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Las parkas impermeables perfectas para los días lluviosos por menos de 70 euros

El otoño viene acompañado de una inestabilidad meteorológica. Nos levantamos con un frío gélido, mientras que durante el medio día notamos más calor y unas horas más tarde necesitamos parkas impermeables por las lluvias inesperadas.

Por ello, esta prenda de abrigo se acaba convirtiendo cada vez más en un esencial de fondo de armario que nos salva de la bajada de las temperaturas y de los estilismos durante otoño e invierno. Porque nos podemos proteger del mal tiempo sin la necesidad de renunciar al buen estilo con las parkas impermeables de Zara, Mango Outlet o Bershka (entre más marcas españolas low cost).

En definitiva, nuestro armario se tiene que preparar para hacer frente a las lluvias o a las borrascas con una máxima versatilidad y comodidad. Lejos de llevarse en entornos más naturales o rurales, también son perfectas para completar los estilismos urbanos o incluso dentro de la oficina.

Las parkas impermeables para hacer frente a las lluvias

Frente a los chubasqueros, las parkas impermeables con una solución perfecta para abrigarnos y a la vez no mojarnos ante las lluvias. La cuestión es que durante mucho tiempo han estado olvidadas en el armario, pero ahora estamos encontrando diseños que están al orden del día con las tendencias de otoño. Además, se adaptan a diferentes estilos y entornos para combinar con diferentes propuestas estilísticas.

Estamos hablando de modelos con capucha, bolsillos superpuestos, el color que marca el otoño o elementos especiales como el pañuelo incorporado. Es decir, se trata de una prenda de vestir tan clásica como versátil que combina con vaqueros, trajes sastre, faldas de efecto cuero o vestidos de punto. Como observamos, las posibilidades son infinitas.

Las parkas impermeables de Zara, Mango Outlet y Stradivarius

La buena noticia es que encontramos parkas impermeables a precios económicos en marcas como Zara, Mango Outlet o H&M (entre muchas más). Dese la clásica de estilo Barbour (que nunca pasa de ser tendencia) hasta la de cuello subido que está dando mucho de qué hablar sobre el asfalto.

Lo cierto es que estamos dando con diferentes propuestas que tienen cabida en los estilismos de otoño e invierno y que son perfectas para cubrirnos bajo la lluvia. Todas tienen precios entorno desde los 36 euros hasta los 70 euros como máximo y se convierten en una de las inversiones más inteligentes de la temporada.

Parka impermeable de estilo Barbour, de Stradivarius (70 euros)

Parka impermeable de cuello subido, de Zara (70 euros)

Parka impermeable con bolsillos, de Mango Outlet (rebajada a 46 euros)

Parka impermeable con pañuelo, de Bershka (56 euros)

Parka impermeable con capa, de Sfera (70 euros)

Parka impermeable en oliva, de Lefties (36 euros)

Ahora toca el turno del lector en escoger la parka impermeable que más se ajusta a las necesidades y gustos. Para ir a trabajar, bajar al gimnasio o hacer senderismo por la montaña; se acaba convirtiendo en nuestro mejor aliado para el día a día.

© Gtres

Gigi Hadid con parka impermeable.

© Gtres

Look con parka.

© Stradivarius

Parka impermeable de estilo Barbour.

© Zara

Parka impermeable de cuello subido.

© Mango Outlet

Parka impermeable con bolsillos.

© Bershka

Parka impermeable con pañuelo.

© Sfera

Parka impermeable con capa.

© Lefties

Parka impermeable en oliva.
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Un experto en ciberseguridad, sobre apagar el móvil como aconseja Sánchez: "Para la mayoría sirve de poco"

Apagar el móvil cinco minutos al día para protegerse de los virus. Ese es el consejo que Pedro Sánchez contó en La Revuelta que había recibido de los responsables de Sistemas de Moncloa tras el espionaje con Pegasus. Pero su utilidad como medida de ciberseguridad es limitada y depende del tipo de amenaza, tal y como explica a 20minutos Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España: “Solo se aplica para casos concretos en los que el malware está presente en la memoria RAM, que se borra cuando reinicias el dispositivo”.

El especialista distingue esos casos de las amenazas habituales: “Para la mayoría de los usuarios, que nos enfrentamos a amenazas más mundanas, este consejo, en materia de ciberseguridad, sirve de poco”, señala. Eso no significa, sin embargo que reiniciar sea inútil y Albors comenta que realizar “cada cierto tiempo” esa pequeña acción “nunca está de más”, ya que “liberas memorias y cierras aplicaciones en segundo plano que podrían estar consumiendo recursos, consiguiendo así, en muchas ocasiones, que el smartphone vaya más fluido”.

Qué puede eliminar un reinicio y qué puede sobrevivir

Algunos programas maliciosos permanecen únicamente en la memoria temporal del dispositivo. En esos casos, reiniciar puede eliminar la infección activa. Otros consiguen “persistencia en el sistema”: permanecen instalados y pueden volver a ejecutarse después de apagar y encender el teléfono. Según Albors, es esta segunda situación la que afecta a las amenazas habituales del usuario corriente.

El consejo de apagar y encender el teléfono no es nuevo. Como ya contamos en 20bits, la NSA recomienda hacerlo al menos una vez por semana y la justificación es la misma que la que indica el responsable de Investigación y Concienciación de ESET España: interrumpir ciertos programas maliciosos que solo permanecen en la memoria temporal del móvil. Al reiniciar, desaparecen y el atacante tendría que volver a infectarlo. Pero ese gesto no cierra el fallo de seguridad por el que entraron ni elimina todas las amenazas.

