La Plataforma per a l’Educació Mediàtica (PEM) ha presentado el Manifest per unes polítiques públiques estratègiques d’alfabetització mediàtica i informacional (AMI) a Catalunya, en el marco de su tercera jornada, celebrada esta mañana en la Biblioteca Sarrià-J. V. Foix de Barcelona. Las jornadas han sido inauguradas por la presidenta de la PEM y vicepresidenta del CAC, Laura Pinyol, y el gerente de Bibliotecas de Barcelona, Ferran Burguillos.
El expresidente del gobierno Felipe González ha sorprendido este jueves a los empresarios de Málaga augurando una crisis de las empresas de inteligencia artificial y que esta crisis va a arrastrar a otras lo que, a su juicio, puede llevar a un “batacazo” de los mercados.
Tareas del día a día en internet, como consultar una cuenta bancaria, comprar un billete para viajar o hacer un trámite administrativo online, se han encontrado en las últimas 24 horas con un serio obstáculo: empresas y gobiernos de todo el mundo habían desconectado las páginas web con las que los ciudadanos realizan esas gestiones. Organizaciones públicas y privadas tomaron esta decisión como precaución tras desvelarse este martes dos fallos críticos —descubiertos por una inteligencia artificial— en el lenguaje de programación PHP, usado en casi el 70% de las webs.
La presentación de la nueva etapa de Crackòvia ha comenzado como no podía ser de otra manera: con una comparecencia que tenía bien poco de convencional. En el Auditori 1899 del Spotify Camp Nou, las versiones de Hansi Flick y José Mourinho creadas por el programa humorístico han tomado esta mañana el protagonismo, con el portugués ejerciendo de inevitable contrapunto provocador. “Después del clásico (el FC Barcelona-Real Madrid de este domingo 25), vuelve otro clásico”, ha anunciado el Flick de Crackòvia, en una declaración de intenciones que ha servido para abrir la presentación.
Los calabacines y las berenjenas se acumulan en los almacenes de Sicilia sin poder llegar a los mercados. En Campania, las búfalas siguen dando leche, pero los camiones no consiguen llevarla a las queserías de Caserta, donde se produce una de las grandes joyas gastronómicas italianas, la mozzarella de búfala. Muchos establecimientos han tenido que cerrar porque la leche debe transformarse en un máximo de 60 horas. Solo en el sector del kiwi amarillo, lejos de ser uno de los productos más emblemáticos de la agricultura italiana, las pérdidas se estiman en 30 millones de euros en cinco días, según Legacoop Agroalimentare. Y mientras toneladas de productos frescos corren el riesgo de pudrirse, los supermercados empiezan a mostrar una imagen inquietante: estanterías vacías.
Al final han sido Pedro Sánchez y Giorgia Meloni quienes han resuelto una crisis que llevaba casi tres meses enfrentando a España e Italia. Los gobiernos de ambos países han acordado no prorrogar los controles fronterizos que mantenían suspendida parcialmente la libre circulación dentro del espacio Schengen desde principios de agosto.
Un estudiante de 23 años, con una máscara antigás, conversa con otros activistas a apenas un metro de los antidisturbios ante el Ministerio de Educación. El edificio aún tiene los cristales de las ventanas rotos tras nueve días de protestas violentas. Es miércoles y la ciudad parece un campo de batalla donde se ha acordado una pequeña tregua entre las partes. Muchos comercios céntricos tienen el cierre metálico echado con un pequeño cartel que dice: “No nos hagáis destrozos. Estamos con vosotros”. Los antidisturbios se han empleado a fondo durante una semana y media para contener las protestas de jóvenes que reclaman la dimisión del primer ministro, Edi Rama, tras cuatro mandatos y 12 años en el cargo.
Manifestantes hacían gestos a los agentes de policía antidisturbios durante una protesta estudiantil contra el Gobierno en Tirana (Albania), el 21 de octubre de 2026.
