La función, llamada Locked Chats, mueve cada conversación protegida a una sección separada del historial regular, de los chats fijados y de los resultados de búsqueda dentro de la aplicación. Según la empresa, está pensada para quien habla de temas personales o planea una sorpresa y no quiere exponer esa charla al mostrarle otra cosa a un familiar o amigo.
OpenAI aclaró que bloquear un chat no equivale a cifrarlo de punta a punta ni crea una bóveda encriptada aparte. Tampoco cambia cuánto tiempo la empresa conserva esa conversación, ni borra la información que ChatGPT ya había incorporado a su memoria antes de activar el bloqueo.
La compañía explicó además que la opción no modifica la configuración de “mejorar el modelo para todos”, con la que algunos usuarios autorizan que sus conversaciones se usen para entrenar el sistema.
Cómo funciona la memoria en los chats bloqueados
Cuando la función de memoria está activada, los chats bloqueados comparten entre sí un registro propio, separado del que usa el resto de la cuenta. Los mensajes nuevos que se envían dentro de esa sección pueden actualizar esa memoria interna, pero no se filtran hacia las conversaciones comunes.
OpenAI también advirtió que restablecer el PIN borra de forma permanente todos los chats bloqueados, junto con los archivos y el resto del contenido que estaban protegidos bajo ese código anterior.
La función no está disponible para los Chats Temporales, los chats archivados, las conversaciones grupales, los chats creados a partir de un enlace compartido, los que tienen tareas programadas ni los que incluyen grabaciones de reuniones.
Locked Chats comenzó a desplegarse este martes para las cuentas Free, Go, Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu. OpenAI precisó que, por ahora, no llegará a ChatGPT for Healthcare, la versión pensada para el sector salud.
Una función de privacidad para un producto masivo
ChatGPT superó los 1.000 millones de usuarios activos por semana, según la propia OpenAI, una escala que convirtió al chatbot en una herramienta donde millones de personas comparten información médica, laboral o económica junto con consultas cotidianas.
Esa masividad explica por qué otras plataformas de inteligencia artificial conversacional enfrentaron esta misma semana cuestionamientos de privacidad: The Verge reportó que Meta pausó la posibilidad de compartir conversaciones de su asistente Muse después de que investigadores encontraran chats privados accesibles en internet.
Por el momento, OpenAI no detalló si prevé extender alguna variante de Locked Chats a sus herramientas empresariales ni si planea sumar cifrado de punta a punta en el futuro. El despliegue sigue en curso y, según la compañía, podría tardar días en llegar a todos los usuarios de las cuentas habilitadas.
La búsqueda de “Fútbol Libre - Partidos de Fútbol y Canales Deportivos Online” se multiplicó en Google entre los aficionados que buscan ver gratis los cruces de la UEFA Champions League y la Copa Sudamericana. Sin embargo, esta consulta es una de las que los especialistas en seguridad digital desaconsejan con mayor insistencia.
Lejos de ofrecer una vía segura para disfrutar del torneo, la mayoría de los resultados asociados a ese nombre conducen a sitios clonados que ponen en riesgo la información personal y financiera de quien los visita.
El fenómeno responde a un patrón conocido. A medida que avanzan las fases decisivas de ambos certámenes, crece la presión por acceder a las transmisiones en tiempo real, y con ella, el tráfico hacia plataformas que prometen acceso instantáneo y sin costo. Esa demanda masiva es, precisamente, lo que explotan los operadores de estas páginas fraudulentas.
Por qué la búsqueda Fútbol Libre en Google es peligrosa
Durante los últimos meses, las autoridades y las grandes cadenas televisivas lograron bloquear buena parte de las páginas originales vinculadas a la red Fútbol Libre. La consecuencia directa es que, en la actualidad, casi todos los resultados que aparecen bajo ese nombre en los buscadores corresponden a clones maliciosos.
Estos sitios, en muchos casos, ya no están administrados por fanáticos del fútbol, sino por ciberdelincuentes que aprovechan el pico de visitas en los días de partido para lanzar campañas de estafa a gran escala.
