El piloto español Marc Márquez ha analizado en motogp.com su futuro y ha reconocido que ve su retirada del motociclismo profesional más cerca, aunque ha admitido que desconoce cuándo se producirá exactamente.
"No estamos en un deporte como el fútbol o el tenis, donde dan el 100% pero el riesgo es mucho menor. En MotoGP tienes que evaluar muchas cosas antes de retirarte. ¿Está más cerca que ayer? Sí. ¿Pero cuándo será? No lo sé", ha declarado.
Al referirse a la gestión del riesgo y su momento actual, el deportista ha detallado sus límites y sensaciones. "El piloto es quien decide dónde está la línea. Ahora empiezo a evaluar más el riesgo, y ese riesgo son las lesiones y las caídas. Estoy aquí y sigo compitiendo porque, de momento, no me he rendido en el aspecto mental. Ya he conseguido muchísimo, pero aun así no puedo rendirme. Sé que si gano puedo seguir siendo competitivo durante algunos años más", ha concluido.
El piloto de Cervera ha explicado que la exigencia en la alta competición requiere una entrega total. "Doy mi vida a MotoGP, doy mi cuerpo a MotoGP y doy mi salud a mi pasión. Lo doy todo. Así que, para mí, MotoGP es mi vida. Es pasión y adrenalina. La adrenalina es difícil de explicar, pero es algo que produce tu cuerpo que, si tienes una lesión, es el mejor analgésico. Si estás vago, es la mejor energía, el mejor impulso", ha añadido.
Márquez ha asegurado que comprende las opiniones de quienes consideran que lo que hacen los pilotos es una locura. "Entiendo a la gente que dice que lo que hacemos es una locura, pero cuando entras en el mundo de MotoGP empiezas a comprender que hay algo más ahí aparte del riesgo. Es la pasión, la adrenalina, el trabajo en equipo. Cuando entiendes de verdad este deporte, es ahí cuando empiezas a sentir qué es MotoGP", ha expresado.
Respecto a cómo define el éxito y cómo aborda su preparación diaria, Márquez ha afirmado que consiste en dar el máximo. "Para mí, el éxito es dar lo mejor de ti mismo. Es terminar el año y decirte: 'Vale, de 365 días que tiene un año, 360 he estado centrado en mi objetivo'. Luego lo podrás conseguir o no, pero la mentalidad es la misma. Si quiero algo, doy el 100% para lograrlo. Intento ser preciso en todos los aspectos dentro del circuito, de jueves a domingo. Es decir, estoy totalmente concentrado", ha afirmado.
El piloto ha explicado las diferencias que existen entre su faceta dentro de las pistas y su vida cotidiana. "Un deportista, durante la competición --un poco a lo largo de toda su vida, pero sobre todo en los momentos intensos de competición--, tiene la mentalidad que tiene, y la gente de su entorno se tiene que adaptar. Yo soy así en el circuito, pero luego en casa intento adaptarme a la mía. Si me conoces, notas que soy diferente: cuando estoy en casa estoy más relajado, soy más abierto", ha comentado.
Sobre la motivación que impulsa a los deportistas de élite a mantenerse en la máxima exigencia, ha señalado la importancia del triunfo. "Diría que todos los grandes deportistas de cualquier disciplina son adictos a ganar. Lo hacen para saborear la victoria: es el mejor combustible para el cuerpo. Si no saboreas esa victoria, te olvidas de lo que es, y el esfuerzo al entrenar ya no es el mismo. Por eso, cuando ganas, sientes: 'Vale, esto es lo que realmente quiero'. Ahora mismo no siento nada con lo que pueda comparar ganar un título mundial de MotoGP respecto a cualquier otra experiencia. Es algo totalmente diferente", ha aseverado.
En relación a los títulos de su palmarés, el de Cervera ha resaltado el valor especial del más reciente, el de 2025 con la Ducati oficial. "Lo he vivido nueve veces, siete en MotoGP. Para mí, el último fue el mejor. Al principio de mi carrera no me daba cuenta de lo que significaba un título mundial de MotoGP, porque el hecho de ganar año tras año se convertía en algo normal. Pero después de una época muy difícil, el año pasado fue el momento en el que sentí una mayor explosión de emociones por dentro", ha remarcado.
Por otra parte, Márquez ha reflexionado sobre la dificultad que supone sostener la exigencia en la élite durante un periodo prolongado. "Para mí, lo más difícil es seguir haciéndolo. Los 22 pilotos de MotoGP tienen talento para lograrlo, pero hacerlo durante muchos años seguidos y mantener la misma motivación... eso es algo que no sé ni cómo lo he hecho, no sabría responder. Quizás porque tenía 20 o 21 años y la energía era distinta. Pero ahora mismo no lo puedo explicar", ha manifestado.
En ese sentido, ha aludido al cambio físico y de percepción sufrido tras sus lesiones. "Antes de 2020 me sentía un superhéroe. Luego el 2020 me enseñó y aprendí que somos humanos. Un día puedes ser un superhéroe y otro día puedes ser una persona totalmente distinta. En el hombro derecho llevo siete intervenciones diferentes. Es mucho y lo noto. Es lo que hay", ha indicado.
La capitanía de la selección española para la Copa Davis cambiará en 2027. Tras el anuncio de que David Ferrer no continuará el próximo año se dio a conocer que su sustituto será Marc López, conocido principalmente por ganar la medalla de oro junto a Rafa Nadal en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.
En una reciente entrevista en el programa Radioestadio Noche, Toni Nadal, tío y durante muchos años entrenador de Rafa, repasó la atualidad del combinado nacional: "Conozco a David Ferrer, como persona es un 10 y la decisión que tome será por el bien del equipo español", comentó antes de que se supiese públicamente su renuncia.
"Marc López es una bellísima persona y se lleva bien con todo el mundo; sabe mucho de tenis", comentó sobre el sucesor de Ferrer al frente del equipo español.
Además, comentó la importancia de que el capitán sea un exjugador de renombre: "La capitanía de la Copa de Davis es casi un premio a la carrera de estos grandes jugadores que se lo merecen y tiene que ser más o menos rotativa. Los jugadores se rebotan menos cuanto más grande o más nombre tiene el capitán".
Finalmente, habló sobre la posibilidad de que Rafa Nadal pase a ser en un futuro el capitán español para la Copa Davis: "Creo y digo que a Rafa le apetecerá ser capitán de la Davis, no sé en qué momento, pero supongo que sí que le apetecería y ya le tocará. Además Rafa es de los que hace grupo".
Pasan los días pero siguen revelándose nuevas imágenes inéditas de la polémica sobre el césped del Bernabéu en el Real Madrid - Sevilla: si este lunes fue la toma de la SkyCam de la acción entre Arda Güler y Peque, un día después ha visto la luz un vídeo grabado con la cámara del árbitro del choque, Mateo Busquets Ferrer.
En el clip, de apenas unos segundos de duración, el colegiado hace una petición a Marc Cucurella mientras los jugadores se retiran a vestuarios tras el final de la primera parte al ver al turco acercarse al centrocampista del conjunto hispalense, tapándose brevemente la boca e intercambiando unas palabras con él, tras lo ocurrido sobre el césped.
"Marc, vale... Pero dile a Arda [Güler] que no haga eso, ¿va?", pide Busquets Ferrer al lateral, que responde con un leve asentimiento de cabeza y se dirige al túnel de vestuarios. "Gracias, tío", agradece al catalán justo cuando es Dean Huijsen el que se acerca para hablar con él. "¿Hablamos dentro?", se le escucha decir al central antes de que el vídeo llegue a su fin.
Las imágenes vieron la luz poco antes de la nueva entrega de Tiempo de Revisión, espacio en el que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) analiza cada fecha liguera las acciones más polémicas de la jornada.
En la novena cita del calendario de LaLiga, sin embargo, el CTA no analizó las jugadas más polémicas de la visita del Sevilla al Real Madrid: pese a que sí evaluó las decisiones arbitrales del Betis - Barça, donde también hubo mucha polémica, evitó entrar a valorar el codazo que reclamaban los sevillistas de Güler a Peque que se quedó sin sanción ni la posible falta de Konaté a Robbie Ure antes del 2-0 de los blancos.
El Real Madrid recibe este miércoles (21 horas) al RB Leipzig con el objetivo de sumar su tercera victoria en tres partidos en la Champions League y llegar, de paso, con la moral alta al Clásico de este próximo domingo.
Con el partido ante el Barça en el Camp Nou apenas cuatro días después del choque ante los alemanes, habrá que ver si José Mourinho hace rotaciones con el objetivo de dosificar a los jugadores más cargados de minutos, pero lo que es seguro es que jugará Vinícius, sancionado en Liga.
El técnico luso, eso sí, no le considera intocable una vez que vuelva de la suspensión, con el debate de si el Real Madrid juega mejor sin el brasileño ya en el ambiente después del buen partido que hizo el Real Madrid (4-1) ante el Sevilla el pasado domingo. "Lo único intocable es el escudo", afirmó con rotundidad Mourinho cuando fue preguntado por Vinícius.
Con el brasileño en el campo, habrá que ver si el luso hace rotaciones. Mbappé y Bellingham parecen indiscutibles y podrían ser Diomandé y Arda Güler (o ambos) los que no salieran en el once inicial. El centro del campo dependerá de la posición de Fede Valverde: Mou tendrá que decidir si vuelve a su zona ‘natural’ o sigue en el lateral derecho. De volver al medio, Dumfries ocuparía la zona derecha de la defensa, en la que Rudiger apunta al once.
En el Leipzig, Demichelis llega bajo presión tras un balance desastroso en sus partidos como visitante (cuatro partidos, cuadro derrotas). Es por ello que el argentino podría sacrificar un delantero –probablemente Nkunku– para reforzar el centro del campo y tratar de trabar el juego del Real Madrid.