Tesla llegó al mercado como una marca rompedora y anticipándose muchísimo a los fabricantes de coches tradicionales. La propulsión eléctrica todavía era muy incipiente cuando la compañía puso en el mercado sus vehículos cien por cien eléctricos y fue la primera en establecer una red de cargadores que, hay que decirlo, funciona bien, aunque con unos precios altos para quienes no forman parte de su comunidad.Pero la empresa quiere ir más allá y ahora anda a la gresca con las autoridades americanas para homologar la conducción autónoma para clientes particulares. Hasta ahora conocíamos la intención de Tesla para comercializar el Cybercab como VTC o Taxi autónomo, sin conductor, pero el objetivo va más allá.
La compañía de Elon Musk mantiene su intención de comenzar a comercializar el Cybercab antes de que termine 2026, un vehículo que rompe con todo lo que conocemos hasta ahora: no tiene volante, no tiene pedales, ni espejos y tampoco necesita conductor. Una auténtica revolución que abre muchas dudas. Sobre todo, en Europa, donde este tipo de tecnología presenta muchas incógnitas y sus plazos de establecimiento han ido siempre muy lentos. Entonces, si esto se convirtiera en realidad ¿ya no sería necesario tener el carnet de conducir? ¿A qué edad se podría viajar solo en el Tesla? En caso de accidente ¿cómo se dirime la responsabilidad de unos y otros?
El anuncio lo hizo Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de Tesla, durante la presentación de resultados del tercer trimestre. Y lo dijo tal cual: el fabricante estadounidense trabaja para iniciar las entregas este mismo año. El Cybercab es un pequeño vehículo eléctrico de dos plazas, con una carrocería de aspecto futurista y unas puertas tipo alas de gaviota o mariposa con apertura hacia arriba. Pero su verdadera particularidad no está en el diseño, sino en lo que le falta porque prescinde de volante y pedales. Solo hay que meter la dirección donde quieres ir y ya. El problema es conseguir que circule legalmente por nuestras carreteras y todo lo que eso supone en cuanto a normativa, seguros, responsabilidades, posibles problemas, etc.
La NHTSA todavía investiga el cumplimiento de las normas federales de seguridad por parte del Cybercab, un obstáculo nada menor para un automóvil que, por su propia concepción, desafía todo lo conocido hasta ahora para los vehículos convencionales. Mientras tanto, Tesla continúa avanzando en sus servicios de robotaxis, ya establecidos en Austin, y planes de expansión a otras ciudades estadounidenses. Sin embargo, desarrollar la conducción autónoma para clientes particulares y poner miles de vehículos sin conductor en circulación son desafíos muy diferentes.
Ahora la compañía se enfrenta a una prueba decisiva: demostrar que el Cybercab no es únicamente un espectacular ejercicio de marketing, sino un producto viable, seguro y capaz de transformar el transporte. Porque, si Tesla consigue su objetivo, las consecuencias podrían ser enormes. Desde el negocio del taxi hasta los propios fabricantes tradicionales, pasando por las aseguradoras y la movilidad en general.
“Sí, soy zurdo. Y a mucha honra”, advertía ayer Pedro Sánchez en un vídeo de precampaña que protagonizó con motivo de la polémica visita a España del presidente de Argentina, Javier Milei, en la que dedicó graves insultos al presidente del Gobierno como “impresentable dictador”, “liberticida” y “delincuente ladrón” entre otros improperios.
“Mi trabajo es intentar minimizar los riesgos y leer muy bien las situaciones para que el riesgo no vaya a peor”. Esta fue una de las reflexiones más destacadas de Xavier Aldekoa, corresponsal de La Vanguardia en África, protagonista este miércoles de una nueva sesión de Encuentros con Periodistas, conducida por Enric Sierra, vicedirector del diario. Después de 25 años recorriendo el continente, el periodista compartió las experiencias y dificultades de un oficio que le ha llevado a cubrir conflictos, crisis humanitarias y transformaciones políticas.
El socialista Pedro Sánchez ya había calentado la llegada del ultraliberal Javier Milei, con su motosierra, en plena precampaña electoral del 29-N. Y, aún antes de que aterrizara en Madrid, desde el Gobierno y el PSOE le incitaron a morder, para movilizar al electorado progresista: “A ver si ruge el león”, confiaron.