El riesgo principal al ingresar a estas plataformas es la descarga forzada de extensiones o archivos APK. Bajo la excusa de mejorar la calidad de la transmisión, muchas páginas solicitan instalar programas o aplicaciones externas que en realidad contienen troyanos, virus espía o malware bancario capaces de robar credenciales y vaciar cuentas.
A esto se suma el peligro de aceptar permisos de notificación, que exponen al dispositivo a una avalancha de publicidad engañosa y mensajes de phishing diseñados para capturar contraseñas y datos sensibles.
También existen scripts ocultos para minado de criptomonedas: un clic en un falso botón de reproducción puede activar procesos que usan el hardware del teléfono o la computadora sin autorización, lo que sobrecalienta el equipo y acorta su vida útil.
En síntesis, buscar Fútbol Libre en Google para ver partidos de la UEFA Champions League o de la Copa Sudamericana expone al usuario a instalaciones de malware, robo de credenciales bancarias y minado oculto de criptomonedas, además de una transmisión de baja calidad con retrasos de hasta dos minutos respecto a las señales oficiales.
Fallas técnicas y tácticas de engaño en los sitios piratas
Más allá del riesgo informático, la experiencia de ver fútbol a través de estas plataformas piratas tiene fallas evidentes. Las transmisiones de Fútbol Libre suelen presentar un retraso de señal de hasta dos minutos respecto a las opciones legales, lo que implica spoilers de goles y jugadas clave para quienes siguen el resultado por otros medios.
A esto se agregan las caídas constantes del servicio en los momentos de mayor tensión del partido, producto de la sobrecarga de servidores clandestinos que no están preparados para sostener el tráfico de un encuentro decisivo. La calidad de imagen suele ser baja y las interrupciones, frecuentes, justo en los instantes donde más importa no perder la transmisión.
Los clones de Fútbol Libre y de plataformas similares se multiplican cada día y cambian de dominio de forma constante para evadir los bloqueos de las autoridades. Están diseñados para parecer legítimos y captar la urgencia de quienes buscan ver el partido a cualquier costo.
Entre las tácticas más frecuentes que utilizan estos sitios se encuentran los formularios falsos de “registro gratuito” que capturan datos bancarios, los anuncios que simulan ser controles del reproductor de video y redirigen a páginas de estafa, y las promociones falsas que ofrecen premios o acceso VIP a cambio de información personal.
Alternativas oficiales para ver los partidos de la Champions League y la Sudamericana
Frente a estos riesgos, la recomendación de los especialistas es recurrir a plataformas legales y autorizadas para seguir el torneo. Para los partidos de la UEFA Champions League o de la Copa Sudamericana existen varias opciones verificadas.
Entre ellas se cuentan los canales de televisión autorizados en cada país, la señal de DSports junto con su plataforma de streaming oficial DGO, y las señales abiertas y aplicaciones oficiales disponibles en distintos territorios.
Estas alternativas garantizan una experiencia estable, sin malware ni fraudes asociados, y protegen tanto los datos personales como la información financiera del usuario durante toda la transmisión.
Recomendaciones para cuidar tus datos al ver fútbol online
Para reducir el riesgo de caer en una estafa digital durante la temporada de partidos decisivos, los especialistas recomiendan evitar la descarga de archivos o extensiones fuera de las tiendas oficiales de aplicaciones.
También sugieren verificar siempre que la URL del sitio comience por “https” y pertenezca a una entidad reconocida, mantener actualizado el dispositivo con soluciones de seguridad activas para bloquear amenazas, y evitar compartir datos sensibles en plataformas que no cuenten con verificación.
Buscar Fútbol Libre en Google puede parecer una solución rápida para ver partidos de la UEFA Champions League o de la Copa Sudamericana, pero es una de las formas más sencillas de exponerse a fraudes y robo de datos financieros. Apostar por los servicios oficiales continúa siendo la única manera de disfrutar el torneo sin comprometer la seguridad digital.
O presidente do Chega, André Ventura, acusou esta terça-feira “um conjunto de arruaceiros” de se ter infiltrado nas manifestações pela habitação para “condicionar a atuação do movimento legítimo”. Em declarações aos jornalistas depois da operação policial de retirada dos acampamentos esta madrugada, Ventura afirmou que alguns desses manifestantes estão “diretamente envolvidos com movimentos de extrema-esquerda nacionais e internacionais”.
