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A pesar de todo, hoy es siempre todavía

Ada Colau y Emilio Delgado saludan a los simpatizantes en la presentación oficial de la candidatura del Frente Amplio, este sábado en Madrid.

Mientras el Partido Socialista arranca la campaña con un beso y una flor, con la fuerza de la gente y la del amor, las izquierdas apenas consiguen recuperarse de varias semanas agónicas, atrapadas en estériles disputas sobre candidaturas, marcas y liderazgos. No hubo unidad y todo indica que la competencia entre Podemos y el Frente Amplio se saldará con un resultado amargo.

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Montero, contra el Frente Amplio tras fracasar el acuerdo: "Su proximidad al PSOE no cambia las cosas. Hacen fuerte a la derecha"

La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, durante el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, este sábado en Madrid

Podemos celebró este sábado a las 11 horas una reunión de su Consejo Ciudadano Estatal tras la elección en primarias de Irene Montero como candidata por Madrid para las elecciones generales del 29-N y poco después de que esta madrugada se constatase el fracaso de una alianza amplia de izquierdas alternativas entre Podemos y Frente Amplio, que aglutinará a 15 formaciones menos a los morados. En esa cita de la cúpula de dirección de Podemos, Montero se expresó contundente contra los partidos de Sumar que ahora se han refundado en ese Frente, contra IU, Movimiento Sumar, Más Madrid o Comuns. Pidió perdón Montero "después de unos días muy difíciles". "Sé que para muchas personas lo conseguido –la candidatura– no es suficiente, pero sí es valioso". "Haré equipo con Gabriel Rufián para las elecciones, Podem Cataluña aportará sus mejores esfueros". "Ayer Rufián pidió disculpas por el espectáculo dado, y hago mías esas palabras", recalcó Montero, comprometida a pelear las generales con "la vivienda y el coste de la vida" estando "en juego".

Fue contundente contra esas izquierdas con las que concurrieron en julio de 2023 bajo las siglas de Sumar y con las que rompieron posteriormente en diciembre de ese año, con algún acercamiento puntual como en las elecciones de mayo de 2026 en Andalucía, aunque reflejando división. "Llevamos años teniendo discrepancias serias con los partidos de Sumar, ahora Frente Amplio. Somos muy críticos con su forma de gobernar y con su cercanía al PSOE. Es una posición desde la que no se cambian las cosas y donde la derecha se hace fuerte. Esto no se ha resuelto para estas elecciones", les criticó. Afeó la falta de disposición de los magentas para aceptar su propuesta de primarias abiertas, que en todo caso permitían votar las candidaturas y equipos a todos los españoles, incluso distanciados ideológicamente con ese espacio.

Montero aseguró que Podemos ha tenido ahora y todo este tiempo "un duro relato mediático" en contra. Pero, pese a ello, "intentamos" pactar con las izquierdas. Se ha conseguido en la Comunidad Valenciana, con la marca Compromís-Front Valencià, incluyendo al Frente, y también en Canarias, con Nueva Canarias añadida en la Unión del Pueblo Canario. "Hemos trabajado con mucha disponibilidad", afirmó Montero, en contra del relato sostenido por los socios de Frente Amplio, que criticaron ayer el bloqueo de Podemos tras concluir a las 23.59 horas el plazo de registro de candidaturas para concurrir en coalición. La número dos de los morados apuntó en su intervención en el Consejo que hubo capacidad de cerrar acuerdos multitudinarios en hasta once regiones, pero que los partidos del Frente querían un todo o nada y "bloquearon mientras negociaban coaliciones para ir al Senado con el PSOE".

De cara a las generales, donde Montero competirá en Madrid con Emilio Delgado y la cúpula de Más Madrid por los escaños, la también eurodiputada puntualizó que irán "con todo para proteger a los de abajo frente a los de arriba". "Las cosas no se pueden quedar como están, hay que cambiar el sistema para que la vida vayan antes que los negocios. Sabemos que los de arriba son los fondos buitre, las grandes empresas energéticas que se hacen de oro, las empresas que se reparten el negocio de la educación pública, las grandes cadenas alimenticias", enumeró. "Representamos a los que quieren que la vida sea más importante que los negocios. Tenemos un proyecto para la mayoría: centro casa, paz y trabajo", sentenció Montero, que además criticó el rearme europeo y al que dijo, ha contribuido este Ejecutivo.

