He montado la LEGO PlayStation, la videoconsola que se juega sin pantallas: el platino de la nostalgia vuelve a casa
Siempre me ha gustado jugar a imaginar; imaginar qué diferencias habría en mi vida si las circunstancias hubieran sido diferentes. Y la LEGO PlayStation me ha hecho replantearme muchas cosas. Durante mi infancia, no ha habido grandes sets en mi casa. Su existencia nunca pasó de alguna pieza suelta, de algunos de esos mini sets que se podían conseguir en grandes superficies. Las posibilidades que esas piezas me ofrecían no eran demasiadas, pero sí mi imaginación. Una imaginación que me hacían soñar con un futuro que me ha traído hasta este presente, uno repleto de ellos. Es paradójico.
Si entras en mi pequeño apartamento, te harás muchas preguntas, pero una de ellas seguro que es: ¿cómo es posible que en esta casa convivan una humana y dos cuadrúpedos? Y no te lo plantearás solo por el tamaño del lugar, sino también por la cantidad de sets de LEGO que te vas a encontrar. Desde Barad-dûr, pasando por una máquina de escribir, hasta llegar a tres monoplazas de F1 en su mayor versión. Muchos han tenido, incluso, que ser desmontados y guardados, porque el espacio comienza a hacer estragos (de verdad, Batman, perdóname). Las navidades o las fechas especiales están repletas de estos regalos, tanto a la hora de recibir como de dar.
Aunque no tuve una infancia rodeada de bloques de construcción, sí pasé todas mis horas libres delante de la televisión, con el mando de la PlayStation 1 entre mis manos. Todavía no he procesado que hayan pasado más de veinte años desde su lanzamiento. Parecen cercanos mis fines de semana con Crash Bandicoot, Gran Turismo 2, Colin McRae Rally o Tony Hawk's Pro Skater. Es posible que no recuerde lo que hice ayer por la tarde, pero sí puedo recordar qué tiempo hacía la tarde que entró en mi casa la PS1.
Y te preguntarás: ¿qué hubiera cambiado en tu vida si hubieras tenido más sets de LEGO? Probablemente, la ilusión con la que he recibido este. Porque mi día a día actual se basa en complacer a aquella niña que tenía sueños. Y eso es, precisamente, lo que sentí al recibir en la oficina el set de PlayStation de LEGO: ilusión. Dos aficiones que me transportan a aquellos maravillosos días.
Tabla de contenidos
- Análisis de la LEGO PlayStation: opinión y puntuación
- LEGO PlayStation: el platino de la nostalgia
- Insert coin: el clásico vuelve a casa
- Press Start: los secretos del hardware
- Achievement unlocked: primer diorama
- Llegada al primer portal: volvemos a la historia principal
- Misión secundaria: el desvío que marca la diferencia
- Vuelta a la superficie: continúa la aventura
- El boss final: nunca querrás vencerlo
- El resultado: el trofeo que no puede faltar en la estantería
- Los créditos de volver a la infancia
Análisis de la LEGO PlayStation: opinión y puntuación
LEGO Playstation (72306)
Pros
- El diseño de la PlayStation es idéntico a la consola original.
- LEGO apuesta por apelar a la nostalgia y no falla.
- El resultado es una pieza digna de una buena colección.
- Gran atención al detalle, incluso en esas partes más escondidas.
- Buena experiencia de construcción.
Contras
- Los botones del mando no son interactivos.
- Se ha perdido la posibilidad de cerrar un gran set con la construcción de una Memory Card.
LEGO PlayStation: el platino de la nostalgia
El set de LEGO PlayStation (72306) se anunció el pasado mes de septiembre durante el State of Play y pasó a convertirse automáticamente en un must have en muchas listas de deseos. Si tenemos que buscar una definición de nostalgia y coleccionismo, es esta construcción.
LEGO se animaba a recrear la icónica videoconsola que hizo las delicias de millones de hogares hace ya más de veinte años, allá por 1994, una que no solo forma parte de la historia, sino que define a toda una generación. Por fin, una nueva construcción que complementa a la LEGO Nintendo Entertainment System (71374, descatalogado), a la LEGO Atari (10306, descatalogado) y a la LEGO Game Boy (72046). Orientada a un público adulto, la compañía decidió apostar por apelar a la nostalgia en un conjunto conformado por 1.911 piezas. No obstante, que no te engañe su público objetivo. Toda la familia podrá disfrutar del proceso: su recomendación de edad no es tanto por su dificultad, sino por lo que esta réplica ha significado.