Todos los que tenemos gatos lo sabemos perfectamente: limpiar la arena es, sin discusión, la parte más desagradable de tener un felino en casa. Pero toca hacerlo, por higiene y por convivencia, y de ahí que los areneros autolimpiables estén arrasando en los últimos años. Ahora bien, incluso con uno de esos aparatos, siempre hay restos que la pala no atrapa del todo.
Esos pequeñísimos fragmentos de pipí o caca que se quedan mezclados con la arena acaban fermentando y generando ese olor inconfundible a amoníaco que te recibe en cuanto entras en casa. Hay bastantes a la venta, por ejemplo uno de los más populares de Amazon, el de la marca Simple Solution, pero no es ni mucho menos el único.
Lo que hace diferente a este producto es su formato. No es un polvo que se espolvorea y ya está, ni un spray que enmascara el olor durante un rato. Son pequeñas perlitas granuladas que se mezclan directamente con la arena y actúan sobre el origen del problema.
La clave está en su fórmula enzimática con pro-bacterias. Cuando el gato usa el arenero, esas enzimas se activan y descomponen las moléculas que causan el mal olor, en lugar de taparlas con una fragancia más potente.
El aroma que lleva es Spring Breeze, algo así como brisa de primavera, un olor fresco y limpio que no resulta cargante. No es de esos productos que te dejan el baño oliendo a flores artificiales durante horas. Viene en un bote de 500 gramos, un formato generoso que cunde bastante porque solo necesitas espolvorear una capa ligera sobre la arena después de limpiar los residuos sólidos. Con un uso normal, el bote te dura semanas, así que el desembolso inicial se amortiza sin problema.
La aplicación es de lo más sencilla. Empiezas con el arenero limpio y seco, espolvoreas una capa fina por el fondo, añades la arena como siempre y luego repites un poco por encima mezclándolo bien. A partir de ahí, cada vez que retires cacas o grumos de pipí, echas un poco más y remueves. Así mantienes el frescor entre limpieza y limpieza profunda. Algunos usuarios comentan que incluso ayuda a que la arena aglomere mejor, lo que alarga su vida útil y te ahorra tener que cambiarla tan a menudo.
Primero fue el acuerdo de coalición entre PSOE y Frente Amplio negociado con la máxima discreción. Un pacto para presentar una lista única en la Cámara Alta bajo la marca Senado de Progreso e impedir que el PP reedite allí la mayoría absoluta. Ahora es Feijóo el que negocia la iniciativa de Vox, ofreciendo ceder al partido de Abascal senadores de designación autonómica para que no se presente en algunas circunscripciones.
Los movimientos por el control del Senado cobran la máxima relevancia al constatar el mimetismo creciente entre formaciones a izquierda y derecha para librar la batalla de bloques del 29-N. Lo de meter en las urnas una papeleta en el Congreso distinta a la del Senado puede dar sorpresas.
Setenta años de tele no caben en un telediario; de hecho no caben en casi nada, hasta el punto de que cuando se viven dejan los cuerpos maltrechos y las mentes agotadas (menos, al parecer, en el caso del centenario Eduardo Sancho y su pacto con el diablo), pero el lunes pasado RTVE intentó comprimirlos en apenas unos minutos. Desfilaron por la pantalla los rostros familiares que nos dieron las noticias determinantes de nuestra vida, y revivimos a Franco vivo y muerto, el 23-F, el Muro de Berlín, ETA, el 11-M y el 11-S, la pandemia. La llegada a la Luna, Iniesta de mi vida, los Nobel de literatura y las libertades conquistadas.
Más allá de la dulzura de la nostalgia y de cómo el pecho se entibia cuando nos reconocemos parte de la historia, esos setenta años comprimidos nos confirman que, al contrario de lo que nos dicta la memoria, nunca estuvimos a salvo. Conviene recordarlo siempre, y más ahora, cuando una parte de la política europea nos vende el pasado como una urbanización cerrada, un paraíso sin serpiente del que nos expulsaron. Ah, cuando las familias eran familias, las calles seguras, los trabajos para toda la vida, las fronteras funcionaban, la autoridad se respetaba y cada cual sabía quién era y qué lugar ocupaba. La ultraderecha ha comprendido mejor que nadie la potencia electoral de esa Arcadia: el pasado es su espacio natural y, a falta de un plan para el futuro, promete la devolución de lo robado.
Pero los archivos, en este caso el de RTVE, aguan la fiesta. En aquellos años tranquilos de orden y paz había terrorismo, miedo nuclear, dictaduras, reconversiones, paro, heroína, violencia doméstica, ley de vagos y maleantes. Unos años antes hubo hambre, emigración, tuberculosis, niños obreros y una esperanza de vida consecuente con los valores tradicionales.
Oh, sí, también se dieron los domingos felices, aquellos veranos interminables de sandía y sangría y abuelos jóvenes y padres aún más jóvenes. No falla. En esa trampa de la memoria, el pasado privado se superpone al histórico y contagiamos al país entero la seguridad que sentíamos cuando otros decidían por nosotros, cuando otros pagaban las facturas y nos daban la paga a escondidas. Toma, cómprate algo, que no se entere tu madre.
La hemeroteca ejerce siempre una forma áspera de justicia y nos recuerda que cada generación creyó vivir al borde del desastre, que convivió con el sufrimiento, la muerte y la pobreza y que, pese a ello, siguió adelante con mayor o menor fortuna. Qué remedio. Que ellos mismos se alejaban todo lo que podían de esa realidad. No caigan en esa falacia; no existe el pasado prometido.
En una entrevista reciente, Jorge Valdano sentenciaba que le preocupaba la mediocridad política. Tiene dos virtudes esta afirmación: la primera, que constata un hecho irrefutable como es la vulgaridad rampante de los políticos españoles; y, la segunda, que esa constancia le produce preocupación. Imagino que en España acontece lo mismo que ocurre en todos los lugares del mundo: que mediocres y corruptos han vencido.
La mediocridad es la gran pandemia de nuestra época, ameritada por la marmita de la inteligencia artificial. Los mediocres, a la manera de El planeta de los simios, se han hecho con el mundo, sometiéndolo a su merced. Y en esa colonización ingente no ha habido espacio que no hayan ocupado: la cultura, el periodismo, la universidad, la filosofía, la religión y, sobre todo, la política. Huelga decir que hay excepciones, pero esas excepciones prefieren vivir en la ignorancia o en la amoralidad de la tribu porque les va la vida en ello.
En la moderna teledemocracia, el profesional de la política baila, el profesional de la política lee un discurso que alguien le ha redactado y que no entiende, el profesional se hace un video de consumo interno para sus redes sociales, con la finalidad de honrar la bendita misericordia de quien lo va a colocar en unas listas electorales. A su manera, con mayor o menor intensidad, unos y otros mienten sin escrúpulos. "No el que me hayas mentido, sino el que yo ya no te crea a ti, eso es lo que me ha hecho estremecer", escribió Nietzsche.
Actualmente, las personas sin talento, pero con gran capacidad amoral de adaptación, hallan el terreno fecundo para un rápido ascenso en política, ante la mirada cansada e incrédula del talentoso, quien acaba retrayéndose ante tal espectáculo. Los mediocres siempre compiten mejor. Comunican con el aplauso al líder, se protegen con el amiguismo de trinchera de otros colegas supervivientes y se deshacen, como brutos que son, de cualquier destello de luz inteligente. El conocimiento es un monstruo sin control que les atemoriza.
Hay alguna razón patológica, susceptible de estudio, que lleva a las sociedades a premiar al bruto, al mediocre, en definitiva, al más tonto. Hemos convertido la mediocridad en sistema. Lo peor es que, en su mediocridad, los que nada saben creen que dicen lo que piensan cuando recitan argumentarios, aunque solo mascullan dogmas. Nos queda esperar un milagroso cambio, pero no llegará por la mera espera. De momento, y hasta las próximas elecciones, la mediocridad seguirá expresándose impúdicamente en entrevistas y redes sociales, porque la estupidez es incontrolable. Al menos, Jorge Valdano también lo ha visto.
Tengo un amigo que me llama desde hace años para contarme sus desgracias, pero nunca las alegrías. Supongo que estas últimas las reserva para personas más divertidas. Yo debo figurar en su agenda como un servicio de asistencia para averías sentimentales, laborales y, últimamente, intestinales. Mi amigo no necesita consejos ni opiniones, ni siquiera le interesa demasiado comprobar si sigo al otro lado del teléfono.
Confieso que durante sus monólogos me pongo los auriculares y plancho, cocino o limpio la casa, mientras musito de vez en cuando un "vaya" o un "ajá". Alguna vez he intentado contarle algo mío, pero me regatea mejor que Lamine Yamal y enseguida estamos de vuelta con el impresentable de su jefe o con el poco caso que le hace su mujer. Estoy seguro de que usted también conoce a alguien así, puede incluso que reciba alguna llamada suya de vez en cuando. Son personas que no hablan contigo, sino que te utilizan para escucharse a sí mismas.
Les cuento todo esto porque hace meses que mi amigo no me llama. Primero pensé que le habría sucedido algo terrible. Después, que quizá fuera feliz, aunque aquello me pareció bastante improbable. Hasta que empecé a sospechar lo peor: me ha sustituido por una inteligencia artificial. Al principio me sentí ninguneado, pero pronto comprendí que contra un algoritmo no puedo competir: no se cansa, no interrumpe, no tiene problemas propios y, si uno insiste lo suficiente, siempre acaba dándole la razón. A este paso, terminaremos pagando una suscripción para que alguien nos pregunte de vez en cuando cómo estamos.
De vez en cuando miro el teléfono y pienso en llamarle. Me gustaría saber si ha arreglado lo de su jefe, si su mujer le hace más caso o si por fin ha logrado la excelencia horaria intestinal. Después de tantos años escuchando sus desgracias, me fastidia que una máquina se haya quedado con mi amigo. Sobre todo porque, cuando termina de contarle sus penas, ChatGPT se olvida de él. Yo, por desgracia, no. Bien pensado, quizá debería llamarle. Tengo la plancha sin hacer desde hace semanas.
