El Real Madrid arropa al Vinicius más gris: “Es bueno que esté triste”
El Real Madrid vivió una gran noche de Champions League con doble premio. El primero y más claro es el seguir contando sus partidos por victorias en Europa y afianzarse en la parte superior de la tabla de la fase liga, pero también es clave es el subidón de moral de cara al definitivo Clásico del próximo domingo en el Camp Nou. Bernardo Silva se estrenó, Güler y Mbappé siguen brillando en ataque, Diomande ya es un fijo y Valverde se asienta en el lateral mientras fluye el centro del campo.
Casi todo buenas noticias, incluido Courtois, que siempre cumple y volvió a dejar una exhibición bajo palos. Sin embargo, sigue habiendo una figura que está lejos de su nivel: Vinicius Júnior. No estará en el Clásico, alejando el debate sobre una posible suplencia, pero volvió a demostrar que no es aquel jugador eléctrico que levantaba al Bernabéu una y otra vez durante los partidos. Se repitió una versión gris que empieza a ser demasiado habitual.
El partido de Vinicius ante el Leipzig
El brasileño volvió a quedarse sin marcar y fue el primer cambio de nuevo para Mourinho en el minuto 70 para que entrara Diomande. Tuvo más de una hora de juego y las sensaciones volvieron a ser preocupantes. Estuvo cerca de marcar con dos tiros, especialmente uno lejano que obligó a Vandevoordt a realizar una gran parada. Sin embargo, fue de lo poco positivo. Vinicius no generó ninguna ocasión de peligro para sus compañeros y no brilló en lo que siempre ha sido su gran arma: el regate.
Vinicius volvió a quedarse sin regatear, pero es que ni siquiera lo llegó a intentar por segundo partido consecutivo, algo que nunca le había pasado previamente. Su descaro era el gran sello de identidad le salieran o no las cosas, pero ahora parece haberse apagado y su rebeldía ha quedado en el olvido. Estuvo correcto en el pase con un 82,9%, pero no es lo que se pide de un extremo encarador como él, especialmente cuando su sustituto tiene la brillantez de Diomande.
Esperanzado y arropado
Vinicius no está bien y hasta él lo sabe, pero tras el partido volvió a dejar claro que es algo puntual y que confía en salir de este bache. Fue muy directo con una frase acompañada de un guiño: "Viviendo cada momento. Todo pasa". Ahora tiene un tramo para ponerse en forma ya que solo tiene un partido con el Real Madrid hasta el 22 de noviembre por su sanción de cuatro partidos y el posterior parón internacional.
El '7' blanco no pierde la esperanza y los suyos tampoco. Mourinho quiso elogiarle tras el partido, aunque dejó claro que los sentimientos son personales: "Vini ha hecho un partido bueno tácticamente para su entrenador. Ha cerrado muy bien. Pudo hacer un grandísimo gol y el portero le hizo una gran parada. Solo él puede explicar si se siente triste, pero su entrenador está contento". Su entrenador sigue apostando por él.
No fue la única defensa que encontró dentro del vestuario ya que Mbappé quiso reivindicarle tras el partido y le mostró el camino: "Está bien que esté triste. Eso significa que quiere dar mucho al equipo y a la gente. Tiene que estar tranquilo, estar orgulloso de quien es, porque es un gran jugador. Todo llegará porque la calidad la tiene". Bernardo Silva también confía en él: "Jugué mucho contra Vinicius y sufrí mucho contra él. Estos jugadores grandes cuando llegue la hora importante de la temporada van a estar presentes. Vini va a seguir fuerte. A pesar de estos cuatros partidos de sanción en Liga que van a ser duros para él, va a volver más fuerte". Todos confían, ahora está en él volver a ser Vinicius.


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