Assédio moral no trabalho: quando o chefe passa dos limites


Durante más de un mes, Bukangi nadó por el canal de North Port, en la ciudad surcoreana de Busan. Su presencia atrajo a multitudes que se acercaban a la orilla para observarlo, mientras las autoridades desplegaban plataformas flotantes, redes y buzos en sucesivos intentos por devolverlo al mar abierto.
El miércoles 21 de octubre, después de tres intentos, llegó el momento que los equipos buscaban: el tiburón fue conducido fuera del canal. El operativo parecía haber terminado, pero duró poco. A la mañana siguiente, el animal había regresado al cauce tras nadar por debajo de una de las redes instaladas para impedir que volviera a entrar.
El Ministerio de Océanos de Corea del Sur confirmó el jueves 22 de octubre que Bukangi estaba nuevamente en el canal. Esta vez, había quedado entre la red exterior y una segunda barrera situada entre 30 y 40 metros más adentro.
Las autoridades modificaron entonces el dispositivo. Abrieron la red exterior y reforzaron las barreras restantes para evitar que el tiburón se internara todavía más en el canal, con la esperanza de facilitar su salida hacia aguas abiertas. Las imágenes del lugar mostraron al animal nadando junto a una red interior marcada por boyas amarillas, mientras los equipos trabajaban en la retirada de la estructura exterior y varias personas observaban desde la orilla.
Pese al regreso inesperado, el Ministerio de Océanos indicó que no consideraba necesarios nuevos intentos activos para guiar al animal hacia el mar. Según las autoridades, su estado era estable y continuarían monitoreándolo.
Bukangi recibió su nombre de la denominación coreana de North Port y se convirtió en un fenómeno viral desde que fue avistado a finales de septiembre. De acuerdo con la Corporación de Infraestructura de Busan, alrededor de 1,6 millones de visitantes acudieron a la zona atraídos por su presencia.
El Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras de Corea del Sur identificó al animal como una hembra de tiburón oscuro, una especie clasificada en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Su prolongada permanencia en el puerto también despertó preocupación ambiental. Expertos señalaron que el aumento de la temperatura del océano podría estar relacionado con la mayor frecuencia de avistamientos de tiburones en la costa este de Corea del Sur.
Mientras las autoridades mantienen las barreras y vigilan su estado, Bukangi sigue en el canal que lo convirtió en una celebridad inesperada. La prioridad ahora es facilitar su regreso al mar abierto sin someterlo a nuevas maniobras directas.
VTM
Espanta-me esta tomada de posição, tanto mais que, por esse país fora, são frequentes cerimónias semelhantes, sem que se tenha feito sentir o mesmo zelo persecutório por parte da referida associação.
A título de exemplo, recordo a cerimónia anual realizada no dia 10 de junho, junto ao Monumento aos Combatentes do Ultramar, em Belém, onde tem lugar uma celebração religiosa que conta com a participação de um sacerdote católico e de um representante da religião islâmica.
Eu próprio tenho participado na inauguração de monumentos de homenagem aos Combatentes do Ultramar, de norte a sul do País, muitos deles da minha autoria, cujos custos foram e são partilhados com as autarquias ou, em numerosos casos, integralmente por estas suportados. Em muitas dessas inaugurações, a cerimónia inclui a bênção de um sacerdote católico, sem que tal tenha suscitado a polémica que agora veio a público a propósito da Escola Secundária de Cascais.
Pergunto-me, por isso: terá sido o facto de a bênção ter sido presidida pelo Patriarca de Lisboa, em vez de por um sacerdote menos conhecido, que conferiu a este acontecimento tamanha notoriedade?
Este episódio faz-nos recordar tempos de triste memória, vividos durante a Primeira República, quando a Igreja Católica foi perseguida. Sendo Portugal um Estado laico, importa não confundir laicidade com laicismo. A laicidade pressupõe a neutralidade e a imparcialidade do Estado perante as diferentes convicções religiosas e não religiosas, respeitando a liberdade de consciência e os valores individuais. O laicismo, por seu lado, pode assumir uma postura militante de oposição à expressão religiosa na vida pública.
É precisamente essa atitude de intolerância perante uma manifestação religiosa que parece estar em causa neste episódio. A liberdade religiosa não deve servir apenas para proteger quem não professa qualquer religião; deve igualmente garantir a quem tem uma fé o direito de a expressar, dentro dos limites da lei e do respeito pelos outros.
Quando a neutralidade do Estado é invocada seletivamente para contestar manifestações de fé, corre-se o risco de transformar um princípio de liberdade num instrumento de exclusão. E, nesse cenário, a Igreja parece tornar-se, uma vez mais, o elo mais fraco.
P.S. – No artigo que subscrevi no passado mês de setembro, foram cometidas duas imprecisões, pelas quais me penitencio. A primeira diz respeito à identificação da Rua dos Caminhos de Baixo, quando, na realidade, se trata da antiga Rua da Portela. A segunda prende-se com o brasão de armas existente na fachada principal da casa, que pertencia à família Carvalho Magalhães, e não à família do Dr. Sebastião Feyo.
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Alejandro Davidovich Fokina será el quinto integrante de la selección española que disputará las Finales de la Copa Davis del 24 al 29 de noviembre en Bolonia. David Ferrer ha decidido apostar por el tenista malagueño después de sus extraordinarios resultados durante la gira asiática. De esta manera, el capitán español habría despejado una de las principales incógnitas de la convocatoria, aunque la decisión todavía está pendiente de confirmación oficial, prevista para el próximo lunes 26 de octubre.
La incorporación de Davidovich permitirá completar un equipo de enorme nivel que, salvo cambios de última hora, estará formado por Carlos Alcaraz, Rafa Jódar, Pedro Martínez, Marcel Granollers y el propio jugador malagueño. Ferrer dispondrá así de diferentes alternativas para afrontar una competición en la que España buscará conquistar su séptima Ensaladera, siete años después del último título conseguido en Madrid en 2019.
El excelente momento deportivo de Alejandro Davidovich ha sido uno de los principales argumentos para convencer al seleccionador. El malagueño viene de firmar una gira asiática espectacular, en la que consiguió proclamarse campeón del torneo ATP de Chengdu y, posteriormente, conquistar el primer Masters 1.000 de su carrera en Shanghái.
En la final del torneo chino, Davidovich se impuso precisamente a Rafa Jódar, otro de los integrantes del equipo español, confirmando su capacidad para competir al máximo nivel. Estos dos títulos han supuesto un importante impulso en su trayectoria y le han situado entre los jugadores españoles más destacados de la temporada.
Además de sus resultados, el tenista nunca ha ocultado su deseo de regresar a la selección española. Durante su participación en Shanghái dejó varios mensajes que fueron interpretados como indirectas hacia David Ferrer. Después de una de sus victorias escribió en la cámara «Estoy, eh», mientras que en otra ocasión dejó un escueto «Esperando». Dos gestos con los que parecía recordar al capitán su disponibilidad para disputar la Copa Davis.
Sus actuaciones sobre la pista terminaron reforzando una candidatura que había ganado fuerza durante las últimas semanas. Davidovich no solo ha demostrado encontrarse en uno de los mejores momentos de su carrera, sino también disponer de la confianza necesaria para afrontar encuentros de máxima exigencia.
La elección del quinto integrante no resultaba sencilla para David Ferrer. La competencia por la última plaza de la convocatoria era especialmente elevada, con varios tenistas españoles que habían presentado argumentos para formar parte del equipo.
Entre las alternativas que manejaba el cuerpo técnico aparecían nombres como Jaume Munar, Dani Mérida y Martín Landaluce. Sin embargo, la progresión de Davidovich y, especialmente, sus recientes éxitos en el circuito ATP habrían terminado inclinando la balanza a su favor.
Su regreso supone también una nueva oportunidad para defender los colores de España después de no haber participado en las últimas eliminatorias. Con su incorporación, Ferrer contará con tres jugadores de gran nivel para afrontar los partidos individuales, con Carlos Alcaraz y Rafa Jódar como principales referencias.
Por su parte, Pedro Martínez y Marcel Granollers aportarán experiencia y alternativas para la modalidad de dobles, un apartado que puede resultar determinante en una competición como la Copa Davis, donde cada punto adquiere una importancia especial.
La combinación de juventud, experiencia y buen estado de forma permitirá al capitán español disponer de distintas opciones para adaptar las alineaciones a cada eliminatoria.
La selección española llegará a las Finales de Bolonia con grandes aspiraciones después de haber alcanzado la final en 2025. El objetivo será dar un paso más y recuperar un título que España no conquista desde 2019, cuando logró levantar su sexta Ensaladera en Madrid.
El combinado nacional comenzará su participación frente a Austria en los cuartos de final. En caso de superar esa primera eliminatoria, España se enfrentará en semifinales al ganador del enfrentamiento entre Alemania y Gran Bretaña.
El camino hacia el título exigirá mantener un nivel competitivo muy elevado, pero la presencia de jugadores como Alcaraz, Jódar y Davidovich permitirá afrontar el torneo con optimismo. A ellos se sumará la experiencia de Granollers y Pedro Martínez, dos tenistas que pueden desempeñar un papel fundamental en los momentos decisivos.