Pensemos, por ejemplo, en una aplicación maliciosa que hemos instalado sin darnos cuenta. Apagar el teléfono no la desinstala: puede seguir ahí cuando volvamos a encenderlo. Por eso, desconectarlo unos minutos no basta para resolver cualquier infección y hay otras formas de actuar frente al malware móvil. Lo importante es identificar qué ha ocurrido y actuar sobre la causa, sin dar por hecho que el problema ha desaparecido porque el móvil vuelve a arrancar con normalidad.

Qué es Pegasus y cómo funciona

Pegasus es un programa de espionaje desarrollado por NSO Group. Permite acceder a información del teléfono y utilizar funciones como la cámara o el micrófono. Albors explica que puede emplear distintas técnicas. En algunas versiones, el programa espía permanece únicamente en la memoria RAM para dejar menos rastro. Un reinicio puede eliminarlo, pero eso no corrige la vulnerabilidad que permitió entrar al atacante. “Aunque se eliminase el spyware con un reinicio, si no se parchea la vulnerabilidad explotada, con solo saber el número de teléfono de la víctima se podría volver a infectar ese dispositivo”, advierte.

El especialista recuerda que determinados ataques no requieren ninguna interacción de la víctima. El atacante puede volver a intentar comprometer el teléfono sin que su propietario pulse un enlace o descargue un archivo, mientras siga disponible el fallo de seguridad.

En versiones específicas, añade Albors, el software espía también puede conseguir persistencia en el sistema y sobrevivir al reinicio, aunque eso aumente el riesgo de dejar huellas en el dispositivo. Por tanto, apagar y encender no garantiza eliminar una infección.

¿Somos todos vulnerables a Pegasus?

Albors insiste en que el caso de Pegasus no debe confundirse con el riesgo cotidiano de cualquier usuario: estas herramientas se dirigen a objetivos seleccionados y generalmente son utilizadas por agencias estatales en operaciones de espionaje. “Lo único que debe quedar claro es que este software no está dirigido a los usuarios comunes”, subraya.

Es decir: la mayoría de las personas se enfrentan a amenazas de seguridad relacionadas con enlaces fraudulentos o aplicaciones maliciosas, por lo que las recomendaciones que deberían seguir no tienen por qué ser las misma que las dirigidas a alguien expuesto a vigilancia, como es el caso de los afectados por Pegasus.

Tres sencillos gestos para proteger tu móvil

Para el usuario habitual, Albors propone priorizar tres medidas:

  • Mantener actualizado el dispositivo, para incorporar las correcciones de seguridad disponibles.
  • Desconfiar de enlaces no solicitados y de aplicaciones que no procedan de fuentes oficiales.
  • Contar con una solución de seguridad que analice el dispositivo y las conexiones, por ejemplo, al descargar un archivo. Las funciones disponibles dependen del sistema operativo y de sus permisos.

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"Moscas": ante el dolor de los demás

Cuando le preguntamos con tono pretendidamente naíf a Fernando Eimbcke si es posible hacer un cine hoy en día desde cualquier lugar de Latinoamérica que no esté directa o indirectamente atravesado por la violencia, el cineasta mexicano oriundo de Monterrey –aunque afincado en Berlín desde hace varios años– no necesita ni tres segundos para articular una respuesta acompañada de una elocuente sonrisa de afirmación ladeada y una significativa bajada de mentón.

"Como decía Godard, no se hace cine político se hace cine políticamente"

Fernando Eimbcke

"No, es imposible honestamente. Y en ese sentido yo creo que ‘‘Moscas’’ no es una excepción a pesar del tono que he escogido, pero está atravesado también por la violencia, por una cuestión de seguridad social, de la necesidad de que exista un servicio de salud de la misma calidad para todos. En todo el mundo, no sólo en México, las aseguradoras, los hospitales privados, han generado un negocio alrededor de la salud y eso es violencia, porque se está mercadeando con la humanidad, con la salud de las personas. Se ha dicho mucho, especialmente en los últimos años si el cine debe ser o no político, yo creo que, como decía Godard, no se hace cine político, se hace cine políticamente, y creo que aquí hay mucho de eso".

Destinados a encontrarse

Familiarizado con el acercamiento a la intimidad doméstica y narrativa de los héroes y heroínas anónimas que rara vez aparecen en la construcción de la Historia grandilocuente de las sociedades pero siempre son sus auténticos edificadores, el también creador de la estupenda "Temporada de patos" y "Club Sándwich" –película con la que ganó por cierto en 2013 el premio a mejor dirección en el Festival de San Sebastián, marco donde nos encontrábamos durante la realización de esta entrevista–, Eimbcke vuelve a apostar en "Moscas", su último trabajo que aterriza hoy en salas, por una dignificación tierna –y en este caso divertidamente salpicada con humor– de la gente corriente, que casi siempre suele ser la más importante.

"Esta historia se había escrito hace 18 años y se quedó guardada en una computadora. Volví a ella de forma casi mágica te diría, como empujado por una señal y en ese momento yo ya estaba trabajando con Vanesa Garnica –la guionista– en la película ‘‘Olmo’’, que se presentó el año pasado, y como que ya teníamos la estructura principal de esta película, pero nos entraron ganas de atrevernos a explorar el dolor de manera más frontal", cuenta.

"Los hospitales privados han generado un negocio alrededor de la salud y eso es violencia"

Fernando Eimbcke

¿Los vehículos para materializar dicha exploración?. Una mujer de 55 años, Olga, aquejada de cierta soledad y necesitada de dinero para poder operarse el dedo gordo del pie, así que decide alquilar una habitación de su apartamento a un hombre cuya mujer está ingresada en el hospital de enfrente. Ese nuevo inquilino llega acompañado de su hijo de nueve años que actúa como contrapunto emocional de la protagonista instalándose en el piso sin que ella se dé cuenta al principio hasta que descubre que lleva varios días allí y empieza a desarrollar un vínculo con él que transforma por completo su manera de estar en el mundo. Todo ello impregnado de los códigos de ese cine social que huye deliberadamente de la sensiblería o el miserabilismo cosmético. "Encontramos esta frase de Oscar Wilde que decía ‘‘donde hay dolor hay un lugar sagrado’’ y navegamos con ella todo el camino hasta a acercarnos no sólo a escribir esta historia sino a llenarla de significado", reconoce a modo de remate.

