La era de las danas extremas: una atmósfera dopada las está haciendo más peligrosas
Antes, la pregunta recurrente era si iba a hacer mal tiempo. Ahora, la angustia es si va a venir una dana, convertida en un efecto lobo feroz al que todos temen tras una concatenación de episodios catastróficos que han dejado cicatrices en el subconsciente colectivo. Como ya ocurrió con la gota fría en los ochenta, el término, ideado precisamente para evitar esta falsa relación, se ha instalado en el imaginario como sinónimo de lluvias torrenciales. Pero “no siempre que diluvia la causa es una dana ni siempre que hay una dana la consecuencia es un diluvio, como se ha demostrado a primeros de mes en las inundaciones de Cataluña”, subraya Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

© Manuel Bruque (EFE)