© EUROPAPRESS
Hay decisiones domésticas que pesan más de lo que ocupan. La del primer móvil es una de ellas. SPC ha realizado un estudio que confirma que casi siete de cada diez padres reconocen sentirse inseguros ante el momento de dar un móvil a sus hijos. Ese día debe llegar en algún instante y lo ideal sería poder dar acceso a lo que los padres decidan y no dejar la puerta de un smartphone completamente abierta. Con esa idea los ingenieros de la marca de teléfono española SPC han creado un terminal que se va abriendo poco a poco. Al ritmo que los progenitores decidan. Así nace WUUM ONE, el primer dispositivo evolutivo de la marca que hemos podido poner a prueba.
La propuesta empieza por lo físico. Una pantalla IPS mate de 5 pulgadas, pensada para reducir reflejos y fatiga visual, sobre un cuerpo de 145 × 75 × 10 milímetros y 161 gramos: el tamaño justo para una mano todavía pequeña.
Por dentro, Android, 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento ampliable, cámara trasera de 13 megapíxeles y frontal de 5, batería de 2.300 mAh con carga rápida por USB-C y conectividad 4G. Sobre el papel, las cifras de un móvil convencional.
La diferencia está en cómo se comporta al encenderlo por primera vez porque WUUM ONE no llega con todo desbloqueado. En su primera etapa es, sencillamente, un reproductor de música: el walkman de siempre, actualizado. A partir de ahí, son los padres quienes deciden, desde la aplicación SPC Circles, cuándo se activa la cámara, las llamadas, la mensajería, la descarga de aplicaciones o la navegación por internet.
No hay una fecha fija ni una edad recomendada universal; hay un ritmo, y ese ritmo lo marca cada familia. Es, más que una función técnica, una capa de mediación pedagógica que pocos competidores incluyen de fábrica.
SPC Circles es, en realidad, el verdadero corazón del sistema. La aplicación, compatible con Android e iOS, para que también puedan sumarse abuelos y otros familiares, organiza la comunicación en círculos de confianza donde cada contacto necesita aprobación previa.
Los chats quedan blindados, las fotos no se pueden descargar ni capturar, y la ubicación del menor queda disponible para quien administre el círculo. Nada de esto sustituye la conversación en casa, pero sí construye una red bajo la cuerda floja que supone dar autonomía sin perder de vista al niño.
Hay además un gesto que distingue a SPC de otros fabricantes: el Compromiso Digital Familiar por edades desarrollado junto a la experta Laura Cuesta Cano. No es un manual de instrucciones, sino un cuestionario inicial sobre hábitos y expectativas que ayuda a construir, entre adultos y menores, un acuerdo compartido sobre el uso del dispositivo. La tecnología, aquí, no impone; acompaña.
WUUM ONE está disponible en dos colores, Electric Blue y Ender Purple por 169,90 euros, con pack protector para las caídas que forman parte inevitable de cualquier infancia. Y llega acompañado de SPC WUUM TAB, la tablet de 10,1 pulgadas que completa el ecosistema para los primeros pasos digitales del hogar.
En un mercado donde el primer móvil suele significar un salto brusco, de nada a todo, de silencio a notificación constante, SPC WUUM ONE propone otra cosa: una escalera en lugar de un precipicio. Puede que no sea el dispositivo más deseado por el niño en el recreo, pero es, sin duda, el que más tranquilidad devuelve al corazón del hogar.