© Imdb

Un fotograma de "Moscas"
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¿Cuándo volveremos a pisar la Luna? La NASA explica hoy en qué punto está Artemis

Regresar a la Luna es el sueño espacial de la década. Primero se habló de 2024. Después llegaron los retrasos, los cambios de responsables y una reorganización de las misiones. Entre medias, Estados Unidos pasó por las administraciones de Donald Trump, Joe Biden y de nuevo Trump. El objetivo actual de la NASA es que los astronautas vuelvan a pisar suelo lunar en 2028, pero, ¿en qué punto se encuentra el programa Artemis?

La agencia estadounidense ofrecerá una actualización este viernes, 23 de octubre, a las 20:00 horas en la España peninsular. Participarán el administrador de la NASA, Jared Isaacman; el administrador asociado, Amit Kshatriya, y el responsable de Artemis, Jeremy Parsons, y, según la convocatoria oficial, explicarán los avances hacia el alunizaje y los preparativos de Artemis III, la próxima misión tripulada. La intervención podrá seguirse a través de NASA Live.

Artemis III no aterrizará en la Luna

Entre tantos cambios, es fácil perderse con los nombres. Artemis II llevó este abril a cuatro astronautas alrededor de la Luna, en un viaje de casi diez días a bordo de Orion. Fue la primera misión tripulada del programa, pero no incluía un alunizaje. La siguiente tampoco lo hará.

Artemis III está prevista para 2027 y se quedará en órbita terrestre, donde sus tripulantes probarán el encuentro y el acoplamiento de Orion con los vehículos que desarrollan SpaceX y Blue Origin. Es decir, ensayarán cómo acercarse y unirse a las naves que deberán transportar a los astronautas hasta la superficie lunar.

La tripulación, anunciada en junio, estará formada por Randy Bresnik, Frank Rubio, Andre Douglas y el astronauta de la Agencia Espacial Europea Luca Parmitano.

El primer alunizaje del programa corresponde ahora a Artemis IV. Una presentación de Steve Creech, responsable de los módulos de alunizaje de la NASA, preparada para el Congreso Internacional de Astronáutica de octubre y recogida esta semana por Daniel Marín en Eureka, sitúa esa misión a principios de 2028. Después llegaría Artemis V, con un segundo alunizaje a finales del mismo año.

Qué falta antes de llevar astronautas

Llegar hasta la Luna no es lo mismo que aterrizar en ella. Orion es la nave que transporta a los astronautas desde la Tierra y los trae de vuelta, pero no está diseñada para bajar a la superficie lunar. Para hacerlo, la tripulación necesitará otro vehículo: un módulo al que pasarán antes de descender y que después deberá devolverlos a la órbita de la Luna.

La NASA trabaja para ello con SpaceX y Blue Origin. Antes de que sus trasnsportadores lleven personas, ambos deberán demostrar que pueden alunizar sin tripulación. También hay que comprobar los sistemas de las cabinas y ensayar cómo se unirán a Orion para que los astronautas puedan pasar de una nave a otra, que es lo que se probará el próximo año en Artemis III.

La comparecencia del viernes servirá para conocer cómo avanzan estos trabajos y qué pasos quedan para cumplir el objetivo de 2028.

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Europa, ante la ira de los jóvenes: la precariedad, la vivienda y la educación agitan las calles

De París a Tirana, el malestar de una generación ha saltado a las calles. Ciudades de Grecia, Portugal, Albania, Francia, Italia e incluso España han sido testigos de una nueva ola de descontento joven que en algunos casos ha acabado derivando en disturbios y enfrentamientos con la policía. Más allá de lo llamativo de las imágenes, lo cierto es que la crispación social ha trascendido fronteras y cuenta con pilares comunes, como apunta a LA RAZÓN la socióloga italiana Ilaria Pitti: "Tienen sus propias particularidades locales, ya que las cuestiones que están en el centro de estas manifestaciones están arraigadas en contextos políticos y sociales nacionales. Al mismo tiempo, comparten algunas características importantes".

Pitti rechaza que se trate de un único movimiento juvenil, pero apunta a la conexión entre ellos: "Los jóvenes de distintos países pueden reconocerse en experiencias similares de precariedad, vivienda inasequible, ansiedad climática, desilusión política e incertidumbre sobre el futuro, incluso cuando el detonante inmediato de la movilización es muy distinto".

Milán fue la ciudad italiana que concentró las protestas e incidentes del pasado fin de semana. Grupos de jóvenes encapuchados destrozaron mobiliario urbano y protagonizaron saqueos, en una serie de altercados que llevaron a los agentes de policía a responder con cargas, gases lacrimógenos y cañones de agua. Más tarde, el Gobierno liderado por Giorgia Meloni anunció nuevas medidas de seguridad para asegurarse de que la situación no se volviera a repetir, entre las que figura el despliegue de 500 soldados adicionales en la capital del norte hasta fin de año. No obstante, la férrea respuesta del Ejecutivo italiano no ha evitado que hayan surgido en redes sociales -cada vez más relevantes en la movilización ciudadana y difusión de discursos, especialmente entre los más jóvenes- perfiles que tratan de coordinar nuevas concentraciones.