Cada año, y con este ya van seis, un grupo de adolescentes con discapacidad intelectual de la Fundación A La Par viven una experiencia inolvidable: hacer durante cuatro días el Camino de Santiago.
Pero no lo hacen solos, sino acompañados, además de dos de sus profesores, de un grupo de trabajadores de la empresa Alquiber, que conviven con ellos durante los cuatro días que dura la aventura.
El objetivo ya no es solo que cuatro chicos salgan de la rutina, exploren sus capacidades y mejoren su autoestima, sino que personas que no tienen relación con la discapacidad intelectual puedan acercarse a esta realidad.
La iniciativa, cuyo nombre es Cuando hace falta moverse, acaba de empezar su sexta edición, salió el lunes 19 de octubre de Madrid y, tras recorrer 60 kilómetros, llegará el jueves 22 a la Plaza del Obradoiro, donde completarán su aventura, recibirán una concha del peregrino bendecida y lanzarán al cielo una nube papeles con un montón de buenos deseos escritos por sus compañeros de colegio
Solidaria e inclusiva
En A La Par tienen un club deportivo con el que realizan varios campeonatos. Para desplazarse, en muchas ocasiones les apoya la empresa de renting de vehículos Alquiber. "Nos cede los vehículos para poder ir a las competiciones y eso nos ayuda a disminuir los gastos de todos los viajes y eso influye también en el coste para las familias", cuenta José Ángel Alonso, coordinador del área deportiva de la Fundación A La Par.
Pensando en los alumnos del colegio, esta misma empresa les ofreció ampliar su colaboración apoyándoles también en ‘Cuando hace falta moverse’, un programa que consiste en hacer cuatro etapas del Camino de Santiago -con paradas en Melide, Arzúa y O Pedrouzo-, con alumnos del colegio de educación especial pero que, además, tuvieran pocos recursos. "Son alumnos que por su situación familiar o económica, normalmente tienen pocas oportunidades para hacer este tipo de actividades y de viajes. Y el resultado es espectacular, muy beneficioso, tanto para los alumnos del colegio como para trabajadores", cuenta José Ángel.
Durante cuatro días, una expedición formada por 12 alumnos con discapacidad intelectual de entre 12 y 18 años, dos profesores y 8-10 trabajadores de Alquiber -entre ellos el director general de la empresa y dos conductores para apoyo en las etapas- hacen juntos las últimos tramos del camino, entre 15 y 20 km al día. "Comparten ese camino con los chicos con discapacidad, pues ya no solo es estar un ratito con ellos, sino que conviven con ellos. No se trata, por tanto, solo de aportar económicamente con los gastos del viaje, sino que comparten con ellos varios días, ver qué dificultades tienen ellos en el día a día… es otra forma de visibilizar la discapacidad intelectual, y en un entorno tan bonito como es el Camino de Santiago", aseguran.
El Camino es una oportunidad para que nuestros jóvenes se enfrenten a nuevos retos, ganen confianza y descubran lo que son capaces de hacer
Autonomía y autoestima
Cuando hace falta moversetiene dos objetivos principales. Por un lado, la convivencia entre personas con y sin discapacidad, lo que ayuda a visibilizar la realidad de estas personas y sus familias, y por otro, fomentar la autonomía y la autoestima de estos alumnos. "Vuelven alucinados con lo bien que les han tratado, lo bien que han comido… vienen encantados queriendo repetir. Además, para ellos también es superación, pues piensan que son capaces de andar 20 kilómetros al día".
También participan en los preparativos, pues como explica José Ángel, antes de irse, "tienen que prepararse su primera comida, su primer bocata. Viene un catering y ellos mismos se tienen que hacer sus bocatas del primer día, algo que les sirve para ganar independencia y, de paso, conocer a la gente con la que van a compartir camino".
En esta edición, a la salida, los entusiastas peregrinos de A La Par contaron con la presidenta de la Fundación, Almudena Martorell, quien no solo colaboró en los preparativos del primer avituallamiento, sino que ejerció como madrina de la expedición, motivando a los esforzados peregrinos con palabras de aliento para que lo den todo en el Camino. "El Camino es una oportunidad para que nuestros jóvenes se enfrenten a nuevos retos, ganen confianza en sí mismos y descubran todo lo que son capaces de hacer. Gracias a iniciativas como esta, pueden vivir una experiencia compartida en la que el esfuerzo, la convivencia y la ilusión tienen tanto valor como llegar a la meta", ha afirmado Martorell.
Al llegar a Santiago de Compostela, los peregrinos repetirán un bonito gesto que hacen cada año: "Los chicos llevan deseos escritos en papelitos de otros alumnos del colegio y cuando llegan a la Plaza del Obradoiro, los meten en globos y los sueltan. Es un acto precioso que hacen muy emocionados".
Para los trabajadores de Alquiler, también es una experiencia muy especial, pues como insiste José Ramón Calvo, director general corporativo de Alquiber, "esta iniciativa nos demuestra año tras año que, cuando nos unimos por una causa justa y facilitamos la movilidad, no existen barreras capaces de frenar la ilusión, el esfuerzo y el afán de superación de estos jóvenes".
El precio de la electricidad vuelve a rozar casi los 300 euros/Mwh en algunos momentos del día debido a la finalización de la temporada de gran generación fotovoltaica y también al encarecimiento del gas que ha vuelto a registrarse desde principios de mes, que lo ha situado por encima de los 80 euros/MWh y hasta los 90, en una tendencia que durará hasta la primavera del año que viene, según las previsiones del mercado.
Este martes, el precio medio diario de la electricidad ha sido de 195 euros/MWh, subiendo por encima de los 270 euros a partir de las ocho de la tarde, según el resultado de las subastas del mercado mayorista. También según OMIE, este miércoles el precio medio diario de la electricidad será de 146 euros/Mwh con picos por encima de los 280 y hasta 299 euros por la noche, cuando caiga el sol que permite que entre más electricidad de origen renovable.
Esta tendencia de encarecimiento de la electricidad en el mercado mayorista -el que marca el precio para los hogares con tarifa PVPC, por ejemplo-, por encima de los 160, 180, 190 y hasta 201 euros/Mwh de media diaria viene evidenciándose desde principios de octubre, con algunas treguas, como la del domingo pasado, soleado y ventoso en el que la media diaria cayó a 76 euros, o en los dos primeros días del Puente del Pilar, cuando apenas superó los 100 euros de media.
Sube el gas, sube la electricidad
Sin embargo, lo que se observa en la negociación del gas es un incremento de más de 10 euros/MWh en los últimos diez días, que contribuye al precio de la electricidad, porque a medida que disminuyen los días soleados y las horas de día y aumenta el frío y el número de horas a oscuras, será más necesario recurrir al gas para suplir la demanda de electricidad, a lo que se añade también que esta es la materia prima a la que sigue recurriendo Red Eléctrica en su operación reforzada, para dar estabilidad al sistema.
El mes de septiembre cerró con el gas que se negociaba diariamente a 72,99 euros/Mhw, con una caída paulatina en los últimos meses del año que llegaba a los 56,3 euros en 2027. Semanas después, los precios que se negocian a diario y a semanas y meses vista han variado, al alza. De este modo, también el precio de la electricidad sube, por el hecho de que lo marca el gas.
De acuerdo con los precios diarios del Mercado Ibérico del Gas (Mibgas) de este lunes, el diario en octubre había escalado a los 87,8 euros. El precio negociado para noviembre es de 86,93 euros, para diciembre, 87,18 y de 86,44 euros para el primer trimestre de 2027, a diferencia de los 56,3 euros que el mercado esperaba en septiembre. A partir de entonces, el mercado a plazo del gas para 2027 marca un precio de 70,68 euros, ligeramente inferior al de septiembre antes de que empezara la subida que estos días lleva el precio de la electricidad a casi 300 euros/MWh en algunas horas del día.
La vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los españoles y la excusa de Pedro Sánchez para el adelanto electoral. Después de ocho años en el Gobierno, Sánchez pretende ahora presentarse como la solución a una crisis que él mismo ha agravado y convertirla en un arma electoral. La falta de viviendas, los precios disparados, la ocupación ilegal y la inseguridad jurídica ponen de manifiesto el fracaso de su política de vivienda. Y en lugar de asumir su responsabilidad, Sánchez culpa a la oposición y alimenta el enfrentamiento entre propietarios e inquilinos.
Los datos de estos ocho años son demoledores. Desde 2018, los precios de compra han aumentado un 74 % y los del alquiler, un 45 %. Solo en el último año, el precio de compra de la vivienda en España ha subido más del doble que en la Unión Europea. Nuestro país afronta un déficit que podría alcanzar el millón de hogares en 2028 y mientras lademanda aumenta, la construcción sigue sin responder a las necesidades de los ciudadanos.
Como respuesta, Sánchez no para de anunciar viviendas públicas que no se construyen y la oferta de alquiler se reduce en cientos de miles de viviendas por las políticas sectarias de su Gobierno. Los propietarios tienen cada vez más miedo a alquilar, temen la ocupación ilegal y la falta de seguridad jurídica para rescindir un alquiler o recuperar una vivienda ocupada. El pequeño propietario no puede verse perjudicado por la ineficacia de las políticas de vivienda de este Gobierno.
Sánchez no para de anunciar viviendas públicas que no se construyen y la oferta de alquiler se reduce en cientos de miles de viviendas por las políticas sectarias de su Gobierno.
