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Macron: "No debemos confundir las demandas legítimas con la violencia"

El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó los saqueos y los ataques contra edificios públicos en un discurso transmitido en directo este domingo a las 20:00 horas, hora local. Reconoció las preocupaciones de los estudiantes, respaldó a las fuerzas de seguridad y anunció que el primer ministro presidirá una unidad de crisis para asistir a los afectados. También anticipó reuniones con organizaciones y representantes de la juventud para buscar respuestas al malestar social.

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Mélenchon responsabiliza a presidente de Francia de intentar desgastar al movimiento estudiantil

El líder de La Francia Insumisa denunció que el mandatario Emmanuel Macron no ha dado respuesta a las justas reivindicaciones de los jóvenes ante la situación económica y el desfinanciamiento de la educación
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El incendio del Ayuntamiento de Limoges (Francia) queda controlado tras los disturbios

El Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico y del siglo XIX, incendiado durante las protestas de este sábado en Francia por el encarecimiento de la vida

El incendio que causó graves daños el sábado en el Ayuntamiento de Limoges, un edificio histórico del siglo XIX, quedó controlado este domingo, mientras los bomberos trabajaban para extinguir los últimos focos, informó el prefecto del departamento francés de Haute-Vienne, Maurice Barate. "El fuego está controlado", declaró el prefecto (delegado del Gobierno) a la cadena LCI, y añadió que los equipos de emergencia estaban apagando las últimas brasas.

El incendio se produjo el sábado durante una jornada de protestas sociales en Francia. Según las autoridades locales, varios manifestantes forzaron la entrada al edificio y prendieron fuego en su interior, tras lo cual las llamas se extendieron a las plantas superiores y alcanzaron la cubierta, que terminó derrumbándose.

El alcalde de Limoges, Guillaume Guérin, condenó anoche el ataque y aseguró que el Ayuntamiento había quedado prácticamente destruido. No obstante, afirmó que los servicios municipales continuarían funcionando pese a los daños. "Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público", declaró Guérin. "Es -dijo- un monumento que arde, pero no la República".

El alcalde también expresó su confianza en que los responsables fueran detenidos y sostuvo que los agentes desplegados durante la protesta no disponían de medios suficientes para contener a los participantes violentos. Según declaró hoy el prefecto, unas 5.000 personas participaron en la manifestación, entre ellas varios cientos de individuos a los que describió como radicalizados y extremadamente violentos.

Apres plusieurs heures, la mairie de Limoges s’est effondrée.

C’est épouvantable. Quelle époque épouvantable. pic.twitter.com/hJOcys9YvH

— Pierre Charron (@marinpetrus) October 17, 2026

Tras los incidentes en el Ayuntamiento, algunos manifestantes se dirigieron hacia la prefectura, mientras otros saquearon comercios del centro de la ciudad, añadió. El prefecto afirmó que el incendio había sido provocado deliberadamente y condenó los ataques contra edificios públicos y establecimientos comerciales. El Ayuntamiento de Limoges fue construido entre 1876 y 1883 y está considerado monumento histórico. El edificio combina elementos arquitectónicos inspirados en el Renacimiento tardío y la época de Luis XIII.

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De París a Limoges: las protestas de estudiantes y la violencia incendian Francia y dejan 1.800 detenidos

El Ayuntamiento de Limoges, destruido por las llamas.

Los franceses han vuelto a incendiar las calles en las protestas convocadas este 17 de octubre. A los estudiantes, que llevan ya un mes de manifestaciones, se han unido funcionarios, sindicalistas, agricultores, transportistas y los chalecos amarillos. Estos últimos fueron clave en las manifestaciones de 2018 por motivos como el incremento del precio de los carburantes o la fiscalidad, entre otros.