Un clima socioeconómico incandescente

Una tesitura a la que también se enfrenta Francia. Durante semanas, los jóvenes de la República salieron a las calles y bloquearon centros educativos con demandas muy concretas: escasez de profesores, infraestructuras deterioradas y falta de recursos educativos. Un malestar que comenzó en los barrios de la periferia parisina y rápidamente se extendió a nivel nacional, como recuerda Aurélien Dubuisson, historiador francés especializado en la extrema izquierda europea: "Este movimiento ha actuado sobre todo como un detonador en un clima socioeconómico ya de por sí incandescente, dominado por una inflación generalizada".

De igual manera, identifica elementos comunes con respecto al movimiento de los "chalecos amarillos", surgido en 2018: "Al igual que la dinámica de los "chalecos amarillos", las llamadas a la movilización ciudadana para el 17 de octubre han circulado en redes sociales. La brutalidad de la respuesta policial hacia los estudiantes de secundaria ha provocado una fuerte indignación pública, avivando las protestas. Las demandas escolares se fusionaron con un descontento popular mucho más amplio, vinculado a la precariedad y al poder adquisitivo".

Este sábado, la UNEF, la principal organización estudiantil del país galo, ha convocado una nueva manifestación que prevé discurrir por el centro de París, a la que una vez más se espera que se unan los "chalecos amarillos". El Gobierno francés está decidido a evitar que las escenas del caos se repitan. Este jueves, Emmanuel Macron anunció que las autoridades restringirán las manifestaciones en los próximos días. Tras reunirse con los responsables de seguridad interior, el presidente francés ha explicado que se podrán prohibir concentraciones que no estén convocadas por organizaciones sindicales cuando exista riesgo de alteración del orden público. Asimismo, se ha modificado el recorrido de aquellas marchas autorizadas para evitar nuevos daños en comercios y edificios públicos.

Los extremos, los principales beneficiados de las protestas

Mientras tanto, a pocos meses de las elecciones presidenciales y legislativas, los extremos se disparan en las encuestas. "El Gobierno ha perdido el control de todo", sostenía la política de extrema derecha Marine Le Pen, a la que se le pronostica como hipotética ganadora en la segunda vuelta con un 68-69% de los apoyos, frente al 32% del líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, cuyo apoyo también ha crecido en las últimas proyecciones.

Los disturbios y la aparente incapacidad del dispositivo policial para hacer frente a la violencia están lastrando al centro político: "La dispersión de las fuerzas centristas ante una crisis social así ha tendido históricamente a acentuar la polarización, favoreciendo el acceso a la segunda vuelta de La Francia Insumisa y la Agrupación Nacional. Más allá de las medidas de emergencia inmediatas, esta ola de protestas está preparando una importante recomposición política a través de las urnas", advierte el experto en extrema izquierda europea.

La violencia ha sido uno de los elementos más llamativos de esta nueva ola. En los últimos días, Francia ha vivido varios de los episodios más graves registrados en décadas; el historiador francés destaca que resulta clave analizar la asimetría entre el mantenimiento del orden y la brutalidad institucional para tratar de comprender la escalada.

"El uso de la fuerza desproporcionada contra menores, que resulta en lesiones graves e irreversibles, constituye una ruptura importante en la relación entre el Estado y su juventud. A esto se suma una violencia política más atenuada: la negativa a cualquier respuesta política sustancial ante agravios claros. Este desprecio percibido inevitablemente radicaliza el repertorio de acción de algunos de los manifestantes", explica Dubuisson. En las jornadas previas, un joven de 15 años perdió una mano en un incidente relacionado con una granada aturdidora en Lens, mientras que, en Tours, la fiscalía sospecha que un proyectil antidisturbios causó ceguera parcial a un chico de 16 años.

"De Grecia a Francia, den dinero a la educación"

Preguntado sobre si este tipo de acciones puede tener efectos negativos en el apoyo al movimiento, vuelve a referirse al precedente de los "chalecos amarillos": "Cuando la población interpreta estos excesos como consecuencia directa del estancamiento democrático y la intransigencia del ejecutivo, la desaprobación se dirige más al poder que a los propios manifestantes".

Al igual que Ilaria Pitti, el historiador francés identifica elementos comunes en la realidad de los jóvenes de distintos países y apunta a "las políticas de austeridad y los arbitrajes presupuestarios" dictados a nivel europeo como causantes de la indignación. "Producen efectos comparables en los servicios públicos y en la precariedad de los jóvenes de un país a otro", zanja.

Mientras en Francia e Italia las protestas parecen haberse contenido, al menos de forma temporal, en buena medida por las restricciones impuestas por sus respectivos gobiernos, en Grecia, Albania y Portugal continúan ganando intensidad. El miércoles, miles de estudiantes y docentes marcharon por las calles de Atenas para exigir viviendas estudiantiles asequibles y una mayor inversión estatal en educación. "La situación que vivimos a diario en nuestras escuelas ya no es simplemente distópica, sino que se ha vuelto insoportable", asegura a EFE Anna Karlafti, profesora de primaria que lleva 21 años ejerciendo en Atenas. "De Grecia a Francia, den dinero a la educación", se podía leer en una de las pancartas de los asistentes. Las reivindicaciones llevaron a los jóvenes griegos a realizar acampadas en Atenas y Salónica, siguiendo el ejemplo de otras ciudades europeas como Madrid y Lisboa.

Las demandas van más allá de los jóvenes

Precisamente en Lisboa, los manifestantes acordaron a través de una asamblea popular volver a instalarse en la céntrica plaza del Rossio -esta vez sin tiendas de campaña-, desafiando así el desalojo policial ejecutado a primera hora del martes y las severas advertencias del Gobierno luso. Al norte del país, en Oporto, donde también habían acampado decenas de personas, las protestas por el derecho a la vivienda se reanudaron. "Esto no ha terminado. Estamos aquí para todos. Juntos somos fuertes", apuntaba el Movimiento por la Vivienda, Campamento de Oporto, en un comunicado en el que confirmaba una nueva manifestación de cara al sábado.

