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Las cuatro fases de captación de menores en redes criminales de ciberdelincuencia

18 October 2026 at 07:06

La adolescencia, intensa etapa de crecimiento, poda sináptica y fulgor emocional resulta ser un activo especialmente interesante para las redes de ciberdelincuencia. Es una suma de factores. La laxitud en las penas, ciertas condiciones socio-económicas, su mayor vulnerabilidad y exposición a la manipulación se suman a las ansias de transgresión propias de esa edad. El cóctel perfecto para la captación. Así nacen desde pequeños delincuentes hasta mini ciberterroristas que van tejiendo su carrera delictiva desde lo que antes era un juego hasta lo que luego puede convertirse en cárcel.

Cada vez más grupos de ciberdelincuentes reclutan a menores o adultos jóvenes para cometer delitos informáticos. Los delincuentes se infiltran en redes sociales, videojuegos y plataformas de mensajería como Telegram, Discord o foros. El primer paso es charlar con ellos para descubrir sus gustos, quejas y aspiraciones. Buscan el perfil idóneo, es decir, fácil de manipular y con ciertas habilidades informáticas. Una vez detectados, el segundo paso es establecer una conexión disfrazada de simpatía o amistad. En algunos casos, el proceso de captación empieza por ayudarles a conseguir recompensas o monedas en videojuegos saltándose algunas reglas.

La tercera fase es probarlos. Se les proponen juegos, retos, pequeños desafíos para testar la osadía y la destreza. El compromiso. Tareas que van desde la programación hasta intrusiones informáticas. Después, si ven que el perfil colabora, empiezan a ofrecer -y pedir- cada vez más. Las conversaciones informales pasan a transformarse en falsas promesas de oportunidades de dinero fácil o pago en criptomonedas. Atraen a los jóvenes a través del lujo y el estatus.

Los grupos internacionales de ransomware (programas maliciosos que roban y secuestran archivos tanto de particulares como de empresas con el objetivo de exigir pagos para devolver el acceso) buscan jóvenes de distintas nacionalidades para usarlos en los países donde pretenden llevar a cabo las acciones delictivas. Más allá de sus capacidades informáticas, los menores occidentales resultan útiles también por su idioma: para realizar, por ejemplo, llamadas de extorsión, redactar mensajes creíbles, negociar rescates o conversar con las víctimas. Así, algunos acaban formando parte de redes internacionales usadas hasta en las guerras híbridas.

En cuanto se entra, aunque no sea imposible, tampoco es sencillo salir. A menudo estas redes usan como cuarta fase la manipulación psicológica o la coerción para mantener la fidelidad de su equipo de crackers. Los criminales conocen sus delitos y los chantajean con revelar su identidad o datos privados si se niegan a seguir colaborando.

No es un juego de niños. Producen daños valorados en miles de millones de dólares, como los ocasionados por Scattered Spider, ShinyHunters, BlackCat, ALPHV o Lapsus$. Precisamente estas redes recurren a la colaboración de chavales jóvenes. En algunos casos estos adolescentes terminan formando parte del grupo conocido como The Com (The Community), una organización a la que el FBI lleva siguiendo el rastro el último año. Los ataques pueden convertirse en estafas, phishing, robo de datos o daños a infraestructuras, empresas o instituciones. De todo tipo. Recordarán el masivo robo de información privada de doscientos millones de usuarios de Pornhub.

Un problema que afronta también España y un ejemplo reciente lo encontramos en la Comunidad Valenciana. La Guardia Civil y los Mossos llevaban un tiempo detrás de KillSec, un grupo investigado por cerca de un millar de ataques informáticos repartidos por todo el mundo. El 30 de septiembre se ejecutó la Operación KillSwitch, una acción policial transnacional en la que un adolescente de 16 años de nacionalidad rumana que vivía en Alicante resultó ser el presunto principal responsable de una organización internacional de ransomware. El chaval habría empezado su andadura criminal con apenas 12 años. Pero lo llamativo, más allá de su edad, estaba en su poder adquisitivo: había conseguido acumular teléfonos de última generación, relojes o motocicletas.

Europol insiste en señalar que las organizaciones criminales usan cada vez más videojuegos, redes sociales y aplicaciones de mensajería como medios para captar jóvenes y menores. En este sentido, el Proyecto COMPASS iniciado en 2025, al que pertenece España, intenta combatir The Com en sus tres redes principales: cyber com, que serían las intrusiones informáticas o ataques contra sistemas y ransomware; offline com, los delitos violentos y daños materiales, hasta llegar al (s)extorsion com, la explotación sexual, el chantaje y la coacción de menores.