La violencia ha escalado en varias ciudades, desde París a Lyon y Limoges, donde las llamas devoraron el Ayuntamiento. A seis meses de las elecciones presidenciales, reina el caos en un país con un gobierno debilitado y un jefe del Estado, Emmanuel Macron, en tiempo de descuento y con una líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, que podría aprovechar el descontento generalizado. Las distintas encuestas francesas publicadas en octubre la sitúan en una intención del voto del 35% frente al 15-16% que reciben los candidatos del centro o el izquierdista Jean-Luc Mélenchon.

El Ministerio del Interior francés, Laurent Núñez, actualizó este domingo la cifra de detenidos, que se eleva de los 400 contemplados el sábado, a 1.800 personas. Aún se siguen llevando a cabo investigaciones para "identificar a los autores" de los desórdenes y disturbios acontecidos. Por otro lado, apuntó que la jornada de protestas e incidentes ha dejado "más de 500 policías, gendarmes y bomberos heridos por las escenas de violencia". "La República no cederá nada a aquellos que quieran imponer el desorden y la violencia", escribió en redes sociales. En París se superarían las 870 detenciones.

Las protestas han estado dirigidas contra el encarecimiento de la vida, con incidentes graves en ciudades como Marsella y Lyon, pero también en París o Nantes, entre otras, según datos aún provisionales. Las autoridades señalaron un aumento de los actos violentos, incluidos ataques contra las fuerzas de seguridad, saqueos o intentos de saqueo de comercios y daños en edificios públicos protagonizados por grupos de varios cientos de individuos vestidos de negro, vinculados a la extrema izquierda.

El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este sábado que no hay "ningún lugar para la violencia" en Francia, prometió castigos para los autores de destrozos y saqueos en esta jornada de protestas por el encarecimiento de la vida, y pidió un "frente unido" contra "los que siembran el caos".

"Quienes han destrozado, atacado prefecturas y comercios y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados", escribió Macron en un mensaje en sus redes sociales.

Apres plusieurs heures, la mairie de Limoges s’est effondrée.

C’est épouvantable. Quelle époque épouvantable. pic.twitter.com/hJOcys9YvH

— Pierre Charron (@marinpetrus) October 17, 2026

El jefe del Estado aseguró además que habrá "un frente unido frente a los que siembran el caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones y impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan".

Macron tuvo palabras también de "apoyo" para las fuerzas del orden, "garantes del derecho a manifestarse", y que han estado en las últimas semanas en el foco de las críticas por los métodos empleados para afrontar los bloqueos y manifestaciones de estudiantes que piden mejoras educativas.

Destrozos en Marsella y Lyon

Según traslada EFE, los incidentes más graves, el ministerio destacó la entrada por la fuerza de manifestantes en el Ayuntamiento de Marsella y los destrozos en establecimientos comerciales. En Lyon, donde una oficina de turismo fue destruida por un incendio y varios comercios sufrieron daños, los bomberos que acudieron al lugar encontraron obstáculos para intervenir debido a la actuación de grupos violentos, según el Ministerio del Interior. En París, varios grupos que participaban en marchas no autorizadas intentaron converger hacia edificios institucionales, incluido el Palacio del Elíseo, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a intervenir para dispersarlos y proteger las sedes oficiales.

También se registraron incidentes en otras ciudades. En Aviñón, manifestantes entraron en el patio de la Prefectura del departamento de Vaucluse, mientras que en Grenoble se produjeron daños en el Ayuntamiento. En Pau, Montpellier, Toulouse y Valence, varios comercios fueron vandalizados, según las autoridades. Las protestas, convocadas contra la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, han movilizado a colectivos diversos en distintas partes de Francia y han estado acompañadas de enfrentamientos y daños materiales en varias ciudades.

Decenas de miles de estudiantes dejan un ambiente crítico en París

Una marea de decenas de miles de jóvenes estudiantes protagonizó este sábado una manifestación en París, una marcha que estuvo trufada de tensiones y enfrentamientos con las fuerzas del orden. Buena parte de los participantes en el desfile, que comenzó en una plaza de la República atestada y en la que se respiraban por todos lados los gases lacrimógenos que lanzaban las fuerzas del orden para repeler los continuos choques con jóvenes encapuchados, llegaba con el impulso de la movilización de los alumnos de liceos y universidades francesas de las últimas semanas.

