¿Por qué los precios de la gasolina y diésel no se redondean como la mayoría de productos? Un experto responde
Hoy en día los precios de los carburantes son el centro del debate en muchas de las discusiones públicas en el ámbito social. Debido a la crisis en Oriente Medio ocasionada por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, los precios no han parado de subir desde principios de marzo de este mismo año.
Por ello, la mayoría de conductores buscan las gasolineras más baratas de la ciudad o las estaciones que más descuentos ofrecen a sus consumidores. Si nos centramos en el precio exacto que aparece en las estaciones, este tiene una peculiaridad que no todos se dan cuenta.
¿Por qué los precios de la gasolina y el diésel se dejan en decimales y no se redondean en las gasolineras?
Los precios del combustible en las gasolineras se muestran claramente en pantallas grandes. Sin embargo, estos precios vienen con muchos decimales, algo que puede llegar a resultar extraño para quienes no están acostumbrados.El experto en automoción Niek Schank responde a esta respuesta, explicando que "Esto se debe principalmente a que el precio de un litro de combustible se compone de muchos elementos. Pero es verdad que comparándolo con otros productos, estos no tienen la misma precisión de hasta el mínimo céntimo, algo que resulta extraño para los ciudadanos".
"Cerca del 21% del precio en el surtidor está determinado por el precio de mercado del petróleo crudo. Después, se repercuten los costes de producción, transporte y almacenamiento. El gobierno aplica un impuesto especial del 33% sobre la gasolina 95 y el diésel".
"A continuación, el propietario de la gasolinera traslada todo tipo de costes adicionales, como el transporte, la energía y el personal. Por último, el Gobierno vuelve a intervenir con el 21% de IVA. Así es como surgen estos precios particulares".
Esto se traduce en que el precio del litro es la unidad de venta y el precio final resulta de sumar varios componentes con decimales, como el coste del combustible, márgenes de distribución e impuestos. Redondear alteraría el precio real y multiplicado por miles de litros, supondría diferencias importantes para estaciones y consumidores.
El vendedor podría redondear el precio pero debido a los grandes volúmenes (miles de litros al día) esos decimales genera un beneficio adicional para el propietario de la gasolinera. El consumidor también se beneficia, puesto que por ejemplo, 0,009 euros supone una diferencia de 45 céntimos en un depósito lleno de 50 litros.
La estrategia de las gasolineras a la hora de no redondear los decimales
Además, hay otro factor en juego, y es que al igual que muchos minoristas, los operadores de gasolineras dominan el arte de no redondear los precios, haciendo que un producto parezca ligeramente más barato. Una cantidad de 1,98 € parece mucho más barato que 2,00 €, pero en realidad es casi el mismo precio.
Los dueños de las gasolineras podrían facilitar las cosas a los consumidores redondeando los precios, además de simplificar la comparación entre las diferentes estaciones de servicio cercanas. Sin embargo, dada la competencia los dueños prefieren no redondear el precio pues sin darse cuenta perderían clientes, más aún en estos tiempos de precios tan elevados.


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