Poco a poco se ha ido haciendo popular eso de tener en casa un limpiador de tapicerías. Al principio sonaba a capricho de gente con demasiado tiempo libre, pero lo cierto es que en cuanto lo pruebas y ves la cantidad de suciedad que sale de un sofá o de un colchón, la cosa cambia. Es útil, sí, pero sobre todo es muy satisfactorio.
Ver cómo el agua limpia se convierte en un caldo turbio después de una sola pasada es de esas pequeñas victorias domésticas que te alegran el día. Y lo mejor es que estos modelos, que usan agua y succión para limpiar, se han vuelto baratos.
Ahora mismo, sin ir más lejos, Lidl vende uno de su marca Silvercrest, por 49,99 euros, aunque en algunas promociones se ha visto por menos. Una ganga para lo mucho que lo vas a disfrutar.
Es increíble cómo una sola pasada de uno de estos aparatos puede sacar todo lo que no sabías que tenía tu colchón. El funcionamiento es sencillo: el aparato inyecta agua con detergente en las fibras del tejido y, al mismo tiempo, aspira esa agua junto con la suciedad disuelta, dejándola en un depósito aparte.
Es lo que se llama sistema de inyección-extracción. El resultado es que la superficie queda limpia y, gracias a la potencia de succión, se seca mucho más rápido de lo que esperarías. Nada de esperar dos días a que el sofá se airee.
Tiene una fuerza de succión de 15.000 Pa. En la práctica, eso significa que arrastra bien la suciedad incrustada y deja el tejido bastante seco al terminar. El depósito de agua limpia es de 1 litro, y el de agua sucia, de 0,6 litros, así que para un sofá de tres plazas o un colchón de matrimonio tienes de sobra con un solo llenado, aunque si te pones con una alfombra grande quizá tengas que vaciar y rellenar un par de veces.
El aparato está pensado para guardarlo sin que ocupe medio armario. Tiene soportes integrados para el cable y la manguera, y la manguera mide 1,5 metros, con un cable de unos 3 metros, así que tienes margen para moverte sin andar desenchufando cada dos por tres.
Merece la pena si tienes sofás de tela, colchones que hace tiempo que no ves limpios, alfombras por las que pasas el aspirador y nada más, o asientos de coche que han visto tiempos mejores.


Todos los que tenemos gatos lo sabemos perfectamente: limpiar la arena es, sin discusión, la parte más desagradable de tener un felino en casa. Pero toca hacerlo, por higiene y por convivencia, y de ahí que los areneros autolimpiables estén arrasando en los últimos años. Ahora bien, incluso con uno de esos aparatos, siempre hay restos que la pala no atrapa del todo.
Esos pequeñísimos fragmentos de pipí o caca que se quedan mezclados con la arena acaban fermentando y generando ese olor inconfundible a amoníaco que te recibe en cuanto entras en casa. Hay bastantes a la venta, por ejemplo uno de los más populares de Amazon, el de la marca Simple Solution, pero no es ni mucho menos el único.
Lo que hace diferente a este producto es su formato. No es un polvo que se espolvorea y ya está, ni un spray que enmascara el olor durante un rato. Son pequeñas perlitas granuladas que se mezclan directamente con la arena y actúan sobre el origen del problema.
La clave está en su fórmula enzimática con pro-bacterias. Cuando el gato usa el arenero, esas enzimas se activan y descomponen las moléculas que causan el mal olor, en lugar de taparlas con una fragancia más potente.
El aroma que lleva es Spring Breeze, algo así como brisa de primavera, un olor fresco y limpio que no resulta cargante. No es de esos productos que te dejan el baño oliendo a flores artificiales durante horas. Viene en un bote de 500 gramos, un formato generoso que cunde bastante porque solo necesitas espolvorear una capa ligera sobre la arena después de limpiar los residuos sólidos. Con un uso normal, el bote te dura semanas, así que el desembolso inicial se amortiza sin problema.
La aplicación es de lo más sencilla. Empiezas con el arenero limpio y seco, espolvoreas una capa fina por el fondo, añades la arena como siempre y luego repites un poco por encima mezclándolo bien. A partir de ahí, cada vez que retires cacas o grumos de pipí, echas un poco más y remueves. Así mantienes el frescor entre limpieza y limpieza profunda. Algunos usuarios comentan que incluso ayuda a que la arena aglomere mejor, lo que alarga su vida útil y te ahorra tener que cambiarla tan a menudo.


LaLiga está que arde, aunque esta vez no tanto por la igualdad en la tabla, que también, sino por las polémicas arbitrales que vienen sucediéndose jornada tras jornada, además de la guerra dialética entre Real Madrid y Tebas, que tampoco para.
En mitad de todo esto, llega El Clásico, un partido que esta vez emite DAZN en su Plan Fútbol y que puedes ver por 9,99 euros, ya que la plataforma ha rebajado el precio de su suscripción a la mitad para todos los nuevos usuarios.
Si contratas por un año, en vez de pagar los 19,99 euros que se pagan normalmente, pagarías solo 9,99 euros por mes, unos 120 en total, que no está nada mal para lo que ofrecen, empezando por la posibilidad de ver en directo el FC Barcelona - Real Madrid de este fin de semana.
DAZN emite cinco partidos de LaLiga por jornada, así que el precio es bastante asequible si te gusta el fútbol. No tienes garantizado que vayas a ver todas las semanas a tu equipo, pero la diferencia de precio con respecto a Movistar Plus+ es sideral ahora mismo.
La posición liguera no es, como mencionábamos antes, la más igualada hasta la fecha, la verdad sea dicha. El Barcelona le saca seis puntos al Madrid y, aunque el conjunto blanco ganó el pasado domingo en Liga, llega en una dinámica peor.
Eso no significa que todo esté resuelto ni mucho menos, ya que ganando en el Camp Nou reducirían a la mitad la distancia, pero hay que hacerlo y el Barcelona ha ganado todos los partidos de Liga que ha disputado hasta ahora, y de forma sobrada además.
A esta jornada se llega, otra vez, con el Real Madrid cargando contra Tebas, Tebas contra el Madrid y la polémica sobre el Caso Negreira sobrevolando el ambiente, algo que se ha hecho ya parte del paisaje en las últimas temporadas.
El comunicado del Real Madrid contra el presidente de LaLiga es, evidentemente, un pasito más en la escalada, y a buen seguro habrá más capítulos de esta novela.
En lo puramente deportivo, el Real Madrid llega con la importante baja de Vinicius y un juego que no termina de arrancar del todo, aunque con varias buenas noticias, como es que Mbappe mantenga una altísima media goleadora o que Diomandé ya esté entrando en dinámica de forma bastante efectiva.

