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Bankinter gana un 11% más en los nueve primeros meses del año, hasta los 901 millones

22 October 2026 at 09:51
La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, en una fotografía de archivo.

Bankinter logró anotarse un beneficio neto atribuido de 900,67 millones de euros hasta septiembre. Esto supone un crecimiento de casi un 11% respecto al mismo periodo del año anterior. La entidad lo atribuye al "crecimiento de la actividad con clientes, la diversificación de los ingresos y una gestión disciplinada del negocio".

El margen de intereses en los nueve primeros meses del año se anota una subida del 5,68%, hasta los 1.761 millones de euros. Esto se debe a unos "mayores volúmenes de negocio y una buena gestión de los diferenciales", según ha explicado la compañía dirigida por Gloria Ortiz. El margen bruto, que integra la totalidad de los ingresos, el crecimiento es del 6,5%, hasta los 2.397 millones de euros, impulsado por las comisiones.

Por su parte, los activos totales del grupo alcanzan los 132.149 millones de euros, un 2,7% superior al de hace un año. Los recursos de clientes más los activos bajo gestión suman 163.008 millones de euros, un 7,9% más que a la misma fecha de 2025. Dentro de ellos, los recursos minoristas crecen un 2,2%, mientras que los gestionados fuera de balance (fondos de inversión propios y ajenos, fondos de pensiones, gestión patrimonial, SICAVs e inversión alternativa), lo hacen en un 15,2%.

Ahora bien, la compañía reconoce que los costes operativos suman en estos nueve meses 833,9 millones de euros, un 2,3% superior al montante de hace un año. Pero, al mismo tiempo, señala que se trata de "un crecimiento que sigue contenido y por debajo del crecimiento de los ingresos".

Además, presume de una mejora de la rentabilidad, con un ROE (rentabilidad sobre recursos propios) del 19,2% y un ROTE que se consolida en un 20,4%. Por su parte, la morosidad mejora, con una ratio del 1,84%, 21 puntos básicos inferior a la de hace un año, y con un índice de cobertura del 66,8%.

En España, la cartera de inversión crediticia crece un el 3%, hasta los 69.000 millones de euros y el patrimonio de clientes un 9%, hasta los 238.000 millones, incluyendo recursos minoristas, recursos gestionados fuera de balance y activos bajo custodia. El resultado antes de impuestos de Bankinter España alcanza los 1.050 millones de euros, con un incremento del 10% sobre la misma cifra del año anterior.

En hipotecas, la nueva producción en este tercer trimestre del año suma algo más de 1.500 millones de euros, lo que representa un 8% más que en el mismo trimestre de 2025. De ese volumen trimestral, unos 720 millones de euros en hipotecas corresponden al negocio de España.

En cuanto al saldo total de la cartera hipotecaria del Grupo se acerca a los 40.000 millones de euros y es un 5% superior a la de hace un año. Respecto al segmento de Consumo, el saldo al 30 de septiembre alcanza los 6.000 millones de euros, un 4% más que en el mismo periodo de 2025.

Las empresas del gran consumo acusan en sus márgenes la subida de costes y ven difícil aguantar los precios

21 October 2026 at 23:08
Una persona llenando la cesta del supermercado

Las empresas ven las orejas al lobo y creen que lo apretados que están los bolsillos de muchos hogares se está traduciendo ya en un freno del consumo. Aunque las cifras macroeconómicas que exhibe el Gobierno reflejan la buena marcha de la economía, los fabricantes y distribuidores hacen hincapié en que lo que notan los hogares en su día a día es otra cosa.

De momento, ven señales preocupantes en base a indicadores como el índice del comercio minorista (que recoge todo el retail alimentario y no alimentario), que lleva tres meses en negativo. Al efecto acumulativo de la inflación de los últimos años, "vemos síntomas en el consumo que nos preocupan mucho", advirtió el presidente de Aecoc, Ignacio González, durante el 41º Congreso del Gran Consumo que se celebra este miércoles y jueves en Sevilla.

Por ejemplo, las compañías del sector transmiten que el último mes ha sido peor que el acumulado de los últimos nueve y que los últimos doce. "Hay un cierto frenazo", reconoció González. "Y cuidado, porque puede ser que los efectos inflacionarios que vienen de fuera acaben impactando en un consumo que parece que está bien, pero que no está robusto ni exento de ser atacado por estas circunstancias", sentenció.

La incertidumbre sobre las previsiones económicas es máxima por el contexto internacional y las compañías ven imperioso que el Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre acometa una bajada de impuestos que contribuya a aliviar la cartera de las familias. "No hay alegría", dice un empresario del sector cervecero.

Y, mucha menos habrá las presiones inflacionistas se mantienen en el tiempo por el conflicto abierto en Oriente Medio y su repercusión en los precios del gas y el petróleo. De momento, la patronal del gran consumo dice que las compañías están sacrificando márgenes para tratar de mantener una cierta contención de los precios. "Las empresas ya están hoy sufriendo en sus cuentas de resultados los costes igual que lo estamos sufriendo los consumidores", sostuvo González. Pero la guerra está durando más de lo previsto y las coberturas se están acabando.