Según las presentaciones, la construcción, con unas dimensiones de 6 x 26 x 19 centímetros, estética gris y formas angulosas, no tendría nada que envidiar a la consola original (te lo cuento después, pero te lo puedo confirmar desde ya). El 1 de octubre para miembros de LEGO Insiders y el 4 de octubre para el resto han sido las fechas escogidas para su salida al mercado. Los sets ya están llegando a sus hogares y no he podido sentirme más afortunada de poder construir esta réplica en sus primeras horas.
La construcción cuenta con dos dioramas de los que hablaremos más adelante, que hacen aún más atractivo este conjunto: Gran Turismo y Ape Escape, lanzados en 1997 y 1999 respectivamente. Además de su fiel réplica a la realidad, cuenta también con varios elementos interactivos, como sus botones, la conexión del mando a sus puertos…
Insert coin: el clásico vuelve a casa
De sobras es por todos conocido que LEGO pone especial cuidado en su presentación. Desde hace ya un tiempo, la compañía apuesta por la ausencia de plástico en sus envoltorios. Dentro de la caja (una caja, que, por cierto, por su diseño, yo dejaría reinando una habitación), nos vamos a encontrar 1.911 piezas distribuidas en un total de 14 bolsas de papel, con dos de ellas sueltas: una actuará de cable entre nuestro mando y la videoconsola. Además de ello, las instrucciones vienen correctamente envueltas por separado, así como las pegatinas.
Hay muchas formas de disfrutar de LEGO. Te puedo chivar que mi plan favorito es ponerme mi serie favorita y abrir todas las bolsas a la vez. Esto supone para mí una dificultad extra, dedicando gran parte del tiempo a separar todas las piezas. Como te he comentado anteriormente, mi apartamento no es grande, así que, si quiero seguir desarrollando mi trabajo del día a día, eso supone que, si no acabo el set en una jornada, deba guardar y volver a colocar las piezas una y otra vez. Esto me permite estirar el tiempo de disfrute del set. No obstante, para ofrecerte una opinión más cercana a la forma en la que LEGO plantea la construcción, he seguido las instrucciones al dedillo. Te puedo adelantar que he tardado dos días y han sido un total de 6 horas y 20 minutos.
Tampoco lo tomes como referencia: disfruta del proceso. Quizás encuentres las piezas más rápido que yo, quizás te guste alargar el tiempo… No compites contra nadie, ya que se trata de pasarlo bien.
Press Start: los secretos del hardware
Te vas a encontrar un manual de instrucciones de 262 páginas. En las primeras, te van a recibir dos de las pantallas de carga de PlayStation. No va a ser necesaria música externa, porque inmediatamente la inconfundible melodía de Sony va a sonar en tu cabeza. Pasarás por las palabras de Ken Kutaragi, el conocido como el padre de PlayStation, algún pequeño spoiler de lo que será una réplica de la videoconsola de tu infancia y una pequeña explicación de los dos dioramas que se incluyen en este set. Como viene siendo habitual, en la parte inferior de cada página verás una barra de progreso que indica en qué parte de la construcción te encuentras, con un indicador representado por los botones del mando de la PS1.
La primera de las bolsas está dedicada al montaje de la base de la videoconsola. La escala de grises se verá salpicada con el color de las letras “P” y “S” que se van a dibujar en la misma. No van a ser visibles después desde el exterior, una vez la pieza completa esté expuesta en tu estantería, pero sí te creará una pizca de nostalgia mientras lo montas. Además, se trata de un gran detalle cada vez que abras la tapa de la videoconsola.
Achievement unlocked: primer diorama
Tendrás que dejar de lado la pequeña construcción anterior para hacer sitio a los bloques de la bolsa 2. Ha sido (junto al mando), una de mis partes favoritas de montar. No tanto por el proceso en sí, sino por todos los recuerdos que me ha traído. Estoy hablando del primero de los dioramas que vas a encontrar: el de Gran Turismo.
