La EMT compra a un coleccionista un tranvía madrileño de 1944 guardado en una nave de Zaragoza
Hubo un tiempo en el que el traqueteo de los tranvías formaba parte de la banda sonora de Madrid. Sus raíles atravesaban las calles y sus números señalaban rutas que hoy en día sobreviven, en algunos casos, transformadas en los buses de la EMT. El último dejó de circular el 1 de junio de 1972, pero más de medio siglo después uno de aquellos vehículos está de vuelta en la ciudad. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) ha comprado por 100.000 euros un FIAT PCC 1134 a un coleccionista de Zaragoza para incorporarlo a su museo histórico.
El tranvía llevaba años en una nave, donde su anterior propietario ha dedicado una década a restaurarlo artesanalmente. Ahora, su nueva vida pasa por convertirse en una pieza de exposición, aunque todavía necesita algunos retoques para recuperar el aspecto que tenía cuando recorría la capital. "El tranvía está tal cual. Le falta una rehabilitación en el interior, pero es más decorativa que otra cosa, porque técnicamente está en perfecto estado", explica Diego García, responsable del patrimonio histórico de la EMT, desde el museo de la EMT en Chamartín.
De hecho, el tranvía podría moverse si se dieran las condiciones necesarias. "Si ahora dispusiéramos de una vía adecuada al ancho de este tranvía y de una línea eléctrica de 600 voltios, podría funcionar y circular perfectamente", asegura García. No será ese, al menos de momento, su destino. Por lo que, antes de que los visitantes puedan verlo terminado, la EMT acometerá trabajos de carpintería y ebanistería, recuperar la pintura interior y revisar detalles para devolverlo a su imagen original. La parte mecánica, eléctrica y neumática, en cambio, está operativa.
La adquisición pone fin a una búsqueda que la empresa llevaba años intentando resolver. En España quedan tres tranvías de este tipo de viajeros: uno está en la estación de Pinar de Chamartín, otro pertenece a otro coleccionista y el tercero es el que acaba de adquirir la EMT. La mayoría de los ejemplares que circularon por Madrid acabaron achatarrados cuando dejaron de prestar servicio. Por eso, cada unidad que ha sobrevivido lo ha hecho casi por casualidad y gracias a curiosos que decidieron conservarlas.Una historia que empezó en Estados Unidos
Madrid, la primera ciudad europea en comprar PCC
El nombre del modelo también tiene su historia. Las siglas PCC proceden de President's Conference Committee, una conferencia de presidentes de compañías tranviarias estadounidenses que, en los años veinte, impulsó un diseño más moderno y barato de fabricar en serie. La patente llegó después a Europa, donde Fiat la adquirió para producir estos vehículos en Italia y Madrid fue la primera ciudad europea en comprarlos, según explica García. Se adquirieron 50 unidades a Fiat y los primeros ejemplares llegaron a partir de 1944, en un viaje que arrancaba desde Turín en barco hasta Barcelona y desde allí continuaban en tren hasta Madrid, donde se terminaban de montar.
Más tarde se sumaron otros 110 tranvías fabricados en España, en Beasain y Zaragoza. El 1134, en concreto, se puso en servicio en 1959 y formó parte de los últimos tranvías que circularon por Madrid. Sus últimos recorridos fueron las líneas 70, entre Plaza de Castilla y San Blas, y 77, entre Pueblo Nuevo y Ciudad Pegaso, dos números que en la actualidad identifican líneas de autobús de la EMT. Finalmente, el 1 de junio de 1972, los tranvías dejaron definitivamente las calles madrileñas.
Aquellos vehículos supusieron un salto técnico para la época porque dejaban el vapor y los caballos definitivamente atrás y funcionaban con electricidad a 600 voltios y sistemas neumáticos de aceleración y frenado que mejoraban la comodidad de los pasajeros. Podían transportar a un centenar de viajeros, entre 26 sentados y 74 de pie, a lo largo de sus 13,35 metros de longitud. Durante décadas, los tranvías llegaron a ser el principal transporte público colectivo de la capital, aseguran desde EMT.
Una joya más y dos misiones
La llegada del FIAT PCC permite a la EMT exhibir por primera vez un tranvía original junto a los autobuses históricos que ya conserva en su museo, una colección de más de 40 vehículos. Carabante ha definido la adquisición como "una joya desde el punto de vista del transporte, pero sobre todo una joya desde el punto de vista de la historia de la ciudad de Madrid": "Pocas cosas hay tan vinculadas a la historia de la ciudad de Madrid como el tranvía y los autobuses y precisamente en este museo vamos a poder ver las dos cosas por primera vez", celebraba Carabante desde el propio Museo.
Esta compra recuerda a la del autobús de dos plantas Leyland Titan de 1957 que la EMT compró por 15.000 euros a los herederos de un coleccionista en Lleida. Aquel vehículo apareció anunciado en internet y tuvo que ser trasladado a Madrid para restaurarlo. Pese a la reciente adquisición del Leyland y de este tranvía, la empresa municipal aún tiene otras dos cuentas pendientes para dar por completa la colección. Dos misiones "difíciles", según las valora García, porque no se conocen ejemplares existentes: un Pegaso de 5022 y un antiguo trolebús municipal. "Si alguien los conserva un Pegaso 5022 la EMT espera que se pongan en contacto con nosotros", pide el responsable de EMT.






