construcción resulta imprescindible, aunque también hay que resolver los obstáculos que dificultan la viabilidad de las promociones, especialmente las de vivienda protegida y precios limitados.

Jiménez ha criticado que el debate se plantee como un enfrentamiento entre propietarios e inquilinos o entre compradores y promotores. A su juicio, esa división no contribuye a resolver el problema. La prioridad, ha insistido, debe ser facilitar tanto la compra como el alquiler y permitir que las personas puedan formar una familia y desarrollar su proyecto de vida con estabilidad. «Hay que construir, hay que facilitar y hay que ayudar a que, entre todos, consigamos que la vivienda no siga siendo un reto, que sea una realidad», ha concluido.

Trece municipios con promociones de vivienda

La Diputación de Córdoba trabaja en varias líneas para ampliar la oferta residencial en la provincia. Marta Siles ha explicado que la institución tiene en marcha promociones propias en trece municipios, una apuesta que considera especialmente importante para las localidades más pequeñas.

«La vivienda es uno de los pilares fundamentales que tenemos en nuestra estrategia de provincia», ha afirmado la vicepresidenta segunda, que ha detallado también el apoyo técnico y jurídico que presta la Diputación a los ayuntamientos para poner en marcha proyectos residenciales y gestionar financiación.

Entre las vías de colaboración figuran el Plan VIVE de la Junta de Andalucía, los planes provinciales, los Planes de Actuación Integrados (PAI) y los fondos europeos. El objetivo es ayudar a los municipios a superar las dificultades administrativas y técnicas que pueden frenar la construcción de nuevas viviendas.

La institución provincial también dispone de suelo para futuras promociones protegidas. Siles ha citado un solar situado en la zona de la Carrera del Caballo y la previsión de sacar otros tres en Cerro Muriano para construir viviendas de protección oficial (VPO).

La estrategia incluye, además, ayudas para adaptar viviendas y mejorar su accesibilidad. La responsable provincial ha recordado que no todo pasa por construir inmuebles nuevos: también es necesario que las personas puedan permanecer en sus hogares si necesitan adecuarlos a sus circunstancias.

En el caso de los municipios rurales, Siles ha defendido que la vivienda debe ir acompañada de servicios básicos, conexiones por carretera, conectividad digital y suministros. De ello depende, ha señalado, que los pueblos resulten atractivos para vivir y que sus habitantes no tengan que marcharse a otras localidades.

La UCO busca soluciones para estudiantes y trabajadores

La Universidad de Córdoba también afronta las consecuencias de las dificultades para encontrar alojamiento. Su gerente, Eulalio Fernández, ha recordado que la institución cuenta con más de 25.000 personas entre profesionales y estudiantes, un colectivo que necesita soluciones habitacionales para desarrollar su actividad.

«El principal activo que tiene la Universidad de Córdoba es su capital humano», ha explicado Fernández. Por eso, considera que la vivienda no es un asunto ajeno a la universidad, sino una cuestión que afecta directamente a su funcionamiento y a su capacidad para atraer y mantener talento.

La UCO cuenta con su propia red de alojamientos universitarios (Belméz, Rabanales, Lucano, entre otros), pero trabaja también en una red de innovación habitacional que abarque tanto la capital como el resto de la provincia. La intención es aportar propuestas a las administraciones y a los agentes sociales para mejorar la disponibilidad de viviendas y aprovechar las oportunidades de los distintos municipios.

Fernández ha defendido que Córdoba debe ofrecer condiciones para trabajar y vivir, dos aspectos que considera ligados al desarrollo económico y social del territorio. La universidad quiere contribuir así a que las oportunidades profesionales no se vean limitadas por la dificultad de encontrar alojamiento.

Bellido defiende ampliar la oferta y facilitar el desarrollo de la ciudad

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha clausurado el encuentro con una defensa del aumento de la oferta residencial y una crítica a las políticas que, a su juicio, han reducido las opciones disponibles en el mercado. «La vivienda ha pasado de ser el decimosexto problema de los españoles al primero», ha afirmado, al aludir al cambio que ha experimentado esta preocupación en los últimos años.

Bellido ha vinculado las dificultades actuales con la falta de suelo disponible y los obstáculos al desarrollo de nuevos barrios. «Si no hay suelo, si no desarrollamos ciudad, es imposible alcanzar ese objetivo de vivienda del millón de viviendas que nos dice el Banco de España», ha señalado durante su intervención.

El regidor ha apostado por la colaboración público-privada para impulsar nuevas promociones y por incentivar el alquiler, en lugar de generar inseguridad a los propietarios que deciden poner sus viviendas en el mercado. En su opinión, ofrecer seguridad jurídica y facilitar el crecimiento de la ciudad son pasos necesarios para aumentar la oferta residencial.

Bellido también ha cuestionado los efectos de las políticas aplicadas en Barcelona sobre el mercado del alquiler. Según los datos de Idealista que ha citado, la oferta se ha reducido en 393.000 viviendas en el conjunto de España, de las que 124.582 corresponderían a la ciudad catalana. El alcalde ha sostenido que esa reducción limita las opciones de quienes buscan una vivienda, aunque pueda producirse una contención de los precios en parte de la oferta que permanece en el mercado.

Frente a ese escenario, ha defendido el modelo andaluz y cordobés y ha destacado las medidas municipales para regular las viviendas de uso turístico. En Córdoba, según ha explicado, cuando estas alcanzan el 5% del parque residencial de un barrio, se limita la concesión de nuevas licencias. La medida afecta ya a zonas como el casco histórico y el Distrito Sur, donde el Ayuntamiento busca contener la expansión de este tipo de alojamientos.

© La Razón

Un momento de la mesa redonda celebrada en la sede de la Fundación Cajasol en Córdoba

© La Razón

El alcalde de Córdoba, José María Bellido
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