A tragédia dos irmãos Reimer e o preço de ignorar a biologia


Hay casos documentados en los que un gran depredador ataca a otro. Leones y hienas se atacan mutuamente. Recientemente, se grabó a orcas cazando al gran tiburón blanco. Los biólogos saben de lobos matando a coyotes en Norteamérica o jaguares a ocelotes en Suramérica. Pero lo que han descubierto en Doñana es doblemente sorprendente: un mamífero carnívoro como el lince ibérico yendo a por otro gran depredador del parque, el milano negro, un ave rapaz. Lo más llamativo es que, después de una convivencia pacífica durante décadas, los linces han empezado a cazar rapaces. Todo indica que los humanos tienen mucho que ver.
Las extinciones de abejas en Europa en los últimos 100 años se pueden contar con los dedos de las manos. Pero ese buen dato, uno de los resultados de un gran trabajo recién publicado en la revista científica PNAS (Historical trends show more declining than increasing species among European pollinators; Entre los polinizadores europeos hay más especies en declive que especies en aumento), se ve oscurecido por una drástica reducción: su ocupación ha venido encogiéndose desde 1921. Su retirada ha sido más acusada en la fachada atlántica y en Centroeuropa. En la región mediterránea, el descenso sería incipiente. Solo las áreas montañosas, con un clima cada vez más cálido por el cambio climático, han visto aumentar su presencia. Para los autores del estudio, liderado por científicos españoles, se está a tiempo de revertir la pérdida de una de las bases de los ecosistemas tanto agrarios como naturales: la polinización.

© Picasa (Curro Molina)