La artista publica ‘Alegría’, disco en el que se inspira en la psicodelia de los 60 para combatir el mito de que solo se hace buena música desde la tristeza y destacar la importancia de las salas frente a los grandes recintos
Twin Temple, la banda que defiende el satanismo como símbolo de la libertad absoluta y canta canciones de amor
Vídeo de la entrevista completa a Anni B Sweet
Hay grietas que se abren y por las que se cuelan cosas diferentes. Entre ellas, los ápices de felicidad en momentos de bajón. Es algo que Ana Fabiola López (Málaga, 1987), conocida artísticamente como Anni B Sweet, ha aprendido leyendo la literatura de André Breton. “No hay que quedarse con lo que se tiene delante, hay que usar la imaginación para meter fantasía dentro de nuestra realidad, que también es parte de ella”, afirma la artista a elDiario.es. Es así cómo nació Alegría, su quinto álbum de estudio y el predecesor de Universo por estrenar (2019).
Tras una etapa marcada por el freno de la pandemia y una extensa gira para promocionar su anterior trabajo, Anni B Sweet ha necesitado siete años para volver a publicar un disco en solitario. Entre medias ha sacado diversos proyectos, como su álbum colaborativo con la banda Los Estanques titulado Burbuja Cómoda y Elefante Inesperado (2022). Sin embargo, no ha sido hasta que ha intentado combatir la tristeza extrema cuando ha logrado crear canciones que beben de la psicodelia de los 60, inspiradas por los ritmos luminosos de la música brasileña.
“Leer a Breton me ha ayudado a quitarle hierro a las cosas y a ensanchar el paisaje. Me hizo pensar que me estaba perdiendo un montón de historias más y provocó que escribiera de una manera diferente”, confiesa Anni B Sweet. Todas esas historias perdidas se ven reflejadas en sus nuevos temas, en los que cuestiona la obligación constante de tener sentimientos positivos y se deja llevar por la complejidad del ser humano. Los presentará en un tour que arranca en Barcelona el 19 de noviembre y sigue por Valencia, Granada, Madrid, Oviedo y Ponferrada.
La cantante Anni B Sweet posa tras su entrevista en elDiario.es
El disco nos sumerge en la psicodelia de los 60. ¿Echa algo de menos de esa época?
Lo que veo en la música de los años 60 es mucha imaginación, fantasía y detalle. Había una gran libertad que quitaba el corsé del pop que parece exigirte una estructura fija. Y la gente estaba más habituada a escuchar ese tipo de canciones, donde se iba de un paisaje a otro. El pop era más “redondito”. Esa música siempre me ha inspirado mucho y me ha dejado espacio para hacer cosas en lugar de tener que cerrarme a algo.
Se dice que los artistas hacen mejor música desde el dolor, pero ¿habría que valorar el hacer arte desde la alegría?
A mí la tristeza me gusta mucho porque profundizas y te permite encontrar otras cosas, pero la tristeza extrema no me dejó componer. Cuando estás en un momento muy malo, es difícil tener ganas de levantarte de la cama y ponerte a escribir canciones.
Cuando se mudó a Aranjuez buscaba silencio, pero ha contado que ese silencio también le resultó difícil.
El silencio también te trae la soledad, y no es lo mismo sentirse solo que estar solo. Estar solo físicamente está bien; estás en casa y necesitas tranquilidad para componer, pero hay veces que cuando te metes mucho en ese estado te cala un poquito más. Parece que desconectas de todo, aunque a veces desconectar de todo es conectar más que nunca. Hay un equilibrio que es complicado, y hubo momentos en los que dije: “Creo que me pasé”. Sentí esa soledad que ya no hace tanta gracia.
Hoy parece que es más difícil que nunca alejarse del ruido.