Holy fucking shit.

Paris right now, this evening.

Police vehicles try to escape with destroyed tyres. pic.twitter.com/hMBZkT2MRL

— Kosher (@koshercockney) October 17, 2026

Por eso las reivindicaciones que dominaban eran las que se han venido escuchando en ese tiempo para que mejoren las condiciones de educación, con más profesores, centros educativos en mejores condiciones y más becas. Se extendió a cuestiones como los hospitales y otros servicios públicos. Los manifestantes corearon lemas habituales en las concentraciones de la izquierda radical, como 'todos somos antifascistas' (en italiano) o 'todo el mundo detesta a la policía', que fue especialmente el blanco de muchas de las pancartas y de las quejas por su actuación durante las semanas de movilización estudiantil.

Más allá de la plaza de la República, cuyas entradas estaban controladas y en gran medida bloqueadas por decenas de furgones de antidisturbios, miles de jóvenes desfilaron por calles adyacentes al margen del recorrido que la Prefectura de Policía había fijado en dirección de la plaza de Clichy, y grupos de encapuchados montaron barricadas con vallas, bicicletas y material urbano que impidieron la circulación. Ante el temor a los incidentes, que en la práctica se multiplicaron en muchas ciudades francesas, el ministro del Interior, Núñez, había movilizado a 10.000 policías y gendarmes para esta jornada en todo el país, de los cuales 5.000 en París.

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En directo: Macron condena la violencia y anuncia una unidad de crisis para apoyar a los afectados

El presidente Emmanuel Macron se dirige a los franceses este domingo tras los saqueos y destrozos registrados durante las protestas del sábado, que dejaron unos 1.500 comerciantes afectados, según un balance inicial del sector, y unas 1.800 personas detenidas, de acuerdo con el ministerio del Interior.

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“Las cosas no cambian, así que hay que recurrir a medidas drásticas”: protestas distintas convergen en París

Entre gases lacrimógenos y música techno, varias decenas de miles de manifestantes se concentraron este sábado 17 de octubre en París para una jornada de “convergencia de luchas”. En el corazón de una marcha con múltiples reivindicaciones, una juventud decidida a hacer oír su descontento protagonizó una movilización que osciló entre el ambiente festivo y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

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Descubren en Córcega una casa romana tallada en la roca con su propio puerto de los últimos siglos del Imperio

Cuando alguien quiere construirse una casa en la marina de Meria, en el extremo norte de Córcega, antes de poner el primer ladrillo hay que mirar qué hay debajo. Así lo exige el Servicio regional de Arqueología (la DRAC de Córcega), y gracias a esa norma los arqueólogos del Inrap, el instituto francés de arqueología […]

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Francia, ¿al borde de una crisis de deuda?

Un manifestante devuelve un bote de gas lacrimógeno durante un enfrentamiento con la policía en una manifestación contra las condiciones en el ámbito educativo, París (Francia) a 6 de octubre de 2026.

Mientras las calles de Francia se llenan de protestas exigiendo mayor gasto público, los intereses que exige el mercado para comprar los bonos franceses a diez años rozan el 5% y su prima de riesgo supera los 100 puntos básicos, un nivel que no se veía desde la crisis del euro de 2012.

Francia se encuentra bajo la lupa de los mercados. Y no es para menos. Su deuda pública pasará del 115% sobre el PIB en 2025 al 120% al cierre de 2026 y el déficit sigue sin corregirse. Además, con un crecimiento previsto de apenas el 0,5% y una factura anual por los intereses de la deuda que ronda los 90.000 millones de euros, el Ejecutivo francés tiene cada vez menos margen para cuadrar sus cuentas.