Pese a la evidencia, Sánchez no desiste de su estrategia. Ahora ha decidido cargar contra el Congreso, que representa a los ciudadanos, por rechazar sus últimos decretos de vivienda y recuperarlos aprovechando la disolución de las Cortes, para saltárselas. En una huida hacia delante en la que todo vale, Sánchez insiste en medidas populistas que generan más incertidumbre y reducen la oferta de vivienda. Quienes sufren las consecuencias de estas políticas son los jóvenes que no pueden comprarse una primera vivienda y las familias, que pierden poder adquisitivo y deben dedicar una parte cada vez una mayor parte de su sueldo a pagar una vivienda.
Frente a este modelo, desde el PP, tanto en el Parlamento Europeo como en España, defendemos una respuesta que aborda las causas reales de la crisis. En el informe de la Eurocámara que he liderado partimos de una idea fundamental: necesitamos más viviendas y, para ello, hemos de reducir los obstáculos a la construcción y garantizar la seguridad jurídica. Pedimos medidas concretas: simplificar la normativa, reducir la burocracia, agilizar las licencias urbanísticas, movilizar suelo, disminuir la carga fiscal e incentivar la construcción y rehabilitación de viviendas; promover la colaboración público-privada; y facilitar a los jóvenes la compra de su primera vivienda, mediante avales públicos y mejores condiciones de financiación.
España necesita un cambio de rumbo en materia de vivienda, y esa es la alternativa que ofrece Alberto Núñez Feijóo: construir más viviendas, proteger la propiedad privada y ayudar a los jóvenes y a las familias a acceder a un hogar. Frente a las promesas incumplidas de Sánchez, el Partido Popular ofrece soluciones para que los españoles puedan acceder a la vivienda que necesitan
Trump cree que los habitantes de Nuevo México "se sentirían aún más orgullosos" al saludar a la "hermosa bandera" estadounidense. Y además, dice, "el valor de las viviendas y los ingresos aumentarían". Es lo que ha escrito en su plataforma Truth Social. "¡No somos México, somos los Estados Unidos de América!", afirma el magnate.
Lo había dicho ya antes. En septiembre, publicó en redes sociales un mapa del estado con la palabra "México" tachada y "América" escrita debajo, una imagen que fue republicada por la cuenta de la Casa Blanca en X. Nuevo México es un estado demócrata donde los republicanos perdieron en 2024 por 6 puntos porcentuales.
Lo que Trump no sabe (o no quiere saber) es que el nombre de Nuevo México es anterior a "sus" EEUU. Lo dice la historia y lo recoge la web de la Oficina de Asuntos Indígenas del Gobierno estadounidense. Allí se lee: "Se le denominó 'Nuevo México' cuando, en el siglo XVI, los mexicanos se referían al territorio situado al norte y al oeste del río Grande. Es posible que el nombre derive de 'Mexitli', el dios azteca de la guerra; otra interpretación sugiere que significa 'morada del dios de la guerra'".
Nuevo México, antes que EEUU y que México
En realidad, Nuevo México se llamaba así antes de que existiera EEUU y el propio México como país. Nuevo México ya se llamaba así más de dos siglos antes de que México existiera como país independiente.
En ello tuvo que ver la conquista española de estas tierras. Durante el siglo XVI, los españoles comenzaron a explorar extensos territorios situados al norte de las zonas que ya controlaban. Pero la región ya estaba habitada por pueblos con historias y organizaciones propias.
Entre 1540 y 1542, Francisco Vázquez de Coronado encabezó una de las exploraciones más importantes. Sus hombres recorrieron extensas regiones del actual suroeste de EEUU. En 1562, Francisco de Ibarra fue nombrado gobernador de Nueva Vizcaya. Esa enorme provincia comprendía regiones de los actuales Durango, Chihuahua y otras zonas septentrionales. Al parecer fue Ibarra el primero en usar la denominación Nuevo México para referirse a tierras todavía más al norte.
Lo curioso del caso es que cuando Ibarra dijo Nuevo México no se refería al territorio del actual estado estadounidense, explican en la web México Desconocido. Pero el nombre hizo fortuna y se fue "moviendo" hacia el norte al tiempo que lo hacían las nuevas expediciones españolas. En ese desplazamiento, sobre un espacio habitado por comunidades Pueblo y otros pueblos originarios, la expresión Nuevo México acabó por referirse a lo que hoy es Nuevo México
Por ejemplo, en 1581, la expedición del franciscano Agustín Rodríguez y el capitán Francisco Sánchez Chamuscado hacia el norte siguiendo el Río Grande ya se refería a la localidad de San Felipe del Nuevo México. En 1598, Juan de Oñate estableció la presencia permanente de la Corona española con el asentamiento de San Juan de los Caballeros. A éste le sucedió Santa Fe, en 1610, que pasó a ser capital de Nuevo México (y hoy lo sigue siendo como ciudad estadounidense).
Los 25 años mexicanos de Nuevo México
En 1821, México logró su independencia. Fue entonces cuando esa provincia llamada Nuevo México pasó a pertenecer a un país llamado México. La región siguió relacionada con el centro de la nueva nación, pero también hacia el norte con EEUU a través del Camino de Santa Fe.
Todo acabó con la invasión estadounidense. La guerra estalló en 1846. Tras la derrota de México, ambos países firmaron el Tratado de Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero de 1848. Nuevo México ya no era México. El gobierno mexicano cedió a EEUU una enorme extensión territorial que comprendía también la Alta California.
Los gobernantes de Washington incorporaron a su unión el territorio de Nuevo México, que pasó a ser un nuevo estado, el numero 47, el 6 de enero de 1912. Pero no cambiaron su nombre. Era un state más de los United States of America y siguió llamándose México, New Mexico.
Con toques de queda parciales en París y varias ciudades del país decretados por el Gobierno, Francia respira un ambiente de calma tensa después delestallido de violencia y vandalismo que ha detonado las protestas sociales en el país galo de las últimas semanas. Con saqueos de comercios, duros enfrentamientos con la policía e incluso con la quema de edificios gubernamentales como el histórico Ayuntamiento de Limoges, los altercados se han reproducido en Milán —donde el Ejecutivo italiano ya ha anunciado medidas de emergencia—, en Bélgica o en Albania, mientras que en otros países, como Portugal o España, también se suceden diferentes movilizaciones pacíficas.
Dentro de diferentes realidades, las reivindicaciones —las demandas educativas, la crisis de la vivienda, el descontento por la corrupción, la falta de oportunidades o el imparable encarecimiento de la vida— reflejan problemas compartidos para toda una generación de jóvenes en Europa: unas expectativas de progreso cada vez más difíciles de satisfacer, una creciente frustración generacional y la pérdida de confianza en las instituciones. Un malestar de fondo en el que confluyen muchos actores, causas y consecuencias que pueden desencadenar este tipo de disturbios violentos.
"Es una tormenta perfecta en la que confluyen el descontento generalizado de los jóvenes, los problemas de integración social de determinados colectivos y la debilidad política de los gobiernos, en este caso el francés, que aprovechan grupos organizados para introducir reivindicaciones propias, provocar altercados o simplemente saquear, contaminando esas propuestas legítimas de otros grupos sociales", explica a 20minutos Armando Jiménez San Vicente, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV).
En este caso, "el orden de los factores" sí altera el producto, explica a este periódico Javier Martín Merchán, doctor en Ciencias Políticas y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas. "Hay varios: en primer lugar, la idiosincrasia y las problemáticas propias de cada país, que son el motor de la movilización. Después hay varios ingredientes, como una juventud desencantada de las instituciones, de las que desconfía, y luego una chispa: en Francia es la cuestión educativa, en España la crisis de vivienda... y a partir de eso, hay elementos que funcionan como leña y permiten que esa chispa se extienda como un incendio", sostiene.
"Es una tormenta perfecta en la que confluyen el descontento generalizado de los jóvenes, los problemas de integración social de determinados colectivos y la debilidad política de los gobiernos"
"Muchas de estas acciones de protesta y movilización legítima van contra símbolos de autoridad, hacia los que se descarga esa sensación de desatención, de expectativas incumplidas y de falta de integración", destaca Jiménez San Vicente. Para que esas protestas deriven en revueltas violentas, confluyen muchos factores. "La infiltración de estos grupos propiamente violentos; una respuesta policial desproporcionada que, intentando contener la violencia, acabe exacerbando los ánimos y engendre más violencia; los discursos incendiarios en redes sociales, promocionados por algoritmos que conectan esa insatisfacción y esa necesidad de tomar acción, incluso por vías violentas... Ese es el cóctel que explica que se alcance este caos", sostiene el docente de la UFV.
La "omnicausa" y la instrumentalización de la protesta
Una clave que explica la incorporación de grupos violentos en estas movilizaciones, según Martín Merchán, es el fenómeno por el que una movilización surgida en torno a una reivindicación concreta acaba incorporando otras causas ideológicamente próximas, aunque no necesariamente relacionadas con su objetivo original. Esa "omnicausa", define el experto, provoca que una reivindicación "legítima y transversal" acabe "encajada en una parte del espectro político". "Quien sale a protestar en Madrid por la vivienda acaba protestando por la educación pública, por la libertad de Palestina, etcétera", resume.
Esa acumulación de reivindicaciones amplía el alcance de las movilizaciones, pero también abre la puerta a colectivos interesados en instrumentalizarlas. "La línea entre incorporar a una protesta nuevas reivindicaciones, y acabar introduciendo colectivos violentos que instrumentalicen algunas de esas demandas, es muy fina", advierte Martín, que sostiene que estos grupos pueden acabar "saboteando" incluso los motivos originales de la manifestación. "En el caso de Francia, hemos visto vídeos de escenas violentas con manifestantes portando la bandera de Palestina. Es esa cuestión de la 'omnicausa', es una causa pero son muchas, porque es fácil que en una reivindicación aparezcan otras colindantes que acaben instrumentalizadas por grupos violentos. Si nos damos cuenta, en las escenas de violencia nunca vemos al núcleo de la manifestación: son estos grupúsculos que instrumentalizan las protestas con causas a veces incluso ajenas a la original", subraya.