España registra cada vez más ciberdelitos. Este tipo de criminalidad ya representa casi el 20% de la delincuencia total. Aunque afecte a todo el país, Andalucía, Cataluña y Madrid son las comunidades que más ciberdelitos registran. Los menores pasan más desapercibidos, a menudo la familia no conoce su recorrido porque es muy difícil saber qué hacen cuando están solos con su móvil u ordenador. Pero hay señales. Desde dejar de pedir la paga, un aumento de objetos de valor, sumas de dinero de procedencia desconocida, aislamiento social y horarios nocturnos, entre otros. Observar los detalles puede frenar a tiempo la deriva delincuencial. Un equilibrio entre vigilancia y libertad.

¿Por qué las cebollas nos hacen llorar?

17 October 2026 at 21:11

¿Por qué las cebollas nos hacen llorar?

La respuesta está en el conocido como "factor lacrimógeno", un gas que activa una reacción química en nuestro organismo

— Pregunta enviada por Pol (8 años)

Consultas anteriores - ¿Qué es la biología cuántica?

La reacción de lagrimeo al manipular una cebolla está causada por determinadas sustancias volátiles que se desprenden cuando cortamos este alimento. Cuando ese ocurre, las sustancias de las que te hablo llegan a nuestros ojos y los irritan. Las lágrimas son una reacción de protección para combatir esa irritación.

Es algo parecido a lo que sucede con las plantas olorosas. 

Percibimos el aroma de sus flores porque tienen sustancias volátiles que llegan hasta nuestra nariz. A veces, esas sustancias no están en las flores sino en las hojas y hay que cortarlas para que se desprendan y lleguen a nuestra pituitaria, la mucosa pituitaria recubre el interior de nuestra nariz y es la responsable de que podamos oler.

En el caso de las cebollas, ciertas sustancias azufradas y las enzimas que actúan sobre ellas se encuentran almacenadas en compartimentos celulares separados. Están contenidas en ellos. Cuando cortamos la cebolla, las células se rompen y estos compuestos se liberan y entran en contacto entre ellos. Entonces se producen una seria de reacciones químicas que son las que, al final, nos hacen llorar.

Aquí son muy importantes las enzimas, que son los catalizadores biológicos que actúan en los seres vivos. Intervienen en los procesos químicos que tienen lugar dentro de las células para acelerarlos sin consumirse. Pues bien, lo primero que ocurre cuando las sustancias sulfurosas y las enzimas de las cebollas se liberan y entran en contacto porque hemos cortado una de esas verduras es que la enzima alinasa actúa sobre esos compuestos azufrados. Debido a esa intervención de la enzima alinasa, se forman otros compuestos intermedios llamados ácidos sulfónicos. En ese momento, una nueva enzima, llamada sintasa del factor lacrimógeno, transforma esos compuestos en un gas volátil llamado syn-propanotial-S-oxido, también llamado sulfóxido de tiopropanal y al que conocemos como factor lacrimógeno. 

Este gas liberado por la verdura que estamos cortando asciende hasta nuestros ojos y se disuelve en la película acuosa que recubre la córnea que es la parte frontal y transparente de los ojos. Al disolverse, el gas actúa como irritante químico y estimula las terminaciones nerviosas oculares. 

En ese momento, nuestro cerebro impulsa una respuesta defensiva, ordena a las glándulas lagrimales que produzcan una gran cantidad de lágrimas con la finalidad de diluir y eliminar la sustancia irritante. Y por eso, las cebollas nos hacen llorar. 

Mª Carmen Martínez Rodríguez es doctora en biología, Investigadora Científica del CSIC y jefa del Grupo de Viticultura, Olivo y Rosa de la Misión Biológica de Galicia (CSIC).

Coordinación y redacción: Victoria Toro.

— Pregunta enviada por Pol (8 años).

Investigadoras al rescate es un consultorio científico semanal, patrocinado por el programa L’Oréal-Unesco ‘For Women in Science’ que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnología. Son científicas y tecnólogas, socias de AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas), las que responden a esas dudas. Envía tus preguntas a nosotrasrespondemos@gmail.com o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.

Gonzalo Fanjul: “La migración es la mejor noticia que puede recibir la sociedad”

17 October 2026 at 04:30
Gonzalo Fanjul, el 13 de octubre en Madrid.

El camino a las urnas se abre en España con un elefante atravesado en medio: la migración. Si se trata de vivienda, se tratará de migración; si de sanidad y educación, de migrantes; y jalonando todo el trayecto estará la crisis de Ceuta, que a buen seguro impedirá cualquier debate propositivo. Es improbable que la derecha suelte ese hueso que tanto rédito electoral le proporciona en todo el mundo, la clave está en el modo que elija la izquierda para encarar el asunto. Sobre todo ello habla Gonzalo Fanjul (Oviedo, 55 años), director de Investigaciones de la Fundación Por Causa, que busca un nuevo tratamiento para el desplazamiento de las poblaciones. Este economista opina que la mejor fórmula para abordar la migración es el orden, pero no solo mediante controles fronterizos, sino un sistema de gobierno que ordene el empleo y el bienestar de los migrantes, porque de lo que no le cabe duda es de que son fundamentales en las sociedades que les acogen: la demografía manda. El libro que acaba de publicar tiene un titular elocuente, Contra las fronteras, editado en los Cuadernos Anagrama, donde disecciona con brevedad y claridad expositiva el momento y las soluciones al elefante que se ha cruzado en la política, la economía y la sociedad.

