Trump deniega la entrada a Ada Colau en Puerto Rico tras su participación en la flotilla humanitaria a Gaza


El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ha celebrado que el Tribunal Supremo ha aplicado la amnistía y ha asegurado que la decisión pone de manifiesto que “nunca tendría que haber existido una represión absolutamente injusta”. El líder republicano ha sostenido que, si se actuó de esa manera, fue porque “nos han tenido y nos tienen mucho miedo”. La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, se ha pronunciado sobre la decisión del Tribunal Supremo de aplicar la ley de amnistía a los condenados por el procés, entre los que se encuentran el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras y el exconsejero Raül Romeva. “La ley de amnistía es plenamente constitucional y no podemos sino celebrar su aplicación en su totalidad”, ha afirmado Saiz. Además, el Consejo de Ministros ha aprobado un paquete de medidas de carácter social. Entre ellas figura una inversión de 45 millones de euros para crear 2.000 nuevas plazas en residencias universitarias de Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Cataluña, con el objetivo de impulsar alojamientos asequibles para estudiantes. Por otro lado, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha confirmado que el PP y Vox están negociando para encontrar una fórmula en la que los ultras no concurran a la Cámara alta el 29-N, con la vista en lograr una mayoría más holgada frente a la coalición de PSOE y Frente Amplio. “Sería un error facilitar al sanchismo el control”, ha explicado en una entrevista en Cadena Cope.

Qué lío es ser de izquierdas. Hay que preocuparse por el fin del mundo, por el calentamiento global, por si la IA nos asesina, por si los empresarios explotan y los propietarios desahucian, por la sanidad y la educación, y la gente hace reuniones, panfletos, asambleas, pintadas, manifestaciones (qué ajetreo activista hay últimamente) y la policía carga contra los estudiantes como perros de presa y hay que acampar en la calle y comer bocatas y mucho hummus —porque todo el mundo dona hummus—, y se acerca el invierno. Pero luego la izquierda —me refiero a la izquierda política— no se pone de acuerdo ni al grito de la alerta antifascista.

There are moments in the life of democracies when parliament, because of its divisions and deadlocks, is unable to respond to the urgent needs of a country — and when that happens, it means it is time to give citizens a voice. Spain is living through one of those moments.