El Samsung Galaxy Watch9 es, sobre el papel, el rival directo del Apple Watch. Otra cosa es la realidad del mercado, donde la distancia en número de ventas sigue siendo bastante prudencial a favor del reloj de Apple. Dicho esto, para quien tiene un móvil Android, y especialmente si es un Samsung, el Watch9 es casi redondo. Su precio oficial parte de 409 euros, pero se encuentra con frecuencia por debajo de los 370 euros, y en algunas versiones ronda los 300 y pocos, lo que no está nada mal para todo lo que ofrece.
Los precios varían dependiendo de la tienda, pero ahora mismo es AliExpress la que más lejos ha ido con las rebajas, y con envío exprés desde España, así que ni demoras ni aranceles.
Es el último modelo que Samsung tiene disponible, el más avanzado, y ha ido afinando poco a poco algunas de las funciones más útiles en las últimas generaciones.
La versión de 40 milímetros pesa apenas 31,5 gramos, y eso se nota cuando duermes con él o cuando te sientas a teclear un rato largo. La pantalla es un panel Super AMOLED con un brillo máximo de 3.000 nits, así que se ve perfectamente incluso a plena luz del sol, y va protegida con cristal de zafiro, que aguanta bien los roces del día a día. El diseño mantiene esa forma que Samsung llama 'squircle', mezcla de círculo y cuadrado.
En el apartado inteligente, el salto de esta generación está en el procesador. Monta el Snapdragon Wear Elite, que hace que todo vaya más fluido: abrir aplicaciones, desplazarse por los menús, responder notificaciones. No es una revolución, pero se agradece. Corre Wear OS 7 con la capa One UI de Samsung, así que tienes acceso a Google Play y a todas las apps de Google, además de la integración típica de Samsung si tienes un móvil de la casa.
Una de las novedades más curiosas es la función de levantar la muñeca para hablar con Gemini: acercas el reloj a la boca y el asistente se activa sin pulsar nada. También merece la pena mencionar Vitals, un sistema que cruza datos de frecuencia cardíaca, variabilidad, temperatura de la piel, oxígeno en sangre y ritmo respiratorio para avisarte cuando algo se sale de tu patrón habitual.
El Watch9 no es un reloj de montaña para tres días sin cargador, pero cumple de sobra para el ejercicio cotidiano. Tiene más de cien modos deportivos, GPS de doble frecuencia y un entrenador de carrera que ayuda a gestionar ritmos e intervalos. La autonomía es su punto flojo: Samsung promete hasta 40 horas sin pantalla siempre encendida, pero en uso real, con notificaciones, entrenamientos y alguna que otra medición, toca cargarlo cada noche.
Con el modo siempre encendido activado, la cosa se queda en unas 25 horas largas. No es dramático, pero tampoco te olvidas del cargador un fin de semana fuera.
Y aquí llegamos a lo que más curiosidad despierta: la medición de composición corporal. El reloj lleva un sensor de bioimpedancia, el mismo tipo de tecnología que usan algunas básculas inteligentes, que hace pasar una corriente muy débil por el cuerpo para estimar la cantidad de grasa y de músculo.
Para medirla, abres Samsung Health en el reloj, tocas la opción de composición corporal, introduces tu sexo, altura y peso, y sigues las instrucciones. Básicamente, tienes que colocar los dedos de una mano sobre los dos botones laterales del reloj mientras mantienes el brazo ligeramente separado del cuerpo, y esperar unos segundos a que el reloj saque los datos.
Conviene tomárselo con cierto escepticismo. Samsung avisa de que el reloj mide la parte superior del cuerpo y estima el resto a partir de ahí, así que no es lo mismo que un análisis profesional con una báscula de bioimpedancia de las buenas.
Si tienes una complexión muy atípica, mucha masa muscular o mucha grasa acumulada, los números pueden desviarse. Tampoco debes usarlo si llevas un marcapasos o si estás embarazada.


La cancha de Juan Agustín García y Boyacá. Allá en la lejanía de 1976. Con el aroma a barrio aún impregnado en cada esquina, en las costumbres inalterables de los vecinos. Aquel Argentinos Juniors, que no perdía la distinción del toque que trae en el ADN desde su fundación, pero que en los últimos años debía conformarse con el proletario esfuerzo de tener que ganarse el pan en cada partido, para no tener que caer en las desventuras del fondo de la tabla. Sus hinchas, los habitués del tablón, sabían interiormente, que les esperaba un destino de grandeza. Porque habían nacido y crecido en el credo del fútbol bien jugado. Solo necesitaban una estrella. Y fue la más fulgurante de todas
El debut de Diego Armando Maradona. Esa fecha ya debería estar en los textos escolares, junto con el 25 de mayo de 1810 o el 9 de julio de 1816. Porque el 20 de octubre de 1976, se partió al medio la historia del fútbol argentino. Un chico, del que se venía hablando desde hacía tiempo, coronaba el anhelo de llegar a primera. Pese a que eran tiempos donde no teníamos el permanente bombardeo de datos de la actualidad, ya se sabía de él. El de los Cebollitas, el que hacía jueguitos en los entretiempos, desmintiendo a su edad que apenas arañaba los dos dígitos. El que causó asombro en los exitosos sábados circulares de Pipo Mancera, llevando sus acrobacias a los estudios de televisión.
Era una promesa. Pero no como tantas. ¿Cuántas veces se escuchó la remanida frase “en las inferiores hay un pibe que la rompe”? Acá todos sentían que era de verdad. Que habitaba allí algo distinto. El día soñado podría haber ocurrido un mes antes, pero el destino sabe cuándo tiene que jugar sus cartas, como lo relató el propio Diego en su autobiografía: “Podría haber debutado un mes antes, pero me mandé una… Resulta que en un partido de tercera contra Vélez, en septiembre, el árbitro había sido realmente un desastre. Cuando terminó, me acerqué y le dije, así tranquilamente: ‘Juez, usted es un fenómeno, tendría que dirigir partidos internacionales’. Me dieron cinco fechas por la cabeza y retrasaron el debut”.