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Gonzalo Fanjul, en la terraza de su oficina de Madrid.

Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por la secuela de 'La casa de los espíritus': "Es como ganar el Nobel"

15 October 2026 at 22:30

Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por la secuela de 'La casa de los espíritus': "Es como ganar el Nobel"

Este es el primer galardón español de renombre que reconoce la labor de Isabel Allende, una autora querida por su público pero denostada por la crítica especializada desde sus inicios

Isabel Allende: “No podría escribir una novela sobre Trump, necesito la distancia del tiempo”

La ganadora del Premio Planeta 2026 ha sido Isabel Allende por la novela La hora antes del alba, la segunda parte de su ya clásica La casa de los espíritus. El finalista ha sido Sergio Hernández por La añoranza. Sus nombres se han anunciado durante una cena en el Pabellón 1 del Recinto de Montjuïc de la Fira de Barcelona, que ha estado presidida por los Reyes.

“No esperaba esto y menos ver a todo el mundo de pie, qué emoción tan grande”, ha dicho la autora chilena al subir al estrado para recoger su distinción. “Decidí correr el riesgo de presentarme porque me parecía un desafío tan importante como casarse a los 80 años”, ha declarado, con su gracia natural.

La hora antes del alba está protagonizada por Alba, la nieta de Esteban Trueba y Clara del Valle, quien regresa embarazada a la casa familiar tras haber sido torturada y apresada por la dictadura de su país. A través del amor y el ansia por ayudar a los demás conseguirá, poco a poco, volver a asentar los pilares de su vida.

Aunque se considera que sus anteriores títulos Hija de la fortuna y Retrato en sepia forman parte del universo de La casa de los espíritus, con esta nueva obra la autora retoma la saga familiar desde el punto en el que terminó la primera entrega. Según Luz Gabás, integrante del jurado junto a Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas, Paloma Sánchez-Garnica, Javier Sierra y Belén López, se trata de “una ficción histórica de superación sobre una familia que lucha por sobrevivir en un lugar convulso”.

“Desde que publiqué La casa de los espíritus he recibido miles de mensajes de lectores que querían saber qué había pasado con Alba”, ha afirmado. Allende tiene muchas ideas dentro que son “como semillas” y algunas de ellas acaban saliendo. “Ahora que veo tantas democracias amenazadas por el autoritarismo e incluso el fascismo, vuelvo a sentir el temor que me llevó a salir de mi país”, ha revelado.

Eso la ha llevado a recuperar la saga de la familia Trueba en el momento en el que la nieta de Esteban y Clara se convierte en la protagonista. “Es la historia de Alba en los años del terror, fortalecida por la maternidad, por el amor de dos hombres y por los espíritus que la acompañan”, ha resumido y ha afirmado que el título “se refiere al momento más oscuro de la noche” en el que el amanecer se empieza a intuir.

Tampoco ha dudado en afirmar que escribe sobre ciertos temas porque “están en el aire, pesan” y confía en el poder de la literatura para cambiar a los lectores gracias a su manera insidiosa “de entrar en una casa o en una mente o en una familia”. Y ha afirmado, contundente, que “Salvador Allende estaría contento de ver que lo que él sembró, no se perdió”.

Este es el primer galardón español de renombre que reconoce la labor (y el tirón comercial) de Isabel Allende, una autora querida por su público pero denostada por la crítica especializada desde sus inicios. De hecho, ella misma ha reconocido en su encuentro con los medios posterior a la cena que con este galardón, espera “ganar lectores que quizá no tendría de otra manera”. Y, además, ha dejado claro que también quería “el prestigio que este premio da, porque es una categoría que yo quiero tener. Es como ganar el Nobel”. 

Su bibliografía se ha nutrido de novelas, memorias, relatos, obras de teatro y literatura infantil. Cada 8 de enero se sienta ante el teclado, hace una pequeña ceremonia y se lanza a escribir hasta que su idea se consolida. Entre sus títulos más conocidos, además de su mencionado debut, están Eva Luna (1987), De amor y de sombra (1984), Paula (1994) o El viento conoce mi nombre (2023). Su última publicación ha sido La palabra mágica. Una vida escrita (2026), un libro en el que reflexiona sobre el valor de la escritura.