Así que tienen dos alternativas: seguir sacrificando márgenes a la espera de que la situación se normalice o lanzar planes de reducción de costes para contener los precios. "Hay veces que se puede durante un tiempo. Pero si las crisis duran mucho tiempo, es más difícil. Ahora mismo se está aguantando, porque la inflación es un 4,9%, la alimentación es un 2,7%. Vamos a ver si somos capaces de hacerlo mucho más tiempo", remató.

Grandes empresas de la distribución confiesan en privado que la subida de los precios energéticos les están golpeando los márgenes. Y creen que el próximo trimestre y el primero de 2027 "serán claves". El Banco Central Europeo (BCE) señalaba en un informe de esta semana que la traslación a los precios finales de los productos puede aún tardar en materializarse. Aunque puede afectar de lleno a los cereales, el pan o la carne.

"No hay efectos de segunda ronda todavía en Europa. No hay una espiral de precios-salarios, que es lo que más preocupa a un banco central. Pero lo que pase va a depender de la duración y la intensidad del conflicto. Dentro de la inflación, la alimentación (con los transportes, fertilizantes y energía) puede ser uno de los acelerantes en los próximos meses", sostuvo en una intervención en el foro el vicepresidente del BCE y exministro de Economía, Luis de Guindos.

La principal consecuencia sería que tendría que reaccionar con subidas adicionales y más intensas de los tipos de interés. "De momento no se ha dado, pero el potencial riesgo está ahí", remató el también ex ministro de Economía durante el Gobierno de Mariano Rajoy. En la alimentación, concluyó, "la inflación puede ir a peor si esto persiste a futuro, porque las empresas ven que hay un momento que no pueden continuar con la subida de costes y la contención de precios".

Funcas advierte que los hogares se están comiendo su ahorro y tirando del crédito para capear la inflación

15 October 2026 at 23:07
Un hombre utiliza un cajero automático.

Menor tasa de ahorro de los hogares y caída del crédito al consumo. Es el pronóstico de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) para los próximos meses, en los que prevé que se mantenga un alto nivel de inflación (por encima del 4,5% hasta final de año) y una subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) para intentar contenerla.

Los hogares están recurriendo fundamentalmente al ahorro para capear los efectos de la inflación, destacó este jueves el director de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres durante la actualización de las previsiones del think-tank para el período 2026-2028. Pese al repunte de los precios, el consumo ha crecido a buen ritmo porque las familias han tirado de los fondos propios. De hecho, la renta neta disponible de los hogares ha crecido un 4,9% mientras que el gasto en consumo ha subido un 6,3%.

Pero la pérdida de poder adquisitivo comienza a ser palpable, con una inflación que se sitúa un punto por encima de la europea. Los salarios pactados en convenio crecen al 3,6% mientras la inflación se sitúa en el 4,9% en septiembre, y se mantendrá en ese nivel hasta final de año.

"Las familias lo que hacen es amortiguar el choque inflacionario utilizando el ahorro para mantener su tren de vida", apuntó Torres. Sin embargo, advirtió que "esto no es algo sostenible a largo plazo: puede durar un tiempo hasta que se agota la capacidad de ahorro o que los hogares deciden no seguir tirando de él".

En el escenario de la guerra de Ucrania los hogares partían con una tasa de ahorro del 17% y tipos de interés casi nulos. Ahora, la situación es distinta, aunque la tasa de ahorro siga siendo elevada en comparación histórica. Esto, "unido a su reducido endeudamiento en un contexto de subida de tipos de interés, proporciona a las familias un margen de maniobra que les permite sostener el gasto", señala el informe de Funcas.

Caerá la tasa de ahorro

De momento, las previsiones del servicio de estudios pronostican que la tasa de ahorro siga cayendo. Pasará -según sus cálculos- del 11,9% en 2025 al 10,9% en 2026. Y para los años siguientes, se estima que pueda bajar al 10,4 y 9,9% en 2027 y 2028, respectivamente.

Ahora bien, los hogares ven las orejas al lobo y comienzan a apretarse el cinturón. "Las familias perciben ya la inflación y tienen en cuenta que es un fenómeno más permanente y ajustan su comportamiento de gasto", sostuvo. Hasta ahora, añadió, han consumido "como si los precios no hubieran crecido" y han absorbido el impacto ahorrando menos".

Otra parte, ha tenido que recurrir directamente al crédito al consumo. Desde Funcas, la previsión es que este también crezca "mucho menos" en los próximos trimestres pese a la buena dinámica registrada en los últimos años. No ven tampoco una posible espiral de aumento de la morosidad.

"El coste va a ser disuasorio para el crédito al consumo", señaló Torres, en referencia al efecto que tendrán las próximas subidas de tipos del organismo que preside Christine Lagarde. Funcas espera dos subidas adicionales de aquí a final de año, hasta dejar la facilidad de depósito en el 3%. Esto es medio punto más que su previsión de julio.