Pero no es solo un problema económico, la política incrementa la desconfianza de los inversores. A las puertas de las elecciones presidenciales de 2027, las propuestas económicas de la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen, y del candidato de extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, añaden incertidumbre sobre la credibilidad financiera del país.

Y, mientras los mercados ponen en entredicho la capacidad de Francia para corregir sus desequilibrios, queda otra incógnita: ¿hasta dónde estaría dispuesto a llegar el Banco Central Europeo realmente para frenar una eventual crisis de deuda francesa?

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La Francia ha perso il fronte repubblicano che per vent’anni ha fermato i Le Pen

French far-right leader Marine Le Pen greets the crowd at the end of her political meeting, Sunday, Sept. 13, 2026 in Henin-Beaumont, northern France. (AP Photo/Jean-Francois Badias)

La buona notizia per la sinistra francese è che Raphaël Glucksmann ha vinto le primarie per le presidenziali col sessantasei per cento dei voti (Ségolène Royal ha riscosso un umiliante sette per cento), ma la cattiva notizia, che dice tutto sullo stato di salute della gauche francese, è che al voto hanno partecipato solo centoventimila elettori, mentre alle primarie del 2011 che designarono la candidatura di François Hollande parteciparono 2.844.000 elettori. Un declino netto, che lascia ben poche probabilità che sia lui a vincere, al secondo turno, la sfida della sinistra contro Marine Le Pen, perché i sondaggi gli attribuiscono solo tra l’undici e il quattordici per cento dei voti. Di conseguenza, sempre stando ai sondaggi, a contendersi invece l’accesso al ballottaggio con Marine Le Pen saranno Jean-Luc Mélenchon e il centrista Édouard Philippe, leader del partito Horizons, dal 2017 indispensabile alleato di Emmanuel Macron, entrambi accreditati oggi di percentuali comprese tra il quattordici e il diciannove per cento, con un sensibile vantaggio per il primo.

Non solo, sulla candidatura di Raphaël Glucksmann – che non è iscritto al Partito Socialista ed è a capo di un suo movimento, Place Publique – incombe anche la minaccia di una candidatura in solitaria di François Hollande al primo turno, in preda a una senile ambizione di rivincita dopo una presidenza tanto disastrosa da indurlo a non ricandidarsi nel 2017, caso unico nella storia delle presidenziali francesi, per un secondo mandato consecutivo.

Dunque, mentre Marine Le Pen si consolida largamente al primo turno con una cifra tra il trentuno e il trentacinque per cento dei voti previsti dai sondaggi, lo sfidante verrà scelto dall’esito del confronto tra il candidato dell’estrema sinistra e il candidato centrista. E qui si misura il peso decisivo della decisione difficilmente comprensibile di Emmanuel Macron di non designare un suo erede. Infatti, la tenzone al primo turno tra due suoi ex primi ministri, Édouard Philippe, appunto, e Gabriel Attal rischia di rivelarsi fatale e di favorire nettamente l’ipergauchista Jean-Luc Mélenchon. Attal, che è stato primo ministro per soli nove mesi nel 2024 e che è stato travolto dall’improvvida decisione di Macron di indire elezioni politiche anticipate dopo un disastroso voto popolare alle europee, è accreditato al primo turno solo tra il cinque e l’otto per cento dei voti. Ma sono tutti suffragi centristi tolti a Édouard Philippe, che è stato premier per tre anni e che, a seguito di questa concorrenza nella sua area, rischia appunto di essere superato da Jean-Luc Mélenchon. Invece, se Attal non avesse deciso per questa candidatura suicida, che alcuni sospettano essere solo funzionale, appunto, a “impallinare” Philippe, tutti i sondaggi indicano che la sfida al secondo turno all’estrema destra sarebbe condotta dal candidato centrista, che batterebbe nettamente il leader dell’estrema sinistra. Philippe avrebbe infatti non poche chances di contrastare la Le Pen, tanto che oggi, a sette mesi dal voto, viene sì dato come perdente dai sondaggi, ma con un margine risicato che va dal quarantasei addirittura al quarantanove per cento dei voti. Una distanza che potrebbe essere colmata da una buona campagna elettorale.