Belarra acusa al PSOE de hacer "trilerismo" con la vivienda

Previamente, intervino para abrir la sesión la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que aseguró que han aprendido que "la política institucional es imprescindible para cambiar las cosas", pero que "estar en el Gobierno no es tener el poder". Sin movilización y organización en la calle, "no se cambian las cosas". Motivó a una huelga general amplia que pelee en las calles frente a dramas como el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, fallecida hace una semana. Belarra acusó a Sánchez de aprovechar la coyuntura para hacer "trilerismo" con el marco de la vivienda, y defenderla pese ha haber estado "bloqueando" medidas como la ley de vivienda, la intervención del alquiler o beneficiar la especulación con la disposición a la nueva ley del suelo. Le reprocha que ha encontrado "la excusa pefecta" para justificar un adelanto de generales que viene buscando y para el que miraba al fracaso de los Presupuestos Generales del Estado.

Reprochó Belarra que el PSOE y la izquierda haya expulsado a Podemos del Gobierno, quien era motor de cambio. "Si siguen gobernando sin alguien que les tuerza el brazo, Vox tendrá mayoría" en unos años, aseguró la dirigente morada en línea con Montero. "Solo Montero y Rufián pueden plantar cara a la ultraderecha. Hemos trabajado y avanzado en pactos donde hemos podido". "Lamentamos que los partidos de Sumar se hayan negado a primarias, que sigan renunciando a un proyecto transformador" o alianzas en Murcia, Aragón o Baleares. La rivalidad entre formaciones, deja un horizonte complicado a la izquierda más allá del PSOE. Durante el acto paralelo en el Auditorio del Parque Lineal del Manzanares, donde Frente Amplio presentó sus nuevas siglas y propuestas, no ha habido esos reproches contundentes contra Podemos, y sí contra "el fascismo", "las derechas" y un potencial Gobierno de coalición de PP y Vox. Ese mismo escenario lo eligió Sumar en 2023 para iniciar el camino electoral, entonces con Podemos de la mano.

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Frente Amplio y Podemos se acercan a una 'lucha fratricida' de alto coste electoral en Madrid entre Delgado y Montero

La número dos de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, durante un acto en Barcelona con Gabriel Rufián, en abril

La izquierda alternativa vuelve a apurar los plazos para el registro de coaliciones de cara a otra carrera electoral. A menos de 24 horas de que finalice el vigente para las generales del 29 de noviembre, a las 23.59 horas de este viernes, tanto Frente Amplio como Podemos han confirmado un bloqueo prácticamente definitivo que salvo sorpresa no podrá resolverse. La máxima es que los morados se ven suficientemente reforzados como para que Irene Montero, tras su pacto de colaboración en campaña electoral con ERC y Gabriel Rufián, se reafirme para ser candidata por la circunscripción de Madrid, y eso solo le deja un camino posible: ir en solitario. Frente Amplio confirmó ya el martes a Emilio Delgado, de Más Madrid, como número uno en la lista. Y no se prevé una renuncia por ninguna de las dos partes que aune los intereses de dos formaciones que a nivel ideológico casi no difieren.

La refundación de Sumar se hizo sobre la base de construir una alianza duradera sobre un programa y unos objetivos que diesen lugar a una selección de equipos y candidatos a través de los que implementarlos. Podemos estuvo invitado desde el primer momento a sumarse como un partido más, sin conseguirlo, a la vez que los morados reivindicaban su espacio y su legado. Los retrasos para confirmar la marca y el acelerón por el adelanto electoral han trastocado los planes. Por un lado, Frente Amplio se ha encontrado con la dificultad de promocionar nombres, teniendo que tirar de banquillo, primero de Mónica García, la ministra de Sanidad, y, posteriormente, de Ada Colau, la exalcaldesa de Madrid. Por el otro, Podemos ha tenido que cambiar rápido de estrategia, mostrando una actitud amable, integradora, pero a la vez exigiendo mecanismos que revolucionaban el itinerario fijado durante meses por sus exsocios.

Se ha pasado de exigir primarias abiertas a todos los españoles, para que se determine el candidato y el peso de cada formación, a considerar que ese pacto con ERC da autoridad suficiente a Montero para ser la líder de una lista de izquierdas por Madrid. La consideración de que las candidaturas "tienen que caer por su propio peso" ha sido algo recurrente para Podemos hasta hace no mucho. Y este mismo jueves, en RNE, Ione Belarra, secretaria general de la formación, se situó en esa senda tras decir un día antes que el "tándem Montero-Rufián" es el liderazgo que pide "la gente". Belarra cerró la puerta a una lista única en Madrid y en Barcelona –Podemos prometió a ERC no concurrir por Cataluña– y propuso una alternativa de urgencia tras haber sondeado a IU: listas en otros territorios de la mano de los de Antonio Maíllo. Fue rechazado inmediatamente. Se niengan a acuerdos "troceados" al margen de Frente Amplio.