Para o líder do Chega, “a provocação às forças policiais foi absoluta e incontornável”. Ventura afirmou que jornalistas, partidos e associações dispõem de provas de apelos à violência contra a polícia, à revolução e à desobediência às instituições. Acusou também a comunicação social de “alguma tolerância jornalística”, que, na sua leitura, impediu que estes movimentos fossem descritos como de “vandalização do património público”.
“O país não pode ter tendas e acampamentos montados nos centros das cidades, em clara desobediência daquilo que é a regra vigente, a ordem pública e a capacidade do país estar minimamente organizado. Esta gente não queria isso. Queria desorganização, conflito, provocação”, afirmou.
Ventura saudou as autoridades policiais “pela paciência, pela proporcionalidade, pela educação” com que atuaram durante a manifestações e na retirada das tendas. As críticas mais duras foram para o PS. “A outra parte desta história é meter nas forças policiais o ónus de um problema que PS e PSD deviam ter resolvido nos últimos anos.Ver socialistas à procura de beneficiar desta crise é o maior exercício de hipocrisia dos últimos anos”, acrescentou.
Também o Governo de Luís Montenegro foi visado. A propósito do Orçamento, Ventura defendeu que “não vale de nada ter um Orçamento, e um Orçamento sério, se esse Orçamento não responder ao principal problema das pessoas, o aumento do custo de vida”.
O presidente da Câmara Municipal de Lisboa (CML) condenou esta terça-feira os atos de “vandalismo” à estátua do rei D. Pedro IV, no Rossio, local onde os manifestantes pela habitação estiveram acampados até à intervenção da Polícia de Segurança Pública (PSP), esta madrugada. Carlos Moedas considerou que a força de segurança “atuou com correção”.
“É um vandalismo de um património cultural que tem 150 anos. Isso não é manifestar. Isso é vandalismo. Isso não pode acontecer na cidade”, reagiu o autarca, em declarações aos jornalistas.
Sobre a operação policial, que terminou com a detenção de 55 pessoas, entretanto constituídas arguidas e libertadas, Carlos Moedas disse ver a situação “com normalidade” e considerou que “a polícia atuou com correção, com proporcionalidade”.
“O direito à manifestação é sagrado e as pessoas estão ali a manifestar e bem. Agora não podem estar a vandalizar, no caso de uma estátua que tem 150 anos, e não podem estar constantemente no espaço público, que é de todos”, sustentou.
Apesar das críticas, o autarca garantiu estar “com as pessoas na sua causas” e lembrou que a autarquia apoiou “quase duas mil pessoas a pagar a renda em Lisboa”. “Agora, temos todos de respeitar a lei”, frisou, acrescentando que “a Câmara está sempre disponível para receber todos”.
Carlos Moedas aproveitou também para criticar os executivos anteriores, liderados pelo PS entre 2007 e 2021. Segundo o presidente da CML, quando chegou à Câmara, em 2021, a cidade vinha de dez anos “parados “. “A ideologia não dá casa a ninguém. Aliás, a ideologia durante dez anos não deu mesmo casa a ninguém. A responsabilidade é de quem não fez”, atirou.
Carlos Eugénio, diretor executivo da Visapress, Nuno Francisco, diretor do Jornal da Fundão, Carlos Rodrigues, diretor-geral editorial da Medialivre, Ricardo Costa, chief product officer do grupo Impresa, James Hewes, consultor estratégico para os media, e Carla Ascenção, moderadora
“O direito de autor é que nos salva.” Para Carlos Eugénio, diretor executivo da Visapress, entidade que gere coletivamente os direitos de autor dos editores de imprensa, este é o mecanismo que permite aos publishers fazer valer os seus direitos no ambiente digital, incluindo no desenvolvimento da inteligência artificial (IA). O problema, descreveu Ricardo Costa, chief product officer da Impresa, é que os “dinossauros” que dominam o mercado, como a Google e a Meta, viram chegar novos rivais e estão a “perder as maneiras e alguns cuidados que tinham”.
