El podcast de Carmen Morodo: Las movimientos que no se ven


El gestor de la bolsa española, Bolsas y Mercados y Españoles (BME), ve en la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa una palanca para promover la participación del inversor minorista en los mercados, ya que esta iniciativa sentará las bases para el desarrollo del ahorro financiero de las familias y ampliará las alternativas disponibles en España. El sector financiero lleva tiempo pidiendo el fomento de una mayor presencia por parte de los particulares en aras de que se facilite su acceso al mismo mediante instrumentos sencillos y con el foco en el largo plazo.
"Esta prioridad se enmarca en un reto europeo más amplio. Europa necesita movilizar una parte mayor de su abundante ahorro privado para financiar el crecimiento, la innovación y sus prioridades estratégicas. La iniciativa Finance Europe y la Unión de Ahorros e Inversiones persiguen precisamente acercar el ahorro de los ciudadanos a la economía productiva y a los mercados de capitales", exponen desde BME en un informe publicado este lunes. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 30 de septiembre este producto financiero a través del Real Decreto-ley 29/2026, que incorpora varios elementos "alineados" con lo que defienden desde BME.
Entre ellos se encuentra la creación de una cuenta específica de inversión, pero también la orientación hacía la financiación empresarial europea, la inclusión de ETF elegibles o la posibilidad de reorganizar una cartera sin tributación inmediata en cada operación. CAIFE -corresponde a sus siglas- cuenta con ventajas fiscales si las aportaciones se mantienen durante cinco años. A modo de ejemplo, un inversor aporta 10.000 euros y compra acciones elegibles. Dos años después las venden por 12.000 euros y reinvierte todo el importe en otro activo elegible. La ganancia obtenida de 2.000 euros no se integrará todavía en el IRPF porque el dinero permanece dentro de la misma.
Existirán dos modalidades. Por un lado, la ordinaria, que permitirá realizar aportaciones dinerarias e invertirlas en activos por un límite de 150.000 euros. Sin embargo, este umbral no se aplicará cada año ni impedirá que la cartera crezca por encima de esa cifra, ya que lo que se controla es cuánto dinero ha ingresado el titular y todavía no ha recuperado con retiradas. Es decir, si un ahorrador deposita 100.000 euros y su cartera aumenta hasta los 140.000, todavía puede aportar 50.000 euros adicionales.
Por otro lado, la cartera específica de reinversión está destinada exclusivamente a reinvertir determinadas cantidades procedentes de transmisiones de vivienda que cumplan las condiciones establecidas en la norma. En este caso, el límite asciende a 800.000 euros. Dado que está pensada para canalizar la inversión hacia la economía europea, en ambos supuestos solamente admitirá los activos expresamente previstos en la normativa. Además, las aportaciones deberán realizarse exclusivamente en dinero.
Respecto a su entrada en vigor, todavía falta el desarrollo reglamentario y la orden ministerial. Una vez aprobada, la cuenta podrá comercializarse con acciones y otros activos elegibles. Los fondos y ETF se incorporarán más adelante, cuando estén inscritos en el Registro de Instituciones y Fondos de Inversión Colectivas Elegibles de la CNMV. "La educación financiera será igualmente esencial, el inversor deberá comprender qué puede comprar, cuándo tributa, cómo se calcula una retirada y qué condiciones debe cumplir para beneficiarse de los incentivos a largo plazo", señalan.


El incendio de Burgohondo, en Ávila, tardó 73 días en apagarse por completo pero sus consecuencias perduran mucho más que las llamas. El fuego comenzó el 23 de julio y fue declarado como extinguido el 3 de octubre, convirtiéndose en una de las grandes heridas medioambientales de este verano con 33.943 hectáreas quemadas, según datos extraídos del informe publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Esta cifra lo sitúa como el segundo incendio forestal más grave de la historia reciente de España, solo por detrás del fuego de Niebla que dejó 39.821 hectáreas calcinadas.