Es muy complicado porque apetece mucho alejarse de todo lo que está sucediendo. Además, yo ya no retengo nada: miro algo y paso rápido a otra cosa. Hablamos de estar conectados, pero estamos superdesconectados. Y ahora también necesitas estar en las redes: haces un disco y tienes que hacer la promoción o parece que desapareces. Lo llevo regular, sobre todo porque cuando hay tanto ruido no me da tiempo ni a pensar, y sin tiempo para pensar es muy complicado saber explicarte y contar las cosas de la mejor manera posible.
¿Estamos usando las redes correctamente?
Según cómo las uses, son un arma de doble filo. Dejando a un lado todo el tiempo que perdemos en las pantallas, siempre está bien compartir y comunicar las cosas importantes que están sucediendo para que ocupen espacio. Para eso están muy bien las redes sociales, pero que no se quede solo en eso. Está bien comunicarse, pero hay que seguir con ese sentimiento reivindicativo cuando no estás con la pantalla delante.
Y también está el problema de los algoritmos.
Eso sí que es terrible. Si miras pájaros un par de veces, ya todo lo que te viene son noticias de pájaros y te puedes llegar a creer que lo que está sucediendo en el mundo va de pájaros, por poner un ejemplo absurdo. Pasa eso con todo. Tenemos que tener en cuenta que lo que hay ahí es solo un añadido y no quedarnos únicamente con eso.
Se comparten todo el tiempo mensajes de que hay que ser felices y aprovechar el tiempo. ¿Acaba siendo un lastre?
Según en qué momento estés de tu vida, te puede venir bien un consejo de esos, pero hay demasiada imposición del tipo “tienes que...”. Al final, trato de escucharme, de atender a los pensamientos que tengo en la cabeza, a cómo me siento y qué es lo que necesito, pero muy difícil por todo el ruido y lo que influye alrededor. Es verdad que a veces resulta dañino dar cierto tipo de consejos que no son tan sencillos, aunque todos queremos estar contentos, claro.
Se dice que la música lo cura todo. ¿Es cierto?
La música hace muchísimo, aunque no sería justo decir que lo cura todo de manera literal. A mí me ha ayudado a salir de muchísimos agujeros. En este último, escuchando música volví a tener ganas de moverme. Me vi bailando en casa estando de bajón; no me sentía bien, pero el cuerpo se movía y pensaba que el cuerpo sabe antes que la cabeza que la cosa va mejorando. Es como cuando ves a un niño chico y le pones música: se mueve de verdad. La música mueve y cura, pero no lo cura absolutamente todo, es solo una forma de hablar.
En su música es productora y arreglista. ¿Las mujeres tienen menos posibilidades como productoras?
Sí, puede ser. Hay muchas y muy buenas, aunque a lo mejor no se les ha dado el espacio o no se les ha dado la importancia cuando lo han dicho. Llevo años diciendo que había producido la demo de mi disco anterior, y en este he entrado mucho más de lleno, pero son cosas que a veces se pasan por alto. Hay una parte del proceso de la que casi nunca se habla, y es esa en la que estás sola componiendo, grabando los teclados, buscando los colores y generando la atmósfera de la canción antes de poder trabajarla con gente que te entienda.
Debutó en la industria con 21 años en 2009. ¿Le da miedo envejecer?
No si envejezco bien. Si la memoria no me falla, voy haciendo las cosas que quiero, aprendiendo nuevos instrumentos y buscando la manera de transmitir lo que quiero siendo leal a ello, me da igual que me pasen los años por encima. Lo único es que en la industria musical parece que hay un poco de miedo a envejecer, sobre todo para las mujeres. Parece que cuando llegamos a ciertas edades ya no estamos dentro de algunas escenas, pero se está hablando de ello y cada vez somos más conscientes. Sería lo suyo que cambiara.
Su agenda de conciertos combina actuaciones en salas con festivales. ¿Qué sigue teniendo una sala que no le aporta un festival?
En la sala tenemos más tranquilidad para hacer una buena prueba de sonido. Para mí es muy importante que el directo suene bonito; todo lo que nos curramos en el estudio hay que llevarlo bien al directo. Necesitamos tiempo para sonorizarnos y estar cómodos para dar el concierto que el público merece cuando va a verte. Los festivales te dan público nuevo que a veces no iría a un concierto tuyo, y eso es muy bueno, pero allí todo es muy rápido. Llegas, no tienes tiempo para hacer pruebas completas y te tienes que ubicar rápidamente.