El año de Argentinos Juniors había sido irregular hasta allí. En el Metropolitano, luego de la fase de grupos, debió disputar el mini torneo por la permanencia, donde quedó apenas dos puntos por encima de San Telmo, el único descendido. En el Nacional arrancó mejor y en el momento de tener que enfrentar a Talleres, con siete fechas disputadas, estaba segundo en la zona, un punto por detrás de Newell´s.
El histórico partido se programó para el miércoles 20 de octubre a las 16. En su autobiografía, Diego contó cómo se enteró que sería protagonista: “En la práctica del martes en Comunicaciones, se me acercó el técnico que era Juan Carlos Montes y me dijo: ‘Mire que mañana va a ir al banco de primera’. A mí no me salían las palabras, entonces le respondí: ‘¿Qué? ¿Cómo?’. Y él me contestó: ‘Si, va a ir al banco de primera… Y prepárese bien porque usted va a entrar’. Entonces yo agarré, desde ahí mismo, de Comunicaciones, me fui corriendo con el corazón en la boca para contárselo a mis viejos. A los dos segundos, por medio de la Tota, ya lo sabía todo Fiorito”.
En este recorrido de la profesión, uno tuvo el gusto de poder entrevistar a Juan Carlos Montes, quien ya nos dejó. Pero siempre recordaré su don de gente y su humildad para contar, en el living de su casa rosarina, como fue partícipe clave de ese día emblemático: “En aquellos tiempos las cosas eran muy diferentes con respecto a la actualidad con los planteles de fútbol. En Argentinos Juniors apenas tenía a Rodolfo Valgoni como preparador físico y a un delegado del club, que era el que todos los días me insistía en que tenía que ir a ver a un chico de la séptima que la rompía. Yo le respondía que una vez que nos salváramos del descenso en el Metro, íbamos a ir a ver todo lo que quisiera. Una vez cumplido el objetivo, le pedí que lo trajera a la práctica de primera. Al rato, vi como venía caminando despacio un chico bajito, que tenía puesta una camiseta de Newell´s. Cuando lo tuve cerca le dije: ‘¿Me estás cargando poniéndote la camiseta del club donde jugué?’, a lo que tímidamente me contestó: ‘No, señor, es la única camiseta de fútbol que tengo y me la regaló Mario Zanabria’“.

Con el tono calmo que siempre lo caracterizó, siguió relatando aquellas horas imborrables: “Comenzamos la práctica y fue una cosa asombrosa. Nunca había visto nada igual. La habilidad, la desfachatez y la calidad con la que jugaba con tan solo 15 años, ese tal Diego Armando Maradona, eran de otro planeta. A partir de ese momento, le dije que viniera todos los días a entrenar con el plantel de la primera. A los pocos días fui a la AFA para hacer un trámite y me lo encontré a Menotti, que estaba trabajando junto a Ernesto Duchini, preparando al juvenil para el Sudamericano que iba a clasificar al primer mundial de la categoría en 1977. El Flaco me preguntó si tenía algún pibe del club para esa selección. Obviamente mi respuesta fue afirmativa: ‘Hay uno que para mí va a ser un fenómeno. Vení a verlo cuando quieras porque está alternando en primera’. Vinieron, lo vieron, se asombraron y lo convocaron”.
Era una fecha entre semana, pero dentro de lo particular que fue el Nacional 1976, con dos grupos de 8 equipos y otros dos de 9. Ese disparate hizo que las zonas C y D, tuvieran dos jornadas más. La primera de ellas fue la del miércoles 20 de octubre. En la previa, el partido de La Paternal concitaba gran atención, no tanto por la buena campaña del local, sino porque Talleres había sido la revelación de los dos Nacionales anteriores y aquí estaba en levantada. No había comenzado bien en las primeras cuatro jornadas (1 empate y 3 derrotas), pero en ese momento sumaba tres triunfos consecutivos, de una extraordinaria serie que llegaría hasta 9.
Los diarios de la época lo reflejaban, como el caso de edición matutina de Crónica: “Todos los partidos de hoy comenzarán a las 21, excepto el que en La Paternal apurarán Argentinos Juniors y Talleres, que comenzará a las 16 y que, sin dudas, se roba la fecha”. Y más adelante señalaba: “El local Argentinos Juniors (9) se convirtió en la vedette del certamen. Está segundo en su zona y se prepara para recibir a Talleres (7) que está levantando cabeza y quiere demostrar, de una vez por todas, que es el mejor del interior”.