La presión también continúa en Albania, donde las calles de Tirana siguen siendo testigo de graves enfrentamientos entre manifestantes y la Policía, mientras crece la presión contra el primer ministro del país, Edi Rama, quien por el momento se niega a dimitir. En el país balcánico, el malestar estudiantil terminó confluyendo con la llamada "Revolución de los Flamencos", nacida en rechazo a un polémico proyecto turístico vinculado a Jared Kushner -yerno de Donald Trump-, convertido en símbolo del rechazo a la gestión del territorio y a la cercanía entre poder político y grandes inversores extranjeros.

Por ahora, los jóvenes siguen ocupando el centro de estas movilizaciones, pero el malestar que expresan amenaza con desbordar los límites generacionales. Como advierte la socióloga italiana Ilaria Pitti, muchas de las cuestiones que están planteando no son exclusivamente "problemas de los jóvenes". "El aumento del coste de la vida y, en particular, la dificultad para acceder a una vivienda asequible son preocupaciones colectivas que pueden resonar entre sectores mucho más amplios de la población", apunta. La incógnita es hasta dónde puede extenderse ese malestar y, sobre todo, qué ocurrirá si los gobiernos europeos no logran dar respuesta a unas demandas que cada vez parecen menos circunscritas a una sola generación.

© EFE

French students stage nationwide protests over school conditions

© AP

France Protests

© EFE

Nationwide education protests across Greece
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De las gabardinas a las camisas de cuadros: Dulceida cumple 37 años y estos son sus esenciales de otoño

Dulceida (Aida Domènech) es una de las influencers más reconocidas del sector. Desde sus inicios en los blogs hasta en su canal de YouTube hemos seguido su carrera en redes sociales hasta proclamarse una de las mejores vestidas de todos los tiempos. La razón de ello se basa en que la mayoría de sus estilismos son combinaciones de prendas de vestir que todos tenemos en el armario.

Por lo que se convierten en una fuente de inspiración para vestir en el día a día, así como se convierte en una creadora de contenido con un armario accesible. Más allá de sus vestidos de firmas de lujo o de creadores consolidados en el diseño, sobre el asfalto muestra sus looks casuales o urbanos a través de Instagram. Y esta vez se han convertido en protagonistas de este artículo. Este viernes, Dulceida cumple 27 años y estos son todos sus esenciales de otoño.

Camisas de cuadros

Esta temporada de otoño vuelven las camisas de cuadros (también conocidas como las camisas de leñador). Aunque se estén convirtiendo en una de las tendencias más fuertes, llevan completando el armario de Dulceida desde hace muchos años. Tanto para llevar como base del look, a modo de sobrecamisa o atada a la cintura como observamos en la siguiente imagen.

En muchas ocasiones no las lleva de manera al uso, sino que las convierte en una suma mucho más moderna y actual con el juego de las capas. Esta vez, la defendía con una camiseta gris básica junto con unas bermudas a la altura de las rodillas unas botas de caña alta.

Gabardinas

Si hay una pieza que no puede faltar en el vestidor de Dulceida son las gabardinas. Además de ser perfectas para la variación de las temperaturas, también son las responsables de completar un estilismo con un toque más desenfadado, pero sin perder la elegancia. A lo largo de las temporadas hemos conocido diferentes versiones en base a las tendencias del momento correspondiente.

Porque ahora le vemos en la siguiente imagen con un diseño de lo más clásico, pero también han habido otros más diferentes (como de corte corto o de efecto cuero). Su punto fuerte es que combina con absolutamente todo, tanto con la fórmula tradicional como otra más moderna: con pantalones capri, sandalias de tacón y jersey de punto amarillo.

Polos masculinos

Otra de las tendencias fuertes de este otoño son los polos masculinos. Desde hace varias temporadas también se han posicionado como uno de los esenciales de sus estilismos. Además de contar con diferentes diseños que se ajustan tanto a un estilo más urbano como a otro más sofisticado, también son perfectos a la temporada de entretiempo.

Una opción de lo más acertada cuando buscas una prenda más allá de una camiseta básica o de un jersey de punto. Una de las claves para llevarlos son con camisas masculinas, vaqueros rectos y botas de efecto arrugado como ha hecho Dulceida. Como observamos, se trata de una fórmula que podemos replicar con básicos de nuestro armario.

Americanas estructuradas

Podemos decir que las prendas de abrigo de entretiempo son los mejores aliados de Dulceida. Y ahora tenemos que hablar sobre las americanas, una de las piezas imprescindibles de muchos de los looks de la creadora de contenido.

A lo largo de su carrera hemos observado diferentes modelos, pero debemos destacar las estructuradas que favorecen el cuerpo y parecen sacados de un desfile de la Semana de la Moda. No se necesitan más accesorios o prendas llamativas para completar un estilismo perfecto tanto para ir a la oficina como para un evento o simplemente salir a la calle.

Chaquetas de cuero

Las chaquetas de cuero vuelven en cada temporada y Ducleida ya ha sacado sus favoritas. Desde que comenzó en su canal de YouTube siempre ha dejado claro que se trata de una de sus prendas más recurrentes y que encaja en cada uno de sus estilismos. Combina con un gran abanico de posibilidades y una de sus fórmulas más repetidas son con camiseta básica, vaqueros y botas de tacón.

Como observamos, se tratan de prendas de vestir sencillas y de toda la vida que muchos de nosotros tendremos en el vestidor. Por lo que si quieres inspirarte en sus fórmulas, hazte con estos imprescindibles que son perfectos para el entretiempo.