Sin embargo, parece que se prioriza el recinto: hacer un Movistar Arena o un Metropolitano.
Tal cual. No sé si es tirar piedras sobre mi tejado, pero no me veo haciendo un Movistar Arena. No me gusta si el sonido se pierde, a no ser que el recinto esté preparado increíblemente bien para que el sonido llegue perfecto hasta al que está en la otra punta. Prefiero hacer cuatro o cinco salas más pequeñas que un lugar gigantesco. Hay mucha más conexión. Obviamente, poder decir que has llenado un Movistar Arena sería la leche, pero priorizaría el sonido frente al lugar porque la experiencia va a ser más bonita para todos.
Ahora los precios de los festivales están desorbitados y los horarios muchas veces impiden que vayan los niños. ¿Hay que cuidar más a la audiencia?
Nos debemos a ellos y me preocupo un montón por el público; quiero que escuchen bien lo que llevo años trabajando, porque se lo merecen al venir a verte y quieren llevarse un buen recuerdo. Pasa lo mismo con lo de escuchar música por el teléfono: he estado meses mezclando y masterizando un disco para que luego alguien lo ponga por el altavoz del móvil y no se escuche ni el bajo ni sus matices. También es una manera de educar: decirle a la gente que escuche el disco con buenos altavoces, en el sofá o en el coche porque la experiencia cambia muchísimo.
En el pasado ha reivindicado la necesidad de que haya más mujeres en los festivales de música.
La solución está en manos de los que contratan y de los promotores. Entiendo que necesitan sacar ciertas cantidades para rentabilizar un festival de esas magnitudes, pero hay grupos de mujeres que pueden llevar a eso. Si las vetan o dejan fuera, el público tampoco las descubre; es la pescadilla que se muerde la cola. Se deberían poner normas en las que en un cartel haya la misma cantidad de hombres que de mujeres. Eso obligaría a escuchar a las muchísimas mujeres que están haciendo una música increíble y que no están teniendo el mismo espacio ni trato que los hombres. Hay mujeres de sobra para hacer festivales enteros. Hay que ponerse con ello y no mirar solo los números de escuchas que tiene una persona en plataformas digitales por una o dos canciones.
Quizá también falten más mujeres dirigiendo festivales y en los despachos.
Y más mujeres que quieran escuchar a mujeres. Todo eso sería de gran ayuda. Está empezando a moverse, pero falta muchísimo camino. He estado en varios festivales donde pienso: “¡Qué guay!”. Pero luego me doy cuenta de que soy casi la única mujer allí. Te sorprende todavía un montón en el año en el que estamos y con la de tías que hay haciendo cosas increíbles.
“Mi trabajo es intentar minimizar los riesgos y leer muy bien las situaciones para que el riesgo no vaya a peor”. Esta fue una de las reflexiones más destacadas de Xavier Aldekoa, corresponsal de La Vanguardia en África, protagonista este miércoles de una nueva sesión de Encuentros con Periodistas, conducida por Enric Sierra, vicedirector del diario. Después de 25 años recorriendo el continente, el periodista compartió las experiencias y dificultades de un oficio que le ha llevado a cubrir conflictos, crisis humanitarias y transformaciones políticas.
