Coches diésel que se siguen vendiendo en España y que son una compra razonable
Los coches eléctricos se han convertido en los grandes protagonistas de los últimos tiempos en España. En el mes de septiembre consiguieron imponerse como uno de los grandes favoritos entre los compradores, por delante de la gasolina o los híbridos, que han venido acaparando casi todo el pastel. Parece muy lejos, sin embargo, aquella época del inicio de siglo en la que los propulsores diésel eran los auténticos reyes de las calles españolas gracias a su eficiencia y, aunque en los últimos tiempos su presencia casi se ha demonizado por su contaminación medioambiental, todavía quedan algunos que siguen siendo un éxito.
Es cierto que el gasóleo es uno de los combustibles más contaminantes, pero todavía hay algunas situaciones que justifican su uso, y es que sigue siendo una alternativa a tener en cuenta por todos aquellos que buscan el menor coste por kilómetro recorrido. Una de sus ventajas más claras son sus amplias autonomías, que en algunos casos permiten recorrer más de 1.000 kilómetros con un solo depósito, lo que los convierten en una alternativa perfecta para quienes recorren largas distancias por carretera.
Fiat Tipo
La opción más económica de poder comprar un coche con propulsor de gasóleo es, sin duda, el Fiat Tipo. La marca italiana sigue comercializando este sedán con el motor 1.6 Multijet de 130 CV, de cambio manual y tracción delantera. Un coche que no es el más potente ni el más vistoso, pero que se antoja como una buena opción para todo aquel que haga muchos kilómetros por autopista. Su consumo homologado es de apenas 4,6 litros.
BMW Serie 3
Uno de los grandes 'devorakilómetros' del inicio de siglo es, sin duda, el BMW Serie 3. La berlina por excelencia de la marca muniquesa mantenía hasta la última generación su mítico motor 320d. No es el más nuevo, pero se sigue pudiendo adquirir con su propulsor de dos litros, cuatro cilindros y 190 CV, acompañado del sistema mild-hybrid de 48 voltios y un cambio automático de ocho velocidades. Una combinación que pone bajo el acelerador 400 Nm de par y una aceleración que pasa de 0 a 100 km/h en solo 6,9 segundos. Una opción premium y mucho más sofisticada.
Seat León
No se quedan fuera de este listado los compactos, uno de los segmentos favoritos de los españoles. El mítico Seat León es una de las estrellas españolas que se resiste a dar carpetazo al diésel. Entre su amplia oferta de motorizaciones todavía mantiene su conocido 2.0 TDI de 150 CV, acompañado de un cambio automático DSG de 7 relaciones. Una opción más limitada para familias, pero que puede ser una alternativa para parejas o personas que a diario tengan que hacer muchos kilómetros por carretera gracias a un consumo homologado de 4,7 litros a los 100.
Peugeot Rifter
La marca gala también incorpora varias opciones que se mueven con este combustible en uno de sus vehículos comerciales, como es el caso de su Peugeot Rifter. Se asienta sobre un propulsor de 1.5 litros BlueHDi, que se puede elegir con una potencia de 100 CV o 130 CV. Una mecánica concebida para hacer muchos kilómetros con un consumo contenido que ronda los 5,8 litros homologados, lo que le convierte en una buena opción para transportistas o pequeñas empresas que deban mover mercancías a largas distancias.
Mercedes-Benz Clase C
La eficiencia sigue siendo uno de los pilares de Mercedes-Benz y uno de sus máximos exponentes es el Clase C. Una berlina de tamaño medio que hoy en día sigue manteniendo su clásico motor C 220d. Con dos litros y la tecnología mild-hybrid de 48 voltios, bajo el acelerador esconde 200 CV y 440 Nm de par, apoyado por un cambio automático de nueve velocidades. Prestaciones que se desenvuelven sin ningún tipo de problema en cualquier tipo de circunstancia, especialmente en largos tramos de carretera, donde su apuesta por la comodidad marca la diferencia.
BMW X2
El BMW X2 sDrive18d también se antoja como uno de los SUV más apuestos para devorar las carreteras. Su motor diésel ofrece 150 CV y 360 Nm de par. Su consumo homologado ronda los 5,5 litros a los 100, una cifra más que razonable teniendo en cuenta su tamaño y altura. Entre las mejores razones para comprar está su maletero, con 560 litros de capacidad ampliables hasta 1.470 al abatir los asientos traseros.