Para el experto, distinguir entre quienes promueven legítimamente las protestas y quienes aprovechan su desarrollo para cometer actos violentos es fundamental para entender los disturbios. "Una vez que se producen los primeros enfrentamientos, la propia dinámica de confrontación puede alimentar nuevos episodios. Violencia llama a violencia, eso es así. Basta que prenda la chispa entre tres 'pirómanos' para que vengan otros tres y basta que haya seis para que vengan otros nueve", ilustra Merchán.
"Hay una delgada línea entre traer solo nuevas reivindicaciones y traer colectivos violentos que instrumentalicen algunas de esas demandas"
España, una excepción pacífica en Europa
Los problemas sociales que han derivado en el estallido violento en otras partes de Europa no son ajenos a la sociedad española: desde hace casi un mes, la acampada en la Puerta de Sol escenifica, junto a sucesivas manifestaciones, el malestar social por las dificultades de acceso a la vivienda y el coste de la vida, sin que por el momento hayan desembocado en episodios violentos. Una diferencia que los expertos relacionan a la idiosincrasia española. "España es potencia mundial en manifestación pacífica. Hemos visto casos, por supuesto, pero si comparamos, España es uno de los países en los que más manifestaciones se producen y, siendo así, no suele haber grandes incidentes por ese carácter pacífico que suelen tener las movilizaciones en comparación con otros países", explica Merchán.
Sin embargo, el politólogo de Comillas identifica un elemento que podría conducir a una deriva violenta también en España, al hilo de la "omnicausa": "Cuando se da esta circunstancia, el perfil de manifestante es muy homogéneo", sostiene. "Como al final deja de ser una manifestación por la vivienda, que puede apelar a todas las ideologías, para ser una manifestación por todas esas causas que rodean a la vivienda y que, por tanto, son más fácilmente instrumentalizables, en este caso por la izquierda, pues pasa a ser una manifestación de izquierdas", desarrolla.
Esa homogeneización en torno a la "omnicausa", destaca Martín Merchán, convierte estas protestas en terrenos de polarización: "Cuando las protestas dejan de ser transversales es fácil que se acabe teniendo una opinión más radicalizada y eso puede envalentonar a las personas a hacer una u otra cosa". "No quiere decir que eso vaya a derivar en violencia, y yo al menos no lo preveo, pero es una consecuencia de la 'omnicausa': que una reivindicación transversal deja de serlo y entonces se convierten en instrumentalizables", sostiene. "Nada me hace pensar que pueda pasar aquí, pero es el factor que más me preocupa", apunta el docente de Comillas.
"El riesgo está ahí, pero España se ha caracterizado más por la confrontación verbal que por el uso de la fuerza, aunque ha habido escaladas, como en los años del procés en Cataluña. Sin embargo, yo creo que mientras los jóvenes se mantengan en revindicaciones legítimas y protestas organizadas, será diferente a lo ocurrido en Francia", destaca Jiménez San Vicente.
"España es potencia mundial en manifestación pacífica"
Una crisis de legitimidad para toda una generación
Más allá de los mecanismos que explican la violencia, los expertos coinciden en que las protestas tienen su origen en un malestar social que trasciende las fronteras nacionales y que afecta especialmente a las generaciones más jóvenes. Esa situación, destaca Martín, está erosionando la legitimidad de los sistemas democráticos. "Las instituciones se han mostrado incapaces de resolver los problemas cotidianos, particularmente de los jóvenes, aunque no solo de los jóvenes", sostiene el politólogo. "Robert Dahl definía la democracia como el sistema en el que las instituciones responden a los problemas que plantea la ciudadanía, y esa definición se está violando sistemáticamente", apunta.
Los jóvenes, explica Martín, concentran ese descontento al ser uno de los sectores más vulnerables a esta falta de respuestas: "No pueden acceder a una vivienda, son los que tienen que hacer frente al sobrecoste del Estado del bienestar y sienten que no perciben tanto como aportan, no pueden emanciparse... reúnen un montón de características de vulnerabilidad", sostiene el experto.
"Y no solo es que sean vulnerables ahora: es que anticipan que van a ser vulnerables en el largo plazo, es decir, que no tienen un horizonte de esperanza y de crecimiento personal, como sí tenían sus padres o sus abuelos aunque partían de condiciones peores", advierte. "Las generaciones actuales anticipan que lo que tienen ahora, siendo malo, es mejor de lo que tendrán en 20 o 30 años", resume.
"Las generaciones actuales anticipan que lo que tienen ahora, siendo malo, es mejor de lo que tendrán en 20 o 30 años"
Una era de conflictividad a las puertas de un ciclo electoral
Las movilizaciones se producen a las puertas de nuevos ciclos electorales en España, Francia e Italia; procesos que podrían ahondar en la polarización de unas sociedades cada vez más tensionadas. Martín Merchán cree que los próximos cambios políticos podrían intensificar la conflictividad, ante la posibilidad de que gobiernos de centroderecha o extrema derecha tengan que enfrentarse a una izquierda ampliamente movilizada y a problemas económicos estructurales de difícil solución. "Hay condiciones estructurales que no tienen solución en el corto plazo, como el problema demográfico, el estancamiento económico, la sostenibilidad de las pensiones o la crisis de deuda", advierte.
Pese a que las movilizaciones en toda Europa se adscriben a colectivos ligados a la izquierda, las encuestas electorales también reflejan también un creciente apoyo juvenil a formaciones de derecha radical. "No es contradictorio, simplemente es algo propio de una sociedad polarizada, en la que hay distintas formas de participación política: la izquierda tiene una tradición política más pronunciada que la derecha de manifestación y protesta" sostiene Martín. Jiménez San Vicente, por su parte, destaca el contexto internacional: "Hay un movimiento MAGA —Make America Great Again— que ha permeado fuertemente en Europa, donde los partidos de derecha se han inclinado cada vez más a los extremos para captar la atención de la juventud", sostiene.
Para Jiménez San Vicente, no es seguro que estas protestas anticipen un cambio de paradigma como pudo suponer el Mayo del 68 en Francia. "Es pronto para ver si el descontento social quedará enquistado y con él las formas de protesta social, inclusive la violencia", sostiene. Para Martín Merchán, la confluencia de todos estos elementos no deja lugar a dudas. "Hay condiciones estructurales para que, aunque haya buenas políticas, en el corto plazo la situación de todos, y especialmente de los jóvenes, empeorará, y eso anticipa una nueva etapa de la historia política, que es la de la conflictividad social", concluye.
La Cámara Alta ha cobrado protagonismo de cara al 29-N pese a haber sido durante años la gran olvidada de las campañas electorales. Habitualmente eclipsado por el Congreso, el Senado se ha convertido en un campo de batalla decisivo para dos grandes bloques. La mayoría que salga de las urnas puede condicionar importantes nombramientos institucionales y servir de contrapeso a la estrategia del rival. El PSOE y Frente Amplio acordaron concurrir en coalición mediante una lista única en la mayoría de las circunscripciones con el objetivo de multiplicar las opciones para competir con PP y Vox. Ahora, el bloque de la derecha mantiene negociaciones para pactar cómo presentarse al Senado y lograr más apoyos para hacer frente a la candidatura de la izquierda.
Acostumbrado durante décadas a mayorías holgadas del PSOE o del PP, el Senado afronta ahora unas elecciones en las que unos pocos escaños pueden resultar decisivos para alcanzar —o impedir— la mayoría reforzada de tres quintos. De ella depende, entre otras cosas, la capacidad de influir en nombramientos institucionales de la próxima legislatura. Ahí está la clave de la pugna: la derecha aspira a sumar esa mayoría y la izquierda, a evitar que lo consiga. Un objetivo que afecta a todos los partidos, porque esos tres quintos son necesarios para intervenir en la renovación de órganos como el Tribunal Constitucional.
De las mayorías que se formen en el Senado dependerá la renovación de varios órganos, entre ellos el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial y el Consejo de Administración de RTVE. La Cámara Alta también participa en la elección del Defensor del Pueblo. Si PP y Vox alcanzan los tres quintos, podrían aprobar sin el PSOE los nombramientos que corresponden al Senado y ganar margen en las negociaciones sobre el resto de órganos. La coalición 'Senado de Progreso', formada por el PSOE y Frente Amplio, persigue arrebatar al PP la mayoría absoluta para que la Cámara Alta pueda actuar como contrapeso ante una eventual mayoría de derechas en el Congreso y tener algo de capacidad para negociar las renovaciones pendientes.
La importancia que puede tener para un Gobierno contar con un Tribunal Constitucional afín ha quedado patente en la última legislatura. Bajo el Ejecutivo de Pedro Sánchez, la mayoría progresista se ha impuesto y ha adoptado decisiones de gran calado político: anuló la sentencia de los ERE de Andalucía, avaló la ley del aborto y la ley de amnistía y recientemente declaró amnistiable la malversación del procés, lo que permitirá el regreso de Carles Puigdemont. El órgano de garantías aún debe resolver varios de los recursos de amparo presentados por los líderes independentistas y otros impuestos contra la condena al ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz. Asimismo, en cuestión de horas decidirá si entra a debatir la suspensión del derecho a voto de nacionalizados por la 'ley de nietos'.
El Senado, campo de batalla político
Más allá de las renovaciones institucionales, la Cámara Alta también proporciona un poderoso altavoz desde el que presionar al Gobierno o a la oposición durante toda la legislatura. De hecho, durante este último mandato de Pedro Sánchez, ha sido el escenario desde el que el PP ha ejercido de contrapeso por medio de su mayoría absoluta. Los populares han aprovechado su predominio en la cámara para fiscalizar al Ejecutivo mediante comisiones de investigación, solicitudes de comparecencias de ministros e interpelaciones. Además, aunque el Congreso tenga la última palabra legislativa, el control del Senado proporciona un escaparate institucional desde el que marcar agenda política a través de la presentación de proposiciones de ley o por medio de propuestas de veto a textos que emanan de la Cámara Baja.