Durante más de dos meses, el monte del valle del Tiétar, una de las zonas más afectadas, se fue tiñendo de negro ante la mirada de los vecinos que, sin haber superado esta gran pérdida, se ven obligados a afrontar una nueva amenaza con la llegada del otoño. Las primeras lluvias de esta estación han provocado que el agua recorra las laderas calcinadas arrastrando cenizas, madera y sedimentos que han terminado en las captaciones de varias localidades como Casavieja, Piedralaves y Mijares, comprometiendo el abastecimiento de agua.
La falta de vegetación, una cubierta natural que antes protegía el terreno, ha dejado al descubierto un problema que va más allá de la superficie quemada. Con las precipitaciones, los restos del incendio se desplazan ladera abajo y llegan a los cauces, los depósitos y las infraestructuras de suministro. "Cuando desaparece la cubierta forestal, el suelo queda desprotegido. Esto implica que si hay episodios de lluvias intensas, el agua no se filtra tanto y aumenta la escorrentía que va a parar a los cauces de los ríos", explica Jorge Mongil, ingeniero de montes especializado en la gestión del agua, del suelo y la restauración forestal.
Los efectos del arrastre de estos residuos son inmediatos, según el experto hidráulico, "las cenizas y los materiales sólidos generan turbidez, malos olores y pueden llegar a contaminar el agua por la presencia de hierro, manganeso, aluminio e incluso hidrocarburos".
Esto es precisamente lo que ha ocurrido en Casavieja, donde las consecuencias del incendio se han hecho visibles en los grifos de los vecinos, de los que sale agua turbia. Una realidad que sufren desde hace dos semanas en la localidad, provocando que los ciudadanos tengan dificultades para realizar tareas tan rutinarias como ducharse, cocinar o lavar la ropa.
El problema se hizo evidente el 4 de octubre, cuando una tromba de agua arrastró los restos del incendio y puso contra las cuerdas las infraestructuras de abastecimiento de la localidad. "El agua que sale por los grifos del municipio es inutilizable, no sirve para beber, cocinar o ducharse", relata Eduardo Fuentes, un vecino de la localidad y presidente del club Deportivo Calamochos Casavieja.
Para mitigar esta situación, la Diputación de Ávila y el Ayuntamiento "están proporcionando agua embotellada y en el centro del pueblo se ha instalado una cisterna para llenar las garrafas. Además, en diferentes puntos de la localidad han colocado bidones", explica Eduardo. Los residentes también se abastecen de "las fuentes de toda la vida", tal y como describe el vecino, "donde el agua sí que sale clara".
El deterioro también se aprecia en los cursos de agua de la zona. "Los cauces de los ríos, los arroyos y las gargantas están irreconocibles... El agua está turbia, llena de cenizas, y es inviable para todo tipo de actuaciones", lamenta Eduardo. La alcaldesa del municipio, Vanessa Muñoz, afirma que "hay parcelas anegadas por el barro, caminos destrozados y muchas personas que no pueden entrar a sus fincas porque han desaparecido los accesos y los puentes". "El Ayuntamiento no tiene capacidad para arreglarlo", denuncia Muñoz.
En Casavieja, con una superficie quemada del 92%, el problema va más allá de lo que se puede apreciar a simple vista. Según explica el vecino, "las captaciones de la sierra están dañadas y las tuberías se encuentran sucias" debido a los restos del fuego. La alcaldesa confirma este lunes que el municipio aún no ha recobrado la normalidad en el suministro aunque "la Junta ha hecho una obra de emergencia para traer agua de una de las captaciones y los trabajadores municipales llevan trabajando intensamente dos semanas para lograr dicho objetivo".
La incertidumbre se instala entre los vecinos, a pesar de que el suministro volverá a la normalidad una vez que las captaciones, los depósitos y las tuberías queden libres de residuos, es inevitable pensar que llegarán más precipitaciones y que esta situación puede convertirse en un problema recurrente. "Lo que más me preocupa es que en una semana el agua salga clara de nuevo y, cuando vuelva a llover, se ponga del color del chocolate", concreta Eduardo.