© Gtres

Look de Dulceida.
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El Supremo absuelve a un padre por la bofetada que dio a su hija por vomitar en el coche: es "derecho de corrección"

El Supremo absuelve a un padre por la bofetada que dio a su hija por vomitar en el coche: es "derecho de corrección"

El tribunal ampara en la corrección de los hijos "inherente a la función parental" el cachete que un padre le dio a su hija de 11 años porque no le dejó lesión, mientras mantiene la condena por otro golpe que sí le provocó una herida

Un macroestudio del Gobierno revela que casi un 30% de la población sufrió violencia sexual cuando era menor

Una bofetada que deja marca física sí es delito, pero no lo es si no deja lesión. Es lo que ha dictaminado el Tribunal Supremo en una sentencia en la que absuelve a un padre por la cachetada que le dio a una de sus dos hijas por vomitar en el coche cuando volvían de vacaciones. El fallo, emitido por la Sala de lo Penal a principios de este mes, se acoge al “derecho de corrección” paterno para estimar parcialmente el recurso del hombre, que antes había sido ya condenado por violencia de género. El Supremo mantiene que sí cometió un delito por otra de las bofetadas que le dio a su hija en otro momento porque esta vez sí le provocó una herida.

Los hechos ocurrieron el 2 de agosto de 2021, cuando, regresando de un viaje junto a su padre y su hermana, una de las niñas, de 11 años, sufrió un mareo que provocó que vomitara dentro del vehículo. El hombre se enfadó, “regañó” a la menor de edad, la insultó llamándola “inútil” y la “amenazó” con dejarla en la carretera para, finalmente, darle una bofetada en la cara “sin causarle lesión acreditada”, según constan en los hechos probados de la sentencia.

Dos meses más tarde se produjo otro episodio: esta vez ocurrió en casa, donde el condenado exigió a su hija que se pusiera un pantalón para comer porque estaba en ropa interior. La niña se negó y tras seguirla hasta la habitación, el padre le propinó otra bofetada provocándole una contusión y una herida en el labio para las que necesitó asistencia sanitaria.

La madre de las dos niñas y exmujer del hombre lo denunció por lo ocurrido y el Juzgado de lo Penal Nº 6 de Alcobendas (Madrid) lo condenó por dos delitos de maltrato en el ámbito familiar. Le impuso una pena de 20 meses de cárcel y la prohibición de acercarse a su hija durante más de un año. El fallo fue confirmado íntegramente por la Audiencia Provincial, pero tras recurrir ante el Supremo, este acuerda ahora darle en parte la razón con la oposición de la Fiscalía, que pedía que se inadmitiera el recurso.

Aunque la sentencia resultante no detalla más al respecto, sí apunta a que el hombre ya fue condenado en octubre de 2020 por violencia de género tras cometer un delito de lesiones contra su exmujer. Por estos hechos se le impusieron seis meses de prisión.

La corrección tiene “plena vigencia”

El tribunal mantiene la condena por el golpe que le dio a su hija en casa, pero le absuelve por el del coche. Para ello se acoge al llamado “derecho de corrección” de los padres, que define como “una potestad educativa de dirección y contención, inherente a la función parental” cuyos límites sitúa en el interés superior del menor, su dignidad y la prohibición de acciones que sean “lesivas” para su integridad física o psíquica.

La sentencia recuerda que en 2007 el derecho de corrección fue eliminado del Código Civil, que contenía una referencia explícita a que los padres “podrán corregir razonable y moderadamente a los hijos”. Pero asegura que la jurisprudencia “ha seguido sosteniendo” que “subsiste como facultad inherente a la patria potestad” y como “posibilidad inseparable a la función de velar, educar y procurar la formación integral de los hijos”. Según el fallo, no es necesario que esté reconocido expresamente en la ley porque es “un derecho autónomo” que sigue teniendo “plena vigencia”.

El tribunal se apoya en una sentencia de 2022 que condenó a un padre por propinar un fuerte azote a su hija de cuatro años, dejándole marcas en las nalgas. El fallo dictaminó que el derecho de corrección no justifica la violencia, pero también advirtió de que “si consideramos suprimido el derecho de corrección, determinadas actuaciones de los padres como dar un leve cachete o castigar a los hijos sin salir un fin de semana podrían integrar tipos penales como el maltrato o la detención ilegal”.

Por eso, para el Supremo, la violencia que deja marcas físicas o heridas que requieran de una “primera asistencia” médica no está amparada por el derecho de corrección, pero el resto deben “ser analizadas según las circunstancias de cada caso”. Esto le lleva a admitir que la bofetada que el hombre le dio a su hija por vomitar en el coche no es suficiente para ser considerada un delito por no haber “ocasionado lesiones”.

Isabel Saiz Sánchez, abogada del hombre, celebra la absolución “puesto que no es justificar un comportamiento inadecuado en el ámbito familiar, sino recordar que no todo conflicto familiar o riña doméstica de intensidad leve debe resolverse en los tribunales”. La letrada y su compañero de despacho, Pablo González Asensio, defienden que “si no hay ánimo de lesionar y lesión objetivada, no puede haber condena penal” y aseguran que el derecho de corrección “ha de permanecer siempre y cuando no haya otro medio de persuadir, de conseguir el fin último de formar ciudadanos”.

Desde la Plataforma de Infancia valoran la confirmación que hace el Supremo de la condena por la cachetada que sí le causó una herida a la niña, pero muestran “preocupación” por la idea de que la ausencia de lesiones físicas “determine por sí sola” el delito, explica Almudena Escorial, responsable de incidencia de la organización. A su juicio, la suma de insultos, amenazas y la bofetada en el coche “pueden constituir formas de vulneración de la integridad física y psicológica”.