Dunque, a oggi, due sole sono le certezze sulle prossime presidenziali, oltre a quella di una più che possibile vittoria di una Marine Le Pen favorita da una frammentazione dei suoi avversari che ricorda e supera quella del Campo Largo nostrano. La prima certezza, notevole, è che si è dissolto il Front Républicain, quel voto e quella mobilitazione corale di tutto l’elettorato francese contro l’estrema destra che il 5 maggio 2002 portò Chirac all’82,21 per cento contro Jean-Marie Le Pen. Si è infatti dissolto negli anni quel fronte antilepenista che ha poi funzionato contro Marine Le Pen nelle presidenziali del 2017, in quelle del 2022 e anche nel secondo turno delle legislative anticipate del luglio 2024.

Duplice la ragione dello sbriciolamento di questo argine all’estrema destra. Innanzitutto, un deciso riposizionamento centrista e addirittura neogollista della Le Pen, che ha addirittura espulso suo padre dal Front National nel 2015, che ha cambiato nome al movimento, che ha preso nette posizioni filo israeliane, condannando nettamente l’antisemitismo non tanto sotto traccia di Jean-Marie Le Pen, che ha virato su una posizione antirussa e a favore dell’Ucraina — ma con aiuti a Kyjiv, anche militari, calibrati pesantemente sulle difficoltà economiche della Francia — e che, soprattutto, nel 2022 ha sconfessato quel referendum che ancora nel 2017 aveva proposto per uscire dall’euro e dall’Unione europea.

Oggi, abbandonata ogni ipotesi di Frexit, il suo Rassemblement National non parla assolutamente più di uscita dall’euro, propone una riforma delle regole di Bruxelles dall’interno, in difesa delle prerogative nazionali — innanzitutto contro la prevalenza del diritto europeo su quello nazionale e contro le regole del patto di stabilità — e si presenta all’elettorato con un programma economico moderato. È suo un progetto di taglio della spesa pubblica di centoquaranta miliardi nel quinquennio, finalizzato non solo a contrastare l’aumento del costo della vita — prima motivazione del voto popolare — ma anche a ottenere l’appoggio fondamentale dei poteri economici, con una diminuzione del debito pubblico al centododici per cento del Pil (Macron l’ha portato al centodiciannove per cento) e una diminuzione del deficit sotto il tre per cento (sotto la presidenza Macron ha sfondato il cinque per cento).

La seconda certezza sulle presidenziali è che la rivolta degli studenti, fortemente intrecciata con quella dei giovani di seconda e terza generazione delle banlieues, non avrà un sensibile sbocco politico sulle presidenziali. I pronostici per Jean-Luc Mélenchon non hanno infatti subito una variazione verso l’alto dopo l’ondata di manifestazioni giovanili e resta solo confermato un dato già presente nelle rilevazioni da mesi di un suo consenso pari al quaranta per cento dell’elettorato giovanile.

Anche in Francia si assiste così a un probabile, se non certo, passaggio del governo alla destra, stranamente ma nettamente favorito dall’incapacità del centro e della sinistra riformista di fare fronte comune sul piano politico e programmatico per contrastarlo.