La llegada de las lluvias también ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento en Mijares. La alcaldesa de la localidad abulense, Soraya Blázquez, explica que los sedimentos y los residuos procedentes de las zonas quemadas entraron en los dos depósitos municipales y los llenaron de lodo. El municipio no dispone de suficiente autonomía para mantenerlos cerrados durante mucho tiempo, por lo que el suministro depende de que pueda entrar agua en condiciones adecuadas para el consumo.
"No podemos beber del grifo ni cocinar aunque, después de los dos primeros días, sí que se está utilizando para poner la lavadora o para el baño porque no está tan turbia", concreta la alcaldesa. Según su testimonio, hasta la fecha se han limpiado dos vasos de los depósitos que estaban obstruidos y, cuanto todos queden impolutos, se recuperará la normalidad.
"El problema es que por la orografía de Mijares hay bastante desnivel y esto provoca que se produzcan muchas roturas en la red de tuberías. La mañana de este miércoles hemos tenido una, llevamos cuatro ya. La porquería ha entrado en la red, la tapona y, como estamos abriendo y cerrando vasos para limpiarlos se filtra aire, se acumula la presión y se rompen los tubos", aclara Blázquez.
Las lluvias también han destruido los caminos, los puentes y las cunetas que los propios vecinos habían acondicionado durante agosto para intentar contener los daños que, según ya se preveía, iban a dejar las primeras precipitaciones. "Es una pena porque trabajaron muy duro y pretendían evitar lo que al final nos ha ocurrido", explica Blázquez. Aunque el núcleo urbano de Mijares no ha sufrido directamente los arrastres, sí han resultado afectados el monte, las gargantas y los senderos.
La retirada de la madera quemada es otra de las tareas pendientes desde la extinción del fuego, tanto en el monte como en las propiedades privadas. Además, los árboles debilitados por el llamas pueden caer y ocasionar nuevos daños, mientras que el acondicionamiento de los caminos corre el riesgo de resultar insuficiente si vuelven a producirse lluvias intensas.
Aún así, Blázquez se muestra optimista sobre el suministro de agua: "Esperemos que esto sea porque es el primer arrastre y que, una vez las lluvias arrastren las primeras capas, el terreno se vaya fijando". Una teoría que, según detalla el ingeniero de montes Jorge Mongil, se aplica a las cenizas puesto que "van a ser arrastradas por el agua y desaparecerán en algún momento". Sin embarco, el experto hidráulico concreta que "el arrastre de los materiales sólidos sí que va a continuar durante mucho tiempo puesto que el terreno carece de cubierta vegetal".
En Piedralaves, la presa principal que suministra al municipio se vio muy afectada por los arrastres y que el agua quedó contaminada. En esas condiciones, los equipos de la potabilizadora no pueden tratarla adecuadamente, por lo que no se puede utilizar para el consumo ni para el uso doméstico hasta que se garantice su seguridad.
La Diputación de Ávila y la Junta de Castilla y León están suministrando agua embotellada y agua potable mediante cisternas, disponibles las 24 horas para que los vecinos puedan recogerla. Mientras tanto, los tres depósitos de almacenamiento reciben agua de tomas superficiales y manantiales antiguos. El alcalde del municipio, Germán Ulloa, señala que "el agua que entra por esas vías presenta buen aspecto, pero no debe utilizarse hasta que las analíticas confirmen que cumple los requisitos necesarios".
La diferencia entre que el agua parezca limpia y que sea potable es una de las cuestiones que más preocupa a las autoridades locales. Ulloa advierte de que "algunos contaminantes o bacterias no pueden detectarse a simple vista, por lo que la población debe esperar a los resultados de los análisis antes de utilizar el suministro".
Si vuelve a llover con fuerza, el Ayuntamiento podría verse obligado a cortar la entrada de agua a los depósitos para evitar que se contaminen. El alcalde teme que los arrastres vuelvan a afectar a la presa y que la fuerza del agua provoque daños en las tuberías. Por eso, además de garantizar el abastecimiento inmediato, el municipio estudia con la Junta de Castilla y León posibles soluciones estructurales para mejorar sus infraestructuras.
