"Los jóvenes nos preguntamos cómo recuperar el entusiasmo en tiempos de desencanto social profundo. Hay que intentar vivir"
La princesa Leonor ha recordado cuando su padre, con 13 años, recibió de la única premiada entonces, la escritora María Zambrano un elogio: "En él se enciende una luz en la que aletea una presencia donde se juntan lo joven y lo inédito, esperanza de una historia que se abre".
Sobre esa hipótesis, que el futuro está en la juventud, la princesa se ha hecho no pocas y reveladoras preguntas: "Los jóvenes nos hacemos preguntas. Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre, todo amplificado además en las redes…, los números macroeconómicos y el coste de la vida…".
La princesa ha añadido: "Tiempos también, no lo olvidemos, de esfuerzo y de trabajo callado de muchos, de perseguir la autenticidad frente a lo virtual, de debatir sobre el valor de la imperfección humana frente a la pretendida perfección de la máquina… Cómo afronta mi generación semejante complejidad. Cómo digerimos la velocidad y el desencanto, lo que muchos consideran falta de expectativas e imposibilidad de planear una vida, tener un buen trabajo, una casa… Pero ante semejante caos; desde aquí, hoy, en Oviedo, cómo puedo mostrarme ante ustedes sincera, ni ilusa ni apocalíptica, ni cínica ni dramática. ¿Cómo transmito aquí el sentido y la importancia que tiene observar con atención a nuestros premiados, por cuanto contribuyen a mantener nuestra capacidad de asombro, de curiosidad, y nuestra necesidad de confiar? Porque sí, necesitamos confiar. ¿Son estos tiempos más oscuros que otros anteriores? ¿Tiene sentido venir cada año a Oviedo para agradecer a estas mujeres y estos hombres que se sientan hoy aquí, en este escenario, que tengan una vida y una obra que nos ayuda a confiar?
Los premiados, uno a uno
La respuesta está, según la princesa de Asturias en todos los premiados de los que ha resaltado sus dones y virtudes y su entrega en el trabajo colectivo por la educación, la cultura y la ciencia.
La princesa ha dicho: "Estudiar a Timothy Garton Ash nos ayuda comprender lo que sucede en Europa. Sostiene Garton Ash que, pese a lo exhibido por determinados actores hegemónicos, la Unión Europea, junto al Reino Unido, tiene ahora -en un mundo claramente post occidental- la oportunidad de apuntalar los valores sobre los que se edificó".
"Y fíjense si tiene sentido evocar aquí la obra de los estudios Ghibli. El cine educa, claro, incluso cuando no se lo propone. Y las películas de Ghibli muestran princesas guerreras y valientes, respeto a la naturaleza; el silencio y la contemplación importan en el arte universal que es la animación y que los estudios Ghibli dotan de artesanía meticulosa y humanismo".
Dice Barnes que es un optimista melancólico y un pesimista alegre. Y dirá lo que quiera, porque donde hurga usted, señor Barnes, es en el más esencial y precioso sentido de la existencia humana, y ninguna IA podrá replicar la emoción que provoca su obra
Sobre el premio de las Letras ha dicho: "No sé si habrá ejercicio con más sentido que leer a Julian Barnes. Háganlo si quieren reír, llorar, derrumbarse o entusiasmarse. Todo a la vez. Se despide con un libro de memorias que es prodigio y es tristeza, donde aborda con inteligencia y oficio su cáncer de sangre ¡y su vida entera! Con recuerdos imperfectos, amores frágiles, el tiempo que todo lo transforma y la muerte, que es inevitable. Dice Barnes que es un optimista melancólico y un pesimista alegre. Y dirá lo que quiera, porque donde hurga usted, señor Barnes, es en el más esencial y precioso sentido de la existencia humana, y ninguna IA podrá replicar la emoción que provoca su obra".
"Y si la historia de la imperfección humana ha encontrado ocasiones para apasionarse al unísono ha sido con las gestas deportivas. No sé si existe otro fenómeno capaz de generar ese sentimiento universal. Un instante -el gol que todos esperan- en el que cabe todo. Por eso tiene sentido mirar hoy a Messi y a su trayectoria irrepetible. Nos presta una gran definición del futbolista argentino un exjugador del Sporting: “convirtió lo extraordinario en rutina, interpretando el juego y decidiendo lo más efectivo en décimas de segundo, y respetando la esencia colectiva por encima del ego".