“La protección de la infancia exige superar concepciones que distinguen entre agresiones aceptables e inaceptables en función exclusivamente de la existencia de lesiones físicas. El daño emocional, la humillación, el miedo o la degradación son también formas de afectación de su bienestar”, añade la experta, que apunta a que la interpretación del Supremo “puede contribuir a mantener la percepción social de que determinadas formas de violencia física siguen siendo instrumentos legítimos de crianza” en contra de la “evolución normativa” de los últimos años.

Escorial recuerda que el derecho de corrección se eliminó del Código Civil después de que en 1994 y 2002 el Comité de los Derechos del Niño llamara la atención a España. Que el Tribunal Supremo asegure ahora que una bofetada está dentro de ese derecho como potestad “inherente a la función” de los padres es, a juicio de la experta, “un enorme retroceso en la protección de los derechos de la infancia y la adolescencia”.

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Listas de espera: Mónica García se estrella con su reforma “antiMadrid”

El Ministerio de Sanidad llevará hoy al Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) el proyecto de Real Decreto que pretende presentar como una reforma para hacer más “transparente” y “homogéneo” el sistema de información de las listas de espera. Pese a que el adelanto electoral ha dejado sin efecto cualquier proyecto legal del departamento de Mónica García, la ministra ha decidido que ponerlo en el orden del día de hoy -junto a 27 puntos más- es oportuno. Un Pleno que, además, ella abandonará a una hora y media de su inicio para inaugurar un congreso de periodistas sanitarios.

La realidad es que el documento será rechazado por la mayoría de las autonomías porque está “inmaduro” y “por terminar”, tal y como se desprende del informe elaborado por la comisión delegada que forma parte del Cisns, donde se recogen las opiniones de las autonomías y del propio Ministerio, y al que ha tenido acceso LA RAZÓN. Las comunidades autónomas llevan meses trabajando con los equipos de Sanidad en la revisión del articulado y en la definición de los indicadores, y la mayoría no considera que el borrador esté listo para su publicación.

Analizamos el texto con gestores sanitarios y técnicos autonómicos, que destacan que, más que una reforma útil de la normativa vigente -el RD 605/2003-, la reforma solo cumple un objetivo político: intentar erosionar la sanidad madrileña, que presenta los mejores resultados del país: menos de 50 días de espera para ser operado, 51 días para una prueba diagnóstica y 59 días para ver a un especialista.

Pero Mónica García, desprovista ya de toda esperanza política que no sea la de pelear por el puesto de Isabel Diáz Ayuso, cree haber encontrado un punto débil en Madrid: las derivaciones a centros concertados. El nuevo texto dice que el paciente debe permanecer en la lista hasta que reciba la atención. Pero eso ya ocurre. Madrid no saca a nadie de la lista de espera hasta que está operado, y así lo regula la normativa actual, que distingue esta de la lista estructural. De este modo, si a un paciente se le ofrece una alternativa más rápida y la rechaza, no cuenta en la lista estructural, aunque sigue en la lista general. Es exactamente lo que dice la ley y lo que hacen la mayoría de las autonomías, no solo Madrid.

El propio Ministerio sabe que el texto no está técnicamente maduro. Una de sus principales carencias es el instrumento clave en cualquier norma de este tipo: la guía técnica de desarrollo, que especifica cómo deben implementarse las nuevas obligaciones en los sistemas de información autonómicos. Sin esa guía-que aún está en elaboración y que requiere consensos técnicos muy finos- el RD es inaplicable, ya que no define modelos de datos, ni criterios de validación, ni flujos de registro ni estándares de interoperabilidad. Sin embargo, en la última reunión de la comisión delegada, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, aseguró que ambas cosas – el RD y la guía- podían avanzar “en paralelo”.

Además, no basta con regular cómo se miden las listas de espera, también hay que garantizar que la información se publique con una periodicidad y un plazo que permitan conocer la situación real del sistema sanitario. Sin embargo, hoy, a 23 de octubre, todavía no se han publicado los datos de listas de espera correspondientes a los primeros seis meses de este año, por lo que seguimos manejando cifras de hace 10 meses. Pero el Ministerio, que no consigue cumplir lo que exige la regulación actual, pretende imponer una más ambiciosa que obliga a publicar los datos trimestralmente.

Consciente de la cantidad de consultas del informe actualizado en su web, Sanidad, para curarse en salud, ha colocado estratégicamente una nota en la que explica que la responsabilidad sobre los indicadores es de las autonomías, y que ellos solo “agregan las cifras en un único documento y lo publican”.

Inflar las cifras

El objetivo central de la reforma es modificar el cómputo de la espera. El texto actual en vigor determina que el tiempo empieza a contar cuando el paciente tiene una solicitud de cita o una indicación para una intervención quirúrgica, y que sale de la lista cuando esa cita se agenda, cuando se programa la operación o cuando se certifica que el procedimiento no se va a realizar por motivos clínicos justificados. Es un sistema lógico: la lista de espera solo existe cuando hay un acto clínico real que genera una prestación pendiente. El nuevo texto pretende que la inclusión se contabilice desde que el médico de Atención Primaria decide derivar a un paciente a un especialista, algo que la mayoría de las autonomías y los expertos consultados consideran una “aberración”.

En primaria no existe una indicación diagnóstica ni terapéutica: existe una sospecha. El médico de familia puede derivar a un traumatólogo, a un otorrino o a un cirujano sin saber si el paciente necesitará una operación, una prueba complementaria o, simplemente, una valoración que descarte patología. Hasta que el especialista no ve al paciente, no existe una lista de espera real. El resultado de implantar este cambio sería inflar artificialmente las cifras, generar un “atasco estadístico” y hacer imposible comparar datos entre territorios. Por eso ninguna comunidad autónoma -incluidas las gobernadas por el PSOE- está dispuesta a aceptarlo.