A corto plazo, la prioridad es evitar que las cenizas y los sedimentos lleguen a las captaciones, los depósitos y las tuberías. Para ello, el ingeniero de montes Jorge Mongil propone instalar barreras en las laderas y los cauces, cubrir el suelo quemado con paja o restos vegetales y construir pequeñas estructuras que retengan los materiales arrastrados por la lluvia.
"La clave es evitar la llegada de los materiales a los depósitos y a las tuberías", resume el experto, que advierte de que estas actuaciones se están llevando a cabo "de manera muy puntual". "Un incendio tan grande como este requiere medidas a gran escala y una gran inversión económica por parte de las Administraciones públicas", subraya el experto hidráulico.
A medio y largo plazo, la solución pasa por recuperar la vegetación perdida en el incendio mediante siembras y plantaciones de árboles. "La recuperación de la cubierta forestal es lo que va a solucionar el problema", afirma Mongil. El ingeniero de montes advierte de que, mientras el suelo permanezca desprotegido, seguirá habiendo arrastres cuando llueva de forma intensa aunque serán menos intensas que las primeras veces.
El experto también plantea recurrir a las aguas subterráneas mediante pozos para reducir la dependencia de las captaciones superficiales. "Por suerte, las aguas subterráneas se ven muy poco afectadas por los incendios", explica Mongil.
Las consecuencias también alcanzan a la economía local. Piedralaves, un municipio de unos 2.200 habitantes, ha visto reducido el número de turistas que recibe. "Las casas rurales y los campings han tenido cancelaciones durante el puente del Pilar por los problemas de abastecimiento de agua. Los negocios sufren las consecuencias de los fuegos", concreta el alcalde de la localidad.
Ante el deterioro de parte del entorno natural, el Ayuntamiento busca potenciar espacios que no se han visto tan afectados y proteger las zonas verdes que han sobrevivido al fuego: "Hay pequeños oasis que tenemos que poner en valor como el Castañar de La Angostura, que se ha mantenido casi intacto". En relación a esto, Ulloa señala que "hay que actuar rápido en estos espacios porque han aparecido plagas de insectos en áreas que han resistido al fuego y esto podría ser muy perjudicial para las especies".
A 8 kilómetros, en Casavieja, los espacios naturales que sustentaban parte de su actividad social y económica también se han visto afectados. Como presidente de un club deportivo, Eduardo organizaba carreras de montaña, pruebas solidarias y otras actividades que ahora resultan difíciles de recuperar.
Antes de las últimas lluvias ya se desaconsejaba subir a la sierra por el riesgo de árboles caídos, desprendimientos, raíces expuestas y huecos en el terreno. Después de que se haya producido el arrastre, muchas pistas forestales han quedado impracticables incluso para los vehículos. "Nuestra vida ha cambiado mucho a raíz del incendio. La verdad que la capacidad de adaptación del ser humano es tremenda, pero cuando piensas en todo lo que teníamos se nos cae el alma al suelo", sentencia Eduardo.

La gran banca española abre la veda de la temporada de resultados trimestrales y, como viene siendo costumbre desde 2022, previsiblemente también serán récords. El panel de expertos de Bloomberg proyecta que BBVA, Banco Santander, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja superarán los 29.200 millones de beneficio conjunto durante los nueve primeros meses de 2026. De confirmarse esta cifra, las ganancias serán un 15% superiores a las obtenidas en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Aunque el tercer trimestre suele caracterizarse por un periodo de menor actividad coincidiendo con las vacaciones de verano, el acumulado de los nueve meses debería arrojar crecimientos en todas las líneas de negocio. En este sentido, Marisa Mazo, subdirectora de análisis de GVC Gaesco, espera que estos resultados no dejen espacio para sorpresas. La temporada viene marcada por los mayores tipos de interés ante las subidas aplicadas por el Banco Central Europeo (BCE), que han presionado al euríbor por encima de la barrera del 3%, pero también por las comisiones.
