Sánchez regala un ajedrez a Broncano y el presentador responde: “No tenemos nada para ti, que así empezó lo de Zapatero”
El presidente del Gobierno ha sido el primer candidato en acudir al programa de David Broncano antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Durante la entrevista, ha abordado desde los debates electorales hasta las causas contra Begoña Gómez y David Sánchez.
Pedro Sánchez ha visitado este jueves La Revuelta, el programa de La 1 presentado por David Broncano, en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente del Gobierno ha sido el primer candidato a la Presidencia en acudir al espacio, que también ha invitado a los representantes del Partido Popular, Vox y Frente Amplio.
La aparición de Sánchez coincide con el desacuerdo entre PSOE y PP sobre los debates electorales. Los socialistas plantean un cara a cara con Alberto Núñez Feijóo el 16 de noviembre y un debate a cuatro el 26 de noviembre en Radiotelevisión Española (RTVE), una opción que los populares rechazan al defender que ese segundo encuentro se celebre en Atresmedia. Vox también ha cuestionado la propuesta del PSOE.
Al comienzo de la entrevista, Sánchez ha regalado a Broncano un tablero de ajedrez con sus piezas, después de comentar la afición del presentador por ese juego. “Nosotros hoy para el presidente no tenemos nada, porque así empezó lo de Zapatero y fíjate la que se lió”, ha respondido Broncano entre risas.
Broncano ha bromeado después con que Sánchez sería presidente “por poco tiempo”, en referencia a las encuestas. “Yo aspiro a renovar cuatro años”, ha replicado el líder socialista, que ha defendido la continuidad de La Revuelta en Televisión Española: “Si La Revuelta quiere, pues cuatro años más”.
“No me siento muy identificado” con Felipe González
Preguntado por el expresidente que peor le cae, Sánchez ha mencionado a Felipe González, aunque ha recordado la influencia que ejerció sobre él durante su juventud. “Si yo me afilié al Partido Socialista por ti”, ha asegurado que le dice a menudo.
El presidente ha precisado que no lo expresa “como un despechado”, pero ha añadido que ya no coincide con el histórico dirigente socialista: “Ahora mismo no me siento muy identificado con sus opiniones”.
También ha relatado que José María Aznar fue el primer expresidente que lo llamó después de la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018. Según Sánchez, Aznar le trasladó que se ponía “a su servicio”, aunque después ha ironizado: “Luego, para nada, porque todo es mentira”.
El jefe del Ejecutivo ha llevado un segundo regalo para Broncano: un guardagalletas con una figura de perro y una chapa con el lema “Perro Sánchez”. Ha explicado que pensó en el presentador a raíz de las galletas que da como premio a sus dos perras de agua.
La conversación ha derivado después hacia Javier Milei y sus críticas a España durante su reciente visita. “Vino aquí a dar lecciones”, ha afirmado Sánchez, quien ha contrapuesto las políticas de su Ejecutivo con las del mandatario argentino. Según ha dicho, Milei redujo el salario mínimo en Argentina, mientras que el Gobierno español lo elevó un 66% durante los últimos ocho años.
Las pensiones, la vivienda y la reforma laboral
Al ser preguntado por medidas que puedan beneficiar a ciudadanos que no votan al PSOE, Sánchez ha citado las pensiones, el salario mínimo interprofesional y los permisos de paternidad y maternidad. También ha defendido la regulación de la vivienda.
“Hay un porcentaje muy amplio también de votantes de la derecha y la ultraderecha que están a favor de la regulación pública del problema de la vivienda”, ha dicho. El presidente ha sostenido que parte de esos electores siguen apoyando al Partido Popular o Vox aunque, a su juicio, voten “contra sus intereses”.
Broncano ha planteado la distancia entre los buenos datos macroeconómicos y las dificultades para pagar un alquiler o acceder a una casa. Sánchez ha respondido que España cuenta con 22,5 millones de personas que trabajan y cotizan a la Seguridad Social, más de 10 millones de ellas mujeres, y ha defendido la subida del salario mínimo.
La charla ha recuperado la aprobación de la reforma laboral, que salió adelante por el voto emitido por error por Alberto Casero, entonces diputado del PP. Sánchez ha dicho que el Gobierno creía perdida la votación tras conocer que los dos parlamentarios de Unión del Pueblo Navarro (UPN) no seguirían la posición de su partido.
“Muchas veces a mí me dicen que tengo una flor en el culo. Ese día claramente la tuve”, ha comentado. A continuación, ha reivindicado que la reforma redujo la temporalidad y aumentó la estabilidad de los contratos.
Ceuta, vivienda, tecnología y las causas contra su entorno
Sánchez ha reconocido que la gestión de la crisis migratoria de Ceuta “podría haberse hecho mejor”, aunque ha defendido la inversión en las fronteras y la cooperación con Marruecos. Ha asegurado que se habilitaron 7.500 plazas de acogida y que más de 12.000 migrantes marroquíes volvieron voluntariamente al país vecino. “La fortaleza del Estado no significa un trato inhumano a los migrantes”, ha dicho, antes de rechazar que exista una relación entre inmigración y delincuencia.
La vivienda ha sido otro de los asuntos centrales. El presidente ha afirmado que el 60 % de la desigualdad en España procede de las dificultades para acceder a una casa y ha admitido que “todo es insuficiente mientras exista este problema”. Ha defendido combinar la construcción de vivienda asequible con la regulación del mercado y ha acusado a PP, Vox y Junts de tumbar en el Congreso las iniciativas del Ejecutivo.
Sánchez también ha vinculado el auge de la ultraderecha con los algoritmos y la falta de reglas para las plataformas. Ha pedido controles para el acceso de los menores a las redes sociales y responsabilidades para las empresas que difundan desinformación o contenidos violentos. Sobre la inteligencia artificial, ha advertido de que es “una industria extractiva”, aunque ha reconocido que utiliza esas herramientas.
Preguntado por sus errores, ha citado los casos de corrupción relacionados con José Luis Ábalos: “Eso ha sido una decepción para mí doble. Sin duda alguna, eso ha sido un error”. Además, ha defendido a Begoña Gómez y a su hermano David frente a las causas judiciales que los afectan: “Voy a pelear siempre por la inocencia de dos personas que son inocentes”.
Broncano también le ha reprochado que siga en vigor la ley mordaza. Sánchez ha sostenido que el Gobierno impulsó una reforma, pero que los grupos parlamentarios no lograron acordarla. Sobre Donald Trump, ha resumido la relación con Estados Unidos con un “progresamos adecuadamente” y ha defendido la negativa de España a elevar al 5 % el gasto en defensa, que, según ha calculado, obligaría a un ajuste de 60.000 millones de euros.
Sánchez ha asegurado que ese incremento comprometería el Estado del bienestar y ha criticado la actuación de las grandes potencias en conflictos como la guerra de Ucrania, la ofensiva de Israel en Gaza y la crisis en Irán. El presidente ha situado en más de 100.000 millones de euros el coste para Europa de este último conflicto y ha dicho que España ya destinó 12.000 millones a contener el impacto sobre los precios de los combustibles.
La entrevista ha pasado después a las preguntas habituales de La Revuelta sobre la vida sexual. Sánchez ha evitado dar una cifra, aunque ha afirmado que mantiene con Begoña Gómez “una vida sexual activa y sana”.
En la parte final ha intervenido Candela Peña, que ha pedido a los dirigentes más educación en el debate público. Sánchez ha coincidido en la necesidad de rebajar los insultos y ha dicho que se ha sentido cómodo durante la conversación. Antes de despedirse, ha pedido que el programa reciba al resto de candidatos a las elecciones.