Por eso, el PSOE llevaba días negociando con el Frente Amplio una coalición para el Senado antes de que venciera el plazo de registro, el 16 de octubre. El acuerdo se cerró tras conversaciones discretas y a última hora. Pero la alianza finalmente ha precipitado un movimiento en el otro lado del tablero: PP y Vox han empezado a explorar una candidatura conjunta en algunas circunscripciones. En sectores socialistas ya cuestionan la estrategia de su dirección. A su juicio, podría haber intentado una fórmula similar a la que ahora negocian sus rivales: pedir a Frente Amplio que no se presente en la mayoría de las provincias e integrarlo de algún modo en las listas del PSOE sin agitar demasiado el avispero para no precipitar un movimiento similar en el PP y Vox.
"Es un mal acuerdo que puede acarrear otro más efectivo para la derecha", advierte una fuente de peso del partido. Su temor es que PP y Vox terminen concentrando el voto conservador en una sola papeleta para el Senado y que ese movimiento, además de facilitarles escaños en la Cámara Alta, refuerce la llamada al voto útil del PP también en las elecciones al Congreso.
Otras voces socialistas, sin embargo, creen que aún es pronto para medir el impacto. A su juicio, dependerá de cómo se concrete el pacto entre PP y Vox y de cuántas provincias abarque. También confían en que una candidatura conjunta no les garantice los tres quintos necesarios para algunos nombramientos y renovaciones, uno de los objetivos que persigue la coalición de izquierdas.
En todo caso, la cuenta atrás ya está en marcha: los partidos deben registrar las listas a las Cortes antes del próximo 26 de octubre. Las candidaturas de PP y Vox reflejarán el alcance de su negociación, mientras que las del PSOE y el Frente Amplio, el reparto acordado dentro de su coalición. Este último se está diseñando a partir de los resultados de 2023 y en todas las circunscripciones salvo las de Cataluña y Canarias.
La fórmula que está sobre la mesa de la negociación mantendría al PSOE al frente de todas las listas, pero reservaría puestos al Frente Amplio según el resultado de hace tres años: donde los socialistas lograron tres senadores, conservarían los tres primeros puestos; donde obtuvieron dos, el Frente Amplio ocuparía el tercero, con la expectativa de disputar ese escaño. En la mayoría de las provincias, donde el PSOE consiguió un solo senador, se plantea una lista alterna: los socialistas ocuparían el primer y el tercer puesto, y el Frente Amplio, el segundo.
Para muchos, el Senado, también conocido como la Cámara Alta, queda en segundo plano frente al Congreso de los Diputados. Pero lo cierto es que ambos son parte de un mismo engranaje: las Cortes Generales de España, que ejercen el poder legislativo del Estado. La Carta Magna atribuye a las Cortes, incluido el Senado, tres funciones principales: la potestad legislativa, el control de la acción del Gobierno y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, además de otras tantas funciones específicas recogidas en la Constitución.
¿Por qué es importante para las diferentes formaciones hacerse con la Cámara Alta? La clave está en los vetos, enmiendas y bloqueos que condicionan la agenda del Ejecutivo, eso sin mencionar su papel decisivo en determinados nombramientos institucionales. Ahora, de cara a las elecciones generales del 29N, el Partido Popular y Vox, conscientes del contrapeso que puede suponer el control del Senado, estudian atar una mayoría de tres quintos con la intención de "frenar al sanchismo".
¿Cómo se conforma el Senado?
Desde La Moncloa, aclaran que el número de senadores no es fijo y puede variar en cada legislatura, dependiendo de la población en cada comunidad autónoma. Existen dos tipos de senadores. Por un lado, los senadores elegidos: cada provincia elige cuatro representantes "por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto", salvo las provincias insulares (Gran Canaria, Mallorca y Tenerife eligen tres senadores cada una; las demás islas eligen uno por isla y Ceuta y Melilla cuentan con dos senadores cada una).
Ahora bien, a diferencia del Congreso de los Diputados, los electores no reparten los escaños entre listas cerradas en proporción directa a los votos, sino que eligen candidatos individuales mediante listas abiertas.Para el 29N, el BOE fija 209 senadores de elección directa; cada elector puede marcar hasta tres candidatos en las provincias peninsulares, aunque se elijan cuatro senadores. Los candidatos más votados obtienen los puestos disponibles.
Por otro lado, están los senadores designados. Y es que las comunidades autónomas eligen, además,un senador fijo y representantes adicionales en función de su población; es decir, un senador más cada millón de habitantes. Para hacerse una idea, la Cámara Alta tenía, hasta su disolución el pasado 6 de octubre, 266 escaños y, si se mantienen los 58 puestos de designación autonómica de la legislatura actual, el Senado estararía formado por 267 miembros.
Ahora bien, el sistema de listas abiertas beneficia a las candidaturas que concentran más apoyos y perjudica a las que dividen el voto entre varias opciones. Por eso, los populares proponen que Vox no se presente en determinadas provincias y sugieren cederle a cambio senadores por designación autonómica.
¿Para qué sirve y qué puede hacer frente al Gobierno?
La Cámara Alta cuenta con cuatro funciones primordiales: revisa los proyectos y proposiciones de ley aprobados por el Congreso, introduciendo enmiendas e incluso llegando a vetar textos; formula preguntas e interpelaciones al Gobierno para ejercer control político; da paso a la representación territorial; y participa en la designación de miembros del Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, Consejo de Administración de RTVE, etc.
Estas funciones están recogidas en la guía oficial del Senado y en la Constitución española. Y es que, aunque el Senado no puede investir al presidente del Gobierno ni aprobar una moción de censura contra él, su capacidad de contrapeso se encuentra, sobre todo, en la revisión legislativa. Además, uno de los puntos más sensibles es el Tribunal Constitucional. Cuatro de sus doce magistrados son elegidos por el Senado y dicha elección requiere una mayoría de tres quintos.
Eso sí, cabe aclarar que el Senado no tiene la última palabra en la legislación ordinaria. El Congreso puede levantar el veto por mayoría absoluta o, una vez transcurrido el plazo constitucional, por mayoría simple. Sin embargo, está claro que puede retrasar la aprobación de leyes, forzar nuevas negociaciones y dificultar su agenda.
Las matemáticas en el Senado
Existen tres tipos de mayorías en el Senado: mayoría absoluta, que se consigue con la mitad más uno del número legal de miembros (con base en el Senado que acaba de disolverse, 134); mayoría simple, es decir, hay más votos a favor que en contra entre los votos emitidos, siempre que exista el cuórum exigido; y la mayoría de tres quintos (la que buscan el PP y Vox), esta equivale al 60% de los miembros (160, tomando como referencia esta legislatura). Sin embargo, ¿para qué sirve cada una?
Mayoría simple: es la regla general para aprobar acuerdos y, en el procedimiento legislativo, para pronunciarse sobre las enmiendas a un proyecto de ley.
Mayoría absoluta: sirve para que el Senado apruebe un veto a un proyecto de ley o autorice la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Este último regula qué puede hacer el Gobierno central si una comunidad autónoma incumple sus obligaciones legales o actúa contra el interés general de España. El caso más conocido de su uso fue en Cataluña en 2017, tras el proceso independentista.
Mayoría de tres quintos: de esta dependen los nombramientos de órganos constitucionales (Tribunal Constitucional y Consejo General del Poder Judicial) y las reformas de la Constitución. El artículo 167 de la Carta Magna establece que dichos cambios deben aprobarse, como regla general, por tres quintos del Congreso y del Senado.
La composición del Senado de la actual legislatura
La Cámara Alta se disolvió con la convocatoria de elecciones anticipadas. Sin embargo, la distribución del Senado en la XV Legislaturafavorecía al Partido Popular, que contaba con 142 senadores, equivalente a una mayoría absoluta. Por su parte, los socialistas ocupaban 88 escaños; Izquierdas por la Independencia (ERC y EH Bildu), nueve escaños; Grupo Plural (Junts, Coalición Canaria, AHI y BNG), Grupo Vasco (PNV) y Grupo Mixto, siete; e Izquierda Confederal (Más Madrid, Compromís, Geroa Bai y otras formaciones), seis.
Respecto a Vox, la formación liderada por Santiago Abascal contaba con cinco senadores autonómicos, designados a raíz de acuerdos con el PP en comunidades donde ambos partidos habían pactado: dos por Andalucía y uno por Extremadura, Aragón y la Comunidad Valenciana. Sin embargo, no tenían un grupo parlamentario propio en el Senado; sus senadores estaban integrados en el Grupo Mixto.
El posible acuerdo entre PP y Vox
La derecha no fue la primera que se planteó un pacto de similares proporciones. De hecho, el PSOE ya ha cerrado un acuerdo con el Frente Amplio para presentar candidaturas conjuntas al Senado el 29 de noviembre, bajo el nombre de Senado de Progreso, con el fin de arrebatar la mayoría absoluta con la que contaban los populares en la Cámara Alta. El acuerdo consiste en compartir una misma candidatura y distribuir los puestos entre los partidos según sus resultados de 2023.
El PP y Vox estudian distintas fórmulas para coordinarse en las elecciones al Senado del 29 de noviembre y aumentar sus posibilidades de obtener escaños. Una de las opciones sería que Vox no presentara candidatos en determinadas provincias, de modo que sus votantes pudieran apoyar a los candidatos populares y evitar que los votos de ambas formaciones se dispersaran. A cambio, el PP podría facilitar la presencia de Vox en la Cámara Alta mediante la designación de senadores por parte de los parlamentos autonómicos, tal y como ha ocurrido en el pasado.
