La Guardia Civil seguía desde «hace meses» a los proetarras detenidos por la Ertzaintza
Los servicios de Información de la Guardia Civil seguía los pasos del líder de Jardun, Aratz Bilbao, desde «hace meses», según fuentes conocedoras de los trabajos. El joven, de 34 años, fue enviado a prisión el pasado martes por presuntos delitos relacionados con el terrorismo. Junto a él, fue enviada a la cárcel Malen Grünig, de 23, por motivos similares.
La detención de ambos ha provocado un cisma entre los agentes de la Benemérita desplegados en el País Vasco. Los dos fueron identificados en un control de carretera de la Ertzaintza. Los agentes autonómicos comprobaron sus datos en bases policiales. Vieron que tenían señalamientos en el extranjero, pero se limitaron a tomarles unas fotografías y los dejaron marchar. Junto a ellos iba un exmilitar irlandés, Naoise O’Conarain, ligado al IRA. Los dos españoles pudieron ser detenidos porque, pasados los días, acudieron a la comisaria acompañados de su abogado.
La Ertzaintza se incautó de material electrónico, entre los que aparecían los datos personales de un guardia civil destinado en Eibar y la localización de un supuesto zulo de ETA. A pesar de esto, la policía autonómica no se comunicó ni con el Instituto Armado ni con la Policía Nacional.
Jardun Koordinadora/Jarki es uno de los movimientos abertzales más fuertes en la actualidad, junto con Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), escisiones ambas de EH Bildu. La fuentes consultadas señalan que la organización que dirige el joven de 34 años «reivindica la vuelta a la lucha armada que dejó ETA». En julio, durante la final del Mundial que ganó España, protagonizaron altercados, agrediendo a un menor en Bilbao.
Los guardias civiles aseguran estar «muy preocupados» por estos hechos. Por la falta de comunicación entre cuerpos policiales, pero también por los datos que los detenidos tenían sobre el agente de Eibar, del que no ha trascendido sus datos. «Tememos por nuestra seguridad y la de nuestros familiares», dicen desde Jucil.
El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña, que ha asumido la causa, decretó prisión para ambos esta semana, con el apoyo de la Fiscalía. En su auto explica que al ser identificados, los ertzainas percibieron que sobre la mujer pesaba un señalamiento Schengen de Italia "por razones de seguridad nacional", mientras que sobre el segundo detenido pesaba un señalamiento de Francia.
En el interior del vehículo localizaron planos sobre la situación de zulos de ETA y listados de guardias civiles, mientras que en la mochila de uno de ellos hallaron "numerosos dispositivos encriptados" en cuyo interior había fotografías con la bandera de la banda terrorista desarticulada hace ahora 15 años, imágenes de entrenamientos para perpetrar actos violentos y el contenido íntegro del teléfono de un policía.
El magistrado precisa que la mujer detenida viajaba sin teléfono móvil para evitar que pudieran ser localizados, aunque portaba dos walki talkies que permiten enviar mensajes encriptados sin cobertura de móvil ni internet. A preguntas de los agentes la mujer expuso que venían de haber estado en la Sierra de Urbasa (Navarra), ubicación que coincidía con uno de los planos que se incautó al otro detenido.
Piña precisa en su auto que los ahora encarcelados pertenecen a Jardun Koordinadora, organización compuesta por Jarki. Este movimiento se autodefine como una "organización que promueve la lucha ideológica revolucionaria, independentista y socialista". Al hilo recuerda que Jarki es una agrupación que nació de manos de militantes descontentos con el fin de la violencia de ETA que se agruparon en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco.


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