Porque detrás de cada misión de la NASA, hay mucha preparación, trabajo, excelencia. Esfuerzo. Y que sea así tiene sentido
Su discurso ha incidido en la seguridad alimentaria: "Preservar el patrimonio vegetal y garantizar la seguridad alimentaria y la diversidad de cultivos tiene todo el sentido del mundo. Y tan abrumadora evidencia se esconde en una montaña bajo suelo Ártico y se conserva a 18 grados bajo cero. Se llama la Bóveda de las Semillas de Svalbard y es un proyecto, noruego en su origen, que se basa en la cooperación y la confianza internacionales. Aquí se guardan semillas duplicadas de los casi 200 bancos de genes de todo el mundo que pueden verse amenazados por guerras, inundaciones, incendios, determinadas decisiones políticas o falta de recursos, un proyecto científico útil y universal".
"Quienes piensen que se puede prosperar a solas y sin tener en cuenta a nadie, que hablen con Christina Koch. Y que esta física e ingeniera les explique qué vio, y sobre todo qué sintió, a 400.000 km del planeta Tierra. Compartimos todo, estamos conectados, estamos condenados a entendernos. Somos 'la tripulación de la Tierra'. Lo dice quien además ha sido la primera en muchas hazañas. Porque detrás de cada misión de la NASA, hay mucha preparación, trabajo, excelencia. Esfuerzo. Y que sea así tiene sentido: nos hace comprender que somos más pequeños de lo que pensamos y menos importantes de lo que creemos, pero siempre responsables de cada palabra y acción; responsables del modo en que cada día nos conducimos por la vida".
Constatar nuestra pequeñez terrícola desde una nave espacial debe ser tan fascinante como observar nuestra diminuta complejidad a través de un secuenciador de ADN
"Constatar nuestra pequeñez terrícola desde una nave espacial debe ser tan fascinante como observar nuestra diminuta complejidad a través de un secuenciador de ADN… Y, tras muchos años de investigación, dos químicos, David Klenerman y Shankar Balasubramanian, y un biofísico, Pascal Mayer, han logrado que lo que antes era un proceso largo y caro sea ahora rápido, barato y eficaz. Esta secuenciación masiva y paralela de ADN tiene sentido porque permite avanzar en muchos ámbitos de la biomedicina, con aplicaciones -en la práctica clínica- en patologías infecciosas, cáncer y enfermedades raras. Y porque este premio revela que esta proeza científica que nos beneficia a todos se ha fundado, como tantas veces, en la colaboración y en el trabajo en equipo".
He creído comprender el sentido que tiene reconocer la mirada inconformista de una artista integral cuya autenticidad y vida se refuerzan con la edad
"Y de Patti Smith he leído que es poeta que canta, música que chorrea poemas; que abruma por su rebeldía, desparpajo y valentía, que es libre, fuerte e independiente, que en sus poemas, en sus canciones, en su obra esgrime una libertad cruda y desafiante que no pide permiso. He leído que no pretende gustar, que lo que quiere es existir y experimentar por necesidad y no por estética. Al mirar con atención las fotos que le hizo Mapplethorpe en el hotel Chelsea y al escuchar sus canciones he creído comprender el sentido que tiene reconocer la mirada inconformista de una artista integral cuya autenticidad y vida se refuerzan con la edad". "Hace dos años me referí a la esperanza al citar un poema de Serrat. La invoco de nuevo, precisamente porque percibo cierto desaliento, quizá escepticismo, quizá indignación… Václav Havel, que también pisó un día este escenario, decía que la esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la certeza de que hay cosas que tienen sentido y que merece la pena defender pase lo que pase. Así que sigo respondiéndome a mí misma: sí, tiene sentido honrar a estas mujeres y estos hombres. Y recordar ahora un verso de Paul Valéry que Miyazaki, uno de los fundadores de Ghibli, rescató en una de sus obras: 'El viento se levanta…¡¡Hay que intentar vivir!!'.