El Tribunal Constitucional y la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, con Cándido Conde-Pumpido y Manuel Marchena como respectivas puntas de lanza, se han enzarzado en un choque institucional inédito a razón de la aplicación de la amnistía. Las acusaciones cruzadas se suceden, cada vez más contundentes, entre ambas instituciones. El presidente del TC sostiene que el Supremo se ha alejado de la finalidad de la ley de amnistía y la ha interpretado de forma "impredecible". Manuel Marchena le rebatió este martes alegando que el Constitucional ha echado mano de una "innecesaria grandilocuencia" para invadir el "perímetro" reservado al Tribunal Supremo.
Las relaciones entre el órgano de garantías constitucionales y el Supremo se vieron gravemente afectadas cuando el primero corrigió al segundo y anuló las condenas del caso de los ERE de Andalucía. El desencuentro no ha hecho sino empeorar y ha llegado a su auge este mismo martes, cuando el Tribunal Supremo admitió que no le quedaba más opción que amnistiar a los líderes independentistas condenados por el procés.
Ahora bien, que la Sala Segunda se viera forzada a "acatar" la sentencia del Constitucional no impidió que Manuel Marchena copara su escrito de durísimas críticas al órgano que preside Conde-Pumpido. La disputa se mueve en dos planos diferentes. Por un lado están las interpretaciones irreconciliables que ambos órganos hacen de un mismo texto legal: la ley de amnistía. En un segundo plano está la consideración que hace el Supremo sobre los límites (sobrepasados, a su juicio) de las funciones del Tribunal Constitucional. Manuel Marchena ve invadidas las competencias de la Sala Segunda.
El "propósito de enriquecimiento", esencia de la disputa
En el germen de la disputa jurídica entre el Constitucional y el Supremo hay una pregunta muy concreta: ¿En qué consiste enriquecerse? Además de concreta, es una pregunta decisiva, dado que la ley de amnistía solo se aplica a los delitos de malversación del procés cuando sus autores no actuaran con "propósito de enriquecimiento". Los legisladores, con intención de no dejar nada al azar, quisieron poner por escrito lo que la ley comprende por "propósito de enriquecimiento". Es el objetivo de obtener un "beneficio personal de carácter patrimonial".
A esta pregunta concreta y decisiva, el Tribunal Supremo respondió que no solo se enriquece quien roba dinero público y se lo queda, también quien lo utiliza para organizar un referéndum ilegal que, de lo contrario, tendría que haber pagado de su propio bolsillo. Por tanto, decidió no amnistiar a los malversadores del procés.
Al Tribunal Constitucional este razonamiento le parece "claramente expansivo, opuesto a la finalidad de la norma y contrario al reo", incluso "impredecible", "contradictorio", "irrazonable" y "carente de sentido". El escrito redactado por Conde-Pumpido y aprobado el 6 de octubre con el respaldo de la mayoría progresista del Pleno llega a acusar al Supremo de contravenir "las reglas de la lógica y el sentido común".
Estas líneas han causado resquemores en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, y así queda patente en el escrito de Marchena. El magistrado reprocha que la sentencia constitucional incluya "consideraciones que son manifiestamente prescindibles", "absolutamente innecesarias". La sentencia "encierra una descalificación" que "alcanza a catorce magistrados que han defendido la interpretación" del Supremo. "Entre los destinatarios de estos sobrantes epítetos" se incluyen también los cinco magistrados conservadores del Constitucional que se opusieron a la resolución aprobada por la mayoría progresista, tal y como subraya Marchena.
Esto último hace "difícil aceptar con naturalidad la irracionalidad que se atribuye a la decisión recurrida", añade el magistrado del Tribunal Supremo. No obstante, su principal censura a la sentencia del Constitucional no tiene que ver con los ataques innecesarios al Supremo ni con los "sobrantes epítetos" que contiene. El principal problema para Marchena es que la sentencia implica "una ruptura del Tribunal Constitucional con su propia jurisprudencia histórica".
Los límites del Constitucional
Entender este debate requiere conocer cuál es la naturaleza y cuáles son las funciones del órgano que preside Conde-Pumpido. Por más que lo indique su nombre, el Constitucional no es un tribunal propiamente dicho, ni forma parte del Poder Judicial. Este órgano es "el intérprete supremo de la Constitución, independiente de los demás órganos constitucionales y sometido únicamente a la Constitución y a su ley orgánica", que recoge esta definición en su artículo primero. No investiga, juzga, ni condena, sino que garantiza el cumplimiento de la Carta Magna. Una de sus funciones es proteger los derechos fundamentales establecidos en la Constitución española, y lo hace por la vía de los recursos de amparo.
Una de las posibilidades de los recursos de amparo es corregir decisiones de los tribunales cuando estas implican una vulneración de derechos fundamentales. Como ya ocurrió en el caso ERE, esto mismo solicitaron los líderes del procés, al entender que la decisión de no amnistiar la malversación es una quiebra de sus derechos. El Constitucional ha dado la razón a la primera de las recurrentes, Dolors Bassa, y al hacerlo se ha extralimitado, según aprecia el Tribunal Supremo.
El escrito de Marchena habla de "decisiones [en plural] del Tribunal Constitucional que han ensanchado, hasta límites inéditos en su propia historia, el espacio que el artículo 123 de la Constitución reserva a lo que ha de entenderse por garantías constitucionales". Explica que estas "decisiones" del órgano de garantías están afectando al "perímetro reservado constitucionalmente al Tribunal Supremo como órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes".
El Constitucional está mutando en "una última instancia con capacidad revisora" de las decisiones del Supremo. De modo que, a juicio de la Sala Segunda, los pasos dados por el Constitucional están "desdibujando el diseño que quisieron los constituyentes de 1978 al definir las relaciones entre los jueces independientes, inamovibles, responsables ante la ley y quienes sin esas garantías y durante un periodo temporal cerrado de nueve años se ocupan de preservar las garantías constitucionales".
En su escrito, el juez Marchena saca a colación una sentencia del Constitucional, dictada en 2001, en la que se dice que este órgano debe tener un "respeto escrupuloso" cuando enjuicia una resolución del Tribunal Supremo. Esta postura abanderada por el TC en 2001 "ha quedado para la historia", lamenta el magistrado.
El presidente del Tribunal Constitucional conoció este auto redactado por Manuel Marchena el mismo martes por la mañana, cuando estaba previsto que el Pleno debatiera el recurso de amparo presentado por Jordi Turull. Según fuentes jurídicas, Conde-Pumpido tomó la decisión de retirar su ponencia del orden del día "a la vista del auto del Tribunal Supremo", con intención de presentar el texto más adelante. De modo que es probable que el cruce de reproches entre estas dos instituciones no haya concluido todavía.
Estos días continúan resonando los ecos de una semana complicada en la izquierda. El fracaso de Frente Amplio y Podemos a la hora de acordar una candidatura unitaria de cara a las elecciones del 29 de noviembre ha generado desafección entre el electorado progresista, y ambos se afanan ahora en comenzar a hablar de sus proyectos, "de la gente", y pasar página de la crisis. "Este conflicto es muy cansino", asegura una dirigente de la alianza plurinacional. "Los enemigos son el PP y Vox", aseguran, por su parte, fuentes de la formación morada. Sin embargo, los representantes de ambas partes no ocultan aún las asperezas que la semana pasada generaron unas tóxicas e infructuosas negociaciones.
Desde que el viernes cerrase el plazo de registro de las coaliciones electorales, Frente Amplio y Podemos han estado culpándose mutuamente de no llegar a ningún tipo de acuerdo. Si la secretaria general de los morados, Ione Belarra, reprochaba a la alianza haber "bloqueado" directamente los pactos, la líder de esta, Ada Colau, afirmaba públicamente que "si alguien no se quiere sentar en la mesa, no se le puede obligar", en referencia a la formación.
Este martes, la propia Belarra mantenía e incluso subía el tono. Hablaba directamente de "diferencias programáticas" entre Podemos y Frente Amplio que han sido "evidentes" en los últimos tres años. "No hay más que ver la diferencia entre la primera legislatura [en la que estaba Podemos] y la segunda [en la que estaba Sumar]. Nos decían que hacíamos demasiado ruido, que poníamos siempre en riesgo el Gobierno, pero con Podemos las cosas salían. En esta legislatura hemos visto una fuerza plegada al PSOE, a lo que mandaba el PSOE", afirmaba de manera contundente la secretaria general del partido.
La dirigente de la formación incluso ha llegado a plantear los próximos comicios como un plebiscito en el que la ciudadanía descubrirá "si queda una izquierda autónoma" de los socialistas. "De eso también van estas elecciones", ha lanzado Belarra, antes de defender que "la evidente cacería" a la que, dice, se ha "sometido" en los últimos días al candidato de ERC, Gabriel Rufián, y la candidata de Podemos, Irene Montero, "tiene que ver con que en este país existe un bloque de la progresía que no acepta que haya otra izquierda que vaya más allá de los límites el PSOE".
Fuentes del partido reconocen el tono duro que emplean sus dirigentes contra Frente Amplio, aunque lo circunscriben únicamente a la imposibilidad de que haya habido un acuerdo para alcanzar una candidatura de unidad a las elecciones. La campaña, que dará comienzo en algo más de tres semanas, es otro asunto. Para entonces, aseveran estas fuentes, el foco estará ya puesto en "ir con todo a por la derecha y la ultraderecha".
Es indudable, en cualquier caso, que la número 1 de Podemos por Madrid, Irene Montero, y el número 1 de Frente Amplio por la misma circunscripción, Emilio Delgado, van a ser rivales de facto en una plaza en la que las formaciones deben obtener como mínimo un 3% de los votos para obtener representación y que los electores de izquierdas se verán obligados a elegir entre uno u otro, algo que tampoco obvia ninguna de las partes. Delgado, además, aunque representa a Frente Amplio, también lo hace a su formación, Más Madrid, que es la fuerza de izquierdas referencia en la Comunidad por mucho que el voto en España sea dual.