El sueño se iba a hacer realidad para aquel pibe que deslumbraba a todos desde el tiempo de los Cebollitas y así lo evocó: “Cuando llegó el gran día hacía un calor bárbaro. O eso sentía yo, por lo menos. Me puse la camisa blanca y el pantalón de corderoy turquesa, con la botamanga ancha. ¡El único que tenía! Se hablaba de los premios y yo pensaba: ‘Bueno, en ese partido al suplente le toca algo y si entra, un poco más’. Hacía cuentas: ‘Por ahí me compro otro pantalón o algo’. Después perdimos, je, pero igual fue todo muy lindo. A la mañana, cuando salí, mi vieja me acompañó hasta la puerta: ‘Voy a rezar por vos, hijo’, me dijo. Mi viejo pidió permiso para salir antes del laburo para ir a verme y recuerdo que antes de ir a la cancha me avisaron que había llegado a tiempo”.
En la continuidad del relato, Diego describe el candor y la bohemia que aún imperaban en nuestro fútbol hace 50 años. Visto desde el hiper profesionalismo actual, es casi un cuadro surrealista: “Lo primero que me impactó fue la hinchada de Talleres. ¡Había cordobeses por todos lados! Nosotros, los jugadores de Argentinos, nos juntábamos antes del partido a comer en Jonte y Boyacá el clásico bife con puré, con la charla técnica de Montes como postre. Después, cruzábamos caminando hasta la cancha entre la gente. ¡No nos conocía nadie! Y encima eran todos cordobeses con su tonada inconfundible. Ellos tenían un equipazo: Ludueña, Ocaño, Luis Galván, Oviedo y Valencia. Nosotros no teníamos tantas figuras. ¿La verdad? Nos tendrían que haber hecho dieciocho goles. Recuerdo nuestro cuadro de memoria: Munutti; Roma, Pellerano, Gette, Minutti; Fren, Giacobetti, Di Donato; Jorge López, Carlos Álvarez y Ovelar”.
La superioridad que mencionaba Diego en el libro fue una realidad dentro de la cancha. Talleres fue muy superior desde que comenzó el cotejo, haciéndose fuerte a partir de su premisa del buen trato del balón, sobre todo cuando pasaba por los pies de Valencia y Ludueña. Y fue este último, el que, a los 33 minutos, abrió el marcador llegando a definir dentro del área como un centro delantero, a despecho de su posición natural de volante central. Es que ese equipo tenía una movilidad abrumadora e iba a hacer historia.
Así terminó la etapa inicial. Y si el entrenador tenía decidido hacer debutar a Maradona, el score en contra lo terminó de convencer, como lo detalló Diego: “Antes del final del primer tiempo, Montes, que estaba en la otra punta del banco, giró la cabeza y me clavó la mirada, como preguntándome: ¿Se anima? Yo le mantuve la mirada y esa, creo, fue mi respuesta. Enseguida empecé con el calentamiento y en el arranque del segundo entré. En el borde de la cancha, Montes me dijo: ‘Vaya, Diego, juegue como usted sabe… y si puede, tire un caño’. Le hice caso: recibí la pelota de espaldas a mi marcador, que era Juan Domingo Patricio Cabrera, le amagué y le tiré la pelota por entre las piernas. Pasó limpita y enseguida escuché el Ole de la gente, como una bienvenida. No estuvieron todos los que dicen haber estado, pero las tribunas estaban hasta la manija, no se veía ni un pedacito de tablón”.

Los que habían ido imantados por el posible debut de Maradona, ya sentían que estaba paga la entrada. Desde el primer destello, dejó su huella. La que se acrecentó hasta el infinito y llega hasta nuestros días. Por suerte hubo una interesante cobertura fotográfica que nos permite observar a ese Diego de camiseta roja con la banda blanca cruzando el pecho. Las mangas largas que le quedaban holgadas, pero siempre con la mirada fija en la pelota, los rulos negros enmarcando el rostro de un joven a diez días de cumplir 16 años.
Ese gol que marcó Ludueña en el primer tiempo fue el único de la tarde inigualable. Maradona ya había cautivado a todos y como muestra, baste su mención en el breve comentario que la revista El Gráfico hacía en una pequeña columna, debajo de las formaciones de los equipos en cada partido: “En el segundo tiempo Talleres se apretó contra sus palos para defender el 1-0. Argentinos quedó sepultado en su incapacidad ofensiva. Ni siquiera la inclusión del sorprendente, habilidoso e inteligente ex cebollita Maradona alcanzó para resolver el problema”. La firma es del admirado colega Héctor Vega Onesime, que puntuó con 7 la tarea de Diego.
La historia empezaba a dibujar sus primeros trazos y Juan Carlos Montes nos regaló una anécdota poco conocida del partido siguiente: “A los tres días teníamos que viajar a Rosario para enfrentar a Newell´s, donde yo había sido campeón como técnico en 1974. Le había advertido a Diego que en el medio de ellos estaban Berta y el Tolo Gallego, que, si te agarraban, te liquidaban (risas). Mi consejo fue que no arriesgara demasiado y que no se dejase pegar. Llegamos el sábado a Rosario y apenas me instalé en la habitación del hotel me sonó el teléfono. Era el Gringo Berta, a quien había tenido como jugador hasta principios de ese año. Las primeras palabras tras el saludo fueron: ‘Avisale al pibe habilidoso que traés, que a la primera que toque, va al alambrado’. A lo que le contesté: ‘Quedate tranquilo que ya le dije, pero igual tené cuidado de no quedar pagando, eh’. El tema es que comenzó el partido y Diego otra vez hizo lo mismo: tomó la pelota y en la primera, le tiró un caño”.
Y uno concluye que la historia de nuestro fútbol cambió su rumbo aquella tarde irrepetible. Luego llegarían la Selección, Boca, Barcelona, Nápoli, Sevilla, Newell´s y el regreso a Boca. Los Mundiales, las sanciones, las luces y las sombras. También la fama desmedida, quizás, el único rival al que nunca pudo gambetear como deseaba. Pasaron 50 años del debut. Su legado, desconoce el paso del tiempo.


