15h. Militares absolvidos de violação de segredo de Estado


El presidente ruso, Vladímir Putin, recibe este miércoles al enviado especial de Donald Trump, el empresario Steve Witkoff, con un preso estadounidense y unos barriles de diésel como ofrenda. El dirigente ha entregado a Washington al profesor de 74 años Stephen James Hubbard, capturado en Ucrania durante la invasión rusa, y ha anunciado que zarpará en los próximos días el primer carguero ruso con el combustible prometido a Trump de cara a sus elecciones. Unos gestos, la entrega de un rehén estadounidense y el diésel, que la Casa Blanca ha recibido con los brazos abiertos mientras busca hacer negocios con el Kremlin y un encuentro trilateral con el dirigente ruso y el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, al que presiona para que capitule a las exigencias rusas.

© Moscow City Court Press Service
Algo se mueve en la esfera diplomática en torno a la grave crisis humanitaria que sufre Oleshki, una localidad de la región ucrania de Jersón ocupada por los rusos. “Es duro llamar vida a eso”, deplora Vitalii Mikolaiovich, de 55 años, que consiguió escapar el mes pasado de la población, donde apenas hay comida. El Papa León XIV ha abordado con los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Volodímir Zelenski, una posible tregua que permita evacuar a los civiles. En torno a 6.000 personas, varias decenas de ellas menores, entre Oleshki y alrededores, sufren una clara falta de alimentos y medicinas unida a las duras condiciones de vida por la invasión militar, que les impiden moverse a lugares donde abastecerse.


© 34.ª Brigada de Infantería de Marina «Borysfen» de las Fuerzas Armadas de Ucrania (EFE)