Desaceleración de la economía

A nivel macro, el centro de estudios espera una desaceleración gradual de la economía, aunque mantiene su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2026 en el 2,5% y en el 1,8% para 2027. Eso sí, espera que la subida de precios cierre el año con una media del 3,7%, cinco décimas más de lo previsto en su anterior análisis. Será del 3,1% en 2027 y del entorno del 2,5% en 2028.

"El turismo pierde fuelle, los fondos europeos ya han terminado su recorrido y la demanda interna se modera", sostuvo su director general, Carlos Ocaña. Sobre esto último, la aportación al PIB pasará de 3 puntos este año a 2,1 el que viene y 2 el siguiente.

Por su parte, consumo privado e inversión frenaran su avance frente al período 2023-2025. Y el consumo público también perderá fuelle, con un cada vez menor margen de maniobra por parte de las administraciones, que ven cómo se encarece el coste de la deuda y tienen que destinar más recursos a paliar la subida del precio de los carburantes. Las previsiones de Funcas estiman un Euríbor en torno al 3% y que el bono español a 10 años suba hasta niveles del 4%.

El esfuerzo necesario para comprar una vivienda toca máximos desde la burbuja y requiere ya 8,36 años de salario íntegro

13 October 2026 at 21:50
Telefonillo de un bloque de viviendas.

El esfuerzo económico para comprar vivienda alcanza niveles máximos en quince años. El desembolso que deben hacer los hogares es el equivalente a 8,36 años de ingresos brutos anuales. Además, según las últimas estadísticas del Banco de España, los españoles que adquieren una casa tienen que destinar ya cerca del 38% de sus ingresos al pago de vivienda.

El imparable alza de precios en el mercado de la compraventa ha ralentizado ya el crecimiento de las operaciones. Aunque la concesión de hipotecas sigue al alza, lanzarse a comprar una vivienda en propiedad aprieta cada vez más el bolsillo de una familia tipo, en un contexto marcado también por una creciente inflación.

La herramienta estadística sobre el mercado de la vivienda que ofrece el supervisor que dirige José Luis Escrivá permite ver la evolución de la relación entre el precio de la vivienda y la renta bruta anual del hogar, y, por otro lado, el esfuerzo teórico anual necesario para afrontar la compra mediante financiación hipotecaria.

El primer indicador mide cuántos años de ingresos brutos tendría que dedicar un hogar para cubrir el precio de una casa, suponiendo que los destinara todos a ese fin. No se registraba una cifra tan alta desde el primer trimestre del año 2011, cuando se dedicaban 8,44 años en lugar de los 8,36 actuales.

Esfuerzo de los hogares para la compra de vivienda (marzo de 1987 - junio 2026) (Líneas múltiples)

El segundo indicador estima qué porcentaje de la renta bruta del hogar supone la cuota hipotecaria durante el primer año de una compra. La estadística consultada por El Independiente refleja que no se alcanzaba un umbral tan elevado desde el cuarto trimestre de 2011, cuando los hogares tenían que destinar un 38,83% a pagar su vivienda.

380 euros a hipoteca por cada 1.000

El organismo toma como referencia una vivienda tipo financiada con un préstamo equivalente al 80% de su valor. También considera los tipos de interés de las nuevas operaciones hipotecarias y el plazo medio de los préstamos. Así, la cuota inicial de la hipoteca absorbe una parte sustancial de los ingresos familiares. No en vano, por cada 1.000 euros de renta bruta mensual, 380 euros van directamente para pagar al banco.

Pero más allá de esta media y la escasez de casas que hay en el mercado, el caso de cada comprador varía en función de sus ingresos, sus ahorros, el precio del inmueble o las condiciones que consiga negociar con su entidad para el préstamo.

Tipos de interés al alza: 3,1% de media

En el mes de agosto, el tipo medio al que se firmaban los préstamos era del 3,10%, mientras en agosto de 2011 estaban en el 3,68%. Asimismo, se firman ahora con un plazo de 25,2 años mientras que a mediados de 2011 la cifra era de algo más de 24. Ahora, solo un 9,6% se conceden por un valor superior al 80% del valor de tasación del inmueble, mientras que a finales de 2011 era casi un 13%.

El esfuerzo supone tomar en cuenta cuánto representa esa cuota respecto a la renta familiar y qué relación existe entre el precio total del inmueble y los ingresos anuales. Sin embargo, se deja fuera el hecho de que el comprador debe cubrir con su propio ahorro la parte del precio que no le financia el banco, además de tener suficiente dinero para pagar los impuestos y los gastos asociados a la operación.

Así que, aunque a muchas familias les salgan teóricamente los números para pagar la cuota mensual, después se encuentran con barreras como la falta de ahorro previo. Sin ir más lejos, el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) dedicado específicamente a la vivienda reflejaba la semana pasada esta problemática. Un 76% de los encuestados señalaba la falta de dinero para pagar la entrada como el primer impedimento que no les permitía dar el salto a la compraventa.

El problema afecta de lleno a perfiles muy concretos como los compradores jóvenes y aquellos que no cuentan con patrimonio propio o la posibilidad de recibir ayuda de un familiar a través de un préstamo o una donación en metálico. Un fenómeno que, por otra parte, está sufriendo un fuerte auge.

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