O debate “O Futuro dos Media Portugueses – Confiança, Inovação e Sustentabilidade no Jornalismo” foi um dos momentos centrais do Dia Nacional da Imprensa 2026, o encontro anual do setor promovido pela Associação Portuguesa de Imprensa (API), na sexta-feira. Contou ainda com Carlos Rodrigues, diretor-geral editorial da Medialivre, Nuno Francisco, diretor do Jornal do Fundão, e James Hewes, consultor estratégico para os media.
Um planalto com novos dinossauros
Ricardo Costa recorreu a uma metáfora para descrever a mudança sentida nos últimos anos pela indústria. Durante anos, os media viveram num planalto dominado por “grandes dinossauros”, como a Google, a Meta e o TikTok, e iam “tentando comer algumas folhas” que estes lhes deixavam. “Dava para irmos sobrevivendo. Agora há uma alteração estrutural.” Com a chegada da OpenAI e da Anthropic ao mesmo planalto, a disputa pelas receitas publicitárias ganhou novos concorrentes.
É por isso, defende, que as grandes plataformas “estão claramente a perder as maneiras”. “A abordagem jurídica dos últimos meses da Meta e da Google mudou. É claramente mais descarada e mais perigosa.” Os modelos de IA precisam de conteúdos jornalísticos para funcionar, mas as tecnológicas “não pagam, não querem pagar, não vão pagar”.
James Hewes citou um responsável do New York Times, para quem eletricidade, computação, talento e conteúdos são os quatro pilares das plataformas de inteligência artificial, e que a indústria paga “preços incríveis” pela computação e pelo talento. “Não existe nenhum outro produto, em nenhuma indústria, em que uma das partes fundamentais não seja paga.”
As plataformas, sublinhou Ricardo Costa, “não estão fora da lei. Estão sempre à frente da lei”. O responsável da Impresa alertou ainda que às vezes introduzem nos contratos normas que só “um ou dois anos depois” se percebe para que servem.
Carlos Eugénio explica-o assim. “São eles que desenvolvem a tecnologia.” E recordou uma conversa de 2019. Depois de fechado o direito conexo, disse a um interlocutor da Google que o passo seguinte seria falar de inteligência artificial. A resposta foi “nem pensar”. “Em 2020 percebi porquê.”
“No ambiente digital, a única forma que temos de fazer valer os nossos direitos é mesmo o regime do direito de autor”
O exemplo mais recente chegou na véspera do debate. A Meta alterou, sem aviso, os termos das contas empresariais do Facebook e do Instagram. A redação inicial dos novos termos levantou receios de que a Meta pudesse recolher conteúdos de sites associados a contas empresariais e utilizá-los no desenvolvimento dos seus produtos de IA. “Má-fé pura e dura”, acusou Carlos Eugénio, que disse não ter “palavras para qualificar o quão violenta” é esta política e pediu às instâncias europeias que intervenham.
Ricardo Costa relacionou a mudança com o lançamento do Muse, o assistente pessoal de IA da Meta, e considerou que, para competir com modelos que vê como mais avançados, a empresa “precisa de muitos conteúdos”.
Depois da data do debate, a Meta reviu os termos e retirou a referência explícita ao treino de IA. Ainda assim, a nova redação continuou a suscitar dúvidas sobre a possibilidade de recolha e análise de conteúdos de sites associados a contas empresariais. A empresa contestou a interpretação de que os termos lhe conferiam novos direitos para recolher conteúdos jornalísticos para treinar os seus modelos de IA.
Direitos de autor como solução?
Para Carlos Eugénio, “no ambiente digital, a única forma que temos de fazer valer os nossos direitos é mesmo o regime do direito de autor”, e a IA “tem de cumprir esses requisitos”.
As negociações com as plataformas, porém, mostram os limites desse caminho. O tráfego dos sites noticiosos “vem muito do Google, do Facebook e do Instagram”, lembrou o responsável da Visapress. “O Google ainda paga alguma coisa.” Já a Meta “sempre se recusou a negociar e a pagar o que quer que fosse”. Segundo Carlos Eugénio, a Meta transmitiu aos editores, quando a obrigação legal se aproximou: “Ou nos cedem os direitos de autor gratuitamente, ou deixam de poder publicar e de contar com o nosso tráfego.”