La agenda de Diputados asoma intensa para el oficialismo, que pondrá a prueba su capacidad para negociar nuevos acuerdos y, también, sostener los tratos ya cerrados. En la amplia lista de temas pendientes, el proyecto sobre Malvinas deberá esperar una semana más para ver hasta qué punto el Gobierno cede en la búsqueda de apoyo de socios y dialoguistas, además de procesar la mala señal que acaba de dar Estados Unidos en la ONU. Antes, debería afianzar los entendimientos en cuestiones sensibles como Discapacidad y ley de Tierras. En los dos casos, trascienden crujidos internos que alimentan recelos de aliados y especulaciones de la oposición dura.
Ese conjunto de iniciativas, que el Gobierno busca acelerar, suma también el Presupuesto 2027 y -desde hace rato, en el Senado- la reforma electoral, considerada decisiva por el Ejecutivo para avanzar con su plan reeleccionista. Son temas que demandan negociaciones complejas por la variedad de ventanillas a atender, en especial las de gobernadores. Sin embargo, la cuestión colocada en el núcleo de su “estrategia” inmediata resultó ser el giro con Malvinas, en el marco del intento político más amplio frente a la realidad económica.
Las conversaciones sobre la iniciativa de Defensa de la Soberanía Nacional expusieron rápidamente dos indicadores bastante claros, y esperables, en la Cámara baja: el primero, por supuesto, el consenso sobre las sanciones a empresas que participen de proyectos de explotación de recursos naturales en aguas y territorio de Malvinas; el segundo, los rechazos y críticas a los capítulos sobre penas para promotores de campañas de “desinformación masiva” -con criterios tan laxos que amenazan la libertad de expresión- y sobre la integración y facultades del Consejo de Seguridad.
Algunos legisladores de la oposición plantearon directamente que el proyecto debería ser dividido en dos textos, algo que rechaza el oficialismo. En paralelo, los aliados de LLA trasmitieron sus cuestionamientos y advirtieron que la iniciativa no tiene posibilidades de avanzar sin cambios, tal y como fue redactada en la Casa Rosada. Eso gatilló negociaciones apuntadas a garantizar respaldo básico antes de llevar el tema al recinto.
Como suele ocurrir con algunos movimientos propios en el Congreso, legisladores libertarios se apresuraron a plantear el objetivo detratar en velocidad el proyecto. Las conversaciones no son sencillas y ya la semana pasada LLA debió darse más tiempo para continuar las tratativas, al comprobar que aún no reunía los apoyos necesarios para lograr dictamen en comisión.
El oficialismo revisó sus planes y anotó entonces para este martes una nueva convocatoria al plenario de las tres comisiones que intervienen en este caso: Defensa, Relaciones Exteriores y Legislación General. Pero un día antes, resolvió postergar para la semana que viene ese encuentro. Eso expone que todavía no tendría aseguradas las firmas de socios y espacios dialoguistas, es decir, del PRO, el bloque oficial de la UCR y legisladores que responden a jefes provinciales.
¿Es el único motivo? En medios opositores consideran que pesarían presiones de empresas estadounidenses por los alcances de algunos artículos del tramo de las sanciones. El oficialismo osciló entre el silencio y la descalificación informal de las informaciones sobre el asunto. Un dato diferente, pero público, se añadió como ingrediente en las últimas horas: Estados Unidos propuso disolver el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas, que es precisamente el ámbito principal del reclamo diplomático de la Argentina por Malvinas.

Eso produjo de hecho la primera e inesperada diferencia entre el gobierno de Milei y la gestión de Donald Trump. Es sabido que una movida de tal magnitud está lejos de proyectar resultado práctico en la ONU, porque fuera de presiones presupuestarias y unilaterales, demandaría apoyo mayoritario en la Asamblea General. De todos modos, y más allá de que el oficialismo intente minimizarlo por eso mismo, supone una situación por lo menos incómoda para los libertarios ante el referido plenario de comisiones. Necesitan unificar discurso ante la posible demanda de respuestas políticas por parte de la oposición.
El proyecto de Malvinas requiere un amplio ejercicio de negociaciones para cerrar el tema. Eso demanda sus tiempos. En lo inmediato, el Congreso también pone a prueba la capacidad para sostener acuerdos previos. En este último punto, el caso más destacado lo constituye el proyecto sobre los recursos para atender el área de discapacidad, que junto a morosidad en el endeudamiento familiar y las idas y vueltas con la ley de Tierras integran el temario de Diputados por presión opositora.
Para enfrentar la ofensiva de la oposición, las negociaciones de LLA con sus aliados -en esta materia casi exclusivamente cargo de Martín Menem- incluyeron concesiones presupuestarias en el texto sobre Discapacidad. La primera reacción fue dejar de lado el enorme ajuste expuesto en el proyecto de Presupuesto 2027. Pero ocurre que desde el Ejecutivo -no sólo desde Economía- transmitieron desacuerdo con los términos de las tratativas para lograr dictamen.
En otras palabras, el mensaje a los legisladores fue que no sería respetado un trato que pueda significar -en la visión presidencial- complicaciones para los planes de superávit. La señal no es nueva. Por ahora, nadie explica hasta qué punto llegaría esa advertencia, aunque está claro que el Gobierno dio señales variadas en otros momentos, desde vetos hasta el incumplimiento de una ley, como ocurre con el financiamiento universitario.
Esas tensiones en el interior del oficialismo alimentan las negociaciones de estos días, casi en los umbrales de la sesión impulsada para el miércoles por LLA. Las tratativas entre libertarios y sus aliados definirán la suerte del tema, pero por el momento, los crujidos en el frente libertario reabren especulaciones de la oposición sobre las chances de su dictamen, que propone extender en el 2027 la emergencia en discapacidad. Llega ahora la prueba del recinto.
Otro tema realmente llamativo lo constituye el recorrido del oficialismo con la Ley de Tierras. La intención primaria fue derogar la norma que viene de la etapa kirchnerista. Y así lo reflejaba un capítulo del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que fue podado íntegramente en el Senado porque resultaba imposible conseguir respaldo en el renovado clima por Malvinas. Parecía suficiente para dar por cerrado el tema, que remite a la cuestión de la soberanía, pero dos fallos de la Corte Suprema lo repusieron en la agenda pública.
La oposición volvió a la carga y, en Diputados, puso en la mira todo el DNU 70/2023 y no sólo el artículo que deroga la ley de Tierras. El oficialismo negoció con socios y dialoguistas para frenar esa movida y lo logró la semana pasada, pero lo hizo a cambio de un acuerdo para anular por ley ese punto del decreto inaugural de Milei. El trato fue incluido en el proyecto sobre propiedad privada, que si es aprobado volverá al Senado. Y es allí, en la Cámara alta, donde circulan reparos de senadores de LLA, que ahora deberían sancionar un cambio a contramano de lo que defendían hace poco. Se verá entonces si los acuerdos corren sin vueltas en las dos alas del Congreso.