Otro de los pilares del RD es la prohibición de las llamadas “listas paralelas”: listas B, agendas internas, bolsas o prelistas. El texto lo presenta como si fueran prácticas habituales, pero los técnicos autonómicos recuerdan que ya están prohibidas y que la trazabilidad existe desde hace años.

Además, el RD introduce un identificador de episodio clínico, pero las comunidades señalan que esto no cambia nada en la práctica: los sistemas ya registran los estados del paciente y los cambios de prioridad. Lo que sí hace el RD es sugerir que las autonomías “ocultan pacientes”, una acusación que los responsables de admisión consideran injusta y técnicamente falsa.

Parálisis por análisis

El Ministerio insiste también en que quiere medir a los pacientes sin cita asignada, los percentiles de demora, los tramos de espera y el tiempo hasta diagnóstico. Son indicadores que suenan bien en un documento político, pero que, según los expertos, no aportan valor asistencial. “Para qué queremos tantos datos”, se preguntan, “si con lo que ya publica el Ministerio no hace que los pacientes les atienda antes”. Hablan de “parálisis por análisis”: más tablas e informes, pero ninguna medida que aumente la capacidad asistencial, que es donde está el verdadero cuello de botella.

El proyecto “obliga” además a enviar microdatos mensuales y a cruzarlos con la base estatal de población protegida para medir desigualdades sociales. Sin embargo, esto es otro imposible porque las autonomías no registran los mismos ítems, no tienen los mismos sistemas y no hablan el mismo idioma estadístico. En definitiva, una "reforma" más elaborada sin cabeza que no llegará a ninguna parte.

© PHOTOGRAPHERS

Mónica García en el Debate del Estado de la Región. David Jar
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El abismo Z

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Estos días se suceden los análisis de lo ocurrido en las calles de París o Milán. Muchos de los manifestantes que actuaron con más violencia, los autores de destrozos y pillajes, eran muy jóvenes, hasta menores de edad. Incluso ante análisis que no se paran solo en si eran hijos de familias autóctonas o inmigrantes o de barrios de clase media o del extrarradio, planea la duda de cuánto tienen de certeros y desprenden desconcierto.

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Sánchez admite que la crisis de Ceuta "se pudo gestionar mejor" y que la corrupción es su mayor "error"

A punto de cumplirse tres meses de la entrada masiva de personas en Ceuta, los días 30 y 31 de julio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ,ha admitido este jueves en La Revuelta que aquella crisis "se pudo gestionar mejor". En su primera entrevista de precampaña, Sánchez ha reconocido que el Gobierno pudo cometer errores, aunque ha defendido la actuación de las autoridades y ha argumentado que una respuesta más agresiva seguramente habría causado "una cifra mayor" de víctimas. Preguntado por los errores que ha cometido durante su mandato, también ha señalado la corrupción vinculada al caso Koldo. "Crees conocer a la gente y de repente se desvela una cara que te quedas helado, y es el caso de Ábalos", ha lamentado sobre el que era su mano derecha y ahora está en la cárcel.

En cualquier caso, no ha profundizado mucho sobre los casos de corrupción que rodean al PSOE. Ha admitido que han sido una "decepción doble" y uno de los mayores errores de su etapa en el Gobierno. Preguntado por si sospechó de su antiguo colaborador, ha respondido: "De verdad que no. Crees conocer a la gente y de repente se desvela una cara que te quedas helado, y es el caso de Ábalos".

Sobre Ceuta sí ha tratado de defender su gestión al señalar que el Gobierno ha invertido "millones de euros" en la frontera y ha querido hacer un esfuerzo por mantener una relación "lo más constructiva posible" con Marruecos. Sánchez ha insistido en la dificultad de gestionar esta frontera y ha aludido a las 141 personas que murieron durante la entrada masiva. "Es una situación difícil, compleja, y la estamos gestionando bien", ha defendido.

"Si hubiéramos hecho algo más agresivo, estaríamos hablando de una cifra mayor", ha insistido, antes de volver a reivindicar las plazas que ha habilitado el Gobierno para los migrantes y toda la gestión de estos últimos meses. Ha cifrado en más de 12.000 los retornos voluntarios a Marruecos y ha sostenido que el Estado debe controlar sus fronteras y combatir a las mafias, pero ha señalado que la "fortaleza del Estado no significa un trato inhumano" de los migrantes.

Sánchez también ha evocado los primeros años en Moncloa y ha reconocido que tenía la sensación de que las decisiones que se tomaban por la mañana podían quedar contrarrestadas por otras por la tarde. Una dinámica de "tejer y destejer" que, según ha explicado, le dejaba al final del día con una sensación "agridulce" y "en empate".

Sobre su relación con la justicia, Sánchez ha defendido que decisiones como la ley de amnistía son herramientas que permiten resolver conflictos y devolver la gestión política a Cataluña. En todo caso, ha admitido que la norma ha podido incomodar a parte de la judicatura, pero ha rechazado que esa reacción sea responsabilidad de sus gobiernos.

Preguntado por las críticas a que el poder ejecutivo se pronuncie sobre decisiones judiciales, el presidente ha defendido su derecho a discrepar de determinadas resoluciones. "Ante una sentencia que considero injusta, como la del anterior fiscal general del Estado, tengo la convicción y el deber de fijar una posición con absoluto respeto", ha señalado.

Sánchez también ha defendido a su mujer, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez: sobre las causas que les afectan, ha denunciado que "se han traspasado líneas rojas" y ha dicho que peleará por la inocencia de ambos. Su respuesta ha sido distinta al abordar la polémica por las joyas halladas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero: no ha defendido expresamente la actuación del expresidente y, preguntado por si el episodio puede despertar sospechas, se ha limitado a argumentar que "muchas veces los presidentes del Gobierno no saben cuáles son los obsequio que el anfitrión te da".

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