Laura Galve gana el Premio de Narrativa Diana Zaforteza
La periodista barcelonesa Laura Galve se alzó ayer con el III Premio de Narrativa Diana Zaforteza, dotado con 20.000 euros, por su primera novela, «Dime, niña bonita» y que edita Galaxia Gutenberg. El galardón, que reconoce obras inéditas en español de autores menores de 43 años, se falló en Barcelona en una edición a la que concurrieron manuscritos de 29 países.
El jurado, presidido por Valerie Miles y formado por Mariana Enríquez, Cristina Fuentes, Nicholas Casey y Santiago Roncagliolo –con Joan Tarrida, de Galaxia Gutenberg, con voz pero sin voto–, resaltó «la potencia emocional de la historia y la profundidad psicológica de sus personajes». Gran parte de su fuerza, según afirma el fallo de este galardón, reside «en la voz extraordinariamente convincente de la adolescente narradora, que relata los hechos desde una mirada inmediata y sincera, sin juzgar ni interpretar explícitamente lo que vive».
En «Dime, niña bonita», Manuela descubre a los quince años que querer a alguien no basta para estar a salvo. Su madre se ha ido de casa y ella intenta seguir queriendo a su padre mientras él cae en una espiral de alcohol y violencia cada vez más peligrosa. A su lado, Lola, su nueva amiga, parece moverse con soltura por un mundo aún desconocido para ella; cada mirada y cada roce encienden un deseo que la fascina y la desconcierta mientras el peligro en casa sigue creciendo. Ambientada en un pueblo sin nombre, esta bildungsroman llega, con una prosa de gran intensidad poética, allí donde el lenguaje parece quebrarse ante lo imperdonable. Es entonces cuando Manuela encuentra su voz.
La propia autora definió la obra como «un canto áspero y espinoso al amor, a la palabra y a la deslealtad a Dios, al padre». Galve, que ha querido indagar en la relación que tuvo con su padre y «legitimar lo que sentía», explicó que el título es a la vez una interpelación al lector y una manera de hacer hablar a Manuela, «una niña que apenas habla porque nadie le pregunta». Entre las influencias que la acompañaron citó especialmente el poema «Papi» de Sylvia Plath, así como la obra de Mary Karr, Andrea Abreu y María Luisa Bombal, de quien destacó su interés por lo onírico, dimensión muy presente en la novela.
Valerie Miles subrayó, en nombre del jurado, «el atrevimiento de la voz de Manuela, que dice las cosas por su nombre, y la manera como ésta traduce el mundo a través del cuerpo, que es casi otro personaje más». El eje central, según Miles, es «la exploración de la culpa y del perdón. ¿Es posible perdonar a alguien que no se hace responsable de sus actos y de sus debilidades?».
Todo ello también para seguir recordando el legado de Diana Zaforteza.


© Premio Diana Zaforteza




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