Maíllo dejó clara su posición en TVE tras escuchar a Belarra. Defiendió la "fraternidad" con la que se viene colaborando entre su partido, Más Madrid, Movimiento Sumar y Catalunya en Comú, y dejó una decisión a Podemos que tendrá que tomarse en estas horas críticas. "Podemos tendrá que decidir si quiere venir o no. La disposición es muy fácil, tienen que saber qué es lo que quieren hacer y desde luego son bienvenidos si se incorporan a un proyecto amplio de las izquierdas. Le va mejor al país y a la gente trabajadora que nos necesita".

Al cierre de esta edición, y tras consultas de El Independiente a ambos sectores de la izquierda, el bloqueo parece consolidarse en Madrid, pero voces autorizadas del Frente Amplio creen que puede haber capacidad de entendimiento generalizado en las provincias. Las conversaciones, dicen, siguen en marcha más allá del relato que aseguran quieren "imponer" desde Madrid figuras como Belarra. Añaden que la idea de primarias posterior "no va a funcionar". Se remiten al marco de las andaluzas de este año, con la dirección de Podemos en Madrid negando el pacto y su aparato autonómico tirando para llegar a él. Esperan que el desenlace sea el mismo, con una adhesión de última hora y que no decidan seguir el rumbo de las últimas elecciones de Aragón, donde tiraron de IU para una alianza particular y estos lo rechazaron como ahora hace Maíllo.

En Canarias se logró por la tarde, este jueves, con una alianza entre Nueva Canarias, Podemos, IU y Movimiento Sumar bajo la marca Unidad del Pueblo Canario. Desde Madrid esperaban que se despejase el mismo camino en Aragón con la Chunta, en Baleares con Ahora Més y en la Comunidad Valenciana con Compromís. Se logró a primera hora de la mañana salvo con los nacionalistas valencianos. En esas dos, de momento, habrá listas de Frente Amplio con esos dos partidos autonómicos como prioritarios. Pero Podemos debe decidir su sumarse o no. No ha gustado en la confluencia que Montero oculte el nombre de Movimiento Sumar al celebrar pactos como el canario.

La falta de acuerdo en Madrid compromete escaños

Delgado se pronunció poco después de que Belarra lanzase el último órdago. Siguió tendiendo la mano para la unidad, pero asentó la idea de que conseguir un pacto ya es muy complicado: "Es más fácil hablar de la unidad que llevarla a cabo". Defendió que tras los trabajos del espacio y la implantación madrileña de Más Madrid, el movimiento lógico es que si Podemos quiere colaborar, se integre en las lístas. Más Madrid viene ofreciendo una segunda plaza a Podemos que no ha servido para unificar intereses. "El país entero ha visto cómo todos los esfuerzos que están en nuestra mano se han puesto encima de la mesa para acomodar a todas las fuerzas políticas en esa lista (...). Si quieren aprovechar tienen toda la posibilidad", remató Delgado.

Desde Podemos, Belarra atenuó el impacto electoral de ir divididos, reafirmándose con ello en la idea. Aludió a la proporcionalidad de la circunscripción para asegurar que no se perderían votos de izquierdas. En esas quedó se situó también Delgado, reduciendo los posibles efectos electorales, pero llamando a la unidad con todo. Si se mira a las autonómicas de 2023, Más Madrid consiguió 27 escaños y el 18,35% de los votos. Podemos quedó sin representación con el 4,73%. De ir en coalición (incluido IU, Alianza Verde y Verdes Equo) habrían alcanzado los 33 escaños quitando 3 al PP, 2 al PSOE y uno a Vox. En ese rechazo a aliarse influyen las malas relaciones de ambos partidos. Los madrileños no dejan de ser una escisión de los morados.

Más Madrid empieza a asentar la idea de que se ha hecho todo lo posible para lograr la unidad

La cuestión es que Madrid otorgó el mayor número de escaños a Sumar en 2023, seis con Podemos, por delante de los cinco logrados de Barcelona. En la principar circunscripción, de los casi 16 puntos de voto logrados en el 23-J, solo esos 4,73 puntos menos ya suponen entre uno o dos escaños menos según reflejan los resultados tras hacer una simulación. Y eso en el mejor de los escenarios posibles, dado que las encuestas reducen casi a un tercio los escaños que han tenido en esta legislatura. Si Podemos no supera el 3% no logrará nada y dejará a Frente Amplio sin opción a revalidar esos seis diputados, por ejemplo. Figuras como Maíllo defienden que no hay evidencias de que ir separados sea rentable. Pidió unidad el líder de IU basada en el diálogo y no en "tuits". Internamente, dirigentes de la izquierda plural determinan que la imagen que se está dejando es de lucha de egos y de puestos cuando se comparte el mismo ADN ideológico entre partidos hermanos.