Segundo o próprio, durante as negociações, a Google, que Carlos Eugénio não nomeou — “começa por G e não digo mais” –, ameaçou retirar do motor de pesquisa todos os conteúdos dos editores se não houvesse acordo. Sem um mecanismo de arbitragem regulamentado em Portugal, os editores ficaram “numa posição muito enfraquecida”. “Se tivéssemos um mecanismo de arbitragem, as coisas seriam diferentes e poderíamos ter um valor de direito conexo mais significativo para distribuir.”
Em maio, o Tribunal de Justiça da União Europeia considerou que o direito da União permite um regime como o italiano, que prevê remuneração equitativa para os editores pela utilização online das suas publicações, bem como negociações sem redução da visibilidade dos conteúdos e a intervenção do regulador em caso de desacordo, desde que sejam respeitadas determinadas condições.
Segundo o relatório de transparência de 2025, a Visapress distribuiu nesse ano 247 mil euros de direito conexo. Somando o licenciamento e a compensação equitativa pela cópia privada, incluindo o que ficou por distribuir no segundo semestre, os valores distribuídos aos editores relativos a 2025 chegam a cerca de 1,94 milhões de euros.
Não vou parar o vento com as mãos. O que quero é que tenham as mesmas regras.
“Um negócio de media tem de ser gerido de tal forma que tenha mais receitas do que despesas” defendeu, criticando a “ilusão” de quem gere redações à espera dos “amanhãs que cantam”. “Há de vir a grande revolução digital, há de vir a grande revolução das assinaturas.” Mas “essas revoluções nunca chegam, ou, quando chegam, as receitas ficam algures, não necessariamente nos produtores de conteúdos”. O princípio, disse, aprendeu-o com Francisco Pinto Balsemão: “O jornalismo sem dar lucro não pode ser independente.”
Ricardo Costa subscreveu a ideia e lembrou que está inscrita nos estatutos editoriais da Impresa: “A independência económica precede a independência editorial.” Mas deixou um aviso: “Outra coisa é acharmos que as condições económicas e concorrenciais são as mesmas. Não são.” No caso das big techs, essas condições “pura e simplesmente não existem”, argumentou.
“O grande concorrente da SIC hoje não é a TVI”
Para Ricardo Costa, a concorrência desigual sente-se sobretudo na publicidade. “O grande concorrente da SIC hoje não é a TVI, e o grande concorrente da SIC Notícias não é a CMTV.” São o YouTube, o TikTok e a Meta, e em breve a OpenAI, a Anthropic e a Perplexity, “porque disputam publicidade”.
Deu o exemplo do Mundial, transmitido em Portugal também no YouTube, através da LiveModeTV. A Sagres, patrocinadora da seleção, só pode anunciar na televisão a partir das 22h30. No YouTube “pode pôr às dez da manhã, e pode estar a ver uma criança de cinco anos”.
O mesmo acontece com as apostas. Ricardo Costa diz-se a favor da publicidade ao betting legal, mas recusa que haja regras para uns e, “literalmente ao lado”, nenhumas para outros. “Não vou parar o vento com as mãos. O que quero é que tenham as mesmas regras.”
Ricardo Costa defendeu que o Governo deve procurar condições concorrenciais mais equilibradas, adaptar a legislação e criar incentivos à modernização do setor.
“O papel não é um dogma. Não faço papel porque me apetece ou porque acho que a informação impressa fica mais bonita.”
A imprensa regional “não tem condições nenhumas”
Nuno Francisco trouxe a outra ponta do setor. O Jornal do Fundão, com 80 anos, foi comprado em 2018 por jornalistas e professores universitários que “juntaram as poupanças”. Hoje, o jornal mantém-se graças a cerca de 5.000 assinantes em papel e a alguns milhares de vendas em banca.
“O papel não é um dogma. Não faço papel porque me apetece ou porque acho que a informação impressa fica mais bonita. Faço-o porque há um público muito recetivo a isso”. Na imprensa regional, notou, “só dois ou três jornais exclusivamente digitais conseguiram vingar”.
O diretor alertou para jornais e rádios locais reduzidos a um único profissional, muitas vezes transformado em “repassador de notas de imprensa”, enquanto os gabinetes de comunicação de autarquias e empresas têm “cinco, seis, sete, oito ou nove profissionais”.