"Es un insulto"
Aunque en las últimas horas ha mostrado más una actitud defensiva que ofensiva, Frente Amplio tampoco se amilana ante las palabras de Podemos. Sin ir más lejos, este martes, la número 2 por Madrid de la alianza, Tesh Sidi, consideró un "insulto" las críticas de Ione Belarra. "Tanto Unidas Podemos como Sumar, en coalición de gobierno, hemos estado con el PSOE. Sabemos que estar en la institución es incómodo. Sabemos que batallar medidas con el PSOE, que arrebatarle medidas es muy complicado y creo que ella, por su experiencia como ministra, sabe muy bien que es muy difícil", aseveró.
Sidi también recriminaba a la líder de Podemos las supuestas "diferencias programáticas" que dice que existen con Frente Amplio. "Que me diga la señora Belarra qué tenemos diferente: los dos hemos estado contra el genocidio en Gaza, a favor de la regularización extraordinaria, hemos votado a favor de la prórroga alquileres, de la revalorización pensiones... Que nos lo diga", retó la diputada de Más Madrid, antes de señalar que es momento de olvidar la crisis de la semana pasada y de que todos vayan "a una" por "responsabilidad con la gente".
En este mismo sentido se manifiestan en Frente Amplio, donde califican de "cansino" el conflicto que se ha desatado y esperan que en los próximos días vaya distendiéndose la relación con Podemos para no desviar el tiro en una campaña que, dicen, tiene como objetivo revertir un escenario que apunta a la instauración de una clara una mayoría conservadora.
La clase social atraviesa prácticamente todas las dimensiones de la salud. Desde cómo percibe uno su propio estado, a los hábitos, el ejercicio físico, los cuidados que presta o recibe, su bienestar mental, el tiempo que pasan los niños frente a una pantalla y hasta el acceso efectivo al dentista. En prácticamente todos los indicadores de salud de la última encuesta del INE publicada este martes, la población menos cualificada presenta peores resultados y la brecha se ensancha en cuestiones como la salud bucodental, el sedentarismo o el consumo de tabaco.
En general, 17 puntos separan a los españoles más y menos favorecidos al valorar su estado de salud: cerca del 79% de la población más cualificada considera que goza de una buena salud, frente al 62% de la que está en los estratos más bajos. Esta tendencia se reproduce en las distintas cuestiones que va preguntando el organismo estadístico en su última edición de 2025, que muestran cómo la salud empeora progresivamente a medida que se desciende en la escala social.
La desigualdad social se mantiene, por ejemplo, en indicadores como la obesidad, que afecta al 17,2% de toda la población adulta, pero que, al filtrarla por clase social, se dispara sobre todo entre las mujeres: su prevalencia pasa del 8,8% en la clase más favorecida al 23,4% en la menos favorecida. Prácticamente todos los hábitos de salud empeoran a medida que disminuye la clase social de la persona entrevistada. El tabaquismo llega incluso a triplicarse entre los hombres de clases más bajas: el porcentaje de fumadores diarios pasa del 8,8% en los estratos más altos al 26,6% en los más bajos.
Algo parecido ocurre con el sedentarismo en tiempo de ocio, donde la brecha aparece todavía con mayor claridad. Si entre las personas de las clases más favorecidas el 12,2% lleva una vida sedentaria en su tiempo libre, la proporción asciende progresivamente hasta el 36,5% entre las menos favorecidas. Es decir, el sedentarismo prácticamente se triplica entre los dos extremos de la escala social. Hasta ir al gimnasio tiene clase social: la mayoría de la población con menos recursos (el 70%) no hace nunca ejercicios de fuerza, mientras que entre los ciudadanos más favorecidos ocurre lo contrario (solo el 37% no entrena). De hecho, si uno de cada cuatro ciudadanos de las clases más altas entrena fuerza uno o dos días por semana, entre las clases más bajas apenas lo hace el 8,8%.
Pero las diferencias no se limitan a los llamados hábitos saludables. También aparecen en la capacidad para acceder a la atención sanitaria y, de forma especialmente clara, en la salud bucodental. El 18% de las personas de las clases menos favorecidas que necesitaban atención dental no acudió por motivos económicos, frente al 5,9% de las más favorecidas. En consecuencia, el 45% de la población del extremo más bajo de la escala social asegura que lleva más de un año sin ir al dentista, cuando entre los de clases más altas esa proporción se reduce al 28,6%. El resultado se refleja en su salud: el 26% de las clases más bajas tiene caries, frente al 13% de las más altas; y solo el 33% conserva sus dientes (frente al 48% de los más favorecidos).
La depresión se ceba con las mujeres de clases bajas
La brecha social es importante también en lasalud mental y especialmente acusada entre las mujeres. Si se suman los cuadros depresivos mayores y otros cuadros depresivos, el 10,6% de la población de la clase social más favorecida presenta algún tipo de cuadro depresivo, frente al 19,1% de la clase menos favorecida: casi el doble. La diferencia es todavía más marcada entre las mujeres: pasan del 12,2% en el estrato más favorecido al 23,3% con algún cuadro depresivo en el menos favorecido. Entre los hombres, en cambio, la distancia es menor: del 9,2% al 13,8%.
Sobre los cuidados informales, el INE muestra datos interesantes. En general, hay más población de clases sociales altas que asegura que cuida de personas mayores o enfermos crónicos, pero la situación da un vuelco al observar el tiempo que dedican a esos cuidados: el 34% de la población de los estratos más bajos dice que dedica 20 horas o más a la semana a estos cuidados, frente al 13% de los que tienen más recursos. Es decir, menos personas de las clases bajas cuidan, pero quienes lo hacen soportan más horas. Se enfrentan a todo esto, además, con una red de apoyo mucho más reducida: solo tres de cada diez ciudadanos de las clases más bajas dicen tener más de cinco personas con las que podrían contar "en caso de necesidad", diez puntos menos que los de clases más altas.
Y las desigualdades asociadas a la clase social aparecen también antes de la edad adulta, en la infancia. Entre los niños de 1 a 14 años, el 61,1% pasa al menos una hora diaria frente a una pantalla de lunes a viernes, pero la proporción va desde el 53,7% en los hogares más favorecidos hasta el 67,2% en los menos favorecidos. La exposición prácticamente nula también es distinta: el 20% de los niños que viven en los hogares más favorecidos no pasa nada o casi nada de tiempo frente a una pantalla entre semana, el doble que los menos favorecidos.
Tras el paso de la DANA Adam, que dejó varios muertos y causó estragos en buena parte de España, una masa de aire frío irrumpirá este miércoles en la Península, aunque será a partir del jueves cuando empiece a notarse más la bajada de las temperaturas. Al mismo tiempo, el chorro polar comenzará a reforzarse y podría llegar a provocar fuertes vientos de más de 100 kilómetros por hora en puntos del norte del territorio peninsular, según ha informado Meteored.
La jornada de este miércoles será más tranquila en comparación con los días anteriores. A pesar de eso, se registrarán precipitaciones en Galicia, en las comunidades cantábricas, en el entorno del País Vasco y en el noreste de Cataluña. De acuerdo con las últimas predicciones, en las islas Canarias más montañosas también lloverá. El ambiente será otoñal y las temperaturas no experimentarán grandes cambios. En el sur del territorio peninsular los termómetros marcarán máximas de hasta 25 grados.
Los vientos serán fuertes en el norte y este de la Península, pero también en el archipiélago balear. Ante esta situación, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para este miércoles avisos amarillos por fenómenos costeros en Asturias, Cantabria, Cataluña y País Vasco. En estas zonas existe la posibilidad de que se produzcan rachas de viento entre 50 y 60 kilómetros por hora. En la provincia de Tarragona también estará activada la alerta amarilla por rachas de viento que pueden llegar a alcanzar los 70 km/h.
El jueves —jornada en que lloverá solamente en Galicia y en las islas Canarias más montañosas— será uno de los días más fríos de la semana. De acuerdo con Meteored, "las temperaturas mínimas se situarán entre 1 y 5 por debajo de la media en buena parte del interior norte, con anomalías de hasta -10 ºC". Esto significa que se registrarán mínimas inferiores a los 10 grados y heladas en zonas de montaña. En los archipiélagos se producirán anomalías térmicas de hasta -5 grados centígrados, principalmente en las islas de Tenerife y Mallorca.
En la mañana del jueves se prevén temperaturas inferiores a los 5 grados en Castilla y León, interior de Galicia y de las comunidades cantábricas, en el sur de Aragón, interior de Cataluña y en zonas montañosas. De hecho, ciudades como Soria, Teruel, León, Burgos, Valladolid, Zamora, Salamanca, Palencia, Ávila, Pamplona y Logroño registrarán mínimas de entre 2 y 5 grados. En las cotas altas y en los Pirineos se esperan heladas de hasta -6 ºC; mientras que en los sistemas montañosos de la mitad norte, en Sierra Nevada y El Teide se registrarán temperaturas de entre -2 y 0 ºC.
Las temperaturas máximas serán frescas en la mitad norte de la Península y se quedarán por debajo de los 20 grados. En Oviedo, Lugo, Ourense y León se esperan 15 grados, en Burgos 14 ºC y en Santiago de Compostela solo 13 grados. En el sur todo será muy distinto, ya que en el valle del Guadalquivir se esperan máximas mucho más elevadas. En Sevilla los termómetros marcarán 26 grados y en Córdoba se situarán en 24 ºC.
De acuerdo con Meteored, entre jueves y viernes se producirá un cambio de tiempo "que vendrá de la mano de una borrasca que se profundizará muy rápidamente". Esta borrasca se formará bajo el chorro polar, cuya corriente se encargará de enviarla hacia Europa. La zona más afectada será el norte de la Península ya que en Galicia y en la zona del mar Cantábrico las rachas de viento podrían superar los 100 km/h y algunas olas incluso podrían alcanzar los diez metros en estas áreas. Los frentes asociados a la borrasca provocarán lluvias abundantes en el noroeste de Galicia y se extenderán de forma irregular por otras zonas del país.