Pese al escenario, los discursos entre referentes del espacio durante las últimas horas han sido en positivo. Por un lado, defendiendo que "da tiempo" a cerrar bien este proceso, como abogan desde IU o una de sus principales referentes, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Pero desde Madrid también se allana el relato de haberlo intentado todo. "Hay que salir del bucle", señaló García al mismo que recalcó que su partido ha hecho todo lo posible por garantizar la unión de siglas madrileñas. No quieren que triunfe un relato contrario si no se llega a nada.

En añadido, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, declaró desde el Foro CREO tras su intervención que tanto Delgado como Colau "están haciendo todo lo posible, de forma sincera, por cumplir con ese mandato ciudadano, por presentar una única papeleta". "No es el momento de anteponer un interés partidario ni personal", lanzó.

Colau rebaja las dudas de su candidatura

Después de dejar en el aire su candidatura si no había unidad con Podemos, este jueves Colau matizó que solo daría ese paso atrás si sirve para unir con Podemos y si se lo piden los compañeros de Frente Amplio, por lo que se reafirma en sus intenciones de competir como candidata al Gobierno por Barcelona, con una especie de tándem con Ernest Urtasun, el ministro de Cultura, y haciendo ticket con Delgado. Esa disposición a cesiones para integrar han sido bien acogidas por líderes como Maíllo, aunque en otros sectores no gustó nada la imagen de ambigüedad que se dejó. Hay que recordar que minutos después de incluso abrirse a un cambio de siglas en lugar de Frente Amplio para concurrir, los cuatro partidos que lo integran lanzaron la iconografía, las redes sociales y la página web de la confluencia. Este viernes, la decisión de las izquierdas puede tener efectos en la movilización social y en la capacidad o no para dar un vuelco a las encuestas.

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Colau se ofrece a ceder su candidatura y a cambiar Frente Amplio por otras siglas que sumen con Podemos

La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, junto a la exministra de Igualdad y candidata por Podemos a las generales, Irene Montero

La candidata de Frente Amplio promocionada y confirmada por sus integrantes, Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Catalunya en Comú, Ada Colau, afirmó este miércoles que está dispuesta a ceder su candidatura y a apostar por un cambio de siglas si eso permite la unidad con Podemos para que no haya dos listas por la izquierda alternativa. Quedan algo más de 48 horas para que finalice el plazo para la presentación de coaliciones y durante la última jornada Podemos dio pasos atrás alejándose de ese hipotético camino conjunto. Irene Montero, de hecho, rechazó ir con Frente Amplio. Colau, frente a ello, aseguró que "todo se puede volver a hablar" si con ello se logra ese objetivo, que su candidatura al Gobierno no es definitiva y que su máxima es conseguir un pacto con Podemos.

"Todo se puede discutir. A mí se me ha presentado como candidata a la presidencia y me honra. Si yo soy útil ya he ducho que lo voy a hacer con muchísima ilusión y voy a poner toda mi energía en ello, pero si más adelante se suman más formaciones al Frente Amplio y el consenso de todas esas formaciones es que hay otra persona que genera más consenso que mi candidatura, oiga, adelante", expresó Colau durante una entrevista en TVE.

Colau apuesta por tejer una lista "muy coral" de izquierdas que renuncie a "los vetos cruzados" o "líneas rojas", algo que sí se dio durante la construccióin de las candidaturas de Sumar en 2023, caso de la propia Montero o el exdiputado Pablo Echenique. La exalcaldesa tendió la mano a Podemos y a Montero para sumarse. Incluso cree que Emilio Delgado puede ser una alternativa de candidatura al Gobierno tras ser oficialmente designado este martes por los partidos de Frente Amplio, pasando la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, a ser número dos. Las palabras de Colau, trastocan también los planes de esos grupos, que presentarán Frente Amplio el 17 de octubre.

Esas formaciones "me propusieron como candidata entendiendo que soy una persona de consenso". "Pero si se suman otras formaciones y hay otra persona que genera más consenso, adelante, estoy dispuesta a ceder". Y "si el problema es el nombre de la formación, se cambia", puntualizó Colau.

El movimiento de la exlíder de los Comuns se da después del pacto de Podemos con ERC para no presentarse por Cataluña y hacer promoción conjunta con Gabriel Rufián y de este con Montero en el resto de España, principalmente por Madrid. El republicano se perfilaba como una alternativa de unidad si no conseguía llegar a un acuerdo dentro de ERC y no presentaba los 400 avales necesarios para ir a primarias. Colau, de hecho, le animío a adherirse al Frente Amplio sin éxito. Entiende que es "legítimo" pero que "genera decepción".

Ante ello, y las perspectivas de división, la catalana apunta que no concibe unas listas sin que se integre Montero. Deja la puerta abierta a "seguir hablando", para avanzar más en las conversaciones, pero no a realizarlas "a través de los medios".

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