Si bien la venta de fondos de inversión y seguros no es algo nuevo para la banca, ha encontrado en la potenciación de este negocio una vía con la que reducir la independencia de su balance del margen de intereses, con diferencias por entidades. Más de la mitad de las nuevas primas de seguros se distribuyen a través de operadores de bancaseguros y ya representan alrededor de un 36% de la cuota de distribución, según datos de Amaef, la patronal de este nicho.
"Ante la competencia cada vez es más feroz en todos los segmentos, el entorno económico actual es más favorable para un banco global que para uno doméstico", señala Nuria Álvarez, analista de banca de Renta 4. Si se cumplen los pronósticos del consenso, Banco Santander reportará un beneficio de 12.740 millones, un 23% más con respecto a los 10.337 millones contabilizados en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Las cuentas de los nueve primeros meses se ven condicionadas por la plusvalía neta que le ha generado la venta de su filial polaca (1.895 millones), así como los 250 millones de costes de reestructuración derivados de la integración de TSB en Reino Unido, cuya venta se cerró el pasado mayo. En cambio no incluye la adquisición de Webster Bank, que empezará a reflejarse en la actividad del banco a partir de 2027.
En contraste, la transacción penalizará a Banco Sabadell, que al no contar ya con este negocio, podría experimentar una ligera caída interanual y quedarse sobre los 1.320 millones, frente a los 1.390 millones registrados hasta septiembre de 2025. El grupo catalán, que ha reducido su perímetro de actuación al ámbito nacional, ha sorprendido al mercado con el acuerdo amistoso con el grupo cooperativo francés BPCE, alianza que se ha materializado con la entrada en el capital del vallesano tras adquirir un 10% de participación.
"Las diferencias en la composición de la cartera, la exposición geográfica y los criterios de concesión de crédito pueden dar lugar a cierta variación en los costes de riesgo -que mide la probabilidad de impago- que, sin embargo, sigue mostrando resistencia. Consideramos que la calidad de los activos debería seguir respaldando la estabilidad de los beneficios", indica Deutsche Bank. En su informe sobre el sector nacional, destacan que el desempeño vendrá determinado por la combinación de negocios y la asignación de capital.
Las preocupaciones en torno a un posible deterioro de la calidad de los activos en un escenario de tipos más altos combinado con alta inflación no se han materializado. Como prueba, la morosidad se mueve sobre el 2,5%, mínimos desde 2008. La resiliencia "superior a la prevista" se ve complementada por los colchones de capital acumulados durante la pandemia. No obstante, en un entorno de incertidumbre como el actual, la gestora alemana coloca a Bankinter como su favorito, decisión que viene respaldada por su "segmento minorista de perfil acomodado y el carácter altamente defensivo, así como por unos criterios de concesión de crédito", sostienen.
La entidad liderada por Gloria Ortiz proyecta una mejora de las ganancias en alrededor un 10% y pondría a tiro de piedra los 900 millones. En una línea similar, para BBVA se estima que podría acercarse a los 9.000 millones (+8,8%) aupado por la evolución de su negocio en algunos de sus principales mercados como México, Turquía o España. El grupo de origen vasco ha pasado página tras la OPA fallida al Sabadell y está enfocada en el crecimiento orgánico. Completan la lista CaixaBank, que podría rozar los 4.800 millones de beneficio (+8,8%) y Unicaja con 530 millones (+5,3%).
Con la vista en las guías que ofrezcan para los próximos meses, Álvarez comenta que las entidades afrontan un entorno más difícil para gestionar el margen de intereses y abre la puerta a una posición más prudente. A este respecto, Joaquín Robles, responsable de ventas de Banco Big, subraya que el mercado mirará con lupa el citado indicador después de varios trimestres de desaceleración, dado que han sido uno de las principales catalizadores de las cifras récords que vienen cosechando. "Va a ser una temporada para reforzar las valoraciones en bolsa, pero obviamente el potencial de crecimiento se va a ir acotando poco a poco a medida que ese margen se va estabilizando y se ve amenazada la demanda de crédito", precisa.