“Se estamos a gastar dinheiro a imprimir e distribuir um jornal feito de notas de imprensa, estamos a contribuir para este círculo vicioso, para a própria degradação da profissão. Ninguém compra um jornal para ler notas de imprensa”, afirmou. “O jornalismo tal como o conhecemos, e como queremos que continue, não pode funcionar nestas condições.”
James Hewes, que acompanhou jornais locais no programa APINext, vê nos conteúdos pagos a principal saída. É, disse, “the only game in town”. Na sua opinião, os jornais locais têm uma vantagem: são marcas conhecidas no concelho e não dependem tanto do tráfego do Google. O primeiro passo é conhecer a audiência. Deu o exemplo de um jornal que julgava ter 2.000 leitores e que poderia chegar a “15 mil ou 20 mil” se contabilizasse também seguidores nas redes sociais e contactos de e-mail. Depois mais facilmente se consegue desenvolver estratégias de conteúdos pagos.
Há mil e um exemplos de restrições à atividade publicitária nos media que estão completamente fora do mundo moderno.
Os apelos ao ministro
Carlos Rodrigues disse não ter tempo para esperar que as grandes tecnológicas mudem, pediu às instituições europeias que “deixem de ser anãs” e preferiu deixar ao ministro da Presidência, António Leitão Amaro, presente na sala, “pequenos passos” concretos.
O primeiro é a revisão da lei da publicidade. É “de tal forma urgente” que, se estivesse no lugar do ministro, seria “provavelmente essa a minha missão principal”. Admitiu, contudo, que a resistência será grande, por causa de uma mentalidade “conservadora” nos media, nas associações, nos sindicatos e no regulador “que, só de falar nisto, acredito que sobretudo um governo minoritário tenha logo dificuldade”. “Há mil e um exemplos de restrições à atividade publicitária nos media que estão completamente fora do mundo moderno”, argumentou.
Pediu ainda que se conclua rapidamente o processo de contratualização da distribuição de jornais. Defendeu também uma abordagem mais transparente à contratualização pública dos media. Hoje, quando um jornal organiza uma conferência com uma câmara municipal ou associação, “é aqui d’el-rei, que estamos a violar os princípios fundamentais do jornalismo”. “Se a inteligência artificial não acaba com o mundo, ai de certeza que aquela conferência vai acabar, porque põe em causa a independência jornalística”, ironizou.
Para Carlos Rodrigues, isso é “obsoleto”, pedindo uma intervenção legislativa “para que isto seja mais transparente e mais possível. Porque hoje em dia é uma via muito importante de viabilização dos media”. Pediu também a revisão da fatura que os grupos privados pagam à Lusa, “pesadíssima” no caso da Medialivre.
Sobre o Amália, o modelo de linguagem artificial do Estado, deixou um alerta: pagar pouco aos editores pelos conteúdos criaria um precedente junto das multinacionais. “Se vocês venderam ao Amália por dez réis, porque é que pedem à Google 3 milhões?”
Carlos Eugénio pediu ao ministro que lute em Bruxelas contra o regime de opt-out no digital — “uma total inversão daquilo que é a lógica do direito de autor” e “uma aberração que só prejudica todo o ecossistema”.
Defendeu ainda a revisão do Código do Procedimento Administrativo, argumentando que deixou de obrigar os organismos públicos a publicar decisões e contas nos jornais, o que, segundo ele, retirou receitas à imprensa e tornou o sistema menos transparente. Saudou também a lei aprovada nesse dia no Parlamento, que obriga as autarquias a publicar as suas deliberações na imprensa regional e local: “É um passo.”
Na intervenção de encerramento, o ministro António Leitão Amaro anunciou medidas em algumas das áreas discutidas. O Governo prepara um novo código da publicidade, assim como descontos de até 90% nos serviços da Lusa a partir de 2027, e está em negociações para que o Amália passe a utilizar conteúdos dos media em tempo real, mediante acordo de pagamento.
A fechar, James Hewes deixou uma nota otimista. Comparado com outros mercados europeus onde trabalha, o português tem “um grande talento”, confiança nas marcas noticiosas e uma pluralidade “impressionante”. “Vocês devem fazer passar isso lá para fora.”