Para Allende, el premio supone una mudanza importante: después de 44 años en la editorial Plaza & Janés, propiedad del grupo Penguin Random House desde 2013, se pasa a la competencia directa. La autora es una superventas indiscutible desde hace mucho tiempo y el premio no hará más que aumentar ese triunfo entre los lectores.

A lo largo de sus más de siete décadas de trayectoria, los títulos galardonados han despachado más de 47 millones y medio de copias. Esto representa, según la organización, “una media de más de dos ejemplares del Premio Planeta, o del finalista, por cada hogar español”.

75 años de Premio Planeta

El evento ha tenido que trasladarse del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), su sede habitual, a esta nueva ubicación por motivos de aforo, ya que ha despertado una gran expectación. Este año el galardón celebra su 75 aniversario, una cifra redonda que le da más peso, si cabe. La obra ganadora se lleva un millón de euros y la finalista 200.000 euros, además de un trofeo.

José Crehueras, presidente del grupo Planeta y Atresmedia, ha sido el encargado de abrir la ceremonia con un discurso emotivo: “a todos nos une ese tesoro al que llamamos libro”, ha apuntado. Después, Felipe VI ha tomado el relevo para recordar que es la quinta edición en la que la Reina y él acuden a esta ceremonia y resaltar la importancia de las novelas que “son capaces de despertar emociones, suscitar preguntas y ampliar nuestra mirada”.

Además, ha recordado la frase de Ana María Matute, la primera mujer que ganó el premio en 1954: “el que no inventa no vive”. Tras estos parlamentos ha dado comienzo una velada que, desde su primera edición, tiene lugar siempre el 15 de octubre. Se corresponde con la festividad de Santa Teresa, un gesto con el que José Manuel Lara Hernández, fundador de la empresa, quiso rendir homenaje a su esposa, María Teresa Bosch.

Entre los políticos presentes en la gala se encontraban, entre otros, Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional; Salvador Illa, Presidente de la Generalitat de Catalunya; Ernest Urtasun, Ministro de Cultura; Jaume Collboni, Alcalde de Barcelona; Carlos Prieto, Delegado del Gobierno de España en Catalunya y Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular.

Asimismo, se ha podido ver a nombres destacados del espectro literario como Eduardo Mendoza, Carmen Posadas, Boris Izaguirre, Nativel Preciado, Marta Robles, Ángeles Blanco, Pedro J. Ramírez y Cruz Sánchez de Lara, Alana S. Portero, Cristina Araújo, Sandra Barneda, Ángela Becerra, Juan Manuel de Prada, Pilar Eyre, Susana Fortes y Espido Freire. También se han sentado a las mesas del pabellón caras famosas de Atresmedia como Susana Griso y su marido Luís Enríquez; Matías Prats; Roberto Brasero, Alberto Chicote; Vicente Vallés y Sonsoles Ónega, Premio Planeta 2023.

Un misterio histórico como finalista

El premio finalista ha sido para el valenciano Sergio Hernández, por su obra La añoranza. Se trata de una novela de detectives protagonizada por un joven que, en 1959, pierde el corazón por un traductor de francés que desaparece de la noche a la mañana. Dos décadas después, un informe de las Brigadas Sociales franquistas vincula el suceso a un plan para acabar, supuestamente, con Antonio Machado. El autor se presentó al concurso con el seudónimo de Martín Guerrero y el título Los Caminantes.

Hernández ha explicado que su padre durante muchos años ha sido librero y, por tanto, sabe lo que significa este premio, “he crecido con este galardón en los estantes”, ha dicho. Esta novela le ha servido para redescubrirse a sí mismo y a la historia del país, por lo que ha sido “doblemente especial”.

Antes de despedirse con agradecimiento a sus padres, sus abuelos y “a todas las personas que han encontrado las respuestas en los libros” ha querido mencionar a sus autores de cabecera que también han publicado en Planeta. “Almudena Grandes; Javier Cercas que dijo ‘toda gran novela debe contener una gran pregunta’; Carmen Laforet y su Barcelona, y más que en ningún otro a Carlos Ruiz Zafón”. Su frase de despedida ha sido: “Como dijo Machado, hoy es siempre todo”.

En esta edición del Premio Planeta se han presentado 1.424 obras al concurso, un récord histórico. De ellas, nueve novelas han llegado a la recta final. Lo habitual suele ser que la lista sea de diez, pero una se descartó ya que ya se había publicado. Además, desde Planeta han recalcado que todas las obras han sido examinadas al detalle para evitar cualquier posible intrusión de la Inteligencia Artificial.

Hace unas semanas el premio Goncourt, el más prestigioso en lengua francesa, tuvo que eliminar de sus aspirantes a C’était ça ou mourir del canadiense Thélyson Orélien por el mismo motivo, lo que desató un escándalo como hacía tiempo que no se veía en el país vecino. Por si acaso, en Planeta han pasado las obras por los filtros suficientes para evitar cualquier amago de alboroto.

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