El sanchismo siempre es capaz de sorprender en un sentido negativo, incluso en sus últimos estertores. No hay duda de que tiene una capacidad de superarse realmente insólita. El problema es que nunca es para bien, sino para atropellar el Estado de Derecho. Los días pasan y la acampada en Sol sigue. Lo único importante es que el relato avance en su objetivo de intentar manipular a la opinión pública. Se basa en una zafia propaganda, dentro de la estrategia que caracterizaba a los frentes populares que la Unión Soviética trasladó en el periodo de entreguerras, organizados para destruir la democracia e imponer el comunismo. No es ninguna exageración retórica, sino la fría constatación de lo que está sucediendo en estos momentos en Europa y, por supuesto, en España. La estrategia se basa en el populismo. Es decir, en proponer soluciones fáciles a problemas complicados y agitar a la población con reivindicaciones que no tienen límite, porque su objetivo es estrictamente partidista. Dentro del disparate de esta precampaña, el Gobierno socialista comunista ha decidido gobernar a golpe del Real decreto y nos ofrece cada semana un acto propagandístico que han denominado los martes sociales. Es algo que ningún demócrata debería hacer con unas Cortes disueltas y utilizando el subterfugio de la Diputación Permanente del Congreso. Se aprueban medidas que no son urgentes para comprar el voto. No hay que sorprenderse, porque Sánchez llegó al Gobierno comprando a los diputados de Puigdemont con la amnistía. Esto nos retrotrae al caciquismo y el clientelismo de tiempos pasados, donde los diputados compraban los votos directamente con dinero. Se ha optado por la zafiedad; ni siquiera hacen promesas de inversiones en los territorios para intentar orientar el voto, sino simplemente aprueban decretos, cuya constitucionalidad resulta más que cuestionable, incluso para Conde-Pumpido o el mal jurista de Óscar Puente. No existe ningún criterio jurídico aceptable que permita legitimar el uso y abuso de los reales decretos ley por motivos estrictamente electoralistas y partidistas. No es una cuestión de oportunidad política, sino de la indignidad que caracteriza al sanchismo, ya que la única prioridad de esta banda de aventureros es seguir en el poder a cualquier precio. Y como colofón, Ayuso no puede recibir a Milei en Sol, porque está ocupada la plaza por la extrema izquierda.
La mejor noticia posible para León XIV. El papa, de 71 años, no necesitará someterse a quimioterapia ni a ningún otro tratamiento adicional después de la operación de cáncer de pulmón a la que fue sometido el pasado 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma. Los resultados definitivos de los análisis han confirmado que el tumor estaba localizado y que la intervención quirúrgica fue suficiente, según ha comunicado este miércoles por la noche el Vaticano.
Meta fue condenada el miércoles por un juez Nuevo México a pagar 25.000 millones de dólares por engañar a los usuarios sobre sus prácticas de privacidad de datos, una de las mayores multas impuestas contra un gigante tecnológico. El caso deriva del asunto de Cambridge Analytica, que estalló hace casi una década, tras las elecciones que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca por primera vez.
El presidente de Argentina, Javier Milei, finalmente se ha reunido en la tarde de este miércoles con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y ha conversado por videollamada son Santiago Abascal, que el mismo líder de Vox se ha encargado de publicitar en la red social X.
El iPhone Duo ya ha batido récords antes de salir a la venta. A los pocos minutos de iniciarse las reservas online el viernes pasado, ya se agotó el stock en todo el mundo del primer móvil plegable de Apple, que además, en toda la historia de los iPhone, ya es el modelo que más retraso de entrega acumula en su lanzamiento. El plazo de entrega mínimo es de tres meses. Si se intenta comprar ahora mismo en España, no llegará hasta finales de enero de 2027, mientras que en otros países se retrasa hasta febrero. El gigante tecnológico estadounidense explica estos problemas por una demanda “sencillamente extraordinaria”, mientras que sus críticos culpan a Apple de no haber sido capaz de tener suficientes unidades de este modelo, de fabricación extremadamente compleja.
El presidente de la República Argentina, el ultraliberal Javier Milei, ha entrado de lleno en la precampaña electoral española este miércoles llamando a los ciudadanos a “sacar a los socialistas a patadas”, y ha calificado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “impresentable dictador”, “liberticida” y “delincuente ladrón” en una intervención que ha suscitado no pocos aplausos del auditorio en el Casino de Madrid. Milei ha hecho estas declaraciones en un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, en el que ha agradecido a España por ser la “cuna del liberalismo político” y por traer “la civilización occidental a América” y ha defendido los valores de la “motosierra” que simboliza sus postulados frente a los impuestos y al déficit públicos que ha tachado de inmorales.