Horário de inverno: uma hora a mais faz bem à saúde?


Moradores de Cabo Frio, na Região dos Lagos, RJ, denunciaram que a Barra da Lagoa Vermelha (conhecida também como Lagoa da Barra Nova) tenha sido aberta de forma artificial por frequentadores na Praia do Foguete. Essa abertura pode ocorrer naturalmente ou por intervenção humana.
Mandamos um memorando para o Inea solicitando uma perícia geomorfológica da abertura e uma análise de balneabilidade para verificar se houve alteração da parte marinha da praia. Estamos levantando imagens de câmeras que possam ajudar a elucidar o caso, explica o Secretário Municipal de Meio Ambiente, Clima e Saneamento de Cabo Frio, Jailton Dias.
Após acionada, a Guarda Marítima Ambiental esteve no local para uma vistoria no dia 12 de outubro. Jailton esclarece que a Lagoa Vermelha não tem comunicação com o mar e pode ficar eutrofizada, cheia de nutrientes, criando plantas que tomam o espelho d’água. O especialista pontua que, por ser uma zona de drenagem da localidade, quando enche muito, há chance da lagoa transbordar e afetar casas ao redor. Nesses casos, é necessario chamar órgãos de responsabilidade ambiental, como o Inea e a prefeitura. A partir disso, a Defesa Civil faz um parecer de risco e, então, há um instrumento base para autorizar, legalmente, a abertura da barra.
Se esta ação é feita de forma errada, ameaça a vida de peixes e a área de drenagem entope. Se entrou água doce, vai aumentar a salinidade e, os animais, talvez os vegetais, possam morrer com a maré cheia do mar. Ou o contrário, a salinidade abaixa e afeta diretamente e indiretamente a fauna e flora local, ressalta Jailton.
O Instituto Estadual do Ambiente (Inea) informou que investiga os responsáveis pela abertura irregular e que os órgãos responsáveis não foram procurados para aprovação de tal intervenção.
O município de Arraial do Cabo também abrange a área. Em nota, a prefeitura informou que acompanha o caso e que a lagoa em questão passa, periodicamente, por um processo natural de abertura para o escoamento do excesso de água, o que pode ter ocorrido, possivelmente, em decorrência de chuvas intensas dos últimos dias.
Super El Niño: chega a 95% as chances de um evento fortíssimo no fim de ano

Con esta repentina bajada de las temperaturas, más nos vale estar bien calzadas y contar con un zapato cómodo y versátil. ¿Y qué mejor forma que con unos botines deportivos de Skechers, que combinan comodidad y estilo para el día a día?



El invierno ya está aquí y las primeras heladas empiezan a dejarse sentir. En El PAÍS Escaparate ya te hemos recomendado los mejores gorros, abrigos y botas para equiparte, pero hay situaciones cotidianas donde el frío extremo sigue siendo un verdadero engorro, como al sacar a pasear al perro a primera hora de la mañana o al hacer senderismo el fin de semana.




Días grises, bajas temperaturas y jornadas de lluvia: el verdadero otoño ya se está haciendo notar. Al igual que llega el cambio de armario y sacamos las capas más gruesas para salir a la calle, en casa también toca prepararse para el frío.








Este martes salió unas horas el sol en Barcelona después de dos días lloviendo. Y no pocas personas sin techo lo aprovecharon para tender mantas o tiendas de campaña mojadas. Maria Elena, en el paseo de Sant Joan, colgó una manta mojada sobre un banco, y ropa de abrigo bajo una sombrilla. En la parte peatonal de Consell de Cent alguien dejó sus cosas en un aparcamiento de bicis y lo cubrió con una tienda de campaña empapada. En la puerta del Caprabo de la calle de Provença también había una bicicleta y un carro al sol, con sacos de dormir encima. Con tantísima lluvia, a Josep Maria se le han mojado la ropa y las almohadas, pero también documentación con teléfonos de albergues, comedores o recursos municipales y de entidades. “No te quitas la humedad de encima”, decía a primera hora de la mañana Josep Maria, con las calles todavía mojadas y después de pasar la noche “con otros cuatro” en el porche de la entrada de una escuela del Eixample. Un poco más allá, Saliou, guineano que recoge chatarra, explicaba que por las mañanas deja la tienda y sus cosas en la nave donde entrega la mercancía, y la recoge cuando anochece. “Ha habido noches que hemos hecho guardia con mi hermano: uno durmiendo y el otro vigilando que no entrara agua en la tienda. El frío, horrible”, dice hablando medio en francés.