Gran Turismo vio la luz en 1997 y llegó para marcar un antes y un después en los títulos de carreras, incluso convirtiéndose en el más vendido de toda la PlayStation 1. A día de hoy, continúa muy presente. El juego dio un salto hacia adelante en cuanto a realismo se trataba, dejando atrás los títulos arcade que tanto gustaban en la época. Fue desarrollado por Polyphony Digital y su propósito era claro: llevar el mundo de la competición a tu hogar, con la posibilidad de desarrollar una carrera como piloto. Antes del acceso a las competiciones, necesitabas demostrar tu destreza en frenada, trazadas… En tus manos, los volantes de vehículos de marcas como Honda, Aston Martin, Toyota, Subaru... en todas sus versiones, coches cuya mecánica debías preparar para superar cada prueba deportiva.
En este diorama, vas a poder recrear uno de esos circuitos en el que tantas horas hemos pasado. Límites de pista, chicanes, vegetación, señales… Parece mentira que en un escenario tan pequeño se puedan recrear tantos elementos. Dentro del asfalto, esos coches en miniatura que en su día tantas tardes épicas nos dieron. Lo más relevante es que no se trata de una construcción independiente del set, sino que va a quedar perfectamente integrada en tu PlayStation. A su vez, algo que me ha sorprendido, es la capacidad de LEGO, una vez más, de representar tantos elementos en miniatura.
Llegada al primer portal: volvemos a la historia principal
Con tu mente aún tratando de asimilar lo que acabas de construir y con tantos recuerdos flotando, continuarás haciendo crecer la estructura de la videoconsola. Puedes llegar a creer que sus elementos interactivos, como los botones, podrían convertir el proceso de construcción en algo latoso y algo enrevesado, pero no es así.
Sí es cierto que yo tengo experiencia con sets de LEGO más técnicos, pero puedo decirte que, si este es el primer set con el que te vas a animar, no vas a tener ningún problema. Las instrucciones son excesivamente claras, las ilustraciones son grandes y la compañía continúa apostando por plasmar con determinados gráficos esas partes que pueden ser más sensibles en el proceso. Como viene siendo habitual, tendrás también avisos de cuándo debes girar alguna construcción. Y si te equivocas, no pasa nada. Es parte del proceso.
Misión secundaria: el desvío que marca la diferencia
Habrá otro momento de este camino que te sacará completamente de esa concentración. Hemos comentado que el set incluye dos dioramas. El segundo de ellos podrás construirlo con la bolsa 8. Se trata de Ape Escape, desarrollado por Sony Computer Entertainment y que vio la luz en 1999. Si por algo pasará a la historia este título es porque estamos ante el primero en utilizar el mando DualShock. Con nuestro protagonista Spike, el objetivo será la captura de unos monos bastante traviesos con una red como herramienta. Y, es que, tras adquirir una inteligencia extraordinaria gracias a un casco experimental, Specter, un mono blanco y nuestro villano, creó un ejército de congéneres que son enviados a través del tiempo para alterar la historia de la humanidad. Gracias a esto, pudimos darnos grandes paseos entre templos, parajes helados y escenarios futuristas.
Con los bloques de construcción, vas a poder dar formar en este diorama a un paisaje natural rodeado de agua, con diferentes árboles y con plataformas elevadas dominadas por plátanos. Lo mejor es que uno de los bloques que vas a levantar en vertical servirá como baúl para guardar una pequeña pieza de color rojo o azul. La otra, la pondrás sobre el casco del simio sobre el terreno, con el que recreará la icónica luz sobre sus cabezas. De ti depende la elección.
Vuelta a la superficie: continúa la aventura
Construidos ambos dioramas, tienes ambos laterales de la videoconsola montados, ya que sus lados forman parte de la construcción. No obstante, podrás exponerlos fuera, si así lo deseas: la estructura de la videoconsola no depende de su inserción. Ambos escenarios se pueden insertar y extraer de forma sencilla deslizando sobre los raíles que vas a poder armar. Yo, personalmente, prefiero dejarlos en su interior. Esto va más allá de construir una simple réplica. No solo complementan la consola, sino que me hacen pensar que dentro se están corriendo carreras increíbles.
