Dónde buscar setas en Catalunya: los mejores bosques y un mapa para saber dónde aparecen
Con el avance del otoño y la presencia hegemónica de las lluvias por todas las comarcas, los bosques de Catalunya vuelven a atraer a miles de aficionados a la búsqueda de setas. Rovellons, ceps, camagrocs y rossinyols son algunas de las especies más buscadas durante estas semanas, aunque encontrarlas depende de las lluvias, las temperaturas y las condiciones de cada bosque, una situación cambiante semana a semana.
Ahora que ya parece que las olas de calor son un recuerdo del pasado, para quienes preparen una escapada en las próximas semanas, existen varios destinos tradicionales repartidos por el territorio, desde zonas próximas a Barcelona hasta los bosques del Pirineo, donde es habitual que haya ejemplares a disposición de los cazadores de setas. En cualquier caso, es importante comprobar las condiciones de acceso y las restricciones de recolección de cada espacio.
Berguedà y Solsonès, dos destinos clásicos
El Berguedà es una de las comarcas con mayor tradición boletaire. Los pinares de los alrededores de Bagà, Guardiola de Berguedà y otras localidades de montaña ofrecen condiciones favorables, como humedad y temperaturas bajas, para especies como los rovellons y los ceps.
También destaca el Solsonès, especialmente los bosques de la Vall de Lord y Sant Llorenç de Morunys. Sus pinares y robledales son destinos habituales durante el otoño, aunque la presencia de setas varía según la humedad y la altitud.
Montseny y Guilleries, cerca de Barcelona
Para quienes buscan una excursión más próxima a la capital catalana, el Montseny es una de las principales opciones. Sus castañares, robledales y hayedos ofrecen diferentes hábitats, especialmente en los alrededores de Santa Fe del Montseny y Viladrau. No obstante, la cercanía con Barcelona hace que también sean numerosos los cazadores que concurren en estas zonas, así que las existencias de setas pueden estar agotadas cuando uno llegue.
Las Guilleries, entre Osona y la Selva, también son conocidas por su tradición micológica. Los bosques próximos a Sant Hilari Sacalm combinan castaños, encinas y otras especies forestales. Nuevamente, la humedad y las temperaturas bajas de forma constante hacen que las setas campen a sus anchas.
Ripollès y Garrotxa, bosques de montaña
El Ripollès, con localidades como Camprodon y Ribes de Freser, es otro de los destinos habituales de los aficionados. Sus pinares y bosques de montaña pueden albergar distintas especies durante la temporada.
En la Garrotxa, los hayedos, robledales y bosques húmedos ofrecen otros entornos favorables. La Vall de Bianya y los alrededores de Olot son algunas de las zonas conocidas por los boletaires, siempre respetando las limitaciones de los espacios protegidos y propiedades privadas.
Un mapa para saber dónde buscar setas
Antes de elegir destino, una herramienta puede ayudar a conocer las condiciones de cada zona. La plataforma catalana Boletada.cat ofrece un mapa interactivo con estimaciones sobre la presencia de diferentes especies de setas.
El sistema combina factores como temperatura, humedad, altitud, tipo de bosque y suelo, y permite consultar previsiones para algunas de las especies más codiciadas: rovellons, ceps, rossinyols y camagrocs, entre otras especies.
Antes de salir, los Agents Rurals de la Generalitat recomiendan comprobar las restricciones de los espacios naturales y respetar las indicaciones de los propietarios. No todos los bosques permiten recoger setas libremente, aunque sean accesibles al público y se puedan cruzar sin vallas.
