Trescientas versiones de una imagen: la fotografía del pasaporte del padre
Una fotografía de pasaporte está hecha para identificar a una persona, no para contar quién es. Diminuta y sobre un fondo blanco, verifica y aspira a eliminar cualquier ambigüedad. Sin embargo, es precisamente de esa paradoja, la distancia entre lo que muestra una imagen y lo que puede llegar a narrar, de donde parte Passports, el último libro de Keisha Scarville, (Nueva York, 1975) en el que el retrato de su padre, tomado a los dieciséis años, da pie a una exploración que desborda los límites de la fotografía original.

© KEISHA SCARVILLE (EL PAÍS)

© KEISHA SCARVILLE

© KEISHA SCARVILLE

© KEISHA SCARVILLE

© KEISHA SCARVILLE

© Keisha Scarville

© KEISHA SCARVILLE
