Mamá, soy rebelde: cómprame una virgen
17 October 2026 at 04:30
Llevar una virgen colgada del cuello es de ser moderna y de ser joven. El catholic-core, la estética de lo sagrado, está de moda y es la razón por la que las adolescentes se adornan la pechera con vírgenes, rosarios e imágenes de santos. Una feminidad que a las mayores nos parece antigua pero que se ha vuelto rebelde. ¿Y de dónde sacan tanta virgen? Pues de los cajones de sus madres y abuelas, de los regalos de primera comunión (las que la hicieron) y ahora también de los centros comerciales que venden rosarios como si fueran Sonny Angels. No hace falta ser católica para colgarse una virgen pero sí un poco rebelde.

© evdokiageorgieva (GETTY IMAGES) (EL PAÍS)
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