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Descubren un gran palacio en lo alto de un monte de Borgoña donde una familia senatorial siguió viviendo “a la romana” a principios de la Edad Media

Cuando se piensa en la Galia de los siglos V al VII suelen venir a la cabeza los pueblos bárbaros, las ciudades en declive y unos reyes merovingios tan poco activos que la historiografía posterior los bautizó como «reyes holgazanes». Lo que está saliendo a la luz en lo alto de un monte de Borgoña […]

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Glucksmann vuole riunire la sinistra francese senza passare da Mélenchon

Candidate in the left-wing primary Raphael Glucksmann waits before a TV debate organized by BFM in Paris, Sunday, Oct. 4, 2026. (AP Photo/Thomas Padilla)

Raphaël Glucksmann ha vinto al primo turno le primarie della sinistra socialdemocratica francese, diventando il candidato sostenuto dal Partito socialista e dai suoi alleati alle presidenziali del 2027. Il fondatore di Place Publique ha ottenuto il 66,13 per cento dei voti, staccando nettamente il segretario socialista Olivier Faure, fermo al 14,48 per cento. Terza Ségolène Royal, candidata socialista alle presidenziali del 2007, con il 7,62 per cento. Gli altri due candidati, Emmanuel Maurel e Jérôme Guedj, hanno raccolto poco meno del sei per cento ciascuno. Alla consultazione hanno partecipato oltre centoventimila elettori.

«Questa sera abbiamo vinto insieme queste primarie. Questo risultato dice qualcosa di forte: una sinistra fedele ai propri valori può unirsi, governare e vincere. Può parlare di giustizia, ambiente e Repubblica senza rinunciare a nulla», ha scritto Glucksmann su X. Nel discorso della vittoria a Parigi, l’eurodeputato ha promesso di essere «il candidato della sinistra democratica (…) capace di battere l’estrema destra». Faure ha riconosciuto il risultato e invitato la sinistra a fare fronte comune: «Abbiamo un candidato, ora dobbiamo costruire insieme uno spirito di vittoria». Royal, delusa dal proprio piazzamento, ha assicurato che sosterrà il vincitore.

La sfida di Glucksmann, scrive Le Monde, è riunire il centrosinistra senza consegnarne la guida a Jean-Luc Mélenchon, il leader di La France insoumise, escluso dalle primarie. L’obiettivo è costruire un’alternativa tanto alla sinistra radicale quanto al Rassemblement National di Marine Le Pen, da tempo in testa nei sondaggi. Glucksmann vuole inoltre presentarsi come una terza via rispetto al macronismo, in una competizione in cui il centrodestra e l’estrema destra stanno già lavorando alle proprie candidature. «Non siamo qui per vincere una disputa a sinistra. Siamo qui per vincere le elezioni presidenziali: voltare pagina rispetto al macronismo, fermare l’estrema destra e cambiare la vita», ha dichiarato.

Quarantasei anni, europarlamentare dal 2019, Glucksmann ha già guidato la campagna dei socialisti alle elezioni europee del 2024, quando la lista alleata di Place Publique raggiunse il 13,8 per cento, arrivando terza. La sua linea è europeista e favorevole al sostegno all’Ucraina, oltre che attenta alle politiche ambientali. La vittoria alle primarie gli consegna ora una candidatura forte dentro l’area socialdemocratica, ma non risolve il problema della frammentazione della sinistra francese. La partecipazione al voto e la disponibilità degli altri partiti a convergere saranno decisive per capire se il risultato interno potrà trasformarsi in un’alternativa competitiva alle presidenziali del 2027.

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Cómo Dunkerque, asediada durante ocho meses por los aliados, capituló ante una brigada checoslovaca un día después de la rendición de Alemania

En 2017 el cineasta Christopher Nolan recuperó con Dunkerque el recuerdo de la batalla homónima en la que los Aliados tuvieron que retirarse apresurada y agónicamente del continente europeo ante el avance imparable del ejército alemán en 1940, al principio de la Segunda Guerra Mundial. Pero, siendo ése el episodio bélico más conocido que acogió […]

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Juan I de Bohemia, el rey ciego que cargó contra el enemigo en la batalla de Crécy guiado por dos caballeros a modo de lazarillos

El 26 de agosto de 1346 se disputó una de las batallas más importantes de la Guerra de los Cien Años, la de Crécy, en la que el ejército inglés de Eduardo III derrotó al francés de Felipe VI de forma tan contundente que permitió al primero sitiar Calais y determinar el sino de la […]

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