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La ropa y el maquillaje como campo de batalla ideológico: "La cara Mar-a-Lago es una reacción a las reivindicaciones feministas y a la estética 'woke'"

El mundo MAGA extiende su influencia más allá de la política con una "estética post Barbie" y un nuevo código de vestuario para "restaurar el viejo orden". La estrategia "esconde una vuelta a los valores del autoritarismo y la supremacía viril", dice una experta Leer

El mundo MAGA extiende su influencia más allá de la política con una "estética post Barbie" y un nuevo código de vestuario para "restaurar el viejo orden". La estrategia "esconde una vuelta a los valores del autoritarismo y la supremacía viril", dice una experta
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Sevilla conmemora los 20 años de hombres por la igualdad: “Hay muchos chicos que ya tienen permiso para ser otra cosa”

Manifestación de Hombres contra la violencia machistas organizada por Iniciativa Sevilla.

“Lo que ocurrió en 2006, en aquella primera manifestación de hombres contra la violencia, fue impactante. Pensábamos que iba a ser algo absolutamente marginal, pero fue la primera en la que yo he percibido que la gente se sumaba de manera entusiasta. De alguna manera, dimos luz a la posibilidad de que ocurriera algo que hasta ese momento no tenía nombre”. Este es el principal recuerdo que Ritxar Bacete, antropólogo, trabajador social, especialista en género, masculinidades, feminismo, políticas de igualdad, paternidad positiva y economía del desarrollo, tiene de la primera manifestación de Hombres contra las violencias machistas que se celebró en Sevilla el 21 de octubre de hace 20 años y que se repite cada lustro, la última esta tarde en la capital andaluza. Eso que “no tenía nombre” es un movimiento para reivindicar el papel de los hombres en la eliminación del machismo y sus violencias, que, como las piezas del dominó, ha multiplicado el marco teórico, la militancia, los espacios y las políticas públicas que se han institucionalizado, como Gizonduz, el Servicio para el trabajo con hombres y masculinidades por la igualdad del Gobierno Vasco, constituido en 2007, o el programa específico sobre masculinidades igualitarias, desarrollado desde 2023 por la Diputación de Cádiz, y cristalizado en medidas concretas, como el permiso de paternidad. “Han pasado cosas muy serias que no hubieran sido posibles sin esa movilización”, abunda Bacete.

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Manifestación de Hombres contra la violencia machistas organizada por Iniciativa Sevilla.Manifestación de Hombres contra la violencia machistas organizada por Iniciativa Sevilla.
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Sara Carbonero: “Lo que viví en el Mundial de Sudáfrica fue machismo”

Sara Carbonero posa en la tienda de ropa Slowlove de Valencia, el 14 de octubre.

No hay duda de que Sara Carbonero (Corral de Almaguer, 42 años) es periodista hasta la médula. Intuye perfectamente cuando un colega busca el titular fácil y también cuándo se enfrenta a preguntas nuevas. Sabe cómo ser cálida poniendo límites. “No es el mejor momento. Mi madre falleció en abril. Hay días que me levanto pensando: ‘Por favor, que pase algo bueno’”, explica con dulzura al final de la entrevista. Pero también es una enorme empresaria. Estuvimos con ella en Valencia, en la apertura de su novena tienda Slowlove. “Estamos muy orgullosas porque emprender es durísimo. Nosotras las hemos pasado canutas”.

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Sara Carbonero posa en la tienda de ropa Slowlove de Valencia, el 14 de octubre.Sara Carbonero posa en la tienda de ropa Slowlove de Valencia, el 14 de octubre.Sara Carbonero posa en la tienda de ropa Slowlove de Valencia, el 14 de octubre.
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Empoderadas: del “no es nada” a investigar tu propio tumor

Belén Carreño, la periodista que escribe en este diario el boletín Inteligencia económica, publicó la semana pasada un artículo de opinión sobre un tema muy distinto a los que suele tratar: su vida sufriendo una adenomiosis dolorosísima, desde una primera regla incapacitante hasta el diagnóstico tardío de este tipo de endometriosis. La frase que más ha escuchado y que articula su relato de terror es “no es nada”. Las redes sociales, escribe, se volvieron su ventana a la enfermedad, informándola. Ahora consigue manejar el dolor de su cuerpo gracias a una red de profesionales privados que le ayudan a ello. No es la única. “Es un infierno. Yo dedico casi 500 euros al mes a mantenerme en pie y seguir trabajando. Hoy he tenido que pedir presupuesto en una clínica privada porque me han desaparecido las citas que tenía en la pública”, le responde en X Aida dos Santos, último Premio Nacional de Ensayo por Hijas del hormigón. La Vecina Rubia, una autora y personalidad digital, inspiró a Carreño a hablar en público tras contar a casi un millón de seguidores de X y tres millones en Instagram que había perdido su útero y diez años de vida “soportando que ginecólogos y ginecólogas normalizasen mi dolor y el resto de síntomas”.

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Miriam González, ingeniera que ha usado la IA para consultas médicas, en una imagen cedida por ella.
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