Ya estamos en pleno otoño y, si eres de los que madruga, lo sabes perfectamente: te levantas y sigue siendo de noche. Y esto va a ir a peor durante los próximos meses, con esas mañanas oscuras que hacen que salir de la cama se convierta en una pequeña batalla diaria. Hay una forma de engañar a tu organismo si no te queda más remedio que pegarte el madrugón, y es simular el amanecer.
Venden despertadores que lo hacen con una luz que se va encendiendo de forma gradual, imitando la salida del sol, para que tu cuerpo empiece a espabilarse de forma natural en lugar de recibir el impacto de una alarma estridente. El de Philips es el más conocido del sector, pero también es carísimo, con precios que rondan los 140 euros. Por suerte, hay modelos similares mucho más baratos, desde apenas 35 euros, que cumplen perfectamente con la función principal.
Estos aparatos están pensados, sobre todo, para quienes les cuesta horrores levantarse porque están en pleno sueño profundo cuando suena el despertador. La idea es sencilla: en lugar de un pitido que te saca de golpe de la cama, la luz comienza a iluminar la habitación unos minutos antes de la hora programada, aumentando poco a poco su intensidad y cambiando de tonos rojizos a amarillos más brillantes.
Ese proceso, que puede durar entre 10 y 60 minutos dependiendo del modelo y de cómo lo configures, le va mandando señales a tu cerebro de que es hora de ir despertándose. No es magia, pero funciona: la luz actúa sobre tu ritmo circadiano y ayuda a que el cuerpo reduzca la melatonina, la hormona del sueño, de forma más progresiva.
Los modelos económicos como el que mencionamos, el de AliExpress, suelen incluir varias funciones que los hacen muy completos. La mayoría ofrece distintos sonidos de alarma, desde melodías suaves hasta sonidos de la naturaleza como pájaros, olas o ruido blanco, para que el despertar no sea solo visual sino también auditivo. También incorporan radio FM, por si prefieres empezar el día escuchando las noticias o algo de música.
La luz se puede ajustar en varios niveles de brillo, y algunos incluso permiten elegir entre diferentes colores para crear un ambiente relajante antes de dormir. Además, muchos sirven como lámpara de mesilla de noche, así que no tienes que comprar dos aparatos distintos.
Otra cosa que suele gustar mucho es que incluyen la función de atardecer. Por la noche, la luz va disminuyendo gradualmente hasta apagarse, acompañada a veces de sonidos relajantes, para ayudarte a conciliar el sueño de forma más natural. Es como tener un pequeño ritual para dormir y otro para despertar, sin necesidad de pantallas ni de alarmas agresivas.


Comprar un móvil es como comprar cualquier otra cosa, porque en primer lugar depende de cuánto dinero puedes gastar y en segundo, de para qué lo vas a usar. Al final tienes que ir reduciendo posibles candidatos, aunque los datos dicen que en España la compra media suele moverse en el entorno de los 300 euros.
Yo siempre digo que, por menos de 300 euros los móviles son decentes, pero que a partir de esa cifra hablamos ya de un nivel tan superior que merece la pena hacer el esfuerzo.
Obviamente, cuanto más gastes, mejor es tu móvil, aunque los modelos premium ya hilan demasiado fino, con ventajas a nivel de cámara y pantalla que quizás no justifican precios que superan los 1.000 euros.
Es por eso que, si tengo que recomendar un móvil, reduzco al máximo el listado a cinco modelos en distintos rangos de precio que rinden brutalmente bien.
El primero que siempre recomiendo, sobre todo para quien no tiene un iPhone –y esto es importante siempre– es el Pixel barato que toque ese año.
Los móviles de Google llevan años destacando dentro del mundillo Android, aunque los Pro son muy pero que muy caros. Afortunadamente, los "A" son mucho más asequibles, y el Pixel 10a encaja ahí.
Hereda el procesador Tensor G4 de sus hermanos mayores, con todas las funciones de inteligencia artificial de Google, incluidas Gemini y Rodea para buscar, entre otras cosas.
La cámara sigue siendo su gran baza, con un sensor principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular de 13 megapíxeles que, junto al software de Google, ofrece resultados difíciles de igualar en su rango de precio.
La pantalla es OLED y alcanza los 3.000 nits de pico, algo que se agradece cuando el sol aprieta. Con 7 años de actualizaciones garantizadas y una batería que aguanta más de 30 horas, es una compra a largo plazo.
Apple sigue empeñada en tener un iPhone para cada bolsillo, y el 17e es su apuesta en este sentido, aunque siendo Apple, lo de "asequible" es relativo. Lo es si lo comparamos con otros iPhone más potentes.
Hablamos de 859 euros –precio oficial– por un móvil que monta el chip A19, el mismo que el iPhone 17, aunque con algún núcleo menos. Por lo demás, se deja calidad en las cámaras y un poco en la pantalla, pero gana en autonomía de batería.
Sinceramente, para el día a día apenas vas a notar las diferencias con uno de 1.000 euros, a menos que hagas muchísimas fotos y vídeos.
Una novedad es que por fin el "iPhone barato" tiene MagSafe, que llega por primera vez a esta gama con carga inalámbrica de 15W.
La gama media de OnePlus sigue siendo una de las más equilibradas del mercado, y son ya muchos años. Es una de las pocas marcas fuera de Apple y Google que fidelizan a sus usuarios año tras año, generación tras generación.
El Nord 5 usa el procesador Snapdragon 8s Gen 3, un procesador de gama alta recortado que mueve cualquier cosa sin despeinarse, volando en Android y con cuerda para seguir haciéndolo muchos años.
Su pantalla AMOLED a 144 Hz es una delicia para consumir contenido, y la carga rápida de 80W te deja la batería lista en menos de una hora, y además tiene también actualizaciones para 4-5 años sin problemas.
Nothing ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: un móvil que llama la atención sin necesidad de ser el más potente.
El Phone 4b es estéticamente distinto, con acabado trasero que se aleja de lo que llevamos viendo ya 10 o 15 años en un sector que parece estancado, y además lo hace manteniendo un precio más o menos contenido, rondando los 300 euros.
La pantalla AMOLED con 120 Hz y un pico de 2.000 nits se ve de maravilla, y el Snapdragon 6 Gen 4 ofrece un rendimiento más que solvente para el día a día, sin llegar a lo que tiene por ejemplo el Nord 5 mencionado arriba.
Lo mejor es Nothing OS, limpio, sin aplicaciones basura y con tres años de actualizaciones de Android garantizadas. Si quieres algo diferente y no te importa renunciar a un poco de potencia a cambio de estilo, este es tu móvil.
Con 7.500 mAh de batería y componentes discretos pero suficientes, este móvil presume de 2-3 días de batería, además de precio bajo. Ya está, es todo lo que mucha gente busca y por eso lo recomiendo, según el caso.
Es prácticamente imposible quedarte sin batería en un día, y si lo consigues, la carga de 45W te saca del apuro. Es verdad que la pantalla es "solo" LCD, que se nota si vienes de una AMOLED, y tampoco es una bestia de potencia, pero para WhatsApp, Instagram y alguna cosa más, tiene más que de sobra.
Otro detalle fundamental, poco habitual a estas alturas, es que mantiene el jack de auriculares y la ranura microSD.