A lo largo de todo el proceso te encontrarás con piezas dispares. Mis favoritas, sin duda, son las que cuentan con impresión directa. Le dan ese acabado tan especial que hubiera sido fácil parchear con pegatinas. Los botones de encendido y apertura, las rarunas de las memory cards, los logos de PlaStation y Sony… En algunas ocasiones, como en la construcción de sus acabados, vas a repetir varias veces el mismo proceso, pero no es algo que se haga aburrido en ningún momento.
El boss final: nunca querrás vencerlo
Por fin, una de mis partes favoritas, que LEGO ha reservado para el final, para cerrar con un broche de oro este set: el mando. Si tengo que ponerle una pega a este set, es quizás en esta parte: he echado bastante de menos que los botones sean interactivos, un aspecto que sí se tuvo en cuenta en la Game Boy, el set 72046 de 421 piezas.
No obstante, hay algo que me ha sorprendido es su interior. Quizás puedes esperarte algo más sencillo, pero la compañía ha llenado de piezas de color esta parte. El aspecto exterior del mando es idéntico al original, con las mismas dimensiones. No he podido evitar sonreír cuando se iba perfilando. Y, si ha habido un momento satisfactorio, ha sido ese en el que he podido tener en mis manos esa pieza alargada tubular perdida en la caja que simula el cable, un cable que, también aquí, acaba en su fuente de conexión con la videoconsola. Debo confesar que hasta me ha hecho ilusión recordar esos tiempos en los que debíamos pelearnos con la longitud del mismo, sin muchas más posibilidades que jugar en el duro parqué de madera.
La réplica del mando es tan robusta que estoy segura de que, si le das alguno de esos golpes que todos le hemos dado en nuestra infancia tras una muerte, aguantaría. No obstante, por si acaso, no voy a probarlo (aunque no me importe montarlo una y cien veces más).
El resultado: el trofeo que no puede faltar en la estantería
El resultado es una réplica a (casi) tamaño real de la mítica PlayStation. Los puertos, las rejillas de ventilación, los espacios para las recordadas memory cards… No puedo explicarte en estas líneas lo que vas a sentir al pulsar el botón de encendido y, muy especialmente, el de apertura de disco, con esa tapa tan reconocible. Yo misma no puedo evitar hacerlo cada vez que paso al lado de la estantería. No solo me permite recrear cada característico sonido, sino que también llego a visualizar el juego en su interior. ¡Hasta vas a poder ver su luz verde, esa que te indicaba que la magia estaba a punto de comenzar!
Sabía que este set no me iba a defraudar, pero sí es cierto que se puede llegar a pensar que una construcción de estas características y con tantos bloques de un mismo color podía convertirse en algo monótono. Nada más lejos de la realidad. El exterior es sublime. Estoy convencida de que tus visitas llegarán a confundirla con la videoconsola original. No obstante, su interior es magia.
No te voy a mentir: otra pequeña pega que le pondría es la imposibilidad de poder recrear una tarjeta de memoria que le hubiera puesto el broche de oro a este set. No se puede tener todo.
Los créditos de volver a la infancia
Pero, te estarás preguntando: ¿cuántos créditos me puede costar regresar a la infancia? Respecto a su precio, nos situamos en los 159,99 euros. No estamos hablando de uno de esos sets que se compran de forma impulsiva (o sí, si eres un nostálgico como yo).
LEGO PlayStation
LEGO 159,99€* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.
Ahora que te he contado todo el proceso, con el resultado final en mi estantería, puedo decirte que sí, el precio de volver a la década de los 90 está más que justificado. Es posible que esta cantidad baje algo en determinadas fechas puntuales, pero no creo que ese ahorro merezca la pena de la espera. Si tienes los dientes largos, ve a por él. Yo no me lo pensaría mucho más. No estamos ante un capricho, estamos ante una compra imprescindible.
En definitiva, LEGO PlayStation es un homenaje llevado a su máxima expresión. En todas y cada una de las 1.911 piezas tenemos infinitos guiños a la nostalgia. Se trata de una digna construcción de exposición que no puede faltar en ninguna colección. Para ti y por esas nuevas generaciones que se merecen entender todo lo que tuvimos el honor de vivir.


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